Sujk and Leda's Role Accounts

¿Pero sabes? Creo en el amor que me profesas día a día, creo en el lazo que tenemos, creo en cada uno de los suspiros, suspiros que hacen que yo no pueda respirar… Y ahora mismo te doy esto, porque quiero que sea un recuerdo de nuestro primer aniversario como pareja.

Sujk and Leda's Role Accounts

¿Recuerdas que mencionaste antes que mis insultos te excitan? Voy a ser lo suficientemente cruel como para insultarte y no hacerme responsable: Viejo idiota y pervertido que solo piensa en “mujercitas”

Sujk and Leda's Role Accounts

Sabes que mi orgullo es débil cuando estoy contigo… Te suplicaría; suplicaría por tus besos… Daría lo que fuera porque te entregases a mí una y mil veces, Leda… ¿Dónde deseas que te toque…? Mis manos están hechas para ti… Quiero descubrirte.

Sujk and Leda's Role Accounts

Pese a que tenemos nuestras diferencias, a que soy mucho más explosivo y tú más paciente, me doy cuenta de que en realidad puede que seas como eso que llaman "Alma gemela". Sé que suena cursi, pero... Me encanta el acoplamiento en el que nos encontramos como pareja, sensei.

Sujk and Leda's Role Accounts

Es lo único que te he pedido hasta ahora... Que no avances sin mi. Pero si vas a retroceder... no me queda más que tirar de ti, sensei. Si tanto me insinúo es porque estoy seguro de que no volverías a lastimarme y porque en verdad siempre deseo que me toques... No necesitas estar presente para que yo ya te este deseando, sensei.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

30 de Septiembre de 2015: ¡Quiero que vengas a Nagano!



Yuuto Shinji
[E-mail]: Un SMS sería muy cansado de redactar desde el móvil, además de gastarme varios yenes... y considerando que tenemos un departamento que aún no terminamos de pagar, la planificación de vacaciones para invierno, pues~ digamos que debo economizar hasta punto exagerados *risas*. Mentira, lo cierto es que se me cansa la vista si solo estoy enfocando en un solo punto en el móvil... Y aprovechando que hoy me ha tocado trabajar en el hotel, con la portátil y sin molestosos asistentes atosigándome, me dije a mi mismo ¿por qué no? sensei ya necesita del único de sus dolores de cabeza que puede llegar a ser su favorito... Si, hablo de mi. No te atrevas a ponerlo en duda, viejo.

Retomando cierto tema... ¿Tú siendo alguien con autocontrol frente a mi? *risas*. Eso en serio quiero verlo, porque estoy seguro de que te pasarás mis acusaciones por el arco del triunfo para volver a meterme mano *risas*. No es que yo me queje... Honestamente solo me gusta acusarte, pero de quejas nada. Que oportunista resulto ¿verdad? *risas*.

¿Sabes? Estos últimos días los he tenido terriblemente agotadores. Hoy casi que no despierto para comenzar mi jornada, aunque estoy trabajando en el hotel, resulta que tengo que terminar de redactar un par de documentos para antes de las dos de la tarde y luego de ello debo ir a un estudio cerca de acá y... espero poder volver no demasiado entrada la noche, por lo menos para tener ganas de un baño e irme directamente a la cama. Hoy amanecí con dolor muscular en la espalda, en verdad que ayer fue terrible... ¿Por qué ninguno de estos asistentes parece lo medianamente útil como para dar un pequeño masaje? *risas*... Digo, a falta de cierto baterista, no me vendría mal algo así ~ Estoy jugando (?).

¡¿En serio?! ¿La chimenea esta ya instalada? Genial... Creo que alguien se ha ganado una compensación para el fin de semana, aunque con algo de retraso pero me haz cumplido. Prometo ya no quejarme y de paso... No sé, actualmente estoy en Nagano y... ¡Por todos los cielos! En Shinkansen podrías llegar en tan solo dos horas desde Tokio. Intenta llegar el viernes por la noche y prometo invitarte el chocolate con leche caliente más rico que he probado... después del que yo te preparo -obviamente-. Vamos, esta haciendo un frío de los mil demonios, pero acá hay calefacción y bien que Waccha puede quedarse en el lobby de la habitación, sin necesidad de que lo encargues con nadie, ni que quiera colarse entre nosotros dentro de la cama. Al sábado podríamos hacer algo de excursionismo, ya sabes que por aquí las zonas forestales y boscosas abundan~

En fin, solo son sugerencias de un joven cuyo novio ya esta entrado en años y quizás podría no apetecerle gracias a sus achaques de la edad ¿cierto? Pero quería hacer algo divertido antes de volver al trabajo rutinario en Tokio... ¡Mentira de nuevo! Más te vale que traigas ropa abrigadora y calzado de campismo, porque yo ya estoy más que preparado y contigo o sin ti me largo a beber chocolate el viernes y al bosque el sábado. Estas bajo advertencia, viejo.

¿Hace falta que diga que te echo de menos? Creo que quedó más que claro con todo lo anterior, pero... Bien, te lo mereces porque ayer no me reporté...

Me haces falta, Ryosuke. [SEND]

martes, 29 de septiembre de 2015

29 de Septiembre de 2015: Chantajes.

Sujk Arkhelism
 
[SMS]: Niño, ¿cómo te está yendo? ¿Hay mucho trabajo?
He de contarte que seguimos con las grabaciones, ha sido algo muy pesado, pero estamos dando lo mejor.

El frío en la ciudad está siendo duro...Dime que te estás abrigando como es debido, no quiero nada de accidentes y cosas como esas. Recuerda que debemos sobrevivir para las vacaciones (risas)

Por cierto, la chimenea está instalada y espera por ti, así para que no empieces a reclamarme en los fríos próximos, haha.

¿Sabes? Tenerte lejos me hace mal, muy mal, te echo mucho de menos y eso no es nada bueno porque no sales de mi mente y eso es algo malvado.

En fin, no te descuides con este frío, trabaja duro pero tampoco para exagerar.

Te echo de menos...

[SEND]


 

 Yuuto Shinji 

- Esto me suena a chantaje emocional... ¿Por qué colocar esta clase de fotografías? ¿Esperas lograr alguna clase de reacción sentimental en tu pareja?... No, no vas a conseguirlo... No así. Hacen falta mínimo otras tres fotografías parecidas en tu perfil para que puedas lograrlo... Y no, no es alguna clase de trampa de mi parte aunque así te lo parezca, sensei~
 
Sujk Arkhelism
 
—¿Chantaje? Estás mal, ¿no puedo poner una foto de nosotros? Entonces no lo haré porque me dices chantajista (?)
No voy a subir nada, Yuuto, NA-DA (?)
 
Yuuto Shinji
 
- Tampoco esperaba que lo hicieras... ¿Qué te hace pensar que lo esperaba? ¿Ah? Tu no lees mi mente, no soy tan predecible. No me importa que no subas nada (?).
 
Sujk Arkhelism
 
— Pues entonces deja de reclamar, me haces quedar como el novio que es cruel y no sube fotos de su pareja (?) Bien que agarras confianza para hacer tus actos malvados.
 
Yuuto Shinji
 
- Anoche subiste una serie de fotografías que podrían hacer que yo desista en mi manera de reclamarte cosas y dejarte como una persona cruel. Estoy satisfecho (?).
 
Sujk Arkhelism
 
— ¿Qué serie de fotos? Estás ebrio Leda,no sé de lo que me hablas (?)
 
Yuuto Shinji
 
- De eso nada, seguro que tú eras el que estaba ebrio anoche en todo caso (?)
 
Sujk Arkhelism
 
— Seguramente porque no suelo subir fotos mías contigo (?)
 
Yuuto Shinji
 
- Serás idiota. ¡Me consta que estabas sobrio!
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 28 de septiembre de 2015

28 de Septiembre de 2015: ¿Quién seduce a quién?


