Yuuto Shinji
¡Tenían una sala! Si, por muy simple que pudiera sonar el asunto, a él le emocionaba... No solo tenían una sala mucho más amplia de lo que fuera la que él mismo tuviera una vez o la que sensei dejase en el antiguo departamento. También tenían un enorme librero empotrado en una pared, pues resultaba ser que juntos tenían la suficiente cantidad de libros como para llenar más de la mitad de este... y la suficiente curiosidad y disposición de adquirir la lectura suficiente como para ocupar el resto de compartimentos.
Tenían una nueva pantalla frente a ellos, junto con otros tantos aparatos, los que antes tuvieran ya estaban adecuados a las habitaciones de huéspedes. Por otro lado, al fin habían puesto mano dura para poner en forma la cocina... Si se ponía a pensarlo bien, ya solo hacía falta una única cosa en el lugar, pero tratando de no verse demasiado ridículo... decidió no mencionar nada respecto a esa chimenea que seguro que en el próximo invierno le haría verdadera falta en la habitación principal.
Ahora mismo estaban entre mirando y no el noticiario de la noche, cada uno tumbado a un extremo del sofá más amplio de los recién adquiridos, el mueble casi formaba una L y ambos cabían perfectamente acostados sin problemas. Mientras de pronto echaba un vistazo a la televisión, lo cierto era que se mantenía más ocupado en revisar esos catálogos de mueblerías que sensei había llevado a casa ya hacia dos días... Waccha ya había adoptado el respaldo de ese mismo sofá como su temporal intento de cama. El gato también parecía estar en proceso de acostumbrarse a su nueva casa.
Él continuó ocupado en su ociosa labor... Ya tenía algunos minutos que Sujk permanecía en el mismo mutismo revisando algunos papeles que ni él mismo sabía de qué trataban. ¿Acaso se les iría así toda la noche hasta que tuvieran que ir a la cama? Se encogió de hombros y siguió hojeando ese cuadernillo de papel encerado con más y más fotos de los productos que ofrecían.
Sujk Arkhelism
De acuerdo, no se imaginaba que hacer compras de muebles sería agotador, él no sabía mucho sobre esas cosas, pero Yuuto parecía ser más hogareño que él en muchos aspectos, pues cada que veían alguna sala, mueble o demás variedad de la misma rama, su novio daba su punto de vista, él solo estaba atento y no decía más nada porque lo que Yuuto escogiese estaría bien para el nuevo departamento, y no lo hacía para consentirlo, no, claro que no.
Al final del día sí que habían gastado algo de dinero al adquirir varias cosas, pero aún tenía bastante dinero como para comprar algún detalle que se les hubiese escapado a ambos. Ya a llegar al departamento, se dedicó a acomodar y ordenar de manera general el lugar, claro, con la ayuda del guitarrista.
No se había dado cuenta de lo bien que había quedado el departamento, todo contrastaba y no tenía nada que ver con su anterior hogar, a éste lo veía más cálido. Sonrió ante la idea que se planteó en su cabeza pero decidió enfocarse mejor en las facturas que tenía entre manos, debía guardarlas por si había algún defecto con las cosas que ya se había comprado. Suspiró y se acomodó sus gafas, era bastante raro que las usase, pero cuando la vista la tenía cansada o revisaba cosas importantes se las ponía. Yuuto seguía hojeando quién sabe qué cosa, pues no le había prestado atención al estar entretenido y sin darse cuenta, le pateó, pero volvió a su trabajo.— Esto acá... — Hablaba para sí mismo. — Hum... esto no. — Pronunciaba en voz baja.
Yuuto Shinji
En un momento dado sintió que Sujk se removía un poco e incluso llegó a patearle, suponía que sin querer, pues el hombre ni se inmutó. A penas reparó en que se reacomodaba las gafas de lectura y que inclusive hablaba consigo mismo y supuso que ya era demasiado trabajo para él baterista por esa noche. Aún cuando fuera el dinero de la venta de su departamento el que estuvieran invirtiendo, ya venía siendo hora de que se tomase un descanso... No le sorprendió en nada que el batero ni respingase cuando él se levantó del sofá para dirigirse a la cocina.
