Sujk Arkhelism
Su último día en Kyoto y debían aprovecharlo al máximo. Aunque no hubiesen visto nada relacionado a la navidad, porque en su mayoría el pueblo era tradicionalista, a última hora encontró un sitio a donde podrían acudir para usar los Yukatas, no los habían empacado en vano, debían darles uso nuevamente.
Su paradero de esa noche “Los hanamachi” o bien, “ barrios de geishas”. Kyoto era famoso por el festival que se daba en cinco hanamachi, o distritos de geishas, llamados de forma colectiva Kioto Gokagai, y de los cuales se conformaban por : Gion Kobu , Gion Higashi, Miyagawacho , Kamishichiken y Pontocho. Alguno de esos lugares se encontraban hacia el norte, otros en el sur, había de donde escoger, y ellos harían el recorrido por el norte tomando el tren más cercano para ir a uno de esos distritos.
¡Estaba contento! Debía dejar de leer los folletos para darle aviso al menor. Eso fue lo que hizo, en el desayuno le mostró el lugar a donde podrían acudir para vestir el Yukata y así cerrar sus vacaciones con broche de oro.
Lo atractivo de ese lugar, era ver los distintos kimonos que las mujeres usaban y los Yukatas de los hombres, podían convivir e unirse a los distintos bailes tradicionales si querían, pero era más de quedarse observando para ver lo que en el pasado hacían las personas para divertirse. Así pues, no perdió el tiempo y por la tarde comenzó a alistar sus cosas para salir por la noche, era preferible hacerlo en ese horario porque el festival se armaba a lo grande.
Yuuto Shinji
¿Ir a la zona norte a visitar uno de los barrios de geishas? De inicio la idea le desconcertó un poco a la hora del almuerzo, elevó una ceja y se quedó mirando a su pareja solamente para comprobar que no estuviera jugándole un broma... ¿Estaría pensando en hacerle participe de alguna de las representaciones extrañas en las que maikos y geishas se desenvolvían? El alma le regresó al cuerpo en cuanto Sujk le explicó que era el momento preciso para volver a hacer uso de esos yukatas que llevaban en el olvido desde el mes de agosto.
Las tarde pasó tranquila en el hotel, en los alrededores de esta, pero entre más se acercaba la puesta de sol se dio cuenta de que era hora de prepararse. Un baño caliente y tomó asiento frente al tocador mientras Sujk hacía lo propio tomando un baño también... Fue complicado decidirse, pero sabía lo que debía hacer: Tomó el cepillo y frente al espejo comenzó a peinarse el cabello con ayuda de pasadores... Una sonrisa divertida se le escapó, gracias al cielo el cabello le había crecido y eso hacía que se le acomodara de una manera bastante peculiar, pero que le agradaba. Entre su equipaje llevaba aquella crema de cacao que tanto le gustaba a su pareja y optó por untarla en brazos, el pecho y el cuello. Del mismo bolso donde encontró la crema, sacó también un bálsamo rehidratante de labios... Le importaba un demonio la nueva tonalidad que los suyos tomaron luego de usarlo, la cuestión era que venían ardiendole a causa del frío desde el mismo instante en que a Kyoto llegaron.
El yukata y el obi le esperaban reposando sobre la cama al lado del de Sujk. Con todo el cuidado que requería el vestir semejante prenda, se hizo con esta hasta que quedó perfectamente alineada con su cuerpo. El obi costó un poco de trabajo, pero para cuando sensei salió del cuarto de baño él ya estaba esperandole sentado a la orilla de la cama. Ni siquiera se atrevía a mirarle... En el fondo debía reconocer que se había esmerado de alguna manera solo porque deseaba ser agradable visualmente a los ojos de su baterista. - ¿Iremos a alguna casa de té...? - Preguntó casi en un susurro, clavando la mirada en la ventana mientras el otro se vestía.
