domingo, 16 de agosto de 2015

16 de Agosto de 2015: ¡Cosquillas no!


Yuuto Shinji
Y volvieron a casa. Luego de un corto fin de semana en Shizuoka, les tocaba volver a casa… Gracias al cielo que sensei había llevado el auto y, por extraño que pareciera, no encontraron tráfico en la autopista, algo bastante beneficioso considerando que el camino fue realmente de tres horas como estimaban las señales de tránsito. Durante el trayecto no pudo evitar dormitar por algunos minutos, pese a que fuesen escuchando la radio o conversando cualquier cosa, lo cierto era que en los últimos días sentía que vivía para existir cansado… o algo por el estilo.

Esa semana no tendría que salir de la ciudad pero si la agenda no le engañaba o llegaría a casa ya casi entrada la madrugada o en su defecto le tocaría quedarse a pasar la noche en la oficina. Si, ya se veía durmiendo en el incómodo sofá aquel…

Al departamento llegó arrastrando los pies y dejando caer de golpe el equipaje en el recibidor… Sujk no era mucho de resguardar el orden, así que al día siguiente se dedicaría a acomodar todos sus enseres en el lugar correspondiente, pues ahora pasando completamente de todo, se dirigió hasta el sofá más amplio de la sala y ahí se dejó caer. Waccha no estaba en casa, de alguna manera el felino se hacía extrañar. – Esto está muy solo si Waccha no te recibe… - Suspiró llevándose el antebrazo a cubrir sus ojos ahora que tenía recostada la cabeza en el respaldo del sofá. - ¿Pasarán por el mañana? – Preguntó aún sin contemplar si su novio andaba cerca o si ya se había movido a alguna parte. - ¿Les haz dejado con Manji-san?

Ya ni siquiera estaba seguro de si se sentía cansado o descansado. Se trataba de una curiosa sensación.
Sujk Arkhelism
Por fin en casa. Luego de un largo rato de ir conduciendo, habían llegado a su pequeño hogar. Yuuto se había quedado dormido durante su trayecto y él condujo sin ningún problema hasta llegar a la cuidad donde vivían. No era cansado ni mucho menos era tan lejano el lugar donde su menor se estaba quedando. Suponía que el guitarrista había tenido una semana larga y dura, no culpaba a su cansancio.

Cuando pusieron un pie dentro del departamento, ayudó a Yuuto a dejar sus maletas por donde estaba el recibidor. Waccha no estaba en casa, el felino había estado el fin de semana con Manji. —Pasaré por él temprano... seguro anda bastante entretenido con su compañero. — Rió levemente al hacer referencia al gato de su amigo. — Sí le he dejado con él, por eso no tengo problema de preocuparme.

Caminó hasta donde estaba el menor y se recargó sobre el respaldo del sofá mientras veía a Yuuto tendido sobre el mueble. Sus antebrazos fueron su fuerte para poder recargarse a la orilla del mullido espacio. — ¿Echabas de menos estar aquí? — Inquirió con curiosidad.
Yuuto Shinji 
- Es bueno saber que Waccha tiene amigos... - Hasta el felino tenía más vida social que ellos dos en conjunto en medio de tal temporada laboral. La sonrisa que esbozó fue más o menos amarga por ese asunto. Volvió a suspirar... la elección de esa sala había sido más que acertada, eran tan cómodos sus sofás que imposible era no desear quedarse ahí por siempre. Fue entonces que la voz de sensei le sonó demasiado cercana, por no decir que aún sin retirarse el antebrazo de los ojos, le percibía prácticamente encima suyo. ¿Sería buen momento para decirle algo afectuoso? Esas cosas no debía pensarlas demasiado, bastaba con permitir que su boca le ganara por algunos segundos a su cerebro y... - Dicen que "No hay lugar como el hogar" ¿cierto?
Sujk Arkhelism
— Me hace bien verte tranquilo aquí después de una larga semana de trabajo. — Sonrió cuando Yuuto mencionó aquello del hogar. — Además, en tu hogar siempre estarán las personas que te quieren para recibirte. Aunque Waccha esté en su pijamada gatuna. — Comentó divertido, como su su gato fuese alguna clase de humano más en su ´pequeña familia. Pronto, fue a rodear el sofá y se sentó a la orilla de éste y pasó una de las palmas de su mano por el hombro. Estaba algo tenso después de conducir un largo rato que era evidente el peso sobre sus hombros. — ¿Cómo está tu agenda de mañana? ¿Tienes hambre? — Sí, siempre había tema de conversación con Yuuto, por mínimo que fuese el asunto.