Bien sabido tenía que a sensei le gustaban las cosas dulces, por lo que no dudó en que algo de té de canela con miel le sabría bien para antes de irse a la cama. Como consigo aún llevaba uno de los folletos, recargado en la barra del desayunador continuó mirando un rato más... Tenía la idea de adaptar un pequeño estudio o despacho, o como carajos se llamara, en el estudio de instrumentos... La habitación era lo suficientemente grande como para ello.
Dejó el folleto en la barra y se fue directo a preparar una taza de té con una cucharada de miel. Era bien sabido que la miel de abeja revitavitalizaba y que de paso ayudaba a las defensas del cuerpo y, por lo menos él, no olvidaba que uno de los deseos de Tanabata de Sujk era precisamente mejorar de salud. - ¡Ey, tú! - Llamó al mayor que continuaba ocupado con sus cuentas. - Por algo se llaman "Días de asueto", para que hagas las cosas con calma. Deja eso en paz y ven a la cama, que te he preparado algo. - Le explicó con una sonrisa una vez salió de la cocina y con un gesto de la cabeza le indicó que le siguiera.
Sujk Arkhelism
Claro que no se dio cuenta en qué momento su menor se puso de pie, pues estaba tan centrado en hacer las cuentas bien que no pestañeó, ni cuando Waccha le saltó a los pies para acomodarse en el lugar que había sido de Yuuto. ¿Acaso podía ser tan distraído? O… Simplemente era por estar concentrado en algo que de verdad le interesaba. Murmuraba cosas al aire, hacía cuentas y recordaba los lugares en donde habían comprado las cosas. Así pues, puso en orden todas las facturas y anotó las más importantes. Era evidente que no era ordenado en ciertas cosas, pero hablando de manera laboral y con gastos personales, lo era. A tientas buscó el control del televisor y frunció el ceño sin hacer caso a la pantalla, el ruido le molestaba así que palpando cada botón, logró apagar el ruidoso aparato.
El departamento olía deliciosamente a canela, ¿había hecho té de canela? No, él no, estaba sobre el sofá, ¡Pero claro! Yuuto lo había hecho. Negó levemente con la cabeza ante su distracción. Ya solo faltaba apartar las facturas que no eran importantes de las importantes. Por fin había terminado, unos detalles más y… —Un momento…— Le indicó con un ademán hecho por la palma de su mano en señal de “Espera”. No le prestó atención a su novio, pero de reojo notó que quería que le siguiese. Perfecto. Todo en orden.
Su pareja se le había adelantado y él dejó toda factura sobre la mesilla de centro de la sala, apagó la luz y caminó por el pasillo hasta llegar a la habitación. Allí, el menor dejó la taza de té sobre el buró y antes de que se girase, se aproximo a él con una velocidad impresionante y le acorraló con sus brazos. —Hum… Huele bien. —Hizo el comentario a doble sentido, pues ya sin pensarlo mucho, se fue directamente a olfatear el cuello de su menor, su olor se mezclaba con la canela del té. Hoy andaba cariñoso, su novio debía aguantarlo.
Yuuto Shinji
- ¿Hm? - Gruñó casi inaudiblemente. ¿Cuánto tiempo más iba a seguir el otro sumergido entre tantos números? Igual se encogió de hombros y siguió su camino rumbo a la habitación, con todo el cuidado del mundo para no derramar nada de té y con ello evitar el quemarse la mano por algún descuido. Con la misma precaución abrió la puerta del dormitorio y sin despegar la mirada de la taza y el suelo, a penas alcanzó a colocar la infusión sobre el buró y los brazos de Sujk le tomaron por sorpresa. - ¡Joder! - Exclamó en verdad alarmado. - Pero en qué momento... - Su replica se quedó a medias, era la manera que tenía sensei de olfatearle lo que le dejó sin palabras... Giró el rostro en dirección a su pareja y, pese a que estaba a horas luz de que esa sensación en la piel le desagradase, se esforzaba en poner cara de molestia. - Después de tanto tiempo y sigues con esa manía de olisquearme, Sujk-kun... - Tuvo que poner todo su empeño para cruzarse de brazos y mirarle con una ceja elevada. Un esfuerzo sobrehumano le costaba el fingirse de piedra...