Sujk Arkhelism
¿Cómo explicar que se estaba sofocando en plena ducha? Joder, no se había dado cuenta que el menor había dejado la temperatura del agua caliente en un estado alto… ¿De verdad podía bañarse con esa agua? Él estaba que hervía ahí dentro, no podía bañarse con agua fría porque cogería un resfriado y mucho menos quería lidiar con enfermedades. Aguantándose las ganas de querer morir allí dentro, salió con una toalla enrollada en la cintura. La puerta de baño se abrió y con ella, el vapor del agua le acompañó, estaba completamente sofocado y no hallaba manera de describir lo alborotado de sus cabellos; esa era la desventaja de tenerlo largo, que todo se le pegaba contra piel.
Con un largo suspiro, terminó por caminar por la habitación donde ahora se hospedaban, tentado estaba a reclamar por el agua cuando… No podía creer lo que estaba viendo, era una fantasía… era una ilusión o un holograma creado por sus pensamientos pero… ¡Yuuto se veía tan jodidamente atractivo! No pudo evitar quedarse casi babeando en su sitio… Había olvidado lo ceñido que le quedaba la prenda a su cuerpo, encima de todo… En sus labios algo brillante llamaba su atención, tentando por todas las maneras posibles a su… ¡No! Era tiempo de recomponer la postura y… ¡Ese jodido cabello! ¡Esa mirada inocente! Estaba entre un debate mental… — Yo… — No supo siquiera articular palabra alguna y para su sano juicio, le dio la espalda al menor para ir hasta el clóset de aquella habitación donde estaba guardado su Yukata. — No me demoraré… — Tragó saliva y ni siquiera respondió a la pregunta que se le había formulado.
Yuuto Shinji
Sujk salió del cuarto de baño con el cabello revuelto peor que un perro recién bañado, encima le seguían enormes volutas de vapor caliente que le hicieron recordar la temperatura a la que había dejado el agua. La piel se le notaba enrojecida al baterista y cuando este intentó hablar le pareció que quizás intentaría reclamarle, más nada de eso ocurrió... Ni le respondió el asunto relacionado con la casa de té en donde bien podrían atenderles las dichosas geishas, ni agregó nada más que no fuera el que no demoraría en estar listo. No muy convencido asintió en silencio.
Sujk se cambiaría del otro lado de la habitación, él se levantó de la cama para acercarse hasta la enorme ventana que le daba una perfecta panorámica de la estación de trenes detrás de una escenario completamente nevado... Las cortinas aún estaban abiertas, así que esperaría ahí a que su novio estuviera listo. Suspiró largamente... No sabía qué les depararía su última noche en Kyoto.
Sujk Arkhelism
A toda prisa tomó el Yukata que yacía colgado y salió de ahí para irse a cambiar al otro lado de la habitación. Suspiró de alivio al no tener que estar mirando al otro ahí sentado como si nada, ¿qué diablos tenía en la cabeza? Lo de la vestimenta lo pasaba… incluso el peinado pero… ¿El brillo labial? Era demasiado para él, ¿acaso estaba jugando? —Eso me pasa por… — Refunfuñaba cosas entendibles, maldiciendo a los cuatro vientos el tener que contenerse.
Se puso la ropa interior y seguido de eso, el Yukata fue lo segundo en vestir. Éste le quedaba perfecto y trató de acomodarlo para que no estuviese fruncido de ningún lado. En cuanto al calzado, se puso lo indicado para la ocasión. Estuvo peleando tantas veces con el obi del atuendo, era lo único que le había costado trabajo. — Diablos… — Masculló molesto consigo mismo y luego pasó al tocador para secar sus hebras largas y castañas, cuando terminó la tarea, tomó un cinto en color negro para poder atarse el cabello. Le gustaba mucho peinarse asimismo, ésta vez no se hizo una media coleta como siempre, esta vez se hizo la coleta completa, pero dejando cabello en la parte del frente como siempre lo hacía, algunos mechones rebeldes salía por las patillas y otras por donde estaba la nuca, daba igual… Para él su peinado estaba listo. Uso una loción que pocas veces se ponía, solo la ocupaba en ocasiones especiales y gustaba de ella por su varonil olor. Lo siguiente sería pedirle ayuda al menor con el mentado obi, tendría que comportarse esta vez así que salió para ir por ayuda. — Ehmn… ¿Yuuto…? ¿Podrías… — Con una de sus manos sostuvo el obi, al no saberlo acomodar, su pecho quedaba al descubierto y se suponía que la vestimenta no iba así.