Yuuto Shinji
- "Pijama gatuna" - Repitió sin poder contener una breve risilla al escuchar tal concepto. - Waccha se divierte más que nosotros dos juntos. Eso es deprimente... - Aún un poco risueño se quitó el antebrazo de encima y constató de que Sujk estaba tomando asiento en el sofá también. - ¿Mañana? - En gesto pensativo elevó la mirada hacia el techo y trató de hacer memoria. - Creo que los lunes son mi día más pesado... ¿Recuerdas? Antes eran los viernes y ahora irónicamente serán mis días más tranquilos. - Todavía le parecía increíble cuanta historia era que habían podido formar en los últimos meses pese a llevar tantos años conociéndose... ¿Era así como les enriquecía una relación? - ¿Tú tienes hambre? Cenamos antes de salir del hotel... - Si, estaba insinuando que su pareja comía en verdad bastante. - Puedo acompañarte con un café si lo que quieres es cenar... - Le molestó dandole un suave golpe con el puño cerrado en un muslo.
Sujk Arkhelism
— Es mejor que sean los lunes, así los viernes se te hacen menos pesados. Además de que, ya no trabajas los sábados, es mejor así. — Trató de animarlo por el lado laboral, se sabía que Yuuto y él tenían agendas apretadas los últimos meses. Puso una cara de "¿Insinúas que como mucho?" ante la pregunta de su novio y entonces le tomó la muñeca de la mano que le había golpeado el muslo. — No le pegues a tus mayores, insolente. — Fue a atacarle las costillas con sus dedos, moviéndolos sobre esos costados para hacerle cosquillas, lo que ocurría muy pocas veces, es más, no era típico de él atacar esa zona de su pareja.
Yuuto Shinji
- Desde ahora bendigo los sábados, sensei... - Vaya manera tenía Sujk de animarle, nada más bastó que mencionase ese asunto y ensanchó una gran sonrisa, la cual no tardó en descomponerse cuando se vio atacado por esos dedos que hacían de las suyas sobre sus costillas. - ¡No! ¡No! - En un movimiento torpe se dejó caer a lo largo del sillón, pero era demasiado tarde, si no conseguía meter las manos para quitarse las ajenas de encima... Mierda, no lo logró, ya estaba a su merced, riendo a carcajadas, pataleando y dando manotazos a diestra y siniestra para intentar alejarlo. - ¡Ya no! ¡Ya no! ¡Quita de encima! - Exclamaba siendo interrumpido por su propia risa... ese tipo de risa que no te permitía coordinar lo suficiente como para repeler un ataque de cosquillas.
Sujk Arkhelism
—Benditos los sábados, Yuuto... — Jamás había intentado hacerle cosquillas de esa manera a su pareja, y ahora que lo estaba haciendo, le contagiaba ese espíritu divertido para seguir con sus acciones. El menor quedó completamente recostado sobre e sofá y se incorporaba de vez en cuando para tratar de apartarlo, pero él en lugar de alejarse, se acercó más y más, al grado de que ambas manos estaba por los costados ajenos, no estaba en plan de terminar y fue entonces que se acomodó poco a poco entre las piernas de su guitarrista, sin poner nada de morbo de por medio y le atacó más y más. — ¡No quiero! ¡No lo haré! — Rió efusivo. Le gustaba jugar así con e otro...
Yuuto Shinji 
- ¡No! ¡No! - ¡Demonios! Que en la infancia era él quien solía atacar a su hermana... incluso aquel primo suyo que vivía con ellos, mayor por un par de años, tampoco solía meterse así con él... ¡Y ahora no podía con ese hombre! - ¡Detente! - Pedía a gritó limpio, la risa le estaba haciendo llorar involuntariamente y nada que conseguía sacudirse esas manos de encima... Poco a poco sentía que quizás las carcajadas no terminarían nunca, pero la fuerza para "luchar" se le estaba yendo. - ¡Para! - Fue entonces que por fin vio una vía de escape... Aplicando la poca fuerza que le quedaba, se arrojó de lado hacia el vacío, hasta que su cuerpo dio contra la suavidad de la alfombra... Sitio en el que, por extraño que pareciera, quedó tendido y todavía muerto de la risa por su torpe manera de escapar de las cosquillas de su pareja.