Sujk Arkhelism
El cuerpo ajeno respingó alrededor de sus brazos y él no hizo más que sonreír de una manera tranquila. Claro que no ignoró por completo la mirada altiva de su novio, era claro que se hacía el que todo le disgustaba, pero al paso de tiempo había aprendido a conocerlo, y justamente esa actitud era la que más lo volvía loco y lo volvía a enamorar. Yuuto era arisco como ninguna otra persona, era cual felino cuando se metían mucho en su territorio y hasta podría parecer ridículo compararlo con esa clase de animal. —¿Tú crees que voy a dejar de olfatear mi aroma favorito…? Estás loco sí es que así lo has pensado… — Susurró al tiempo que estrechaba contra su cuerpo el de su menor. Sus labios se insinuaron sin vergüenza contra el filo del cuello ajeno, y para cuando quiso darse cuenta, ya tenía los ojos cerrados. Olfatear a Yuuto era algo que de verdad disfrutaba, y no iba a negar que su olor le embriagaba, a tal grado de sumergirle en sus pensamientos. —Sigues conservando la esencia que tanto me fascina… —Jadeó contra la nívea piel de su pareja, dejando que el calor de su aliento le acariciase.
Yuuto Shinji
No pudo más que torcer el gesto cuando las palabras de Sujk le llegaron a los oídos a modo de reto. ¿Osea que continuaría aún cuando se hiciera el difícil? ¿Qué buscaba? ¿Qué le suplicase que atendiera cada rincón de su piel antes de meterse a la cama para poder dormir a gusto y no poner objeción en caso de tener algún sueño subido de tono protagonizado con el baterista? Y no es que hubiera ocurrido antes, no, señor... pero... Bueno, igual no estaba de más mostrarse un poco recio ¿no? - ¿Esencia de bebé? - Inquirió tratando de seguir pareciendo imperturbable. Con los brazos cruzados conseguía ocultar el hecho de que ya estaba encarnandose las uñas en las palmas de las manos. - Mira que hoy... - Si, podía soportar el contacto de los labios contra la piel, pero ese jadeo hizo palpable la calidez del aliento de su pareja y eso en verdad le metió en apuros emocionales, físicos, mentales... lo que carajos fuera que le estuviera provocando. - Hoy no estoy usando la crema de cacao. - Consiguió decir luego de aclararse la garganta.
Sujk Arkhelism
— Lo de esencia de bebé era solo para molestarte... — Confesó a la brevedad mientras se perfumaba las fosas nasales con el aroma ajeno, y es que, lejos de su crema preferida, su novio tenía su propio olor, uno que no requería alguna clase de aroma artificial para hacer que le gustase. — ¿Crema de cacao...? — Inquirió con una risa de por medio, pero una impregnada de burla, claro que no, una por la impertinencia de su novio al meter en juego su olor y sabor preferido. —¿Sabes qué me gusta más de ti…? A qué no te haces una sola idea… — Le metió curiosidad con sus comentarios, y sus manos, que ajenas estaban a toda caricia, avanzaron lentamente por el abdomen del menor, arrugando en el proceso la playera que tenía puesta y definiendo con la yema de sus dedos líneas imaginarias por todo su recorrido. —Me gusta cuando pretendes que nada pasa y te haces el difícil conmigo… — Volvió a pronunciar con voz jadeante, ahora sobre la nuca del rubio y como un as bajo la manga, comenzó a atacarlo con besos cortos, dejando como marca lo húmedo de sus labios.
Yuuto Shinji
Si, claro, ahora resultaba que solo era para molestarle el asunto de que olía como a bebé. - Ya te creía yo alguna clase de pederasta. ¿He te recordarte que después de eso me besaste como si la vida se te fuera en ello? - Si, aún poseía la lucidez suficiente como para devolverle esa. Por lo menos Sujk volvía a entretenerse solo en olfatearle y eso le alteraba un poco menos que sus labios... La pregunta aquella en verdad le picó la curiosidad y a punto estuvo de proponer alguna respuesta del tipo "anatómica", estilo "¿mis piernas?", esas de las que Sujk siempre hablaba... pero esas caricias en el abdomen le hicieron volver a respingar y, sin querer, tratando de huir de ellas, terminó por apegarse aún más al cuerpo que detrás de él yacía bien plantado. - A-aquí no esta pasando nada. - Le aseguró, tragando saliva con dificultad, pese a estar bien consciente de que inicialmente le había fallado la voz... Menos mal que ahora tenía el rostro de Sujk en la nuca, así no podía ver el fulgor en sus ojos, la desesperación la que clavaba la mirada en la pared del frente y cómo carajos se mordisqueaba el labio inferior... sus brazos cruzados se tensaban tanto que pensaba que se le quedarían rígidos de por vida.
