martes, 8 de diciembre de 2015
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8 de Diciembre de 2015: Te ves feo con esos pucheros.
10:22
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Yuuto Shinji
Era oficial: Se encontraba en verdaderos problemas. Esa mañana llegó a casa cuando los primeros rayos de sol a penas alcanzaban a filtrarse por entre las cortinas y aún así ya era demasiado tarde como para meterse a la cama y hacer creer a Sujk que si había pasado la noche en casa... Sensei hacía rato que parecía haberse marchado al trabajo... ¡Encima se llevó consigo al gato la tarde anterior! Y se había sentido lo suficientemente ebrio como para no conseguir responderle a tiempo su mensaje de texto por la noche...
¡Argh! Por todos los dioses... Decirle que su tarde de comida y posteriores cervezas con Abeshi se había prolongado al grado de que terminaron quedándose a pasar la noche en casa de esta... ¿Funcionaría como buena explicación? El mayor detestaba que bebiera sin avisarle siquiera, pero... Abby era una buena figura para representar el papel de "Acompañante de copas responsable" ¿no? Ya estaba de más pensar en ello.
Llegó a hacer la cama y tomarse un buen baño, pues aunque durmió varias horas en casa de su amiga y antigua colaboradora, todavía sentía un poco de estragos por la pequeña borrachera. Solo así pudo hacerse del suficiente valor para terminar de asear la casa... Esa noche irían por lo único que faltaba para decorar: El árbol de navidad. Solo deseaba no haberlo arruinado.
El aseo terminó y luego de arroparse para ir en busca de sensei al trabajo se quedó quieto con la mano sobre el pomo de la puerta, flotando entre la oscuridad de sus pensamientos que iban desde que Sujk podría mandarlo a la mierda por esa tarde hasta la posibilidad de que pudiera pasar por alto el asunto. Bien, era muy poco probable lo segundo... Suspiró y acabo por despedirse de Waccha para bajar a la calle y montarse al primer taxi que viese pasar frente al edificio.
Al llegar al lugar de trabajo de ambos decidió esperarle en el recibidor, saludando a cualquiera que pasara con una sonrisa para no tener que dar demasiadas explicaciones acerca de su presencia ahí cuando eran días de descanso. Faltaban cosa de 20 minutos para que sensei terminara su jornada, así que... nervioso y con una incertidumbre que parecía imposible de soportar, terminó por enviarle un mensaje:
[SMS]: Estoy en el recibidor de la compañía, no supe si era mejor esto o ir arriba por las llaves de tu auto. Creo que quizás vas a pedirme que te rinda cuentas de lo de anoche... Quizás. Te espero aquí [SEND].
Sujk Arkhelism
Toda la mañana había estado esperando alguna clase de explicación… Desde que se había levantado se quedó extrañado. Yuuto no había llegado a casa, y eso podía apostarlo porque Waccha no estaba rondando por el departamento, en el móvil no había ningún mensaje acerca de donde es que podían estar. ¿Y sí les había pasado algo…? Joder, su mañana no fue tranquila, no lo sería hasta que tuviese noticias del menor, que incluso le estuvo marcando al móvil para asegurarse que por lo menos estaban hospedados en algún lugar, pero nada, su pareja no contestó durante ese trayecto; era extraño que le llamase directamente, pero para emergencias no hacía falta dudarlo.
El trabajo no fue nada agradable, tener que lidiar con el estrés, sumado a su preocupación y claro… a su evidente molestia, no eran buena combinación para mantener la calma, incluso estuvo en plan severo con las personas que solían apoyarle ese día en la oficina, lo cual, para esa gente era extraño porque él era pacifico hasta cuando llegaba a estresarse mucho y en esta ocasión no fue así.
Era seguro. Esa tarde no tendría cita alguna, ¿cierto…? Yuuto no le contestaba, y parecía desilusionado, no sabía nada de él, y estaba aún más enfadado porque se había llevado a Waccha. Estaría un poco más tranquilo si éste le hubiese avisado por lo menos que no llegarían… Pero no tenía razones de nada, por lo que mandó los planes de esa tarde a la basura.