Yuuto Shinji
[SMS]: Con el texto de anoche tengo la vaga idea de que ALGUIEN insinuaba que yo le seduje en cierto hostal, cuando... creo debo recordarte QUIÉN se puso a acosarme en medio de la oscuridad de aquel apagón. Yo estaba hecho una furia por el susto y entonces podríamos decir que de nuevo tú me incitaste. Ahora... lo de los camerinos también debo comentar que fue circunstancial ¿sabes? Yo iba tranquilamente a cambiarme de vestuario y siendo que bien pudiste simplemente abrazarme, te fuiste directo a estarme olfateando y besando el cuello... ¿Quién incita a quién? ¿Ah? Una cosa es que sea demasiado sencillo que me hagas caer *risas* y otra muy diferente que yo te induzca a nada *risas*. Por todos los dioses, por qué estoy gastando yenes en intentar defenderme en un tema en el que creo que ambos somos indefendibles *risas*.

Debo admitir que no estoy teniendo el mejor de los días, sensei. De hecho esta saliendo más o menos pésimo y de paso el trabajo para la tarde-noche se viene lo que le sigue de pesado y no es bueno desanimarse. Aunque me cueste un gran esfuerzo intentaré seguir, sino de buen ánimo, por lo menos con la frente en alto... El pequeño tropiezo de hoy no me puede estropear el resto de la semana. Debo rendir... Quiero ganarme y merecerme ese par de meses de asueto a fin de año. Maldita sea... que en verdad quiero merecérmelos. Este tipo de situaciones laborales hacen que me desespere.

Encima estando tan lejos no puedo ni disfrutar de tu comida... Pero ¿sabes? El desayuno en el hotel estuvo decente, no voy a quejarme... En fin, aunque llegué en una pieza anoche, no estoy seguro de llegar a estarlo de aquí al fin de semana. Pondré lo mejor de mi para que así sea, viejo...

¡Éxito! [SEND]
Sujk Arkhelism
[SMS]: Entonces, llegaste a la conclusión de que soy yo el que empieza con todo... Bien, no puedo decir nada a mi favor, porque sabes que yo no me resisto. Pero venga, que para que no me acuses más, no haré nada para incitarte, seré alguien con autocontrol, ya verás que sí.
Gastas yenes porque no soportas que yo te de pelea (risas).

Creo que yo tampoco estoy teniendo un buen día, pero veremos como sale el resto de la semana, aunque he tenido buenos resultados, esto prometer ser más pesado de lo que pensé, es terrible. Vas a lograr muchas cosas a fin de año, verás que los días de descanso te los tendrás bien merecidos, así que nada de decaer, ¿entendido? La cabeza siempre en alto.

Bueno, básicamente esta semana no creo preparar nada porque mi tiempo es limitado en verdad, pero tampoco comeré lo que sea, ya le he pedido a alguien que se encargue de mis comidas por ahora. También come sanamente, nada de andarse descuidado.

¿Está haciendo el mismo frío del carajo allá? De verdad que no aguanto el departamento... Estoy viendo como instalar la chimenea, parece un trabajo fácil y creo que lo estoy logrando.

En fin, éxito también para ti, Yuuto.

[SEND]

domingo, 27 de septiembre de 2015

27 de Septiembre de 2015: Fuera de la cuidad.

Yuuto Shinji
[SMS]: ¡Oi! ¡Tú! Quiero pensar que se te informó de que esta semana estaré fuera de la ciudad, viejo. Anoche ya no pude comentarte nada porque me quedé dormido. Hm... ¿Será que por la noche podamos conversar para que mínimamente le desees buena semana a tu benevolente, paciente y talentoso guitarrista *risas*. Cielos... Siempre me pongo nervioso cuando debo pasar días fuera de casa, soy terrible, viejo. Hablamos por la noche, sensei~ [SEND]
Sujk Arkhelism
[SMS]: Bueno a penas me informaron de eso, más te vale que te cuides en la semana. Uhm... claro que podemos mandarnos mensajes aunque sea en la noche, siempre lo hemos hecho, ¿no recuerdas? (risas)
Espero que lleves ropa abrigadora, porque el clima se está poniendo rudo. Hablamos por la noche, Yuuto.

[SEND]
Yuuto Shinji
[SMS]: Soy idiota, sensei... Justo hablaste del mal clima, de la necesidad de salir abrigado y he de admitir que a parte de llegar hecho una sopa al hotel... Estoy congelado, Sujk. Con suerte no estoy estornudando, pero tentado estoy a tomar una ducha... Y ya, ya se que en la semana acostumbramos a escribirnos, pero qué hay de malo en recordartelo... ¿Debo recordarte quién de los dos es un distraído de primera? *risas*. Leda llegó de una pieza a su destino... [SEND]

Sujk Arkhelism
[SMS]: ¿Debo tomarte la palabra...? ¿Cómo se te ocurre salir sin suéter con este clima, Yuuto? Sabías que desde la mañana estaba helando... Eres un descuidado.
Y nada de sacar al aire mi lado despistado. Abrigate bien esta noche, recuerda que puedes enfermar de resfriado y no quiero que estés mal durante el trabajo... De verdad, eres descuidado... Diablos...

[SEND]
Yuuto Shinji
[SMS]: ¡Oi! ¡Oi! Ha sido un pequeño error, pero los dioses me han dado tregua esta noche y no he enfermado, he podido tomar un buen baño caliente y estoy ya en cama y con pijama... Terminando algunos documentos que voy a requerir para mañana. Voy a tener una semana de pesadilla y encima anoche me quedé dormido muy temprano ¿no es así? Soy el peor *risas*, pero no creas que tenia suficiente sueño como para no recordar que me haz prometido un viaje a Kyoto~ [SEND]
Sujk Arkhelism
 [SMS]: Nada de volver a cometer esos errores, no seas tan descuidado cuando sabes lo terrible que está el clima.
Menos mal que te duchaste. Yuuto no te preocupes, sé que estabas cansado, me dormí seguido de ti... Ya no rindo como antes pero... estamos a dos meses de ganarnos unas vacaciones. Te prometí ese viaje, pero si te sigues descuidando, no iremos a un lugar con demasiado frío, así que depende de ti.

[SEND]
Yuuto Shinji
[SMS]: ¿AH? ¿Me vas a condicionar, sensei? ¿En serio? ¿Como un padre a su hijo pequeño? Ya he dicho que fue un pequeño descuido... No es justo, ni tampoco algo que suela ocurrirme. ¿Debo recordarte también que ayer quien volvió a la cama con parte del pantalón del pijama mojado fuiste tu? *risas*. Ya, estoy bromeando... Hum... Amanecí sin dolor de tobillos, creo que debo darte las gracias por lo de anoche. [SEND]
Sujk Arkhelism
[SMS]: Si te condiciono es por tu bien, no es porque quiera molestarte... Aunque sabes que no puedo negarte nada y más si se tratan de nuestras vacaciones juntos. Lo mío fue accidental, no quieras sobornarme (risas).
No me agradezcas nada, me da gusto saber que el malestar se fue, no quiero que tengas ese tipo de complicaciones de nuevo.

Hace tanto frío, ¿por qué no vienes a calentarme un poco? Odio que estés lejos.

[SEND]
Yuuto Shinji
[SMS]: Tu concepto de 'calentarte' a veces me deja mucho que pensar, es bueno que me tengas lejos de vez en cuando ¿no? *risas*. ¿Ah? ¿Seguro que nunca me niegas nada? No hace mucho que volviste a negarme la posibilidad de ponerme celoso... Aunque claro, dudo poder hacerte caso algún día. ¡Oi! ¿No deberías estar ya dormido, viejo? Recuerdo que los días lunes siempre madrugas, sensei... [SEND]
Sujk Arkhelism
[SMS]: hahaha, demonios... Eso me hace quedar como todo un pervertido. Tú siempre te pones celoso aunque te pida lo contrario, agradece que ahora no soy yo el que se pone celoso.Debería estar durmiendo, pero recién salí de la ducha. ¿Me quieres correr ya? (risas)

[SEND]
Yuuto Shinji
[SMS]: ¿Mi comentario te deja como un pervertido? ¿Y cuando haz dejado de ser lo? Disculpa, pero ahora mismo no recuerdo ni una sola vez en la que yo te haya incitado a subir de tono las cosas en la cama -o en algún otro lugar que pueda fungir como cama (?)-. Porque no he tenido ni tiempo de relacionarme con nadie que no seas tu... Sino ya estarías que te arrojas encima de alguien a matar (?).
Y no te estoy corriendo, pero te advierto que no quiero saber después que padeces migrañas o enfermas a causa de que no descansas adecuadamente [SEND]
Sujk Arkhelism
[SMS]: HAHAHAHA ¿QUÉ? ¿INSINÚAS QUE TODAS LAS VECES QUE HEMOS TENIDO SEXO ES POR MI CAUSA? No, de verdad que tu nivel de inocencia me sorprende (?).
En parte es verdad, no soporto a la gente que habla contigo y más si son extraños o gente como Daigo.
Está bien Leda, me iré a descansar... Pero antes, deseame buenas noches tú y me iré tranquilo, debo madrugar porque me espera un día largo.