Yuuto Shinji
Sensei estaba demorando... Miró la hora en el móvil y se dio cuenta de que ya estaban dando las once de la noche. Por una parte pensó en que muchas actividades relacionadas con el barrio al que irían estaban pensadas en la vida nocturna de los adultos y adultos mayores, pero aún así... ¿Sería que volverían de madrugada o pasarían la noche en algún sitio en el que la madrugada los atacara? En esas cavilaciones se encontraba en el momento en que escuchó a sensei llamándole... Le miró por encima del hombro y de inmediato sintió que el estómago le subía a la garganta y le bajaba hasta los pies en cosa de un segundo. - ¿E-El obi? - Tartamudeó. ¡Joder! Había tartamudeado solo por contemplar ese pecho semidesnudo por debajo de ese yukata que tanto se recriminaba haber escogido tan perfectamente para su pareja... Le sentaban increíble los colores oscuros.
A paso inseguro se acercó hasta tomar el obi de manos de Sujk. - No se te dan estas cosas...¿no? - Susurró. ¿Por qué carajos susurraba? ¿Tanto temía volver a tartamudear? Se preguntó al caminar hacía la espalda de Sujk para envolverle la cintura con esa tradicional faja de tela que sin duda terminaría ajustándole las ropas a sensei lo suficientemente genial como para no poder estarse emocionalmente tranquilo el resto de la velada.
Sujk Arkhelism
Era rara la vez en que desviaba la mirada con cualquier situación, esta vez fue diferente, porque nada más estuvo cerca del menor… Un olor a cacao le hizo estremecer de la cabeza a los pies… ¡Estaba usando la maldita crema de cacao! Tragó saliva una, dos, hasta tres veces. No podía tenerlo tan cerca y cuando el menor le rodeo para acomodarle bien el obi, cerró los ojos para reprenderse mentalmente. Ya había olvidado lo increíble que el otro se veía cuando se vestía de modo tradicional. — ¿Nos vamos? — Tenía todo bajo control, al menos eso creyó. Cuando todo estuvo listo, se apresuró a salir del pequeño departamento para esperar al guitarrista. Al fin pudo respirar tranquilo al tenerlo lejos…
Yuuto Shinji
¿Cuánto trabajo podía costarle acomodar el obi de otra persona? No era demasiada ciencia y aún así tuvo que repetir la labor unas tres ocasiones. Quizás debería ser completamente honesto con Sujk y externarle que no se sentía del todo tranquilo... Sin embargo, justo cuando terminó de ajustar el otro pareció rehuirle peor que si fuera alguna clase de peste. Clavado en su sitio vio como con rapidez sensei se apresuraba para tomar sus pertenencias y esperarle en el pasillo. Confundido tomó lo suyo junto con un abrigo y fue a darle alcance. - Llevas prisa ¿no? - Y otra vez con los susurros... ¿Para qué negarlo? De alguna forma había albergado la esperanza de por lo menos recibir un cumplido de esos que le incomodaban y alegraban en partes iguales. Sin esperar a que Sujk terminara de cerrar la puerta él continuó su camino hasta la recepción del hotel.
Sujk Arkhelism
—Un poco... — Nuevamente suspiró y fue a recepción para ver si su taxi ya estaba esperando, lo más seguro es que no pasasen la noche en el hotel, debido a que podían quedarse en una de las habitaciones tradicionales del lugar a donde iban, sería como viajar en el tiempo. Cuando todo estuvo listo y Yuuto le esperó, entonces le indicó con la mirada que todo estaba en orden. Así pues, ambos salieron para abordar el taxi. Aún no entendía porque su corazón estaba tan acelerado...