Un poco antes de la cinco, su móvil sonó, pero no lo revisó ya que tenía más prisa de llegar a casa para asegurar que por lo menos su mascota estuviese en el departamento. Ya pasadas las cinco en punto, bajó hasta recepción para firmar algunos papeles que le habían dejado hacia nada, era importante para los demás que eso estuviese firmado por él. Pero, antes de llegar para ser atendido, se encontró con Leda, aquel guitarrista estaba sentado justo al frente de la recepción donde había una sala de espera. No hizo más que mirarle de reojo con cierto enfado y pasó a firmar los documentos.
Yuuto Shinji
Sensei no le respondía... Mala señal. No estaba seguro de si no respondía porque estaba a tope de trabajo y ni en cuenta se encontraba de la hora o si, por el contrario, simplemente estaba decidido a ignorarlo por su falta de atención para con él. Llegado a ese punto... honestamente ya no sabía qué esperar del baterista y mucho menos de su cita de esa tarde-noche. Bien, había tentado a su suerte... otra vez. No quedaba más que ser paciente, enviaría un mensaje más y si no recibía respuesta iría directamente a la oficina a buscarle.
Ya teniendo desbloqueada la pantalla de inicio de su móvil fue que reconoció a su pareja caminando practicamente hacía él, con algunos papeles en mano que parecía ir revisando realmente interesado. Pasó de largo y frente a recepción comenzó a firmar ante las personas del cubículo... Le miraba con insistencia, como diciendo "¡Mirame! ¡Acá estoy!" y vaya que lo logró... pero los ojos que Sujk le dedicó no eran para nada amables... Tal y como se esperaba. No estaba seguro de cuanto le demoraría acabar con lo que estuviese haciendo ahí, pero de pronto se sorprendió frotandose las manos de manera insistente para llegar a abordarlo "casualmente" como se suponía tenía planeado hacer.
Sujk ArkhelismAl fin había terminado de firmar todos esos papeles, asegurándose antes de que la mujer encargada los guardase bien para enviarlos con algunos directivos. Siendo así, y con un “Hasta luego”, pasó a retirarse del lugar, pero… poco antes de que pudiese girarse para salir del lugar, Yuuto lo abordó y él se hizo a un lado para no estar demasiado cerca de éste, no porque no quisiera, era su pareja, una cosa era molestarse con él y otra muy diferente que no le gustase estar con éste, pero era un lugar público y además era espacio laboral de ambos, nadie tenía porque saber su vida personal.
Tampoco era de armar dramas, tocó el hombro de su supuesto ‘compañero de trabajo’ y con ello le indicó que podían irse ya que adelantó el paso para ir hasta el estacionamiento.
Al llegar a su auto, se montó en este, esperando que el menor hiciera lo mismo, pero no se puso en marcha, inclinó el cuerpo hacia el volante y recargó su frente en éste. Sus emociones estaban haciendo una enorme revolución en su interior… Una parte de él le decía que se mantuviese en calma, y la otra que fuese más severo… No sabía cómo tomar la situación. Estaba pensando demasiado.
Yuuto Shinji
Por lo menos Sujk no le ignoró y vaya que ya lo estaba considerando como una posibilidad mayor luego de la mirada que le dedicó. Aunque tampoco podía decir que ese apretón en el hombro fuese del todo afectuoso, por lo menos le indicó como era que debían de proceder esa tarde; por lo visto el otro si iba ya de salida y le encaminó hasta el auto. En completo silencio ambos abordaron, él por su parte se abrochó el cinturón y finalmente suspiró largamente para reparar en que debía comenzar a explicar algunas cuantas cosas. Sin embargo, la posición adoptada por sensei le tomó realmente de sorpresa... No le daba la cara y tenía que usar el volante como apoyo para lo que él consideraba "vulnerabilidad". Maldiciones... Sabía exactamente en QUÉ le había fallado... - Lamento haber hecho que te preocuparas... - Dijo en voz baja, con las manos refregandose en su regazo. - Otra vez fue eso ¿no...? - No se atrevía a volver a mirarle, por lo que enfocó su atención en el resto de autos aparcados al frente. - Ayer por la tarde salí con Waccha para encontrarnos con Abeshi para comer, pero... una cosa llevó a la otra y... pasamos la noche en casa de ella, sensei...
