jueves, 17 de diciembre de 2015
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17 de Diciembre de 2015: Partiendo a Kyoto.
8:16
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Sujk Arkhelism
Sabía que era un poco tarde. Días atrás el trabajo no lo dejó ni un solo momento, fue hasta la noche de éste día que por fin fue libre de todo. Al menos se sentía aliviado de dejar todo en orden para dar la bienvenida a sus días de asueto.
Aunque dijo que mandaría más ofertas turísticas a su novio, no lo hizo… ¡Maldita sea! El trabajo lo le tenía tan ocupado que aquello se le había pasado pero… Escuchando la nota de voz anterior, le quedó más que claro que a su novio le había gustado más el hotel boutique, pues aquel era como departamentos pequeños. No estaba mal, y fue esa misma tarde que reservó el paquete para ambos. Todo estaba pagado y todo iba incluido dentro del lugar, no había porque preocuparse del desayuno o la cena, al menos que quisiesen comer en algún restaurante de Kyoto.
Menos mal que Yuuto sabía lo atestado que estaba en trabajo, y que, muy probablemente no llegaría en los días pasados, fue entonces que pudo aliviarse un poco solamente. Partirían en tren esa misma noche.
Apuró el paso, no quería que Yuuto se fuera a la estación de trenes solo, no deseaba eso porque quería iniciar aquel viaje con él y llegar con él… Al carajo todo. Salió de la compañía completamente contento, importándole poco el sueño que se cargaba encima, ya tendría tiempo para dormir en el tren.
Esta vez no había salido con el auto, así que cogió un taxi y camino a casa fue leyendo el mensaje de su menor, el cual le había llegado el día anterior. Con una sonrisa de oreja a oreja, se dispuso a contestar:
[SMS]: ¿Estás haciendo tu maleta? ¿Ya te duchaste? ¿Estás contento…?
¿Sabes? Esta vez no diré nada en cuanto a tu cursilería. Me gusta ese lado tuyo donde expresas todo lo que sientes de una manera tan natural, tan tuya que hace que me enamore día con día. No es que dediques cosas, es que las expresas de la manera en que puedes, y no importa lo cursi y trillado que pueda leerse, para mí está perfecto. De por medio no habrá bromas ni mucho menos burlas.
No deseo que te vayas solo a la estación, te mataré si lo haces. Estoy camino a casa, ¿puedes preparar mi maleta? Es solo un pequeño favor que te pido. Waccha se quedará en un buen lugar. Estaré en casa a las diez de la noche, quiero pasar a comprar unas cosas antes de partir. Espérame, ¿quieres?
Todo está reservado ya, pero en el camino te explico las cosas. Quiero ahora que seas paciente conmigo y que esperes. Llegaré puntual, de eso no hay duda.[SEND]
Escrito eso, bajó del taxi para ir por algunas cosas en lo que la hora acordada llegaba. Al menos ya había dado aviso y deseaba por todos los medios que Yuuto no hiciese de las suyas.
Yuuto Shinji
¿A qué engendro del mal se le había ocurrido inventar los llamados "dolores de cabeza"? A saber, de lo que si que estaba seguro era de que los dioses continuaban queriendo cobrarle a saber qué carajos de alguna de sus vidas pasadas... ¡Nunca dejaría de pensar eso! Esa mañana se despertó temprano con malestar en la cabeza, y aún así se alistó para ir a resolver algunos asuntos de trabajo, gracias al cielo consiguió acabar con ese asunto durante la tarde y pudo ir a comer a un restaurante de paso pues no podía volver a casa todavía, compras quedaban pendientes... Si Sujk se encargaría de obsequiarle ese viaje por a saber qué razón, por lo menos el procuraría que fueran lo mejor preparados posible.
¡Los centros comerciales eran una locura! Vaya que se notaba que ya se encontraban en Diciembre, tan cerca de Navidad y todavía un poco lejanos de Año nuevo, pero igual las personas enloquecían con todo lo que la temporada ameritaba. ¡Dos horas en la fila de la caja de pago! y cuando por fin llegó a la caja se sintió estúpido al notar sus compras que no eran más que artículos de aseo y uso personal. Tres bolsas a cuestas... ¡Tres! Casi que las pateaba cuando salió en busca de un taxi que le devolviera a casa... Eran casi las nueve de la noche y aún no tenía listo el equipaje en casa; cuando llegó el mensaje de sensei no pudo sentir otra cosa más que el mundo se le caía encima... ¡Rayos! Debía hacer equipaje doble. No supo ni en qué momento la jaqueca se marchó.