Yuuto Shinji
Con la mirada Sujk le indicó que era momento de abordar y así lo hizo. Durante el trayecto, como rara ocasión ocurría, permaneció perfectamente sentado en su sitio y con las manos en el regazo y los ojos ocupados en contemplar el exterior. ¿Qué si se encontraba molesto? No... simplemente no era la reacción que se esperaba de su pareja luego de haberse esmerado en trabajar un poco su apariencia... Si siempre le decía que parecía niño o hasta nerd con sus atuendos... aunque le supuso un gran esfuerzo decidirse, la verdad era que... - Bah... - Expresó fastidiado consigo mismo. Gracias al cielo no tuvo que dar explicación sobre su expresión pues justo fue cuando el chofer en curso informó acerca de que habían llegado a la zona centro del barrio que visitarían esa noche. Ni tardo ni perezoso bajó del auto y todas sus negatividades mentales se esfumaron en cuanto el aroma a té verde y negro comenzaron a mezclarse a su alrededor. - ¡Oi! Apresurate, viejo... - Le pidió al otro que estaba quedándose atrás ahora que él metía prisa en adentrarse entre las calles iluminadas por farolas de papel.
Sujk Arkhelism
¿Por qué no podía sacar algo de plática? Realmente ese trayecto en el taxi se le hizo eterno, estaba nervioso… Peor que adolescente en su primer cita, tener a su novio así, tan atractivo, incluso aún más que en su cumpleaños le hizo enmudecer. Solo necesitaba tomarse las cosas con calma para poder realizar bien las cosas. No pasó desapercibido aquella faceta de fastidio del otro, ¿estaría molesto con él? Quizá impaciente porque aún no llegaban al lugar, para cuando quiso pedir explicación, ya lo había dejado dentro del auto. La voz de su pareja le sacó de todo trance y salió del taxi para recibir el festival de geishas. Era aún más hermoso que en las fotografías y folletos. Tantas personas compartiendo la tradición que no se perdía aunque pasasen los años le hicieron sonreír. — ¿Has visto eso? ¡Son enormes! — Señaló las farolas de papel que adornaban la entrada del lugar, las cuales eran aún más enormes que las pequeñas que se usaban. No perdió tiempo y comenzó a explorar el lugar en compañía de Yuuto, quien parecía fascinado con la visita.
Yuuto Shinji
¡Y vaya que eran enormes! Se sorprendió... Sujk por fin se le emparejó para caminar a su lado. Cada local decía que la hora del té había pasado bastantes horas atrás y en esos momentos parecía ser que ya lo único que ofrecían era la ronda de sake mientras se presentaba algún baile tradicional por parte de las geishas de cada restaurante u hostal, pero nada más... Sabido era que eran mujeres mayores quienes dirigían las ceremonias de té y comprendía el hecho de que probablemente estas ya estuvieran en la cama. - No quiero embriagarme... - Comentó al no ver otra clase de servicio que el del consumo de alcohol a esas horas. Frustrado terminó deteniendose por completo a mitad de la calle sin importar si grupos de personas entraban y salían de los locales a su alrededor y curiosos le dedicaban alguna mirada, unas más aprehensivas que otras.
Sujk Arkhelism
Cuando intentaron tomar el té, las personas en distintos lugares les dijeron que la hora se había pasado y que ahora iban a celebrar con algo más. Sake, era lo único que les podían ofrecer en esos momentos, él tomó un poco de la bebida en cuestión... No quería que Yuuto terminase mal en su último día en Kyoto, no quería tampoco que viajase con resaca. Algunas ancianas les ofrecían hospedaje a las distintas personas o parejas que paseaban, promocionaban los lugares para que tuviesen más rentabilidad después. Cuando vio que Yuuto se había alejado, quiso alcanzarle pero... No pudo evitar ver a las personas, no eran precisamente mujeres quienes se detenían a mirar a su novio. Algo dentro suyo le hizo hervir... No soportaba que acecharan al otro, mucho menos hombres, NO. Casi podía apostar que alguno le iba a hablar para comenzar a coquetearle, o sus celos le hicieron creer eso.