Sujk Arkhelism
Esperaba de menos una explicación, entre su debate mental Yuuto comenzó a hablar y él le escuchó atento. Claro que se había preocupado, ¿quién no se preocupaba por la persona con la que compartías más que una vida…? No se molestaba cuando Yuuto pasaba noches fuera de casa, siempre y cuando le avisase, de otro modo, conociéndose… siempre se hacía un manojo de preocupaciones hasta llegar al simple enojo. —No me digas “Sensei…” — Murmuró aún cabizbajo, no le gustaba que le llamasen con esos motes cuando estaba enfadado. Pero tampoco se lo dijo de mala manera. Se separó del volante y terminó recargándose en el respaldo del asiento. —¿Qué cosa llevó a la otra…? ¿Era demasiado tarde para llegar? O… ¿Te costó mucho mandar un mensaje? — Inquirió.
Yuuto Shinji
Mierda... Cuando Sujk se negaba a que utilizara motes con él era porque o estaba muy molesto o muy herido... O las dos cosas. Justo ahora se imaginaba que era un poco de las dos y mentalmente ya estaba abofeteandose con severidad. - Creo que ocurrieron ambas cosas... - Musitó esta vez hundiendo la cabeza lo más posible entre los hombros y de paso deseando con todas sus fuerzas que el asiento le hiciera desaparecer. - Bebimos cerveza y... - Notó el error, sabía que le reprendería por ello. - Osea, ya no soy un niño, pero creo que a todo mundo se le va el tiempo cuando bebe si la conversación es agradable... Ya era tarde para despertarte con un mensaje o una llamada y... - No era la primera vez que ocurría, pero a pesar de ello, de querer darselas de adulto responsable que podía consigo mismo... ¿Por qué bajaba la mirada y fruncía los labios con frustración? - Lo lamento, Sujk.
Sujk Arkhelism
Sabía que su novio no era un niño, las bromas era muy punto y aparte de lo que era capaz de hacer éste, pero sabía que no tenía buena resistencia a bebidas alcohólicas y eso le preocupaba aún más porque podía estar en un lugar fuera de casa y las personas a su alrededor no se iban a preocupar, a ese tipo de gente solo le importaba beber y beber sin medir consecuencias. No deseaba que por un descuido a su novio le sucediese algo. Abeshi era de confiar y lo sabía, y por ello no estaba más molesto, la mujer era precavida y conocía a su pareja. —Escuchar el nombre de “Abeshi” me deja tranquilo… — Suspiró largamente. — Sé que no eres un niño, puedes beber y conoces tus límites, pero… No lleves a Waccha si vas a beber, ¿quieres…? Estaba realmente preocupado. — Ante las disculpas del menor, no contestó nada, estaba aclarando todo a penas. Su guitarrista parecía en verdad un niño reprendido. —¿Por qué me haces pucheros? Te ves feo. — De reojo le miró, cuando su pareja fruncía los labios un puchero inevitable se le formaba en esos labios carnosos.— Dices que no eres un niño y pareces uno cuando alguien quiere hablar seriamente contigo. No vuelvas a asustarme de ese modo. Nunca me molestaría porque me llamases a mitad de la noche... Quiero que lo tengas en mente.