[SEND]
Yuuto Shinji
[SMS]: NO INSINUO NADA... Lo estoy afirmando, Sujk... Siempre dices que yo te tiento y que soy el culpable de todo, pero lo cierto es que yo nunca hago nada... hasta donde recuerdo solo soy una víctima de los acontecimientos que inevitablemente se deja llevar (?). Oish... ¿podrias superar ya el asunto de Daigo-san? Solo es tra-ba-jo.
En fin... Ya estoy en la cama y a oscuras, hace rato que terminé con mis documentos... ¿Te parece que durmamos ya mismo los dos?... Descansa, sensei... Estaré esperando por volver pronto a casa. Hasta con tus bobadas ya estoy echandote de menos *risas*. Hasta mañana ~ [SEND]
Sujk Arkhelism
[SMS]: HAHAHAHAHAHAHA, UNA VÍCTIMA. CLARO, JOVEN "TE SEDUZCO EN EL HOSTAL Y ME INSINÚO PARA QUE ME HAGAS EL AMOR EN LOS CAMERINOS".
No, no voy a superar nada, así que no me lo pidas.
Descansa Yuuto, te estaré echando de menos... Recuerda que debes comer bien y esas cosas... Nada de hablar con extraños porque sabes que soy un celoso de primera, haha. Buenas noches, Leda. Ten un bien día en el trabajo y tus proyectos.

[SEND]

sábado, 26 de septiembre de 2015

26 de Septiembre de 2015: Pequeñas maneras de avergonzarle... aún ahora.


Yuuto Shinji
[SMS]: ¡Oi! ¡Oi! Esto es extraño... *risas* ¡Mentiroso! ¿No se supone que estarías esperándome en casa? ¿Cómo es eso de que ya estoy acá, incluso he cenado y llevo largo rato esperando en cama y ni tú, ni Waccha están acá? ¿A donde se han marchado sin mi? *risas*. Espero lleven puesta la calefacción del auto porque esta helando, incluso me escurre la nariz como si tuviese un resfriado, pero nada de eso *risas*.

¡Dios! ¡Y mi chimenea que sigue sin estar instalada! Si muero de hipotermia en invierno ya sabré a quién culpar, mira que si no la he mandado a instalar yo es porque espero a que "alguien" tome esa atención por mi *risas*. Si no vas a cumplirme el capricho, entonces ven a darme algo de calor corporal porque ni los tres cobertores que he puesto en la cama, ni el té que estoy tomando me ayudan a quitarme el dolor de los tobillos a causa del frío...
[SEND]


Sujk Arkhelism
No había sido buena idea ir a tirar la basura hasta el contenedor del estacionamiento, había una gran diferencia con ese departamento, puesto que la basura se debía bajar para que llegase el camión por la mañana, nadie de servicio se encargaba de las bolsas de cada inquilino. Le pareció buena idea bajar con Waccha, pero cuando llegaron al estacionamiento, una de las lámparas de dicho lugar se habían fundido y en sandalias fue que piso un charco de agua… ¿Por qué carajos había agua allí? Había salpicado la parte baja del pijama; revoleó los ojos y frunció el ceño mientras echaba una que otra maldición en voz baja. Waccha estaba esperando por él, ya se había demorado bastante por lo que, con un maullido de desesperación de la mascota, se dio media vuelta y regreso hasta el ascensor.

El móvil lo tenía en el bolsillo del pantalón y cuando leyó el mensaje que le había llegado, no pudo evitar sonreír… No tenía mucho rato que había salido de casa cuando su novio ya exigía su presencia, decidió que era mejor contestar antes de que su guitarrista se desesperase.

[SMS]: ¿Cómo que ya cenaste? Qué cruel eres, bajé la basura pero ocurrió algo y tuve que arreglarlo… ¿Me he tardado mucho con eso? Carajo… El único tramposo eres tú. Claro, llevo abrigo, no te preocupes.

Uy, mi novio quiere calor corporal. Ven Leda, déjame instalarte la chimenea, HAHAHAHA.

Voy para allá, te daré algo de medicamento para que no tengas molestia en los tobillos.

[SEND]

Mintió, no llevaba la sudadera porque se suponía que bajaría rápido, la camiseta le dejaba ver que el frío era terrible… Tenía que instalar la chimenea cuanto antes porque el invierno ya estaba más y más cercano, no quería problemas de salud con su novio.

Bastaron unos minutos para que ya estuviese al interior de su departamento, era más cálido que la parte de afuera de éste. Caminó sin las sandalias porque estaban húmedas por el estúpido charco y su pantalón también. Así pues, no tardó en entrar a la habitación, allí, Yuuto estaba bien envuelto en cobijas. —Buenas noches, joven tramposo. — Saludó.

Yuuto Shinji
Permanecía sentado en su lugar de la cama, con la espalda recargada en la cabecera, pero cubierto hasta la cabeza con una frazada y el resto de su cuerpo con los tres cobertores; de tanto en tanto se atrevía a sacar una mano de su cálido refugio para tomar su taza de té de canela de la mesa de noche, fue en ese momento que en la almohada contraria comenzó a vibrar su móvil como señal de que sensei ya había respondido a su mensaje... ¿Eh? ¿Era en serio? ¿Solo había bajado a dejar la basura en su sitio? Pues vaya que había demorado, porque hasta tiempo tuvo de cenar un tazón de cereal antes de meterse a la cama.

Estaba por responder aquel texto con toda la agilidad que sus dedos se permitían sobre la pantalla táctil, cuando de pronto el aludido irrumpió en la habitación. Dejó caer la frazada de su cabeza y esta se quedó cubriéndole solo los hombros y la espalda. - ¿Tramposo, señor pervertido que quiere instalarme otra clase de chimenea? - Le sonrió de lado antes de vovler a arroparse hasta la cabeza... la suavidad de la tela le acariciaba las orejas. - Buenas noches, sensei... Cambiate esos pantalones, que más que ir a tirar la basura pareciera que fuiste a nadar en aguas negras... - Observó extrañado por la sucia coloración que la mencionada prenda tenía en la parte baja.

Sujk Arkhelism
Rió de manera sutil cuando su novio le habló sobre la chimenea. — Si supieras las veces que te quiero instalar algo más que una supuesta chimenea. — Agregó mientras se dirigía al clóset para tomar otro pantalón. — Deja en paz mis pantalones, he tenido que hacer corajes con el estúpido contenedor. — Refunfuñó mientras se quitaba el pantalón para cambiárselo por el otro. Minutos después, llegó hasta donde estaba su menor y le apretó los tobillos. —¿Quieres que te de un masaje con ungüento? Eso te hará bien y se irá el dolor con ayuda de la pastilla.

Yuuto Shinji
- ¿Algo más como "qué", viejo perverso? - Llegó un momento en el que terminó por abrazarse las rodillas por debajo de la montaña de cobertores y por encima de estos apoyó la barbilla para mirar la manera en que el otro se enfurruñaba gracias a su desgracia. - ¿El contenedor? ¿Haz bajado hasta el contenedor? - Observó curioso - ¿Será posible, viejo? El elevador para la basura esta del otro lado del pasillo, solo debes depositar ahí la basura y hacerla bajar en automático... - Achicó los ojos para mirarle fingidamente severo mientras el mayor se le acercaba - ¿Ves lo que ocurre cuando te interesas tan poco en las tareas de la casa? - Esta vez no pudo contener la risa, pero la sugerencia de sensei le hizo parar la gracia de golpe e incluso le dejó sin aliento por un par de segundos. - Eh... no es necesario, puedo ponerme el ungüento por mi mismo si me lo prestas... - Se las tuvo que dar de autosuficiente mientras le desviaba la mirada junto con un mohín provocado por la incomodidad emocional reciente.