Yuuto Shinji
Se adelantó los suficientes pasos como para perder de vista a sensei, confundido se quedó mirando en todas direcciones para tratar de visualizarlo de nuevo. Eso le pasaba por ir viendo distraídamente lo que los negocios por ahí tenían para ofrecerlo. En su búsqueda por el baterista estaba cuando de buenas chocó con un chico que probablemente podría tener su misma edad y vestía un tradicional yukata como él hacía. No pudo más que disculparse por el pequeño choque, el desconocido por alguna razón aprovechó para preguntarle la hora y él solo revoleó los ojos con exasperación... ¿Era en serio? Como si en esta vida no anduvieran todos con el móvil bajo el brazo. - 12:23... - Respondió con la mala gana necesaria como para ahuyentar al sujeto. Le jodía bastante cuando especialmente algunos hombres daban por sentado que era... ¿"completamente homosexual"? Antes de Sujk siempre le habían parecido insufribles todos aquellos que intentaban cortejarle peor que si se tratase de una mujer y aún ahora no había excepciones... Al final terminó deteniendose a la entrada de un antiguo hostal para llamar a sensei a su móvil... la búsqueda fracasaba.
Sujk Arkhelism
Se quedó observando al menor, parecía en verdad preocupado porque se encontrasen, él no lo perdía de vista y solamente estaba esperando el momento indicado para tomarle del brazo y sacarlo de ahí para que nadie lo viese. Cuando él supuso que era tiempo de ir por su pelinegro, un hombre se acercó a éste y él detuvo todo paso, sin querer había empuñado las palmas de sus manos y veía con cara de pocos amigos al sujeto aquel, ¿qué diablos quería con Yuuto? ¿Por qué le estaba sonriendo como idiota para hablar con él? ¿Por qué trataba de buscarle una mirada? ¡Suficiente! Estaba hecho un manojo de celos, cuando el tipo se alejó de Yuuto, a propósito se encontró con éste y provocó un ligero choque. — Oye, deberías pensarte dos veces en hablarle... — Hizo un ademán con la cabeza para señalar a su novio, quien estaba con el móvil contra la oreja, en ese instante el suyo comenzó a vibrar pero no le hizo caso. — ¿Se ve atractivo, no? — Aquel sujeto asentía y le miraba confundido... Como supuso, sus intenciones no iban solo a preguntarle cosas triviales. No quería que nadie molestase a Yuuto, nadie...
Yuuto Shinji
¿Y este por qué estaba demorando tanto en responder? Luego de cinco timbrazos todo se fue al demonio y su llamada entró al buzón de voz. - Argh... - Rabió antes de hacer un segundo intento y obtuvo el mismo resultado, más esta vez no se quedó con las ganas. -
¡Maldita sea! ¿En donde carajos te encuentras? Mira, estoy frente a un hostal llamado... - Entrecerró los ojos para poder leer el letrero que rezaba el nombre del lugar. -
Mi-ka-ge... Si, eso, estoy justo en la entrada. Más vale que te apresures porque acabo de decidir que quiero dormir acá. - Fue así que volvió a guardar el telefóno y cruzado de brazos continuó intentando visualizar a Sujk entre los peatones.
Sujk Arkhelism
Decidido estuvo a ignorar toda llamada del móvil, estaba ocupado en asuntos más importantes, como dejar en claro que Yuuto era su novio y que nadie tenía derecho a ligarselo frente a sus ojos, eso sí que no... Aunque pareciese alguna clase de novio psicópata debía de dejar en claro que a ese guitarrista solamente él lo miraba con otros ojos. Aquel tipo solo servía para dos cosas: Para seguirlo provocando en decirle lo bien que lucía el menor con esos atuendos y para mandarlo al demonio con un simple golpe, y no iba aguantar mucho tiempo, tampoco es como si se estuviesen peleando por Yuuto como si fuese una mujer porque odiaba que los demás le tratasen así cuando querían pretenderlo; él mismo había provocado todo por sus celos. Y no es que quisiese presumir, pero a leguas se notaba que él era más fuerte que ese sinvergüenza. La gente a su alrededor se quedó mirando a ambos, como buscando en ellos alguna clase de entretenimiento, ya era obvio que eran el centro de atención del sitio.