Yuuto Shinji
- No estaba contemplado que bebiéramos... por eso Waccha... - Sus palabras se vieron interrumpidas por la observación que Sujk hizo respecto a sus supuestos pucheros. - ¡No estoy...! - Replicó de inmediato, devolviendo la mirada ahora ofendida hacía Sujk, pero de nuevo le dejó con el resto de palabras en la boca. - Estaba hablando seriamente... - Nuevamente su regazo le pareció más interesante que cualquier cosa dentro del auto. De algún modo le tranquilizaba saber que la situación no era más complicada. - Haz estado trabajando muy duro... creía que un mensaje a esa hora podría interrumpir tu sueño reparador y... - Rió muy quedo, atreviendose a dedicarle una miradilla a penas de refilón. - Confesaré que las teclas se movían en la pantalla de mi móvil. Abby dice que casi después de eso caí dormido en el sofá... Waccha durmió con ella.
Sujk Arkhelism
Le interrumpió de inmediato cuando replicó acerca de sus pucheros, diciéndole un “¡Si estás!” Ahora estaba más tranquilo, demasiado aliviado de verle ahí con él, y que, fuese cual fuese el caso, no le había ocurrido nada. Tal vez Abeshi le había salvado en esa ocasión, porque de ser otra persona, en verdad que no hubiese confiado del todo; aquella mujer siempre los cuidaba en momentos difíciles, y le estaba agradecido. —He estado trabajando, si, pero para ti tengo tiempo aunque sea para un mensaje. — Aclaró de nueva cuenta y luego le volvió a mirar de reojo de manera ofensiva. — Ven acá y salúdame como se debe… — Era obvio que estaba pidiendo un beso y, en esos momentos, palpó su regazo para que su novio fuese hasta donde él. — Solo así te voy a perdonar. —Le sentenció.
Yuuto Shinji
Vaya que Abeshi le había sacado de un aprieto gordo sin siquiera enterarse. Tampoco es como que hubiese hecho esa clase de cosas sin avisarle a Sujk en caso de irse con cualquier otra persona que no pudiera ser de fiar. Casi que quizo agradecerle al otro por aquello de que siempre tenía tiempo para él... pero nada más levantar la mirada y esa insinuación tan directa le dificultó el poder tragar saliva siquiera. Arrugó el entrecejo y de nuevo frunció los labios... Que le condicionara el perdón no sirvió más que para que abriera los ojos excesivamente e hiciera rechinar los dientes. - No siempre me voy a dejar chantajear... ¿estamos? - Masculló achicando los ojos, reclinando el cuerpo en dirección al otro... desvió la mirada hacia el parabrisas y entonces cerró los ojos, elevó un poco la barbilla y... Joder, que eso de ofrecerle sus labios resultaba poco menos que una verdadera vergüenza.
Sujk Arkhelism
— Por mí, estoy seguro que te vas a dejar chantajear. — Aseguró con aire presumido. Yuuto se acercó más hacía él, no hizo más que mirarle atento cuando este cerró los ojos y le insinuó los labios, ¿estaba a la espera de un beso o iba a besarle...? Frunció el entrecejo y escurrió una de sus manos hasta llegar al broche del cinturón ajeno para desabrocharlo. Su asiento lo hizo para atrás y tomó a su novio por el antebrazo para jalonearlo. El auto era espacioso para hacer mover al menor, dado que éste de por sí estaba delgado. — Tú siempre haces lo quieres, ahora has lo que yo quiero. — Le habló severo, y solo así, más que una invitación, casi se lo echó al regazo.
Yuuto Shinji
¿Qué? ¿Que por él se dejaría chantajear? Abrió los ojos de golpe y estaba a nada de dejarle sin su maldito beso, pero no solo el "click" del cinturón le descolocó, sino que Sujk haciéndose con él como le dio la gana le dejó más abrumado que sorprendido. - ¡Sensei...! - Gimió con terror mirando en todas direcciones. - Si alguien... - Se acercó al rostro ajeno con semblante apanicado, murmurando como si temiera que alguien pudiera escucharles. - Si alguien se acerca demasiado, el polarizado del auto no servirá para ocultarnos... - Continuó con los susurros.
