Sujk and Leda's Role Accounts

¿Pero sabes? Creo en el amor que me profesas día a día, creo en el lazo que tenemos, creo en cada uno de los suspiros, suspiros que hacen que yo no pueda respirar… Y ahora mismo te doy esto, porque quiero que sea un recuerdo de nuestro primer aniversario como pareja.

Sujk and Leda's Role Accounts

¿Recuerdas que mencionaste antes que mis insultos te excitan? Voy a ser lo suficientemente cruel como para insultarte y no hacerme responsable: Viejo idiota y pervertido que solo piensa en “mujercitas”

Sujk and Leda's Role Accounts

Sabes que mi orgullo es débil cuando estoy contigo… Te suplicaría; suplicaría por tus besos… Daría lo que fuera porque te entregases a mí una y mil veces, Leda… ¿Dónde deseas que te toque…? Mis manos están hechas para ti… Quiero descubrirte.

Sujk and Leda's Role Accounts

Pese a que tenemos nuestras diferencias, a que soy mucho más explosivo y tú más paciente, me doy cuenta de que en realidad puede que seas como eso que llaman "Alma gemela". Sé que suena cursi, pero... Me encanta el acoplamiento en el que nos encontramos como pareja, sensei.

Sujk and Leda's Role Accounts

Es lo único que te he pedido hasta ahora... Que no avances sin mi. Pero si vas a retroceder... no me queda más que tirar de ti, sensei. Si tanto me insinúo es porque estoy seguro de que no volverías a lastimarme y porque en verdad siempre deseo que me toques... No necesitas estar presente para que yo ya te este deseando, sensei.

martes, 25 de febrero de 2014

25 de Febrero de 2014

25 DE FEBRERO  DE 2014


Fue un 25 de febrero. Aquel día había llegado por casualidad a ese lugar, mucho tiempo tenía que no pisaba un lugar como aquel. Desde la separación de su antigua banda, no tenía el tiempo para salir, pues prefería mil veces mantenerse trabajando para que los recuerdos no comenzaran a ponerlo melancólico.

Fue un 25 de febrero, que salió con ese frío ya muy de noche, ese mismo día se lo encontró, aunque un día antes había estado pensando en “Ese  castañito altanero debería estar aquí también”. Y al parecer aquello pasó, pues volvió a reencontrarse con su compañero de banda, aquel que lo había acompañado en varios proyectos.  Fue realmente impactante tenerlo de vuelta, aquello había sido una casualidad quizá, a lo mejor y su poder de invocación había surgido efecto, a saber…

Aquel día, lo encontró y decidió hablarle para saludarlo, pero al parecer Yuuto parecía estar cambiado, puesto que le respondió de manera muy tajante, y… aún en sus recuerdos quedaba el “Simplemente algunos no tienen lengua que les limite”. Sí, con toda esa altanería que ese joven se cargaba encima, le fue un poco imposible tratar de entablar una conversación, pero aquello estuvo en segundo término cuando ambos comenzaron a hablar, incluso Yuuto parecía feliz con su presencia.

Por más altanero que el otro pareciese, él no se iba alejar de su lado, puesto que ahora lo había reencontrado y no dejaría pasar mucho tiempo  de nuevo, Leda era de esas personas que no quería dejar de ver, quería que fuera parte de su vida como hasta ahora nuevamente, y poco le importaba lo que el otro le dijese al respecto. Es más, ni él mismo se explicaba el por qué de ese sentimiento para tenerlo a su lado.

Quién iba a creerlo, Yuuto sacaba sus sonrisa de una manera tan fácil que hasta él se sorprendía. Fue en los próximos días que fueron a un Árcade de videojuegos, ambos parecían unos niños, encima de todo, se retaban con los instrumentos que a ambos les beneficiaba, y… al final, un gentío de niños, adolescentes y demás, los rodearon, unos alentando al guitarrista, otro a él mismo, y así… Hasta que quedaron empatados, pero claro, había un reto de por medio que había que cumplir, según el perdedor, iría en ropa interior por el centro comercial… Ambos habían empatado, así que cumplirían con la apuesta. Yuuto se quitó el pantalón, él también, pero se vio en problemas cuando el menor le sorprendió con una bermuda, ¡una bermuda! ¿Quién diablos traía una bermuda bajo los pantalones? Él solo llevaba unos bóxers, unos en color negro y así fue llamando la atención del agente hasta que llegaron a la salida.  Había sido de sus mejores salidas con el menor…

Días después, volvió a ver Yuuto. Él, era una persona en demasía sería, poco expresiva… y a Yuuto parecía incomodarle un poco aquello. Amurrado como jamás nadie, éste le pidió unas fotos, las famosas purikuras, a saber cómo funcionaban aquellas máquinas, puesto que jamás se había tomado la molestia de salir con alguien en ellas, sus conocidos sí, Leda sí, él no. Obviamente se había negado al principio, pero Yuuto le salió con el comentario de “¿Por qué tengo qué suplicarte?” “¿Por qué conmigo te has de poner difícil?” Sí, debía admitir que le costaba mucho ser abierto con cosas emocionales… Aunque fuese Yuuto alguien de confianza, aún había algo de esa seriedad, pero aquello se esfumó cuando por fin decidieron entrar a una pequeña cabina. Como reacción, el simplemente dijo: “Este lugar es muy estrecho” y Como respuesta, Yuuto le dijo: “¿Te molesta?”, claro que no le molestaba, es que desde entonces sus nervios comenzaron a dispararse cada que tenía al menor tan cerca.  Justo cuando comenzaban a acomodarse en la cabina, Yuuto comenzó a decirle: “Sonríe” Y así fue, la sonrisa le fue tan sincera como espontánea desde ese momento.