Sujk Arkhelism
—Algo que no debes de saber porque es un secreto. — Y la conversación quedaba allí, Yuuto sabía que no le podía sacar nada cuando se ponía necio y estaba dispuesto a hacerlo si quería indagar más. Terminó con el humor destrozado cuando su novio le hizo saber el lugar donde se tiraba la basura. — Aún así... no quiero ayudar, me pesa mucho. — Rió muy leve ante lo dicho, ya para la otra sería más precavido e iría directamente a tirar la basura sin tantas complicaciones. Adoraba que Yuuto se avergonzara aún a estas alturas de su relación con pequeños gestos como los que tenía a veces... ¡Sus gestos le volvían loco! — Claro que es necesario. — Fue por el botecito de ungüento, lo abrió y antes de poder sentarse sobre la cama, descubrió a su novio, teniendo a la vista su principal objetivo. — ¿Te duelen mucho? — Preguntó preocupado, pero más atento en quitarle los calentadores y en alzarle el pantalón hasta las rodillas, pues empezaría desde esa zona para relajar sus músculos.

Yuuto Shinji
Al diablo con el asunto de las perversiones y la pereza de Sujk por realizar cualquier tipo de tarea doméstica, que el hombre de buenas a primeras le había quitado la montaña de cobertores de encima y antes de que pudiera decir nada ya le había retirado los calentadores para dejar al descubierto sus pies helados y de paso la mitad de sus piernas. Solo un segundo le bastó para comprobar hasta donde era que se encontraba expuesto, pues nuevamente decidió mirar en cualquier dirección que no fuera su pareja. - Ba-Básicamente solo me duelen los tobillos... - Murmuró achicando los ojos, apoyando las manos en su regazo y tratando de ignorar cualquier acción de Sujk y así poder suprimir al máximo toda posible reacción de su parte ante las atenciones que fuese a tener su novio con él. - De verdad... no es necesario, sensei... - Intentó detenerle de nueva cuenta.

Sujk Arkhelism
— Igual voy a masajear las rodillas para que no tengas problemas en la noche. — Tomó un poco del ungüento y se lo frotó en las manos, ambas acunaron la rodilla y comenzó a presionar lentamente, mientras paseaba sus dedos pulgares por el huesecillo de una de éstas. —Deja, yo lo haré bien. — Alejó una de las manos de su novio cuando éste quiso detenerle. Minutos después de sobar la primer rodilla, tomó el tobillo y también le puso ungüento; no solamente sobó la zona que le dolía, sino la parte de arriba del pie, así hasta deslizar los pulgares por la zona, llegando a los tobillos de manera morosa. — Deberé instalar la chimenea esta semana... Los fríos serán fuertes y me preocupan estos dolores.

Yuuto Shinji
¡Maldiciones! ¿Por qué tenía que preocuparse tanto por él? ¿Por qué debía procurarle tanto? ¿Por qué no podía dejar de meterse en sus asuntos y... ver siempre los asuntos de cada uno como los asuntos de ambos? ¿Por qué con el tacto férreo de aquellos pulgares el rostro le enrojecía y el corazón le iba a mil? Llegado el momento terminó fijando su mirada en el masaje proporcionado y frunciendo el entrecejo para disfrazar de "interes" su evidente vergüenza ante la situación. - Si... - Admitió en voz muy bajita. - Deberías instalarla... y de paso asegurarme que pasaremos el invierno igual o aún mejor que el año pasado... - No supo ni en qué instante fue que sus facciones se fueron suavizando, pero evitando la mirada de sensei le era más sencillo dejar salir a flote lo que realmente pasaba por su mente en esos momentos.

Sujk Arkhelism
No le gustaba remarcar los sonrojos de su menor, lo que sí, es que en secreto los adoraba... Trataba de ignoraros porque de verdad que al guitarrista le sentaban bastante bien, incluso creía que lo hacían ver más atractivo. Al terminó de su masaje con el primer tobillo y rodilla, fue que se pasó con la otra, así mismo, repitió el proceso anterior. — Vamos a pasar el invierno mejor de lo que te imaginas... — Sonrió cálido para su novio, no le miraba, porque se encontraba más ocupado en arropar esos pies que estaban por demás helados. Luego de eso, le tapó con las cobijas para que no sufriese más con los dolores y tomó una toalla húmeda para limpiar sus manos. Así pues, aguardó todo en el cajón del buró. — ¿Quieres ir de vacaciones a otro lugar para pasar la navidad...? — Hizo el intento de acercarse más y más a su menor, casi su aliento chocaba contra la boca del contrario. Se notaba sediento de esos labios...

Yuuto Shinji
Intentó levantar la mirada y agradeció internamente el que sensei estuviese más ocupado en observar lo que ahora hacía con sus tobillos, pudo contemplar con detenimiento el entusiasmo que ponía en hacerle sentir mejor de los huesos. No pasó mucho antes de que le hubiese arropado de nueva cuenta y de la misma manera él volvió a desviarle la mirada, enfocandola en el buró aprovechando que podía mirar como era que guardaba las cosas... De pronto se descubrió con que Sujk se encontraba acechandole dulcemente y de la manera en que solo el mayor sabía hacer y ahí si ya no tuvo manera para rehuirle... - ¿Kyoto...?- Sugirió de repente, entrecerrando los ojos para disfrutar de la sensación de tener tan cerca aquella boca. - Quiero... - Balbuceó - Unas navidades tradicionales... - Adelantó a penas un poco el labio inferior para poder rozar la boca ajena. - Y de paso volver a verte tan atractivo en yukata... - Y menos mal que ya tenía los ojos cerrados, porque pocas veces reconocía ese tipo de cosas que eran aún más ridículas que ponerse de los nervios por el reciente masaje.

Sujk Arkhelism
— Kyoto... — Susurró aún más bajo que de costumbre, envolviéndose por el momento. — El lugar que tú quieras...— Siempre consentía al menor, le llevaba a los lugares que éste quería visitar, porque honestamente él no conocía muchos lugares de la isla en donde vivían. — ¿Me quieres ver el Yukata...? Sabes que yo también quiero pero... Debes controlarme... — sonrió, pegando la frente en la ajena y cerrando los ojos lentamente. — Yuuto... — Intentó tragar saliva de una manera complicada, el aliento se le iba aún si no le besaba. — Quiero terminar el año a tu lado y empezar uno nuevo... Tengo muchas ganas de seguir contigo sin importar que... — Confesó, rozando sus labios con los rebordes de los ajenos.

Yuuto Shinji
No, que no le hablara a base de susurros porque ya no sentía que solo el rostro le ardía, sino que todo el cuerpo comenzaba a entrar en estado de ebullición. - Quiero verte en yukata... - Ambos apoyaron la frente en la contraria y con los ojos cerrados se dio a la tarea de sonreír bobaliconamente. - Y no estoy seguro de querer controlarte... - Pronto se deshizo de la frazada que tenía encima y llevó ambas manos a rodearle el cuello con aprehensión - No si hay oportunidad de que me hagas el amor en algún hotel cerca del Kinkaku-ji, sensei... - Sus labios eran catados a penas superficialmente y entonces descubrió en si mismo una ansiedad terrible por que sensei se hundiera de una vez en su boca, pero antes de ello... - Yo tampoco quiero que esto se acabe... - Fue entonces que, justo antes de entregarle su aliento en un beso desesperado, recordó algo que en el pasado solía remarcarle a su pareja: - Quiereme siempre, Sujk-kun... - Musitó pocos segundos antes de presionar su boca con la de su novio.

Sujk Arkhelism
Se mordió el labio despacio, y relamió sus labios poco a poco con la punta de su lengua. —Hacerte el amor... No puedo contra ti, eres lo que más deseo en esta vida. — Bastaba con enfrascarse en ese tipo de situaciones para poder decir estas cosas con mayor facilidad. Se insinuaban de una manera terrible, tantos días sin besarse que hasta el aliento del otro dolía de lo mucho que lo había echado de menos. —Siempre... —Alcanzó a decir antes de que esos labios le tomasen por sorpresa. Eran tan pocas la veces que su novio le besaba primero; no hizo más que inclinar un poco el cuerpo hacía delante para que su menor cayese sobre la cama y él no tardó en ponerse encima, no apoyó todo su cuerpo, puesto que las manos estaban recargadas en el acolchonado. Saborear, masajear y jalar los labios de su novio era lo mejor que podía hacer cuando sus bocas se unían... sumergirse en la sensación, y descubrir un mar de emociones le alentaban a seguir con las caricias labiales y con los suspiros que salían sin ningún problema.