Yuuto Shinji
Ya estaba hartándose de esperar, no iba a llamarle una tercera vez. Decidido estaba a meterse al hostal y dejar que el otro le buscase como idiota hasta que llamó su atención que a unos cuantos metros de donde estaba parecía estar comenzando una trifulca. Dos tipos se empujaban el uno al otro y se hacían de palabras para provocar una pelea. ¡Lo que le faltaba! Pensaba hastiado dando un par de pasos en dirección a la entrada del hostal, pero bastó una mirada más objetiva a ese grupo de gente para reconocer a su pareja como uno de los protagonistas del conflicto y el otro tipo... no le sonaba su cara. ¡Momento! Era el desconocido que le había preguntado la hora. Con el corazón a mil y caminando a grandes zancadas fue que el puzzle en su cabeza se armó por completo... Se abrió paso entre las personas y asegurándose de quedar en el campo de visión de Sujk permaneció en silencio, de brazos cruzados y con la expresión de mal humor que le reverberó desde el mismo instante en que se hizo una idea de que la palabra "celos" seguro que había sido la razón de todo... Solo esperó a que el mayor hiciera contacto visual con él para que notara el desagrado que le provocaba verle haciendo pelea callejera por una estupidez.
Sujk Arkhelism
El tipo aquel comenzaba a empujarlo de una manera que no le estaba agradando del todo, era paciente, pero para ese tipo de cosas no. Sinceramente estaba a borde y la gente no dejaba de mirarles e incitarles que de una vez comenzasen la pelea. Tenía bastante tiempo que no entraba a ese tipo de cosas pero si era para defenderse, entonces actuaría como idiota. En ningún momento vio a Yuuto cerca, y cuando menos lo pensó, le soltó un buen golpe al hombre aquel, justo en la mandíbula para hacerlo caer, no había ejercido mucha fuerza en realidad, la gente a su alrededor agarró al sujeto y... ¡Ahí estaba! ¡Yuuto estaba entre la gente...! Con una mirada que no supo cómo interpretar. Ignorando todo, se abrió paso entre la gente para ir hasta donde el otro estaba. Carajo... Estaba metido en serios problemas...
Yuuto Shinji
Si, sus miradas hicieron contacto y él no hizo más que negar con la cabeza para volver a abrirse paso, esta vez para salir de todo ese torbellino de gente que ahora abucheaban porque la pelea no se efectuaba pronto. Volvió a emprender camino rumbo al hostal que había sido de su elección desde hacia unos momentos y esta vez no se lo pensó dos veces para caminar hasta la recepción para pedir una habitación. ¿Era en serio lo que acababa de ver? ¿Sujk metido en esa clase de problemas tan... vulgares? Se preguntó mentalmente mientras esperaba a que terminaran de atender a otros turistas.
Sujk Arkhelism
¡Sabía que era un idiota! No hacía falta que el menor le mirase de ese modo. Joder, que el tipo le había provocado y no pudo aguantar, era natural. Siguió a su pareja hasta el hostal donde se iban a hospedar y éste pidió una habitación para los dos, no hablaron en el camino hasta llegar al lugar indicado. Carraspeó la garganta y luego ingresaron a la habitación, todo era demasiado tradicionalista a su parecer, pero tenía un toque agradable. ¿Era momento de dar una explicación...?
Yuuto Shinji
Finalmente le atendieron y para entonces supo que Sujk ya estaba detrás suyo. Una habitación para dos con piso de tatami y dos futones... no estaba de humor para estar durmiendo con él. En la única elegante mesa de la habitación había una botella de sake y un par con agua... No le apetecía beber, por lo que optó por tomar una de las botellas de agua para luego sentarse en posición de flor de loto sobre el futón más cercano a un enorme mural en una de las paredes. Se trataba de un mural de flores en tonos claros... mirarlo debería tranquilizarle, pero ignorar como el otro carraspeaba la garganta, le hizo darse cuenta de que no estaba nada tranquilo. Terminó bebiendo media botella de agua.