Sujk Arkhelism
En el sofá más grande estaban peleando. Uno por quitarse sus manos de encima, otro por insistir en atacar esos costados; momentos como esos llegaban de manera espontánea. Perdió el hilo de sus acciones cuando el guitarrista decidió tirarse al suelo y cuando menos vio, ya estaba sobre la alfombra. No dudó nada en hacerle segunda y se volvió a acomodar entre esas piernas y las palmas de sus manos sostuvieron su propio peso. — Eres un tramposo... — Le miró con un brillo de ilusión y entonces le dio un beso sobre la nariz de manera cariñosa. — Me encanta tu sonrisa... — Le confesó.
Yuuto Shinji 
Por si fuera poco, mientras intentaba tranquilizar la espasmódica risa, sensei le cayó encima, sosteniendose con las manos para no aplastarle por completo. Por un momento creyó vovlería a atacarle, pero más que eso, terminó por llamarle "tramposo" y dejarle ver ese semblante cariñoso que tantas cosas removía en su interior. De golpe dejó de reír y la sonrisa pareció quedarse tatuada bobaliconamente en su cara. A penas siendo consciente de lo que hacía, luego de ese beso en la nariz, llevó una mano hasta la nuca de su novio y terminó atrayéndole lo suficiente como para conseguir unir su boca con la de este... Nada profundo, simplemente el contacto de sus labios durante los segundos en que mantuvo cerrados los ojos, y casi de inmediato le soltó para separarse y mirarle en silencio con el mismo deje de ilusión con que Sujk le había observado hacia nada... Definitivamente él no era mucho de decir algo acertado con palabras.
Sujk Arkhelism
Joder... no podía pedir más porque estaría siendo un codicioso; el hecho es que le encantaba la manera en cómo se daba las cosas entre ellos, tan espontáneas, tan a su manera que no había poder humado para sacarlos de ese trance intimo y cariñoso. Yuuto hizo que su cuerpo bajase un poco más de lo debido y eso a causa de beso que le había regalado... Cerró los ojos, se dejó llevar por ese instante, que poco le importó que durase apenas unos segundos. Esos labios le removían muchas cosas, pero más que eso, la persona que los poseía hacía estragos su interior. Al fin se separaron y entonces suspiró... Jamás se hubiese imaginado sin Yuuto, ahora que pensaba en la pelea horrible de hace una semana... no se imaginaba su mundo sin él. Carraspeó la garganta y trató de incorporarse poco a poco. — ¿Quieres ver el bambú nuevo?
Yuuto Shinji 
Saber que la razón de los suspiros de sensei era él y nada más que él le dejaba en un estado atontado... Saber que, de manera peligrosa, a veces sentía que sensei comenzaba a convertirse en la razón por la que respiraba... le hacía sentir abrumado. ¿Podía imaginarse perdiéndole? De eso nada, venían superando juntos demasiadas cosas como para darse por perdidos algún día. Al final... esa pregunta que se hiciera la semana pasada al fin tenía respuesta: Para eso se enamoraban las personas. Para eso se había enamorado él... para crecer al lado de la persona indicada. - No... - Respondió con cálida voz a la propuesta de Sujk. - Quiero que me lleves a la cama, que me arropes y beses hasta que me quede dormido. - Por esa noche sería completamente honesto con sus sentimientos y deseos. Ya al día siguiente se encargaría de seguir siendo un dolor de cabeza para Sujk. - Mañana compraré un jarrón bonito y lo cambiaré, le pondré fertilizante y colgaré los deseos que haz vuelto a transcribir... pero ahora llevame a la cama, Ryosuke.