Sujk Arkhelism
El semblante ajeno le dio mucho material para seguir con lo que ya había dado inicio; ver a su pareja de manera temerosa… Le incitaba más a probar esas carnosidades que tenía tan cerca. Entre pequeñas risillas, se acercó, jugando a besos de esquimal con la nariz del menor, y sus manos fueron directamente a rodearle la cintura, insinuando más ese cuerpo contra el suyo. —¿Te da miedo…— Dejó la pregunta en suspenso mientras murmuraba rozando superficialmente los rebordes de los labios ajenos. — te da miedo que nos descubran…? Porque a mí me importa tan poco… — Finalmente hizo lo que desde el fin de semana se había quedado frustrado. Sus labios de juntaron completamente, hundiéndose sobre los ajenos para besarlo.
Yuuto Shinji
- Me da terror y ya lo... - Besos de esquimal, y besos superficiales en los labios. Volvió a tragar con dificultad, esa clase de cosas solían desarmarle en la intimidad, pero ahora mismo sentía que sus pensamientos y miedos se bloqueaban por completo. - No te creo... - No, no creía que le importase poco. ¡Definitivamente no lo creía! y aún así... no hacía nada por quitarse de encima, de empujarle, por salir del auto enfadado... Por el contrario... Solo cerró los ojos y se permitió el hundirse en esos paisajes amorosos y apasionados que solo los besos de Sujk podían hacerle volar la mente. Ni en cuenta del momento en que apoyó las manos en el respaldo a cada lado de la cabeza de sensei... Ya estaba ladeando la cabeza de un lado a otro para que su boca fuera probada al antojo de su pareja... Entre las vestiduras de ese auto solo alcanzaba a escuchar su agitado respirar.
Sujk Arkhelism
Si le creía o no, ya no le constaba, pues cuando sus bocas hicieron contacto toda despreocupación se fue al carajo. No se dio cuenta de cuán necesitado estaba de los besos del menor, no hasta que comenzó a devorarle los labios de una manera en la que parecía que no iba a saciarse. Ambos ladeaban la cabeza para que los besos fuesen aún más profundos y él se insinuaba más alzando el mentón para que Leda pudiese calar sus labios de igual modo. Sus manos, que nunca estaban quietas, se pasearon por la delgada espalda de su menor, le acariciaba y arrugaba la ropa que estrujaba entre sus dedos. Separó un poco la boca para tomar un poco de aire y luego volvió a besarle, esta vez, insinuando la punta de su lengua a la cavidad contraria, lugar donde no tardó nada en profanar para encontrarse con el músculo ajeno. — Yuuto… — Apenas pudo articular el nombre del menor, apenas podía morderle los labios para disfrutar de ese contacto.
Yuuto Shinji
El que Sujk le mantuviese abrazado contra su cuerpo no ayudaba en nada a que pudiera recuperar la cordura, pero esas manos acariciandole sin orden y alborotandole por completo la ropa bajo el abrigo, era otra manera de hacer que ni siquiera se le antojase la idea de vovler a estar cuerdo y consciente de que se encontraban en su lugar de trabajo. El deseo se adueñaba de él con un solo beso y unas cuantas caricias... Y no hablaba del deseo de querer meterse a la cama con ese hombre que ahora suspiraba su nombre y le comía la lengua, no se trataba de la nada simple ansiedad de querer se tocado, besado, de saber que esas ganas reprimidas por hacer el amor las compartía con su pareja, que esa tortura era mutua y que de aquel masoquismo al que les sometía la falta de tiempo... padecían ambos y que un apasionado beso les menguaba un poco sus necesidades. - Tocame... solo un poco... - Jadeó haciendo su mejor esfuerzo por echar aquella lengua fuera. No estaba tan loco para tener intimidad en el estacionamiento de la compañía, pero... - Te reto... - Rió besandole a penas en la comisura de la boca, rozandole la mejilla con la punta de la nariz. - A que solo me acaricies...