Sujk Arkhelism
¡Diablos! No quería pelear con el menor, menos en su última noche en Kyoto... Los celos le habían sacado de quicio al punto de hacer esa tontería. Observó a su novio, éste se hacia con una de las botellas de agua y al fin se armó de valor para hablar. Sabía que Leda era complicado de tratar cuando se molestaba pero... ¡En verdad no quería dormir solo! No quería regresar a casa enojado con él porque no le vería si no hasta pasando el año nuevo. Se acercó poco a poco, de rodillas hasta llegar a donde el menor. — Lo siento mucho... — Esta vez si debía disculparse por ser un idiota. — En verdad lo lamento... No sé qué pasó conmigo.
Yuuto Shinji
¿Y a él de qué le servían una disculpas? No dejó de beber agua y luego colocó la botella en el suelo. - Pasó que te pusiste idiota, eso fue lo que pasó. El sujeto me preguntó la hora, era obvio que estaba intentando ligar. - Su mirada se clavaba en el suelo y aprovechó para descalzarse y masajear sus pies. - Por lo menos no te haz metido en un problema grave que nos terminara haciendo pasar la noche en la estación de policías. - Seguía molesto... luego del masaje de los pies se dispuso a deshacerse del maldito peinado. Ya no tenía ganas de "verse bien" para nadie.
Sujk Arkhelism
—Admito que me puse idiota. ¡Joder! — Sí, sonaba más bien desesperado. Yuuto no tenía intenciones de hacerle caso en cuanto a sus disculpas y ahora se disponía a arruinar ese peinado que le hacía ver aún más atractivo. — ¡Estaba celoso!— Admitió con todas sus letras y se puso de pie. No podía estar ahí a los pies del otro cuando intentaba reparar su error. Caminó por la habitación como león enjaulado, y pasándose las manos por la cabeza, una y otra vez. — Te veías realmente hermoso... — Detuvo sus pasos; aquella palabra no era para molestarlo ni mucho menos y tampoco la consideraba mala.
Yuuto Shinji
¡Ya sabía que estaba celoso! ¡Joder! ¡Que siempre estaba dejando salir sus celos sin medir consecuencias! Sujk se puso en pie y él hizo un poco de lo mismo sin a penas alcanzar a tocarse el cabello... a penas un pasador estaba en su mano cuando ese "Te veías realmente hermoso" le hizo dar dos pasos atrás y le dejó sin palabras en la boca. El cumplido que llevaba esperando toda la noche venía a llegar justo ahora... en medio de una discusión y, por idiota que resultara, por muy enojado que estuviera... eso no evitó que el corazón se le acelerase a mil. - Ahora no... - Pidió levantando una mano pero finalmente dándole la espalda para tratar de apaciguar la repentina emoción. Se había puesto colorado... - Por ahora cumplidos no... Nunca habían llegado a tanto tus celos. - Tuvo que llevarse ambas manos a la cara para intentar bajar la temperatura y coloración de esta.
Sujk Arkhelism
Las reacciones del menor no se hicieron esperar, y no es como si quisiese aprovecharse de la situación, pero en verdad deseaba hacerle saber cuanto es que lo amaba, cuanto es que le hervía la sangre cuando alguien más le ponía los ojos encima con otras intenciones... Aunque Leda se negase a los cumplidos, cuando le dio la espalda se apresuró para llegar por detrás y le rodeó la cintura con sus fornidos brazos. — No te veías... — Susurró en el oído ajeno, sintiendo la temperatura de uno de éstos por lo colorado que se había puesto. — Estás hermoso... Aún ahora, con ese sonrojo... Con ese olor... Cuando te enojas... — Y sin esperar a más, comenzó a olfatearlo. La crema de cacao que tanto amaba ahora se impregnaba en la piel de su novio... — Entiende... Es natural que me ponga celoso teniendo a un novio así de atractivo... ¿No puedes comprenderlo...? — Susurró contra la piel de ese cuello, cerrando los ojos para embriagarse de ese olor, de Yuuto...