 Sujk Arkhelism
— Hmm... creo que tengo a un novio bastante malcriado... Pero así me gusta consentirlo más y más... — Lo dijo en tono cariñoso y cuando se puso de pie, se agachó para tomar la muñeca del otro y así ayudar a que se pusiese de piel de igual manera. — Mañana compra lo que quieras, tú sabes de esas cosas. — Yo tomando la mano ajena, fue que se lo llevó hasta la habitación. Alí la cama estaba lista para los dos, así que con un ademán que hizo con la mano, le pidió a Yuuto que se metiera. Él se encargaría del resto.
Yuuto Shinji 
Era claro que le gustaba malcriarle, por lo que luego de ser ayudado a ponerse en pie, no hizo más que encogerse de hombros... Se dejó guiar por esa afectuosa mano que les llevó hasta esa habitación que sinceramente esperaba pudieran por fin compartir como se debía, en pareja, sin demasiados conflictos de por medio. Mientras se colocaba su pijama, fue que reparó en algo. - Hablando de consentirme... Aquí falta algo todavía. - Con una sonrisa burlezca fue metiéndose a la cama, mientras que con la mirada y un divertido cejeo, le señalaba el sitio en donde supuestamente estaría la chimenea. - Yo solo te recuerdo que el otoño esta a la vuelta de la esquina y el invierno ni se diga... - Agregó mientras se enterraba entre las cobijas y le miraba aprehensivo. Justo entonces comenzaron a atacarle los largos bostezos y los ojos terminaron por llorarle de sueño.
Sujk Arkhelism
—¿Recuerdas que te había comentado algo de unos regalos? Bien, no me dejaste darte la sorpresa... Era tu chimenea. La tengo guardada en el armario... — Ya se esperaba aquello, al menor no se le iba una y de hecho pensaba darle la chimenea con otras cosas que le había comprado en su viaje anterior. — No seas berrinchudo. — sonrió cuando se puso el pijama y se adentró en la cama. — Hace calor... No te tapes tanto. — Frunció el ceño y jaló al otro del brazo para poder abrazarlo, antes apagó las luces de las lámparas. ‘— Será un día duro, así que debes dormir bien...
Yuuto Shinji 
- ¿Arruiné otra sorpresa? - Medio entreabrió los cansados ojos y sonrió de lado. - Si no hiciera berrinches no te gustaría tanto. Admitelo. - Ni aún con sueño podía dejar de dárselas de arrogante, pero tampoco se hacía del rogar cuando de dormir en brazos de Sujk se trataba. - Tú encargate de mantener mis pies con calor... y si quieres manda al diablo las cobijas... - Balbuceó al tiempo que le pasaba un brazo por encima del cuerpo para mantenerle abrazado también. - Debo despertar en unas tres horas, pero me sirvió la siesta... en el auto... - Un segundo largo bostezo le impidió volver a abrir los ojos. - Mañana no volveré tan tarde... creo que podré... arreglar mi bambú... y... el bonsái y con el ventanal... - Hacía mucho que no hablaba dormido. Pero poco le duró la charla, pues con tranquila respiración terminó cayendo en sueño profundo.
 Sujk Arkhelism
— Claro, arruinaste la sorpresa. Es verdad, me gusta tu manera de hacer berrinches. — Sonrió y entonces abrazó más al menor contra su pecho, el sueño se estaba manifestado también... había estado conduciendo un largo rato que tenía qué descansar. — Shh... más tarde te encargas de las cosas pendientes, ahora descansa... — Cerró los ojos y ya estaba medio envuelto con el menor entre cobijas, para que no se sofocasen con el calor. — Buenas noches, Yuuto, descansa. — Al final quedó igual que si novio, rendido.

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