Yuuto Shinji
Y
volvieron a casa. Luego de un corto fin de semana en Shizuoka, les
tocaba volver a casa… Gracias al cielo que sensei había llevado el auto
y, por extraño que pareciera, no encontraron tráfico en la autopista,
algo bastante beneficioso considerando que el camino fue realmente de
tres horas como estimaban las señales de tránsito. Durante el trayecto
no pudo evitar dormitar por algunos minutos, pese a que fuesen
escuchando la radio o conversando cualquier cosa, lo cierto era que en
los últimos días sentía que vivía para existir cansado… o algo por el
estilo.
Esa semana no tendría que salir de la ciudad pero si la agenda no le engañaba o llegaría a casa ya casi entrada la madrugada o en su defecto le tocaría quedarse a pasar la noche en la oficina. Si, ya se veía durmiendo en el incómodo sofá aquel…
Al departamento llegó arrastrando los pies y dejando caer de golpe el equipaje en el recibidor… Sujk no era mucho de resguardar el orden, así que al día siguiente se dedicaría a acomodar todos sus enseres en el lugar correspondiente, pues ahora pasando completamente de todo, se dirigió hasta el sofá más amplio de la sala y ahí se dejó caer. Waccha no estaba en casa, de alguna manera el felino se hacía extrañar. – Esto está muy solo si Waccha no te recibe… - Suspiró llevándose el antebrazo a cubrir sus ojos ahora que tenía recostada la cabeza en el respaldo del sofá. - ¿Pasarán por el mañana? – Preguntó aún sin contemplar si su novio andaba cerca o si ya se había movido a alguna parte. - ¿Les haz dejado con Manji-san?
Ya ni siquiera estaba seguro de si se sentía cansado o descansado. Se trataba de una curiosa sensación.
Esa semana no tendría que salir de la ciudad pero si la agenda no le engañaba o llegaría a casa ya casi entrada la madrugada o en su defecto le tocaría quedarse a pasar la noche en la oficina. Si, ya se veía durmiendo en el incómodo sofá aquel…
Al departamento llegó arrastrando los pies y dejando caer de golpe el equipaje en el recibidor… Sujk no era mucho de resguardar el orden, así que al día siguiente se dedicaría a acomodar todos sus enseres en el lugar correspondiente, pues ahora pasando completamente de todo, se dirigió hasta el sofá más amplio de la sala y ahí se dejó caer. Waccha no estaba en casa, de alguna manera el felino se hacía extrañar. – Esto está muy solo si Waccha no te recibe… - Suspiró llevándose el antebrazo a cubrir sus ojos ahora que tenía recostada la cabeza en el respaldo del sofá. - ¿Pasarán por el mañana? – Preguntó aún sin contemplar si su novio andaba cerca o si ya se había movido a alguna parte. - ¿Les haz dejado con Manji-san?
Ya ni siquiera estaba seguro de si se sentía cansado o descansado. Se trataba de una curiosa sensación.
Sujk Arkhelism
Por
fin en casa. Luego de un largo rato de ir conduciendo, habían llegado a
su pequeño hogar. Yuuto se había quedado dormido durante su trayecto y
él condujo sin ningún problema hasta llegar a la cuidad donde vivían. No
era cansado ni mucho menos era tan lejano el lugar donde su menor se
estaba quedando. Suponía que el guitarrista había tenido una semana
larga y dura, no culpaba a su cansancio.
Cuando pusieron un pie dentro del departamento, ayudó a Yuuto a dejar sus maletas por donde estaba el recibidor. Waccha no estaba en casa, el felino había estado el fin de semana con Manji. —Pasaré por él temprano... seguro anda bastante entretenido con su compañero. — Rió levemente al hacer referencia al gato de su amigo. — Sí le he dejado con él, por eso no tengo problema de preocuparme.
Caminó hasta donde estaba el menor y se recargó sobre el respaldo del sofá mientras veía a Yuuto tendido sobre el mueble. Sus antebrazos fueron su fuerte para poder recargarse a la orilla del mullido espacio. — ¿Echabas de menos estar aquí? — Inquirió con curiosidad.
Cuando pusieron un pie dentro del departamento, ayudó a Yuuto a dejar sus maletas por donde estaba el recibidor. Waccha no estaba en casa, el felino había estado el fin de semana con Manji. —Pasaré por él temprano... seguro anda bastante entretenido con su compañero. — Rió levemente al hacer referencia al gato de su amigo. — Sí le he dejado con él, por eso no tengo problema de preocuparme.
Caminó hasta donde estaba el menor y se recargó sobre el respaldo del sofá mientras veía a Yuuto tendido sobre el mueble. Sus antebrazos fueron su fuerte para poder recargarse a la orilla del mullido espacio. — ¿Echabas de menos estar aquí? — Inquirió con curiosidad.
Yuuto Shinji
-
Es bueno saber que Waccha tiene amigos... - Hasta el felino tenía más
vida social que ellos dos en conjunto en medio de tal temporada laboral.
La sonrisa que esbozó fue más o menos amarga por ese asunto. Volvió a
suspirar... la elección de esa sala había sido más que acertada, eran
tan cómodos sus sofás que imposible era no desear quedarse ahí por
siempre. Fue entonces que la voz de sensei le sonó demasiado cercana,
por no decir que aún sin retirarse el antebrazo de los ojos, le percibía
prácticamente encima suyo. ¿Sería buen momento para decirle algo
afectuoso? Esas cosas no debía pensarlas demasiado, bastaba con permitir
que su boca le ganara por algunos segundos a su cerebro y... - Dicen
que "No hay lugar como el hogar" ¿cierto?
| Sujk Arkhelism
—
Me hace bien verte tranquilo aquí después de una larga semana de
trabajo. — Sonrió cuando Yuuto mencionó aquello del hogar. — Además, en
tu hogar siempre estarán las personas que te quieren para recibirte.