Sujk Arkhelism
—Te recuerdo que tú jamás te negaste a mis besos, estabas tan perdido como yo. — Replicó sin lugar a duda. Entre más le provocaba al menor, más se tensaba, pues podía sentir como su pareja encogía más los hombros para no perder la poca lucidez que tenía, y no era por querer ser un presumido pero… lo estaba gozando. ¿Estás seguro que no pasa nada? — Le preguntó, alzando un poco la cabeza y guiando con ello, sus labios a la curvatura del cuello ajeno; justo allí estaba el lunar que adoraba en secreto, o quizá no tan en secreto, igual era su fetiche favorito el besarlo y dejar ahí una marca para que el otro se diese cuenta que era por demás suyo. — Separó un poco los labios, y la punta de su lengua se asomó y en un acto de maldad, tocó aquel punto que adornaba la piel ajena sobre ese cuello. —Tienes razón, no pasa nada… — Se mofó de su guitarrista con un aire de calma, pero volvió a lo suyo y le delineó toda curvatura con mera punta de su húmeda lengua, solo fue una vez que hizo el recorrido lento y quizá algo fugaz, pues no estaba indagando tanto en esa piel. Sus manos eran las que no dejaban de tocarle, arrugándole la playera que llevaba puesta, parecían ansiosas de solo sentir al menor por encima de la tela que le cubría.
Yuuto Shinji
Mierda... Ante eso no podía replicar demasiado. Decidió ignorar el que Sujk le insistiera en qué "algo" estaba provocando en él. - Me sedujiste, esa es la verdad de todo. - Retomó el tema, de algún modo debía escaparse del embrollo en el que ya estaba metido... Su novio no iba a detenerse hasta no hacerle ceder y eso... no estaba a la vuelta de la esquina de ocurrir. - Su... Sujk... - Suspiró. Maldita sea... esa lengua hacía maravillas; humectándole la piel, dejandole caer el cálido aliento. La piel de todo el cuerpo se le erizaba y, más que intentar detener esas manos, fue a colocar las suyas sobre el dorso de las anteriores... no buscaba parar ahí las caricias, sino formar parte de esa estimulación a la que le estaba sometiendo dulcemente su pareja, pese a estarle retando como solo él sabía hacer. - Yo siempre tengo la razón... -Murmuró. Esta vez ladeó el rostro al lado contrario, ahí donde sensei le atendía y la nariz alcanzó a rozarle el pómulo a su pareja, la sien. No encontró problema en delinearle así el contorno de la oreja. - ¿Verdad...? - Dejó escapar contra el oído a su disposición.
Sujk Arkhelism
Y descarado como siempre solía ser cuando se enfrascaban en ese tipo de situaciones, aceptó que había seducido a su pareja. Palabras hicieron falta para describir lo que cada uno estaba sintiendo, y también para las consecuencias de sus actos; claro, no era algo meramente sexual, pero sabía cómo y dónde acariciar a su guitarrista, como hacerle perder los estribos y que él le hiciera lo mismo. Un acto sexual no era necesario para saberse deseado y para desear a Yuuto con todas sus fuerzas; sus manos tanteaban terreno junto a las de Yuuto, pues guiaba estas de manera lenta hasta su pecho y luego descendía hasta donde empezaba la orilla de su pantalón, arrugando a su paso toda tela que tenía puesta en esos momentos. Yuuto le hablaba casi al oído, podía sentir ese aliento chocar muy cerca de su rostro, podía sentirlo a escasos centímetros. Entre caricias y murmullos se dejó llevar, su respiración se tornaba incontrolable. Ante los casi ronroneos de su menor, se pegó aún más su espalda y dejó de atenderle el cuello para comenzar a atender esos labios que tenía muy cerca de los suyos. — Siempre tienes razón… — Le atacó con otro beso, estaba ensoñado y cerraba los ojos para mimarle de nuevo. —Eres tramposo… — Sonrió con sutileza y otro corto beso fue guiado a los labios ajenos. — Pero… Eres… — Pausó su hablar por un momento. —Eres perfecto para mí… — Otro par de besos, se estaba excediendo con sus muestras de afecto. —Eres mi complemento, el que yo siempre anhelo y al que amo…
Yuuto Shinji
No hacía falta que sensei se lo llevara a la cama con alguna clase de connotación sexual, con solo acariciarle con tal desesperación ya le hacía sentir deseado... No lo negaba, le despertaba la libido como nadie, pero llegaba a un punto en donde simplemente disfrutaba de torturarse mutuamente con ese tira y afloja en donde simplemente no deseaban arrancarse la ropa, pero tampoco detener el contacto al que se veían sometidos. Las manos de Sujk descendían y le quedaba claro que disfrutaba de que le hablase al oído, según este, era una manera muy viable para desarmarle y él no se contenía en intentarlo.