Fue un alivio volver a casa y descubrir que, tal como sensei le avisara, Waccha no se encontraba por ninguna parte... ¿A donde habrían enviado al felino? Ya no estaba muy seguro de lo que había ocurrido con Manji-san, su primera opción para cuidar de la mascota de su pareja casi siempre, por lo que prefirió ocuparse de lo que Sujk le pidiera de favor.
[SMS]: ¡Viejo! ¿Contento? ¡Estresado! *risas*. No me esperaba lo de tu equipaje, pero ahora no podrás quejarte si dentro de tu maleta te encuentras demasiada ropa de invierno y cierto yukata con el que tengo ganas de verte en estos días *risas*. Me apresuraré con el equipaje y me daré un ducha. Te prometo estar listo en la puerta a las diez en punto... ¡Joder! Creo que eso se ha leído con mayor emoción de la que esperaba plasmas *risas*. Vuelve con cuidado. [SEND]
Y luego de enviar aquel texto fue que puso todo de su parte para cumplir con lo que acababa de prometer por escrito.
Sujk Arkhelism
Un poco tarde, solo un poco. Ya estaba bajando del taxi después de haber estado en el tráfico de la cuidad. Rápido bajó y fue hasta el elevador para que éste no lo dejase esperando. Menos mal, no eran pasadas las 10:30, al menos estaba consciente de que no había hecho esperar a su novio.
Durante su recorrido fue leyendo el mensaje del menor y más ansías tuvo de verlo. ¡Carajo! Quería verlo, ya había pasado casi una semana desde que le había visto... ¿Por qué lo extrañaba tanto...? Apresuró paso y casi corrió por el pasillo. Yuuto estaba esperando. Yuuto estaba afuera de la puerta del departamento y él... Con la respiración agitada, aligeró sus pasos para acercarse a éste.
Con una media sonrisa caminó hasta él. — Buenas noches, joven.
Yuuto Shinji
Milagrosamente consiguió terminar con todo lo pendiente en un tiempo casi record, ni él mismo se lo creía, pero el cabello húmedo bajo el gorro de lana que llevaba esa noche terminaba por reafirmarselo: A penas y había tenido oportunidad de ducharse... Se aseguró de que puertas y ventanas estuvieran cerradas, habló con la gente de recepción para dejarles encargado el asunto de las plantas recién adquiridas... Había todo un convenio para que esa clase de servicios fueran seguros, por lo que no se preocupó de nada más que no fuera tirar de las maletas hasta llevarlas al pasillo... Esperaría ahí, ni loco bajaba con todo eso a recepción, pensaba fatigado... seguro que en el tren quedaría más que muerto de cansancio, pero eso podía quedar en segundo plano en el momento en que las puertas del ascensor al final del pasillo se abrieron y Sujk presuroso se acercó. - Buenas noches. - Esbozó una media sonrisa y se cruzó de brazos. - ¿Es usted el maletero, joven?
Sujk Arkhelism
Miró hacía ambos lados del pasillo, fingidamente confundido por lo que le había dicho y... — A menos que no haya otro "botones" entonces sí, creo que soy uno de ellos. — Comentó riendo levemente. ¡Se jugaría el todo por el todo ahora! Sin pedir nada, sin esperar a las reacciones ajenas y/o comentarios de su pareja, se acercó lo suficiente para acorralar el cuerpo del menor contra la pared de ese pasillo y apoyando la mano sobre la misma, ladeo la cabeza y le robó un beso a su novio. Sí, un beso de aquellos donde no se pedía permisos ni había previos... Un beso que simplemente llegaba de sorpresa y robaba el aliento. Lo había extrañado, y aquella clase de gestos solo los hacía cuando en verdad se encontraba ansioso de Yuuto. Sería alguna clase de despedida del departamento, puesto que partirían a un nuevo lugar a vacacionar...
Yuuto Shinji
- No, no veo a ningún otro botones por acá... - Se encogió de hombros, metió las manos en los bolsillos traseros del pantalón y entonces eso sirvió para estar aún más vulnerable luego de verse preso de un beso que definitivamente no se esperaba, no a mitad del pasillo del lugar donde vivían, no a una hora en que sabía que el vecino de al lado volvía de trabajar, en que la señora del departamento de enfrente salía a fumar un cigarro a las escaleras de emergencia... No a una hora en la que la vida de los demás continuaba su curso mientras él correspondían ansioso a esos labios, mientras con los ojos cerrados recreaba todas y cada una de las sensaciones que le dejaban su acelerado corazón y esos pulmones que Sujk perfectamente sabía como dejar sin oxígeno. Se arrebujó aún más contra la pared y terminó llevando ambas manos a las mejillas de su baterista... - Te... - Ladeó el rostro un poco para que las furtivas palabras pudieran escapar entre ambas bocas. - ... Te eche de menos... sensei...