Yuuto Shinji
Lo brazos de Sujk le dejaron sin aliento y en automatico colocó las manos en esos fuertes antebrazos para hacer amago de romper el abrazo pero sin siquiera hacer fuerza para intentarlo. La boca de sensei le estaba haciendo perder los papeles. - Estoy enojado... - Le recordó, pero su convicción comenzó a flaquear en cuanto el mayor comenzó a olfatearle... Ahora era que se arrepentía de haber utilizado aquella crema de cacao. Bien, que quizás era el efecto que hubiera deseado provocar al inicio de la velada, pero ahora... - No, no puedo... comprenderlo... Ngh... - Se quejó en silencio, cerró los ojos. - No vas a hacer que... te desee esta noche... - Replicó de manera nada convincente. Sus dedos se aferraron con fuerza a los antebrazos que aún le rodeaban, pero no para retirarlos, sino como simple consecuencia de lo que comenzaba a provocarle el sentir el aliento ajeno en el cuello. - De verdad me... me hiciste enojar...
Sujk Arkhelism
Pues... de enojado, el otro no tenía nada, al menos se quiso hacer el fuerte para alejarse de todas las atenciones que le estaba dando pero sabía que era imposible; es más, para él lo era más... Tener a Yuuto tan atractivo y no hacer nada al respecto, era como ignorar lo que se le estaba sirviendo en bandeja de plata en plena navidad, era como no abrir el regalo enorme que estaba bajo el árbol y que daba tanta curiosidad. —¿Estás muy... — Dejó las palabras al aire y comenzó a besar esa piel de entre la curvatura de ese cuello. — ... enojado? — Jadeó para que su aliento enfriase la piel recién profanada. — Vamos, deseame... — Una de sus manos, que traviesa buscó la división del Yukata, separó éste para colarse en una zona peligrosa. Con ayuda de uno de sus pies, pudo hacer de las suyas para separar las piernas del menor y así... su mano comenzó a acariciar esos muslos,a apretujarlos y a rozar la hombría de su novio de manera superficial. — Has que mis celos desaparezcan... — Su cuerpo se pegó más hacia el ajeno y su miembro, que descarado se pudo sentir por encima del Yukata, quedó justamente entre las nalgas del menor y no tuvo decencia alguna, pues empezó a mover sus caderas para provocarlo. — Hazme saber que yo soy el único que puedo tomarte... Ngh...
Yuuto Shinji
- Mucho... - Respondió con tanto anhelo preñando su voz que esa respuesta bien podría haber pasado por un gemido desesperado sin ningún problema. - Demasiado enojado... para desearte... - En situaciones como esa era que se preguntaba si realmente hacía esa clase de comentarios porque de verdad estuviese molesto o, por el contrario, comenzaba a ponerse tan de buen humor como para hacerse el difícil y que Sujk le tomase como tanto decía que podía hacer y él tanto gozaba... de su territorialidad al hacerse con su cuerpo, de su agresividad al mancillarle cada centímetro de piel, la vehemencia con la que le devoraba la boca para robarle hasta el más pequeño de sus suspiros. - Si dejando de ser celoso... dejarás de tocarme como ahora... - Jadeó. Era inevitable no disfrutar de las descaradas caricias en su entrepierna... No hacía mucho que sensei había aprendido a reparar en esa parte de su anatomía sin que él tuviese que pedirselo y ahora le salía tan natural que era imposible no gozarlo. - Te juro que no quiero quitarte lo celoso... - Sus manos se deslizaron desde los antebrazos hasta el dorso de aquellas que le tanteaban y comenzó a recrearse con la manera en que Sujk manipulaba su cuerpo. El sentir el miembro endurecido de su novio en el trasero le espoleó ese deseo que tanto se negaba a reconocer. - No te deseo... - Mintió echando discretamente las caderas hacia atrás en busca de un mayor contacto, de más estimulación...