Aunque Waccha esté en su pijamada gatuna. — Comentó divertido, como su
su gato fuese alguna clase de humano más en su ´pequeña familia. Pronto,
fue a rodear el sofá y se sentó a la orilla de éste y pasó una de las
palmas de su mano por el hombro. Estaba algo tenso después de conducir
un largo rato que era evidente el peso sobre sus hombros. — ¿Cómo está
tu agenda de mañana? ¿Tienes hambre? — Sí, siempre había tema de
conversación con Yuuto, por mínimo que fuese el asunto.
Yuuto Shinji
-
"Pijama gatuna" - Repitió sin poder contener una breve risilla al
escuchar tal concepto. - Waccha se divierte más que nosotros dos juntos.
Eso es deprimente... - Aún un poco risueño se quitó el antebrazo de
encima y constató de que Sujk estaba tomando asiento en el sofá también.
- ¿Mañana? - En gesto pensativo elevó la mirada hacia el techo y trató
de hacer memoria. - Creo que los lunes son mi día más pesado...
¿Recuerdas? Antes eran los viernes y ahora irónicamente serán mis días
más tranquilos. - Todavía le parecía increíble cuanta historia era que
habían podido formar en los últimos meses pese a llevar tantos años
conociéndose... ¿Era así como les enriquecía una relación? - ¿Tú tienes
hambre? Cenamos antes de salir del hotel... - Si, estaba insinuando que
su pareja comía en verdad bastante. - Puedo acompañarte con un café si
lo que quieres es cenar... - Le molestó dandole un suave golpe con el
puño cerrado en un muslo.
|
| Sujk Arkhelism
—
Es mejor que sean los lunes, así los viernes se te hacen menos pesados.
Además de que, ya no trabajas los sábados, es mejor así. — Trató de
animarlo por el lado laboral, se sabía que Yuuto y él tenían agendas
apretadas los últimos meses. Puso una cara de "¿Insinúas que como
mucho?" ante la pregunta de su novio y entonces le tomó la muñeca de la
mano que le había golpeado el muslo. — No le pegues a tus mayores,
insolente. — Fue a atacarle las costillas con sus dedos, moviéndolos
sobre esos costados para hacerle cosquillas, lo que ocurría muy pocas
veces, es más, no era típico de él atacar esa zona de su pareja.
Yuuto Shinji
-
Desde ahora bendigo los sábados, sensei... - Vaya manera tenía Sujk de
animarle, nada más bastó que mencionase ese asunto y ensanchó una gran
sonrisa, la cual no tardó en descomponerse cuando se vio atacado por
esos dedos que hacían de las suyas sobre sus costillas. - ¡No! ¡No! - En
un movimiento torpe se dejó caer a lo largo del sillón, pero era
demasiado tarde, si no conseguía meter las manos para quitarse las
ajenas de encima... Mierda, no lo logró, ya estaba a su merced, riendo a
carcajadas, pataleando y dando manotazos a diestra y siniestra para
intentar alejarlo. - ¡Ya no! ¡Ya no! ¡Quita de encima! - Exclamaba
siendo interrumpido por su propia risa... ese tipo de risa que no te
permitía coordinar lo suficiente como para repeler un ataque de
cosquillas.
Sujk Arkhelism
—Benditos
los sábados, Yuuto... — Jamás había intentado hacerle cosquillas de esa
manera a su pareja, y ahora que lo estaba haciendo, le contagiaba ese
espíritu divertido para seguir con sus acciones. El menor quedó
completamente recostado sobre e sofá y se incorporaba de vez en cuando
para tratar de apartarlo, pero él en lugar de alejarse, se acercó más y
más, al grado de que ambas manos estaba por los costados ajenos, no
estaba en plan de terminar y fue entonces que se acomodó poco a poco
entre las piernas de su guitarrista, sin poner nada de morbo de por
medio y le atacó más y más. — ¡No quiero! ¡No lo haré! — Rió efusivo. Le
gustaba jugar así con e otro...
Yuuto Shinji
-
¡No! ¡No! - ¡Demonios! Que en la infancia era él quien solía atacar a
su hermana... incluso aquel primo suyo que vivía con ellos, mayor por un
par de años, tampoco solía meterse así con él... ¡Y ahora no podía con
ese hombre! - ¡Detente! - Pedía a gritó limpio, la risa le estaba
haciendo llorar involuntariamente y nada que conseguía sacudirse esas
manos de encima... Poco a poco sentía que quizás las carcajadas no
terminarían nunca, pero la fuerza para "luchar" se le estaba yendo. -
¡Para! - Fue entonces que por fin vio una vía de escape... Aplicando la
poca fuerza que le quedaba, se arrojó de lado hacia el vacío, hasta que
su cuerpo dio contra la suavidad de la alfombra... Sitio en el que, por
extraño que pareciera, quedó tendido y todavía muerto de la risa por su
torpe manera de escapar de las cosquillas de su pareja.
Sujk Arkhelism
—
Claro, arruinaste la sorpresa. Es verdad, me gusta tu manera de hacer
berrinches. — Sonrió y entonces abrazó más al menor contra su pecho, el
sueño se estaba manifestado también... había estado conduciendo un largo
rato que tenía qué descansar. — Shh... más tarde te encargas de las
cosas pendientes, ahora descansa... — Cerró los ojos y ya estaba medio
envuelto con el menor entre cobijas, para que no se sofocasen con el
calor. — Buenas noches, Yuuto, descansa. — Al final quedó igual que si
novio, rendido.
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