Su pareja le daba la razón... No sabía si porque le correspondía afable a cada uno de sus cortos besos, porque le gustaban las divertidas palabras que le dedicaba o porque simplemente esa boca suya no podía replicar a sabiendas de que Sujk podía hacerse con ella todas las veces que quisiera. En su pecho el corazón vibraba impetuoso... igual o peor que el día anterior. Se sabía de sobra que su novio era un apasionado de lo peor, uno que sin problemas le embriagaba con el calor que sus actos y palabras podían emanar. - Anhelame siempre, complementate conmigo siempre... - Al diablo todo. Entre el ambiente atestado con aroma a canela y esa febril voz profesándole su amor, terminó por girarse sobre los talones y rodearle el torso con ambas manos. Bastó con flexionar un poco las rodillas, chocar con las de su pareja, y así obligar a ambos a caer sobre la enorme cama a modo de quedar uno frente al otro.
Sujk Arkhelism
Era tan agradable estar así con el menor, sin necesidad de llegar a algo más para entender que su amor era compatible, pues el simple hecho de sentirse a base de caricias dictaba todo lo que en realidad sentían. En medio de suspiros fue como se confesaron algunas cosas, y solo ellos eran testigos de cuan importantes eran en la vida de cada uno. Su corazón latía desbocado, y era una sensación que hasta hacia doler su pecho con intensidad, eso se debía a que Yuuto le hacía padecer cosas que jamás hubiese experimentado con otra persona, era especial. — siempre… — Reafirmó aquella palabra entre caricias sutiles contra las comisuras de los labios ajenos. En cosa de minutos, Yuuto le hizo caer sobre esa enorme cama y ambos cuerpos rebotaron por la repentina caída. Rió muy levemente y alzó un poco la cabeza y abrazó la espalda de su pareja. —Te aprovechas que no estoy preparado y usas toda tu fuerza. — Le miró con entusiasmo.
Yuuto Shinji
Los cuerpos de ambos rebotaron contra el mullido y nuevo colchón, ese que a penas hacia dos noches comenzaran a compartir, la sola sensación le hizo reír divertido, a diferencia de su novio que insistía en hacerlo de manera discreta aún en la intimidad de su hogar. Sujk le abrazó con fuerza y él le apoyó las manos sobre el pecho. - Si no te agarro con la guardia baja sería imposible conseguir esto o arrojarte al mar ¿recuerdas? - Esa misma mirada de entusiasmo que le dedicaba Sujk, era la misma que él le dedicaba. Dedicado, elevó una mano para acomodarle un mechón de cabello detrás de la oreja. - ¿Cómo lo logras, viejo? - Preguntó de pronto. - A penas antier estabamos molestos con el otro, ayer me costó trabajo convivir contigo y hoy estas aquí haciendo tonterías conmigo... ¿Eres bipolar como sospecho que soy yo también?
Sujk Arkhelism
— Lo dicho, eres un abusivo que hace lo que quiere. — Replicó divertido. Enarcó una de sus cejas por las palabras que el otro le decía y entonces terminó por hacer un gesto con la boca de "No tengo idea". —Creo que... No puedo estar mal contigo, quizá somos masoquistas. Pero no puedo dejar que los malos ratos interfieran con nuestra buena relación, de ello debemos aprender. — Lentamente le acarició la espalda, más a modo de entretenerse que otra cosa. — No te dije nada pero... Fumé bastante cuando estuvimos peleados. Y creo que querrás confiscar mi nueva cajetilla de cigarrillos. — Terminó por confesarle, sabía cómo es que Yuuto le cuidaba con respecto al tabaco, pues siempre lograba quitarle todo vicio para que no afectase su salud.