Aquellas fotografías se quedaron como recuerdo; una mitad se fue con Yuuto y otra mitad con él, y así… su historia comenzaría de nuevo. Los viejos tiempos en Deluhi, le hicieron ver que Leda debía estar más en su vida que menos en ella… 

Febrero 2014: A unos centimetros de distancia.



[25 de Febrero 2014]

Bien, que podría recordar cómo era que sensei y él habían vuelto a encontrarse en aquel lugar. Sujk le había invocado y fue la noche del 25 de Febrero del pasado año cuando decidió llegar… De alguna manera ansiaba poder tener un encuentro con los integrantes de su ahora exbanda, Aggy y Sujk estaban ahí… Curioso fue que este último fuera quien intentase hacerle sentir bienvenido casi de inmediato. Huraño como era en aquel tiempo, no dudó en cruzarse de brazos y mirándole con una ceja elevada, dejar en claro su desacuerdo con aquel mote que ahora, secretamente, adoraba: “Castañito altanero”… Ese tonto era el único que podía hacerse y desahacerse en apodos con él sin que en verdad quisiera golpearle.


¿Cómo carajos fue que terminaron en un Arcade de videojuegos? Ja, todo había sido idea suya… Los días en aquel entonces era algo extraño y sensei le había dado pauta libre para salir por ahí. Personalmente, le habría caído como una patada en el hígado el que el baterista propusiera ir a “tomar algo” o “caminar por ahí”, si… justo como todas las personas acostumbraban hacer en esa clase de lugares… acciones de las que francamente estaba aburrido. Ahí fue que inició su costumbre de apostar por todo y por nada en cualquier tipo de tonterías: Se trató de un empate que casi le supo a victoria… El rostro de sensei le decía “Eres un tramposo de lo peor” luego de ver la clase de ropa interior que cada uno había decidido vestir aquella tarde… ¿Hacía cuanto no se divertía así con nadie?


Pero no todo podía ser diversión cómo tal… Si, Sujk siempre se caracterizó por hacerse demasiado cercano a él en tiempos de Deluhi, podría decir que de aquella agrupación era con quién más fraternal se encontraba… Tal vez como hermanos, pero… No era así y debía admitirlo; ni siquiera estando en su tierra natal acostumbraba a ser tan cercano a sus familiares… En la juventud se encontró muy apegado a su hermana, a su primo… y hacer esa clase de comparaciones le hacía percatarse de que la cosa con el batero era distinta. Aceptar acompañarle a cierto centro nocturno le reafirmó algunas cuestiones.


Él no bailaba o por lo menos eso creyó hasta que tomó la primera cerveza y eso le hizo sentirse menos tenso, lo suficiente como para insinuar que bien podría arreglárselas en la pista de baile. ¡Por todos los cielos! Jamás se imaginó que sensei le haría segunda en esa clase de bobadas… Vaya ingenuo, quizás desde entonces fue que quedaron destinados a seguirse el uno al otro… En medio de la pista a oscuras, siendo iluminados solo por una que otra luz neon, Sujk se encontraba lo más cerca que nunca antes hubiese estado… Unos centímetros de distancia y ya estaba sorprendiendo de lo perfectamente bien que parecían amoldarse ambos cuerpos. Tan sorprendido como cuando se dio cuenta de que podía seguir un ritmo con el cuerpo… que podía y quería mantenerse así de cerca con el otro… Al diablo si todo el rato sintió que el corazón histérico se le saldría del pecho, para entonces jamás se imaginó que podría traspasar esa barrera y llegar a estar más cerca todavía.


Más cosas se desencadenaron por aquel entonces… Convenció a sensei de tomarse unas cuantas purikuras juntos y el mayor le tuvo la confianza suficiente como para dejarle a Waccha encargado por algunos días. Aggy-kun podría decir lo que fuera acerca de las acciones de Sujk para con él en aquel tiempo… Él por su parte, aunque no lo demostrase, se sentía bien de estar siendo tomado tan en consideración por el baterista… Aunque le sacase de quicio, desde entonces se había dado cuenta de que muy probablemente… Le pasaría casi cualquier cosa por alto a Sujk. Lo que fuera… 


Él también deseaba que sensei fuera una persona que pudiera permanecer a su lado por mucho tiempo… Y ahora, para sus adentros, lo deseaba más que nunca.

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