Yuuto Shinji
Escucharle hablar de cuánto era que le deseaba le volaba la cabeza por completo, le hacía suspirar complacido y de paso se daba cuenta de que comenzaba a adentrarse en ese intimo terreno en el que se insinuaban sin reservas y silenciosamente se profesaban más de lo que entre palabras podrían llegar a decir. Fue notorio que Sujk no esperaba que fuese él quien apresurase el contacto de sus bocas y aún así supo corresponderle con la presteza a la que ya estaba acostumbrado pese a las pocas chances que le daba al otro para hacerse con sus besos. Se dejó recostar y, mientras con una mano se encargó de despeinarle los cabellos como tanto le gustaba, a tientas la otra buscó la mano de sensei... mientras continuaban en ese mutuo asalto de alientos, se encargó de entrelazar los dedos de ambos, de llevar ese par de manos unidas hasta la altura de su cabeza sobre la almohada... ¿Era buen momento para admitir que desde la noche anterior estaba anhelante por un beso como aquel?

Sujk Arkhelism
Tomó con fuerza la mano del menor, recargando éstas contra la almohada para mayor comodidad. Si bien, aquellos besos eran lentos, sin prisas y tampoco insinuaban algo sexual. Adoraba sumergirse con Yuuto, probar esa boca, sentir el aliento cálido de cada uno hasta que no pudiesen más y más.... Y es que, besos como estos tardaban en darse. Separó un poco más la boca para poder calarle, e hizo uso de la pieza metálica que le adornaba el labio para acariciar los labios de su guitarrista. — Yuuto... — Aprovechó el momento y presionó más su mano con la ajena. — Te amo... — ¿Hacía cuanto que no se lo decía de manera tan intima...? Sentía como su pecho ardía por su pareja, como su corazón latía tan fuerte que no podía ni hallaba la manera de detenerlo...

Yuuto Shinji
Sintió la fuerza con la que sensei se aferraba su mano y él no pudo hacer más que incrementar la presión de sus dedos... Sujk tenía esa particular cualidad de llevarse consigo una parte de si mismo, de su alma con cada beso. Contadas ocasiones eran aquellas en las que podían darse el tiempo suficiente para profesarle sus sentimientos al otro a base de acciones... Divertido disfrutó del frío tacto de aquella pieza que tanto causase curiosidad en él durante sus primeros besos, esa pieza que, aunque lo negase, echaba de menos al tener que enfrentarse a la poca frecuencia de sus besos...

Una burbujeante sensación le preñó el pecho al escuchar la oportuna declaración de sensei y entonces se dio cuenta de que ahora era el sueño quien no le permitía abrir los ojos... No, no quería quedarse dormido justo ahora, no cuando estaba consciente de que el día siguiente sería tan complicado como todos los anteriores. De golpe deslizó la mano que yacía aún entre los cabellos de sensei y terminó aferrandola a la mano libre de este... la colocó también a la altura de su cabeza y, justo antes de quedarse profundamente dormido bajo el cuerpo de Sujk: - Ya te estabas tardando en decírmelo... - No podía creerse cuánto era que necesitaba escuchar esas palabras. Somnoliento le soltó aquello con un toque de arrogancia - Te amo... más... viejo. -
Y solo así se dejó arrastrar por el sueño, solo ahora que más allá de sus tobillos, Sujk se había encargado de llenarle de su calidez afectuosa.

viernes, 25 de septiembre de 2015

25 de Septiembre de 2015: Te echaba de menos

Yuuto Shinji
Al despertar se encontró con que ya estaba solo en la cama... no era de extrañarle, ya era de su conocimiento que Sujk tendría que madrugar para terminar el trabajo de la semana. Aún así no pudo evitar mirar el techo con cierto recelo y luego de un largo suspiro se decidió a salir de la cama en busca de Waccha... Era claro que no había como tener un día tranquilo de descanso en casa, en silencio, para darse a la tarea de asear un poco, comer cualquier cosa que pudiera improvisar y quién sabe, salir un rato con el felino a despejarse un poco por el vecindario.

Se trató de un día más o menos frío, nublado en su mayoría, por lo que no pudo evitar tomar un baño caliente y luego abrigarse un poco para ir a aquella alameda que tanto le gustaba a Waccha en su antiguo domicilio. Hasta no encontrar un mejor lugar de recreamiento, probablemente continuarían con la costumbre de ir a aquella fuente rodeada de palomas a las que el pelinegro no dudaba en ahuyentar pese a los reclamos de las ancianitas que solían ir a alimentar con migas de pan a esas aves que eran más que una plaga.

Ir a esa alameda le traía recuerdos... muy buenos recuerdos que parecían haber ocurrido hacía demasiado tiempo y que, si bien lo pensaban, habían ocurrido a penas en el pasado año, quizás pocos meses más... Pero bastaba con mirar en alguno de los arbolados senderos para recordar como se había perdido entre arbustos junto con sensei solo para poder probarse los labios ante un celoso Waccha que bastante tardó en aceptarles como pareja. Bastaba con dirigir su mirada a la pequeña explanada y rememorar un poco sobre el pasado Halloween...

Esas semanas estaban resultandole terribles. Pese a lo estrecha que se volvía su relación en algunos puntos con Sujk, al grado de que ambos ya trataban un poco con la familia del otro... En cuanto a convivencia no podían evitar echarse de menos. Era toda una estafa el tener que guardarse su afecto toda la semana para derrocharlo en a penas dos días... Pero si le preguntaran si sería capaz de cambiar el ritmo de vida que tenían, evidentemente se negaría... Adoraba trabajar en conjunto con su pareja.

Al final volvió a casa ya algo entrada la noche, algo cansado de a saber por qué, no pensaba que hubiese hecho demasiado de provecho más allá del aseo de la casa y el paseo con Waccha. Aún así, sin quitarse siquiera la chaqueta de encima, llegó a la habitación y se tiró sobre la cama para tomar una siesta... Esperaba que sensei llegase pronto y con bien a casa.

Sujk Arkhelism
¡Maldita fuese su semana…! No había sido lo mejor, hablando del estrés precisamente. Tan pocos días y las grabaciones se estaban realizando demasiado pronto, primero debía batallar con Ryu, luego debía enfrentarse a su parte en solitario, sumado a uno que otro papeleo por ser la mano derecha de su novio… Casa quien tenía sus deberes, se podía decir que al mismo nivel, a veces ni él llegaba a casa, como sucedió los días pasados. Vaya que le estaban echando todas las ganas para sacar el nuevo álbum adelante, y qué decir de las presentaciones futuras, todo tenía un problema para resolverse y una solución para no fallar más adelante.

No había dado noticias, no se había comunicado con nadie… Y agradeció bastante que Yuuto lo había procurado, pues éste había enviado comida al estudio los días que no dio señales de vida, estaba eternamente agradecido con su novio… Y ganas le sobraban para decírselo de frente, o de siquiera mandarle un mensaje, pero la verdad es que al término de su jornada caía rendido ante las seducciones del sueño como él solía decir.

Entre golosinas que había acumulado en la semana que estaban sobre su escritorio, gracias a que el guitarrista le había mimado hasta con eso, fue que decidió partir a casa y recoger dichos dulces que no había podido degustar en casa. Deseaba mucho estar allá… Ni siquiera pudo desearle los buenos días de manera decente al otro cuando por fin lo vio en casa, pues se le había hecho tarde para llegar con puntualidad. Sí que tenía la cabeza en otro lado, pero agradecía que su salir era de lo mejor, nada de resfriados y eso que el clima había estado por demás frío.