Yuuto Shinji
- Tienes razón... Quizás somos un tanto masoquistas. - Las caricias en su espalda le relajaban, pero entonces notó lo tarde que se había hecho mientras habían estado en la sala y luego compartiendo ese momento de intimidad entre ambos. -Ya lo sabía. - Respondió tajante ante la confesión. - El bote de basura estaba lleno de más colillas de cigarros de las que me habría gustado ver. - Hizo presión sobre su codo para apoyarse en el colchón y así reincorporarse para ponerse la ropa de dormir, por lo que se fue directo a ese enorme closet empotrado a la pared, en el que ya habían terminado de colocar sus ropas. - De hecho no hay necesidad de confiscar la cajetilla, esa esta todavía en el cajón del buró. Los cigarros que tenía dentro son los que se fueron en el servicio de recolección de basura esta mañana. - Mientras se cambiaba de ropa, no pudo evitar reír un poco con el atrevimiento que acababa de confesar. - Y antes de que me reclames, más te vale tomarte ese té, que mi trabajo me costó traerlo desde la cocina.
Sujk Arkhelism
— ¡¿Lo sabías?! — Preguntó alarmado. — ¿Y por qué no me regañaste como sueles hacer siempre? — Se incorporó una vez que su pareja se puso de pie; él tenía su pijama puesto, por lo que no hizo falta cambiarse a diferencia de Yuuto quien no se había alistado para dormir. — Siempre haces lo mismo... Compro una, haces la maldad de sacar todos los cigarros y dejar la cajetilla; ya me he encontrado con varias vacías. En el cajón del buró, en los bolsillos de mis pantalones cuando los escondo, en la oficina... No tienes remedio. — Reclamó aunque Yuuto le dijo que no lo hiciera antes de beber el té, el cual ya estaba saboreando. — Lo estoy bebiendo... por cierto, nos hizo falta algo, tu chimenea... — Bebió más de su té que ya estaba más tibio que nada.
Yuuto Shinji
- ¿Para qué regañarte ahora? - Preguntó con aire de fingida inocencia una vez que depositó su ropa en el cesto. Se acercó a la cama y la abrió para poder arroparse dentro de esta. - Creo que suficientemente plasmada queda mi inconformidad una vez que me deshago de todos tus cigarros. Seré más relajado con ese asunto a partir de ahora, tú sabrás si continuas gastando dinero en vano, porque me las seguiré apañando para tirar a la basura el tabaco que compres. - Le aseguró. Sujk yacía sentado a su lado y él se enterraba entre las cobijas, bien dispuesto a cerrar los ojos estuvo hasta que escuchó aquel detalle que le hizo sonreír. - Me has dejado escoger todo en cuanto a nuevos muebles, sensei... - Levantó la mirada cansada unos segundos para observarle con complicidad. - Quiero que la chimenea la escojas y compres tú. - Pidió de manera caprichosa antes de que un bostezo le interrumpiera. - Por favor. - Esta vez si que cerró los ojos... moría de sueño. - Se supone voy a usarla cuando tú no estes para darnos calor y cobijo a Waccha y a mi... - El sueño estaba venciéndolo. - Siquiera que quede constatado que... La chimenea es un detalle de tu... parte... - Esa última palabra quedó en el aire. Sujk aún no se acomodaba para dormir y él ya estaba más que perdido en un sueño profundo.
Sujk Arkhelism
— N-no uses ese tono de inocencia conmigo... — Oh, carajo... odiaba mucho cuando Yuuto se fingía inocente, le ponía nervioso realmente. — Seguiré gastando mi dinero... siempre ha sido así, y tú seguirás tirando todo a la basura, y me seguirás regañando como hasta la fecha. — Su intentó de sonreír se hizo presente y finalmente terminó el té. Escuchó al menor, pero cuando volteó para verle, éste ya se había quedado dormido. — Siempre te cumplo tus caprichos... Este no será la excepción... — Le dijo una vez que su pareja estaba durmiendo ya. — Buenas noches, Yuuto... — Se acercó mucho más a éste y le plantó un beso sobre la frente. Así pues, terminó por meterse a la cama y lo abrazó moderadamente y pocos minutos después, se quedó dormido.