Sujk Arkhelism
Había una barrera entre hacer el amor y tocarse, y también existía esa enorme diferencia. Pocas veces sucedía o segundo, y se daba a causa de que la mayoría de las veces pasaban de un simple beso a hacer el amor, las caricias llegaban luego o en el proceso. Esta vez, claro que fue diferente, estaba su deseo a flote, pero no para llegar a algo sexual, porque se conocía, no le importaría el lugar y tomaría a su novio sin problemas. Besarse, jadear y compartir jadeos que solamente los incluía, era algo que no podía pasar desapercibido. Sabía que ambos estaban ansiosos el uno por el otro, no de manera sexual pero si necesitaba un acercamiento por mínimo que este fuese; fue un gran error pasear sus manos por el cuerpo del pelinegro, pero no estaba arrepentido. La manera en que su pareja le suplicó porque que le tocase solamente, le hizo hervir la sangre, encima de todo, le retaba como si él no fuese a hacer tal acto de osadía. — Eres tan… — Jadeó cuando su lengua salió de aquella cavidad. — Perverso… — Sus manos se aferraron aún más al abrigo del menor y ladeó la cabeza, enterrando su rostro entre el cuello de su pareja. — Tan perverso… Hmnn… — Sus besos húmedos no tardaron en atacar aquella piel que desde hacía semanas no probaba, sus manos, que firmes se aferraban a la ropa ajena, comenzaron a alzar esta hasta dejar la espalda de su amante a medio descubrir, solo así pudo explorar la piel para comenzar su nuevo recorrido.
Yuuto Shinji
- Diablos... siempre con eso de "perverso"... - Satisfecho se dio cuenta de que Sujk iba directamente a comerle el cuello y bajo el abrigo ese par de manos le hicieron temblar. - Estan frías... - Murmuró al arrojar la cabeza hacia atrás para darle más espacio a esa hambrienta boca. No resistió más, porque la humedad de esta le hacía estremecer tanto como los dedos fríos que ahora presionaban contra la piel desnuda de su espalda. Sensei por lo menos debía de estar agradecido de que de momento no estuviera restregandose contra su regazo, pues a penas y así podrían contenerse un poco. - Es... casi invierno... - Le recordó, como si el inclemente clima de los últimas fechas no lo hubiera dejado claro. - Puedo... - Volvió a arquear el cuerpo al frente para poder echarle los brazos alrededor del cuello. - Puedo hacerme con las bufandas... - Le invitó hablándole al oído. Era seguro que Sujk entendiera sus palabras con segundas... Aquello no iría a más, pero rebeldemente necesitaba pruebas de que había sucedido.
Sujk Arkhelism
La piel del menor se erizó cuando hizo contacto con ella y una de sus manías preferidas, era delinear con la punta de sus dedos casa huesecillo de aquella espina dorsal hasta llegar a su espalda baja, sabía que era la debilidad del menor, pero no lo quería excitar a tal punto de llegar al sexo. La lejanía del cuerpo ajeno era buen método para no hacerle caer en otra cosa, y, mientras su mano derecha se encargaba de la espalda del guitarrista, la otra bajó lentamente y sin consentimientos al trasero de éste, ¿no era un reto el que le tocase? Era válido para él estar manoseando lo que tenía a su merced. —Tú siempre hallas manera con todo… — Jadeó y no tuvo que reprimirse para comenzar a succionar la piel que recientemente había besado; lo hizo con tal fuerza que estaba seguro de que ahí quedaría amoratado. Siguió así hasta llegar al filo de la barbilla de su acompañante.
Yuuto Shinji
- La barbilla... no... - No, tampoco hallaba la manera para todo y estaba seguro de que las marcas en la barbilla serían imposibles de ocultarse a no ser que simplemente no saliera de casa. Con las puntas de los dedos empujaba el mentón de Sujk para alejarlo un poco de ahí, quizás era más sencillo retirarle la cara, pero... ¿no era más divertido hacer como que las cosas eran más difíciles cuando se perdía en esos brazos, en esas manos que tan vivo le hacían pese a que le hicieran boquear como pez fuera del agua. - La barbilla... no... - Finalmente acabó por moverle la cara e ir a mordisquearle él la barbilla a su novio a modo de reprimenda... en el cuello sentía el resquemor de por lo menos tres puntos que seguramente ya estaban más que amoratados. El que Sujk no le sedujera con la parte baja de la espalda le hacía seguir con los pies más o menos en la tierra.