Sorprendería a Yuuto, no dando señales de que llegaría casa, no contestando mensajes, sin avisar siquiera como tenía la costumbre. Esta vez iba en un taxi, pues a veces tendía a dejar el auto cuando de verdad se le hacía más tarde o simplemente no le daba la gana conducir. Fueron unos cuantos minutos en el vehículo, puesto que ya estaba pagando la tarifa correspondiente, luego bajó y se adentró al edificio hasta la recepción, lugar donde tenía acostumbrado saludar a la gente. Bastaron varios pisos más para llegar al indicado, casi con velocidad fue que llegó a al puerta e ingresó la clave; las luces estaban apagadas, aunque no la de la habitación principal que estaba casi al final del pasillo, Yuuto estaba allí de eso no había duda.

Waccha descansaba pacifico sobre uno de los sofás, y él entró tan sigiloso, dejando sus cosas por ahí para luego marcharse hasta su dormitorio, allí, sobre la cama… su ahora pelinegro, descansaba. Casi era enternecedor verle las facciones, era todo un “Bebé”. Se acercó poco a poco hasta a cama, y subió despacio, no se recostó, solo se mantuvo recargado con sus codos y le dio un par de besos prolongados en la nuca a su menor. Maldito corte de cabello… era conveniente, pues por más raro que pareciese, le encantaba la nuca del menor. Podía quedarse horas y horas contemplando el rostro de ‘inocencia’ de su pareja, pero sabía que era imposible para su cuerpo aguantar tanto… Ahora tenía oportunidad de hacerlo, tampoco lo quería despertar.

Yuuto Shinji
Cuando dormía siempre tenía una muy particular sensación: Primero entraba en un sueño ligero por algunos minutos y en un momento dado dejaba de saber de si mismo, en más de alguna ocasión había tenido la oportunidad de ser testigo de ese momento preciso en que caía en el cobijo de ese sueño que no le permitía despertar hasta el día siguiente. Y justo se encontraba en ese extraño limbo... con un pie en cada mundo, cuando sintió que algo le molestaba en la base de la cabeza, en la nuca para ser precisos. Él se encontraba en un estado más allá de la somnolencia y con trabajo se dejó caer de espalda contra el colchón para medio abrir los ojos y constatar de que no era un "algo" lo que le molestaba, sino un "alguien". Pestañeando con un esfuerzo casi sobrehumano intentó despabilar un poco. - ¿Qué horas... - Tuvo que aclararse la garganta pues la voz le sonaba bastante ronca al llevar ya un rato sumergido en la siesta. - ¿Qué horas son estas de llegar... sensei? - Tuvo que refregarse los ojos antes es que se le volvieran a cerrar. - Hombre insensato... - Sonrió burlezco. A esas alturas ya no tenía ni intención de cambiarse de ropa, ni quitarse la chaqueta ni nada.

Sujk Arkhelism
Lo que menos quería sucedió... Yuuto tendía a tener el sueño un poco menos pesado que el de él, y para cuando quiso dejar en paz aquella nuca, éste terminó despertando. Se alejó un poco solo para ver como su guitarrista se desperezaba. Sonrió, estaba tan aliviado de haber llegado a casa, de estar con él... — Son las horas en las que los maridos llegan. — Bromeó con una tenue sonrisa en los labios. — No soy insensato, tú tienes la culpa de que esté llegando a estas horas. — Reprochó sin hablar en serio. Terminó recostado a un lado de su menor y le pasó un brazo encima. — Tenía muchas ganas de verte. — Frunció el ceño.

Yuuto Shinji
La respuesta de Sujk le hizo abrir un ojo con pereza y pese a esa dichosa pereza, se dio el lujo de elevar una ceja. - Hm... - Nuevamente se aclaró la garganta. - Pues no deja de ser una hora inadecuada para ti, considerando que no estas casado, Sujk. - Para ese momento volvía a recostarse de lado, pero esta vez de frente a su pareja que ahora le abrazaba... Volvió a cerrar los ojos, frunciendo el entrecejo. - ¿Mi culpa? - Refunfuñó al tiempo que de manera debilucha intentaba darle un pequeño puñetazo en el estómago. - También tenía ganas de verte... antes de que insinuarás que por mi culpa es que no he podido verte...

Sujk Arkhelism
— Deja de refunfuñar y mejor abrazame. —Se acercó aún más de lo que estaba y casi lo estrechó tan fuerte entre sus brazos. De verdad que en la semana terminaba tan agotado que no quería saber más nada,claro, Yuuto era la excepción... A veces se sentía culpable por desaparecer tantos días, no era su costumbre hacerlo, pero cuando tenía mucho por hacer, simplemente la noción del tiempo se le iba. — ¿Qué tanto me querías ver, hm? — Se le quedó mirando muy fijamente cuando preguntó aquello, más luego se acomodó mejor sobre la cama. —Gracias por las golosinas de esta semana, ¿está mal si te digo que no me comí ni una...?

Yuuto Shinji
- De eso nada, abrazame tú. - Replicó acurrucándose contra el cuerpo ajeno, pronto se dio cuenta de lo molesto que era intentar dormir con aquella chaqueta considerando que por debajo llevaba ya una de esas playeras de manga larga, con pesar se alejó un poco para que, a tirones, pudiera deshacerse de la chaqueta que terminó arrojando al suelo antes de volver a acurrucarse. - ¿Quién dice que quería verte ahora? - Seguía sin poder abrir sus cansados ojos. - Después de todo, desde el fin de semana pasado no me tienes nada contento... - Un bostezo largo le hizo llorar los ojos y solo así consiguió despabilar un poco como para poder mirar al otro con mala cara. - Y si encima no te haz comido nada de lo que te envíe, no dudes que no vuelva a tener el detalle de enviarte dulces a la oficina... - Le advirtió con un cejeo divertido pese a la cara de sueño.

Sujk Arkhelism
—¿Sigues con eso del fin de semana...? Sinceramente...— Fingió poner cara de desconcierto, la verdad es que sabía lo que su madre había dicho. — No recuerdo nada, Yuuto... — Murmuró. Entonces revoleó los ojos cuando éste comenzó a decir que ya no tendía esos detalles con él. — Al fin que no quería, las señoritas me pueden dar dulces. — Se defendió con eso y entonces, teniendo la oportunidad, hundió su rostro en el cuello del menor, no tenía alguna intención de provocarle, de eso nada... Solamente era un gesto de cariño. —¿Por qué siempre hueles tan bien...? — Cerró los ojos en el proceso.

Yuuto Shinji
- Sinceramente... - Imitó a su novio en el uso de tal palabra. - Es mejor que no lo recuerdes. Ha sido una de las pocas veces en que más asustado me he encontrado en la vida... - Bufó teniendo que enterrar el rostro contra la almohada, ni tan siquiera lo levantó al escucharle hablar acerca de las supuestas señoritas que podría atestarle de golosinas en el trabajo, a penas y masculló algo inentendible hasta que sensei se acercó lo suficiente como para olfatearle el cuello como a veces era su costumbre. - Eres tú el que piensa siempre que huelo bien... - Rezongó solo por su manía de llevarle la contraria, pues debía admitir que esas pequeñas caricias le templaban cualquier malestar, le serenaban el sueño y de paso le hacían olvidar todos los malos ratos de la semana que al fin terminaba. - Te echaba de menos... - Terminó por confesar, no había razón para no hacerlo ahora que escondía la cara contra la almohada.

Sujk Arkhelism
—¿Ah sí...? — Espetó de manera casi desinteresada, pues estaba más entretenido en olfatear a su novio que nada, no perdió tiempo en refregar su rostro con la curvatura de otro... su piel era tan suave que no hallaba manera de poder resistir. — ¿Te asustó el hecho de que ella ahora lo sabe todo...? — Preguntó tan de golpe. — Yo también te eché de menos... No sabes cuánto... debes salir de cabeza o me volveré loco, de verdad... — Rió muy leve pese al comentario de su madre, ya no valía la pena seguir fingiendo que no recordaba nada.

