Sujk Arkhelism
Vaya cruda que había padecido el día anterior, jamás volvería a tomar a ese nivel… No era de esas personas que eran fans del alcohol, no, pero su padre le había incitado a beber más y más… De ahí en fuera, no recordaba muchas cosas, tenía ciertas lagunas, pero no todo en total claridad… No hasta que el mareo por el susto que su progenitora le había hecho pasar le hizo volver a la realidad… Su madre sabía muchas cosas y no había necesidad de decirlas exactamente… A veces le sorprendía cuán grande era el instinto de esas mujeres.
Por la mañana, tuvo un desayuno tranquilo con su familia, aunque estuvo recibiendo reprimendas por parte de su madre, su padre no dijo nada pues también era el responsable de haberle incitado a beber de aquella manera. La señora Andou ya no hacía tantas preguntas, ya no desde que le había dicho cosas la noche pasada… ya no miraba a Yuuto o a él con duda, incluso estaba de perfecto humor pese a lo que había acontecido en la cocina. Después de la charla matutina, fue que decidieron partir a casa.
Esa tarde no podía mantener la cabeza en un solo lado, el hecho de siquiera explicarle a Yuuto lo de su madre, era un poco complicado pero le hacía feliz de algún modo. No soportaba la resaca, así que por ese día se dio por vencido no sin antes enviar algo de comida casera de su madre a Yuuto, eso le haría bien durante el día. Al día siguiente tenía que reponer fuerzas para seguir la semana como debía.
Y tan fuerte fue su resaca que por esa noche no quiso contestar nada, el mensaje de su novio había llegado pero no le dieron ganas de abrir el móvil porque la resaca pasó a ser una migraña… Vaya dilema en el que estaba metido, ni tenía apetito de lo mal que se sentía.
Al día siguiente despertó mejor, fue al trabajo y le dio tiempo antes de preparar un obento para su novio, para él no dio tiempo, pero bastaba con mandar a alguien para que le llevase comida a la oficina. Esperaba que Yuuto disfrutase la comida, y el mensaje que venía dentro de la caja de obento:
“Hola, disculpa que no me haya reportado ayer, mi resaca empeoró y tuve que dejar el trabajo a medias. Y… no sé de qué cosas me hablas en el mensaje, no recuerdo nada (risas) Solo recuerdo haber despertado en mi cama con un malestar terrible, aún así tuve que manejar y despedirme de mis padres. Debo agradecerte, por ti fui a verlos y me la pasé bien pese a las cosas que hicieron avergonzarme… ¿Los iremos a visitar de nuevo el mes que viene? Aunque también quiero ir a Mie, me dan ganas de visitar a tu familia.
Yuuto, por esta vez no te mandaré mensajes de texto, pero te mando mis palabras para que no empieces a hacer berrinches…
Ten suerte en el trabajo, nada de estresarte de más, cualquier cosa, sabes que estoy aquí. Ten buenos días. Te echo de menos, ¿sabes?”
Claro que recordaba lo que su madre le había dicho, pero quería hacer como si nada pasase, ya que lo hablaría de frente con su guitarrista, así no se quedaría con duda de nada.
Por ese día había terminado las jornadas laborales, estaba en cama y ya dormitando… Era mejor meter prisa e ir a dormir.

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