Sujk Arkhelism
Rió bajito cuando el guitarrista comenzó a jugar con eso de la barbilla, entre que se dejaba morder y entre que se alejaba para no ser marcado en esa zona. — Deja, tramposo... — Frunció el entrecejo y de pronto se vio sorprendido por Yuuto, quien no perdió tiempo y le mordió la barbilla sin consentimientos, no hizo más que quejarse. — ¡Eres tramposo! — Rió adolorido y comenzó a picotearle la espalda y a enterrar sus dedos en una de las nalgas de éste a modo de castigo. — Me ha dolido... — Se quejó.
Yuuto Shinji
- Tramposo nada. Dije que en la barbilla no... - Ya no se mordían, tampoco se besaban, pero esa atmósfera de cursilería les seguía casi asfixiando. Ni idea de cuánto era el tiempo que llevaban encerrados en el auto, pero nada más miró por el parabrisas trasero y se dio cuenta de que varios autos ya habían partido mientras ellos estaban en lo suyo. - ¡Deja! - Le reprendió dándole un golpe en esa mano que le estaba molestando con los dedos en una nalga. Entonces le tomó por las mejillas para acercar su rostro y juntar sus frentes. - Te propongo que volvamos a casa, que cenemos cereal o lo que sea y el jueves por la noche nos vemos directamente en el sitio en donde compramos el árbol de navidad la última vez... - Cerró los ojos. - ¿Será buena idea exponerte al frío? ¿Tal vez deba ser artificial...?
Sujk Arkhelism
—¿Y tú por qué me mordiste en la barbilla entonces? — Reprochó y nuevamente se quejó, quitando la mano del sitio donde había estrujado por el reciente golpe del otro. Su otra mano, descendió lentamente por la espalda del guitarrista hasta dejar abrigada esa piel. Pronto sus frentes quedaron juntas y él no pudo evitar suspirar y en pensar que en verdad eran reamente cursis cuando se lo proponían. —Vamos entonces... — Cerró los ojos para disfrutar de los últimos momentos con su novio. —¿Estás preocupado por mí...? — Inquirió. — Me abrigaré si me escoges la ropa para el jueves... No quiero nada artificial.
Yuuto Shinji
- Te mordí porque te lo buscaste. - Sensei cerró los ojos y a pesar de lo que acababan de recriminarse de manera ridícula, también le mordisqueó la punta de la nariz. - Yo siempre me preocupo por ti... así que probablemente te deje lista la ropa por la mañana. - Con cuidado terminó volviendo a su asiento, algo adolorido luego del rato que estuvo a horcajadas encima del baterista... solo hasta que se enfriaba la cabeza era que se daba cuenta de esa clase de cosas. - Más vale que la vistas. No quiero verte sin abrigarte... - Una vez que el otro arrancó el auto decidió que lo mejor sería subirse el cuello del abrigo, ahora que se palpaba la piel notaba que en verdad dolían las recientes mordidas y succiones.
Sujk Arkhelism
— ¡Deja de morderme! — Volvió a quejarse cuando el menor comenzó a morder su nariz también. — Por cierto... — Dejó las palabras al aire para escuchar primero a su menor. — Vestiré la ropa, lo prometo, no habrá falla en eso. Además, tengo prohibido enfermar. — Por fin puso el auto en marcha, no quería llegar tan tarde al departamento. — Ahora sí, es probable que mañana no llegue a casa, estaré trabajando fuera y bueno, llegaré a casa el jueves temprano, así vestiré la ropa que me dejes, ¿estás de acuerdo? — Por inercia, llevó una de sus manos hasta su barbilla para sobar la zona mordida.