Yuuto Shinji
Esas suaves caricias le hacían revolverse muy suave sobre las sábanas, le gustaba lo que sentía y no había por qué negarlo cuando venía extrañando esas atenciones desde hacía varios días, pero en el momento en que estaba por suspirar complacido, se sorprendió a si mismo abriendo los ojos de golpe, más despierto de lo que nunca hubiese estado en todo el día y de buenas a primeras se sentó y se quedó mirando a Sujk con total incredulidad. - ¿Qué dijiste? - Preguntó sin importarle si la voz le salía o no ronca a esas horas de la madrugada. - Olvida eso de que te volverás loco... Al diablo eso y explica lo que acabas de decir... - Casi que sentía el mismo terror que hubiese sentido el domingo pasado, terror que había creído inexistente cuando los Andou se despidieron de él con total naturalidad... Ahora apretaba con fuerza el cubrecama con las manos.

Sujk Arkhelism
Sabía el tipo de reacción que el otro iba a tener, no era de extrañarse... después de todo, no lo había dado explicaciones acerca de lo que había dicho su madre. —¿Qué quieres saber exactamente? — Se fue con rodeos mientras se levantaba e iba la clóset para sacar el pijama, necesitaba estar cómodo, por lo que no perdió tiempo y se cambió. — Yo te puedo decir muchas cosas y no te van a gustar. — Mintió solo para asustar a su menor, sabía como se podía poner con la situación y aún así no dejó de molestarle, hasta se fingió serio, preocupado, pero nada de eso era cierto. Al final le diría las cosas como su madre se las dio a entender.

Yuuto Shinji
¿Cómo que qué quería saber? ¡La verdad! evidentemente... Boquiabierto le vio levantarse de la cama con toda calma y él todavía en shock terminó gateando hasta llegar a los pies de esta y con el cuerpo flojo terminó con los hombros caídos y sentado sobre sus propios talones. - ¿Qué vio exactamente... ? - Musitó. Nada de lo que decía sensei concordaba con sus recuerdos del fin de semana pasado... - ¿Qué sabe...? - Fuese lo que fuera que supiese Hanako-san, ahora mismo le hacía refregarse las manos en el regazo con ansiedad. No dejaba de contemplar la espalda de ese que parecía más ocupado en cambiarse de ropa. - ¿Por qué no va a... gustarme? - Cada pregunta la hacía con una nota más aguda que la anterior y poco le importó si la pregunta más importante era casi una sarta de palabras ahogadas. - ¿Tan mal... lo tomó? - Se preguntó más a si mismo con desconsuelo... Por una parte no podía evitar sentirse un poco idiota. ¿Tan mal lo habría tomado Hanako-san al grado de preferir hacer como que no había visto nada frente a él...?

Sujk Arkhelism
Yuuto parecía más ansioso de lo normal, incluso desconsolado...¿De verdad era tan importante para él el saberse rechazado por su familia al saber que era su pareja? Sus padres eran comprensivos, sabía la clase de personas que eran... y su madre, ella lo apoyaba con todo siempre. — Pues... — Se sentó a la orilla de la cama y se frotó los cabellos de la nuca. — ¿Qué tomó mal? Ella no vio nada, yo estaba muy ebrio, pero recuerdo algunas cosas, no todas con seguridad, pero cuando vi que ella estaba a punto de decirme algo frente a ti, todo mareo se fue... — Rió apenado por eso. — Ella tuvo un momento a solas conmigo y con lo que me dijo, me aseguró que ella sabe que me gustas... Qué eres especial para mí y... que le haces bien con tu presencia. — Sonrió cabizbajo mientras le daba la espalda a su novio. — Total que... Con todo lo que me dijo, se terminó por enterar ella misma sin que nosotros se lo dijéramos....

Yuuto Shinji
Para cuando sensei tomó asiento en la cama, él ya tenía los ojos clavados en el regazo... Atento escuchaba lo que el otro le relataba, más no hacía por atreverse a mirarle directamente a los ojos, temiendo a que con ese contacto le afectase un poco más lo que tuviese que contarle en más. Si, algo recordaba respecto a haberlos dejado a solas luego de que la humadera del pan de arroz terminase por hacerle toser... pero... Achicó los ojos y entonces si que le buscó la mirada, más ahora Sujk le daba la espalda. Le tomó por la orilla de la playera para dormir y tiró de esta para llamar su atención. - Y a pesar de todo eso... - Esperó hasta que sensei por fin le mirase para continuar. - ¿Era verdad lo que me dijiste en los mensajes de esta semana? ¿En serio le gustaría que te acompañase cuando vuelvas a visitarlos?

Sujk Arkhelism
El otro llamó su atención con ese tirón en su camiseta y se volteó para mirarle. Poco a poco se fue acomodando, hasta atrapar al otro entre brazos y de ese modo hizo que ambos cayesen de espaldas contra el colchón; él fue más hábil y se le encimo a su menor de inmediato. — Mi madre me ha sentenciado, ella quiere que te lleve a casa cada que se pueda... Y yo también quiero que me acompañes... Lamento las molestias de ese día, no suelo ser así, pero cuando estoy ebrio me transformó... ¿Hice muchas tonterías...? — Para cuando quiso darse cuenta, ya estaba rozando su nariz contra la de menor de manera morosa. Le gustaba tener ese espacio con su pareja... un espacio donde sus bromas y demás no entraban el juego.

Yuuto Shinji
Para cuando quizo darse cuenta, sensei ya se había encaramado encima suyo y se las arreglaba para tranquilizarle con más mimos todavía, cosa que le orilló a ya no poder seguir eludiendo esa amplia sonrisa que se moría por esbozar. - Agradezco que tu madre dedujera las cosas, porque de haber visto el hambre con el que me intentabas seducir seguro que te deshereda, Sujk-kun... - Fue su turno para bromear un poco, relajado se dedicaba no solo a corresponder a los pequeños besos de esquimal, sino que con la punta de la nariz se dedicaba a delinear la barbilla ajena, la mandíbula y la garganta... - Aún así no estoy seguro de cómo deba tratar con tu madre la próxima vez, sensei... - Le tomó el rostro con ambas manos y se quedó mirándole fijo. - Estaba pensando en hacer un pequeño huerto en la terraza de la sala con su asesoría y con esto que me cuentas debo de admitir que estoy más acobardado que nada...

Sujk Arkhelism
— El alcohol me eleva el deseo si estás cerca, lo descubrí en casa, eres peligroso para mí y más si me dejas en abstinencia a causa del trabajo. — Rió muy levemente, algo risueño puesto que el sueño le estaba venciendo ya... La semana había sido agotadora. Además, las caricias de su menor era tan relajantes, suaves... Estaba por quedarse dormido de nuevo... Odiaba cuando pasaba eso. — Debes tratar normal con ella, creo que te quiere como a su hijo... Le encantaste a mi madre, debes admitir que eres el mejor por hacer eso. — Estaba cerrando los ojos, su cuerpo cayó completamente en el del menor. — No permitas que beba tanto para la próxima... — Susurró. — Yuuto... — Fue lo último que dijo antes de caer dormido, estaba agotado de todo... Sin darle las buenas noches, fue que se rindió ante el sueño.

Yuuto Shinji
Dudaba de que el afecto fuera equiparable al que una madre podría sentir por un hijo, pero estaba seguro de que de su cuenta correría el no decepcionar a Hanako-san, porque continuaría esforzándose por hacer lo más feliz posible a ese hombre que estaba a nada de caerse dormido encima suyo. - No dejaré que bebas tanto... no frente a tus padres... - De pronto el peso de sensei casi le sacó el aire de una y tuvo que arrojarlo a un lado. Eso terminó de despertarle lo suficiente como para que pudiera ir a cambiarse la ropa por la de dormir... No era la primera vez que le tocaba tirar de sensei hasta acomodarlo en su sitio y arroparlo... Por su parte al día siguiente tendría un día verdaderamente pesado, ni siquiera había alcanzado a comentárselo a ese dormilón al que ahora le acomodaba el cabello detrás de la oreja y al que le acariciaba el rostro con la punta de los dedos... ¿Así que de alguna forma Hanako-san ya estaba al tanto de su relación? Vaya cosas... eso le reconfortaba y alteraba en partes iguales, pero por ahora solo se preocuparía por rodear a Sujk con ambos brazos y ser ahora él su cobijo para el agotado baterista... Antes de proponerselo ya se había vuelto a quedar dormido por segunda vez en esa noche.

jueves, 24 de septiembre de 2015

24 de Septiembre de 2015: Volver a casa...