Sujk Arkhelism
Aunque fuese un beso fugaz, uno que a su vez fue profundo... No solo por el hecho físico, más bien por el lado sentimental. El echar de menos a su novio era atentar contra sus sentimientos, los cuales no podía siquiera controlar. Al igual que su guitarrista, sus pulmones no dieron de sí y tuvo que separarse solo unos instantes de esa boca, pues ya en segundos los labios ajenos hablaron sobre los propios, haciéndole sonreír como un verdadero enamorado. — Y yo... — Le dio un beso corto. — No sabes cuanto... — Finalmente se separó lentamente y ayudó al otro con el equipaje. — Vamos, debemos llegar antes de la media noche a la estación.
Yuuto Shinji
El contacto de sus bocas finalizó con un beso corto que le supo a poco y que le dejó con la sensación de que en los próximos días si o si cumpliría con aquella enseñanza de Sujk que rezaba algo así como "Hay cosas para las que no debes pedir permiso". Si, señor... ya se las arreglaría. - Pues andando, que seguro que a estas horas encontramos taxi a la primera... - Replicó sarcástico al entregarle su maleta y tirar de la suya hasta llegar al ascensor. - Si pesa es porque ya te imaginarás la de ropa que he metido a presión en esa maleta. - Bromeó mientras descendían sin interrupción a la planta baja... Incluso al llegar a la calle se dio cuenta que a diferencia de ellos, todos deseaban entrar.
Sujk Arkhelism
—Deja el sarcasmo. Rebelde. — Le dio un leve empujón. Para cuando llegaron en la planta baja, fueron en busca de un taxi. Por suerte, unos inquilinos que recién llegaban desocuparon un taxi y ellos abordaron de inmediato, metiendo las maletas en la cajuela del vehículo. — ¿Echaste piedras en las maletas? — Bromeó cuando ambos estuvieron dentro y de inmediato y sin importarle, tomó la mano de su pareja, entrelazando sus dedos de inmediato. — ¿Estás emocionado? — Quiso saber...
Yuuto Shinji
- ¿Piedras...? - No costó nada de trabajo encontrar taxi que les llevara. Ahora se sentía en deuda con los vecinos que desocuparon el vehículo en el que ahora ellos se movían entre las calles y avenidas. - No... - Discretamente bajó la mirada hacia sus manos ahora entrelazadas. Divertido con el gesto se acercó hasta el oído del baterista. - Pero si el yukata con el que te advertí que quería verte por lo menos una vez en estos días... - Nada más alejarse y asegurarse que el tráfico iba a su favor no pudo más que asentir a lo que se le preguntaba. Con una enorme sonrisa se quedó mirando a través de la ventana... ¡Seguro que llegaban en nada! Casi sin creerselo presionó aún más el agarre de sus manos.
Sujk Arkhelism
Siempre sucedían ese tipo de cosas dentro de algún vehículo público, donde el chófer le importaba poco reparar en ellos, y por ese motivo Leda se salía con la suya al susurrarle cosas al oído. Obviamente los nervios hicieron de las suyas e hizo todo para disimular. — Basta... Sabes que... — Dejó las palabras a medias y pasar saliva se le dificultó. — Si ambos estamos en Yukata algo puede pasar. — Al final terminó sonriendo más amplio que nunca. Ambos estaban contentos por el inicio de sus vacaciones. Ese agarre no duró mucho, pues habían llegado a la estación justamente a la hora. — Vamos. — Anunció para que el otro bajase, así pues, pagó la tarifa y agradeció el servicio para luego entrar a la terminal. — Tenemos suerte de que no haya tanta gente. — Suspiró aliviado mientras sacaba los boletos que les correspondían.
Yuuto Shinji
- No va a pasar nada que no quieras. Yo no te obligo a nada... - Respondió con toda la inocencia que fue capaz de acumular en sus solas palabras. Si no bajaban ahora mismo del taxi seguro que le daba un buen ataque de risa... Fue increíble la fluidez con la que se movían las personas a su alrededor, como pudo le dio alcance a Sujk y ambos caminaron hasta su anden casi hombro con hombro a su parecer. - Me imagino que hasta mañana viernes será que haya más personas queriendo viajar ¿no? - Observó una vez que llegaron al que suponía sería su tren, pues él solo se había dejado llevar por los pasos de Sujk. - ¿Ese? - Preguntó con voz temblorosa, el frío de la noche comenzaba a hacer mella a través de su abrigo y con ansiedad le señalaba el tren más cercano con la mirada.