Yuuto Shinji
Por esa noche dejaría de morderle, tampoco iba a ser tan impertinente de distraerlo mientras conducía. - ¿Estas castigándome de alguna manera por no haber dormido contigo anoche? - Le insinuó divertido, pronto las calles comenzaban a parecerle conocidas... ¡Adoraba la localización de ese departamento! Valía en oro por el solo hecho de estar tan cerca del trabajo. - Para mi con que te vea en el lugar del año pasado BIEN abrigado - Enfatizó con fuerza en esa sola palabra - Es más que suficiente. - De pronto notó que estaba conteniendo un bostezo... ¿Sería posible? ¿Era algún efecto de su resaca de la mañana? - Diablos... tengo sueño y hambre en partes iguales. - Comentó nada más estacionaron el auto en casa.
Sujk Arkhelism
— Si estuviera castigándote, entonces no te avisaría nada. — Le echó en cara aquello, claro, no para molestarlo era más bien a modo de broma. — Pero ahora que ya sabes, entonces podré viajar más tranquilo. — Ahora que estaba estacionando el auto, desabrochó el cinturón de seguridad y bajó para esperar a su novio. — Ya, ya,,, comprendí que debo estar bien abrigado. Ahora te tomaré la palabra de cenar cereal. — Estaba cansado de tanto trabajar, aún ni sabía cómo es que su cita no había sido una precisamente, pero había disfrutado el verlo entre semana para darse muestras de afecto.
Yuuto Shinji
- Tch... - Cualquier improperio se quedó a medias, sabía que decía aquello a propósito para molestarle y aún así no pudo evitar sentir que atacaba su orgullo de alguna manera. Bajaron del auto y nuevamente bostezó... - Cereal será entonces y creo que ya me hago una idea de lo que te dejaré en el closet para que vistas. - En su mente ya se estaba recreando con varias imágenes con el montón de ropa que le había comprado a sensei en los últimos días. No demoraron en subir al departamento y tomar el dichoso cereal que sugiriese... pero la desvelada anterior pronto le pasó factura y comenzó a cabecear incluso mientras lavaba los tazones sucios. - Ehrr... Los lavo mañana. - Se rindió saliendo de la cocina rumbo a la habitación para ponerse el pijama.
Sujk Arkhelism
Ambos tomaron el cereal, era algo rápido y llenador para esa noche. Pronto, su novio comenzó a caer ante el sueño, se dio cuenta cuando éste lavaba los platos, dejando aquello a medias. Él también estaba muriendo. Así pues, antes de que su menor llegase hasta el lugar indicado, se apresuró para cargarlo en calidad de costal. —Vamos, nada de ponerse pijama.— Replicó y dejó a éste sobre la cama y comenzó a quitarle la ropa hasta dejarlo sólo en interior. Entonces, le cobijó y posteriormente él quedó en las mismas condiciones para luego meterse junto a su menor. —Así está mucho mejor... —Susurró mientras le acurrucaba entre sus brazos, perdiéndose en el aroma de la piel ajena de su cuello. No pudo decir buenas noches, estaba realmente cansado que cuando el calor del cuerpo de su guitarrista le reconfortó, se quedó completamente dormido. Había sido un día perfecto.
Yuuto Shinji
No estaba seguro pero casi podía jurar que iba tambaleandose de camino a la habitación. Más tardó en poner la mano en el pomo de la puerta que lo que Sujk demoró en cargarselo sobre el hombro para luego dejarle sobre la cama... No iba negarlo, ya estaba más dormido que despierto cuando Sujk comenzó a desvestirlo; últimamente o se habían sacudido las vergüenzas de dormir casi desnudos o era que ambos empezaban a acostumbrarse más al calor corporal piel a piel. A saber... pero a penas y percibió que sensei le acomodó dentro de las cobijas por que ya no se enteró si sensei le acunaría o no en sus brazos esa noche. Estaba profundamente dormido y las palabras de su pareja le parecían muy lejanas... A pesar de todo había sido un gran día con tan solo haber ido a recoger a sensei al trabajo.

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