Yuuto Shinji
 
Esa madrugada tuvo suerte... Si bien el día anterior no había tenido oportunidad de estar en contacto con su pareja, hoy tenía la gran fortuna de encontrarse de vuelta en casa luego de cuatro días de tortura durmiendo en la oficina. Arrastrando los pies por el pasillo y tanteando las paredes para permanecer en total oscuridad en un departamento cuyas luces tendían a lastimar los ojos cuando estos más cansados se encontraban, fue que terminó por llegar hasta la habitación principal.

A esas horas no fue extraño que ni siquiera una de las lámparas estuviera encendida a los lados de la cama. Muy probablemente Sujk daba por hecho que nuevamente estaría fuera de casa... Complicado sería intentar buscar el pijama sin ayuda de ninguna clase de iluminación, por lo que en esta ocasión tuvo que recurrir a la poca luz de la que le podía proveer la pantalla desbloqueada de su móvil; por lo que con movimientos más que torpes consiguió cambiarse la ropa por la de dormir.

Casi que maldijo a todos los dioses al golpearse el dedo pequeño del pie con una de las patas de la base de la cama, pero con un accidentado éxito consiguió llegar al lado de su pareja... Al amanecer le esperaba un fabuloso día libre y por ahora no le interesaba ninguna otra cosa que no fuese el acompasar su respiración al mismo ritmo que tenía aquella espalda a la que ahora se aferraba para evitar que sensei tuviera la más mínima posibilidad de patearle... como acostumbraba a hacer cuando en mayor sueño profundo se encontraba.

Casi que no tardó nada en conseguir que el cuerpo ajeno se relajase entre sus brazos y al poco rato terminó rindiéndose al sueño... No había nada como volver a casa.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

23 de Septiembre de 2015: Y una barra de chocolate...

Yuuto Shinji
El día anterior había sido poco más que complicado. Los días martes solían ser aquellos que más disfrutaba laboralmente hablando pese a que era cuando más terminaba hecho polvo por las noches… No era de extrañar que terminase más que frito sobre el sofá de la oficina. Su único contacto con el mundo real era el que tenía con su pareja a la hora de la comida, y ni siquiera porque pudiera salir con este a tomar los alimentos, sino porque sin falta este se los hacía llegar hasta su escritorio. Luego de andar de arriba abajo por todos los departamentos de la compañía, el poder sentarse en su silla y abrir la acostumbrada caja de obento le devolvía un poco el alma al cuerpo.

Aquella mañana se repitió el protocolo de siempre… Se trataba de un obento que decía bastante de lo que Sujk había pasado al prepararlo: Probablemente presuroso, tal vez cansado incluso nada más salir de la cama. A veces les ocurría eso, despertaban más cansados de lo que se acostaban y el desorden de esa caja se lo decía… Sensei le procuraba aún cuando no estaba en condiciones de hacerlo y si lo pensaba bien, sospechaba que los estragos de la resaca del día anterior todavía le atacaban. Al comenzar a probar esa revuelta comida, que buen sabor si que tenía, encontró una pequeña nota que fue leyendo al empezar a degustar sus alimentos.

Iba por la mitad de la caja cuando algo se le ocurrió… Mandó a llamar a su asistente y le pidió un encargo especial para ese hombre que andaba mal de salud por culpa de sus excesos con el alcohol. Al terminar de comer fue que llegó lo que solicitó… Una orden de su restaurante favorito de curry y que sensei debía conocer bien con el solo hecho de reconocer el logotipo de la caja que protegía el tazón por encargo. Sobre la caja adosó una tarjeta doblada a la mitad para que su asistente no tuviera la curiosidad de leer nada:

“¿Acompañarte con tus padres el mes que viene? ¿No sería eso extraño? Joder… No me vuelvas un paranoico tan pronto otra vez, en esta ocasión me he salvado por un pelo de rana calva, viejo. Creo que tendré que mentalizarme antes de querer pisar el hogar de tus padres de nuevo. No quiero dejarme en evidencia, con riesgo a que tus padres se enteren de algo… no cuando ALGUIEN no sabe mantener las manos quietas. Pero si, podemos ir a Mie un día de estos, mi madre esta que pregunta mucho por ti… Además prefiero ir a verla antes de que continúe insistiendo en venir a visitarme a Tokio, ya no encuentro pretextos para que no lo haga~ mejor ir a verla para que se quede quieta en su casa hahaha~

Espero que te comas todo que te envío, inclusive la barra de chocolate con leche que te dejo a un lado, sé que esa no te costará nada de trabajo devorarla. Además es mi compensación porque esta semana no he podido volver a casa ni un solo día, viejo y creo que esta noche y la de mañana será más o menos lo mismo. No me eches de menos… eso hace que uno se sienta culpable hehehe~”

La asistente volvió asegurándole que había hecho llegar su encargo a “Sujk-san” y eso le hizo sentir más tranquilo para poder continuar con sus deberes hasta que el cuerpo aguantase.

martes, 22 de septiembre de 2015

22 de Septiembre de 2015: Comida casera...

Sujk Arkhelism
Vaya cruda que había padecido el día anterior, jamás volvería a tomar a ese nivel… No era de esas personas que eran fans del alcohol, no, pero su padre le había incitado a beber más y más… De ahí en fuera, no recordaba muchas cosas, tenía ciertas lagunas, pero no todo en total claridad… No hasta que el mareo por el susto que su progenitora le había hecho pasar le hizo volver a la realidad… Su madre sabía muchas cosas y no había necesidad de decirlas exactamente… A veces le sorprendía cuán grande era el instinto de esas mujeres.

Por la mañana, tuvo un desayuno tranquilo con su familia, aunque estuvo recibiendo reprimendas por parte de su madre, su padre no dijo nada pues también era el responsable de haberle incitado a beber de aquella manera. La señora Andou ya no hacía tantas preguntas, ya no desde que le había dicho cosas la noche pasada… ya no miraba a Yuuto o a él con duda, incluso estaba de perfecto humor pese a lo que había acontecido en la cocina. Después de la charla matutina, fue que decidieron partir a casa.

Esa tarde no podía mantener la cabeza en un solo lado, el hecho de siquiera explicarle a Yuuto lo de su madre, era un poco complicado pero le hacía feliz de algún modo. No soportaba la resaca, así que por ese día se dio por vencido no sin antes enviar algo de comida casera de su madre a Yuuto, eso le haría bien durante el día. Al día siguiente tenía que reponer fuerzas para seguir la semana como debía.

Y tan fuerte fue su resaca que por esa noche no quiso contestar nada, el mensaje de su novio había llegado pero no le dieron ganas de abrir el móvil porque la resaca pasó a ser una migraña… Vaya dilema en el que estaba metido, ni tenía apetito de lo mal que se sentía.
 
Al día siguiente despertó mejor, fue al trabajo y le dio tiempo antes de preparar un obento para su novio, para él no dio tiempo, pero bastaba con mandar a alguien para que le llevase comida a la oficina. Esperaba que Yuuto disfrutase la comida, y el mensaje que venía dentro de la caja de obento: 
 
“Hola, disculpa que no me haya reportado ayer, mi resaca empeoró y tuve que dejar el trabajo a medias. Y… no sé de qué cosas me hablas en el mensaje, no recuerdo nada (risas) Solo recuerdo haber despertado en mi cama con un malestar terrible, aún así tuve que manejar y despedirme de mis padres. Debo agradecerte, por ti fui a verlos y me la pasé bien pese a las cosas que hicieron avergonzarme… ¿Los iremos a visitar de nuevo el mes que viene? Aunque también quiero ir a Mie, me dan ganas de visitar a tu familia.
Yuuto, por esta vez no te mandaré mensajes de texto, pero te mando mis palabras para que no empieces a hacer berrinches…
Ten suerte en el trabajo, nada de estresarte de más, cualquier cosa, sabes que estoy aquí. Ten buenos días. Te echo de menos, ¿sabes?”
 
Claro que recordaba lo que su madre le había dicho, pero quería hacer como si nada pasase, ya que lo hablaría de frente con su guitarrista, así no se quedaría con duda de nada.

Por ese día había terminado las jornadas laborales, estaba en cama y ya dormitando… Era mejor meter prisa e ir a dormir.