Sujk Arkhelism
Encima de todo venía a utilizar aquella inocencia que no le quedaba... ¡Era todo un demonio! Joder. Menos mal que bajaron a tiempo. Ya dentro de la estación, asintió a las palabras de su pareja. El tren que les esperaba era el mismo que estaba señalando el menor, al cual le vio temblar. — Tus manos... — Preocupado tomó ambas para acunarlas, estaban frías. — Estás helando... — Suspiró y metió una de sus propias manos a su bolsillo del abrigo que tenía y sacó un par de guantes de color claro, nuevos, aquellos que le entregó a su novio como un adelanto a un regalo de navidad. — Pontelos. — Y así, caminó entregando los boletos para abordar el ten. Sus lugares eran apartados, y era exclusivo para ellos, era por cómodidad. Cuando acomodó el equipaje se sentó en el asiento del pasillo, sabía lo mucho que su pareja gustaba de la ventanilla de cualquier lugar, no le negaría nada.
Yuuto Shinji
Si había tenido oportunidad de mofarse del poder avergonzar a Sujk esa noche, el regocijo poco le duró porque de más estaba decir que si no se puso colorado al ver como el mayor le tomaba las manos entre las suyas, fue solo porque el frío le calaba hasta los hueso. - Gracias... - Musitó desviando la mirada y apresurándose a colocarse los guantes para poder seguirle... ¡Argh! Casi que corrió para abordar pues varias miradas indiscretas se habían clavado en ellos con aquel gesto. - ¡No hagas esa clase de cosas en público! - Casi que suplicó una vez se acomodaron en sus asientos. - Por favor... - Agregó clavando la mirada en el exterior. Varias personas estaban abordando todavía. Suspiró. - Dentro de tu maleta metí un pequeño cobertor... - Explicó sin mirarle. - Podemos cobijarnos con el para dormir... - Sugirió... seguro en Kyoto ya nevaba y el trayecto de casi seis horas se prolongaría aún más.
Sujk Arkhelism
Se exaltó un poco cuando escuchó el reclamo en voz alta y entonces no hizo más nada, solo sonrió. — No lo hice por darle espectáculo a la gente. Lo hice porque en verdad pensé que los guantes ibas a necesitarlos, así que basta de reclamar. Yo quiero ser atento contigo. — Le reprendió. — ¿Uh...? — En cuanto al tema del cobertor, se puso de pie de nuevo y rebuscó en la maleta para sacarlo. Así pues, se lo pasó a su menor. — En verdad hace frío... Debemos taparnos bien. — Por fin se sentó al lado del otro y recargó la cabeza sobre el hombro ajeno. — Mañana llegamos a primera hora... — Comentó gustoso. — Estoy en verdad muy cansado, Yuuto... Pero feliz porque mis días de asueto han llegado...
Yuuto Shinji
- No digo que lo hagas por dar espectáculo, es solo que... - Tomó el cobertor y lo extendió sobre el cuerpo de los dos. Sujk se apoyó contra su hombro y él contra la ventanilla. - Olvidalo... - Acabó suspirando. Igual agradecía que su cubiculo fuera reservado como para que nadie indiscreto fisgoneara al verlos así, acurrucados, disfrutando de la compañía del otro. - También estoy cansado... - Admitió con un largo bostezo. - Y supongo estaremos llegando al amanecer como dices... - Con ojos llorosos se reacomodó con la espalda conra la ventana y el costado sobre el respaldo, poco le importaba si con eso Sujk terminaba apoyado contra su pecho... - Voy a abrazarte y no acepto reclamos. - Cerró los ojos con la mejor expresión de mal humor que pudo poner y por debajo del cobertor le abrazó tal y como había amenazado...
Sujk Arkhelism
Tan solo respondió con un simple "hmn", a todo lo que su pareja le decía. Ya había perdido la noción del tiempo, estaba más dormido que despierto. Joder, la semana había estado de lo más pesada. Para cuando el guitarrista le amenazó con abrazarle de aquella forma, no respondió, estaba completamente dormido. El cansancio era demasiado que no pudo mantenerse despierto por mucho tiempo. Ahora estaba bajo el cobijo del menor y era así como deseaba pasar el resto de la noche. Kyoto les recibiría al amanecer, pero ahora era lo mejor descansar.

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