Yuuto Shinji
Había algo que debía de tener bien en claro… En la vida existían cosas con las que no podía lidiarse y una de ellas eran los celos. Pero también debía tener bien presente que, de nada le servía el sentirlos y no comunicarlos, pues simplemente se hacía daño… Ridículamente siempre los comunicaba a su manera y quizás en ese tira y afloja tanto Sujk como él tenían mucho que aprender y él sobre todo… mucho por crecer sentimentalmente hablando.
Esa mañana despertó casi entrado el medio día. Una cosa era que conciliaran el sueño ya de madrugada, luego de discutir fuertemente, conversar más sensatamente y finalmente ser llevado a la habitación que desde un principio; y otra bien diferente que sensei le dejase dormir hasta que se le dio la gana. A mitad de la cama revuelta, se quedó mirando el techo y pensando en la cantidad de cosas que tenía que hacer para ese día: Llevar el móvil al servicio técnico, pensando en que el pobre aparato pudiera salvarse, enviar a Ryu los documentos que le solicitase por la madrugada, pensando en que de verdad los requiriera y no fuera mero pretexto para hablar con SU pareja, y… hablando del susodicho, buscar la manera de disculparse con él.
Al salir de la habitación el desayuno ya se encontraba servido en la barra y el mayor le venía a tratar como si nada hubiese ocurrido entre ellos los últimos dos días. En su cabeza aún quedaban vestigios de aquella agresividad por parte de su novio… el hombre había llegado al grado de tener que amenazarle para hacerle entrar en razón. Sujk ni siquiera replicó cuando le avisó que saldría para intentar volver a la vida a su equipo telefónico.
Volvió a casa con un nuevo móvil… jamás se imaginó lo que habría provocado luego de lanzar por los aires el anterior. La comida, al parecer adquirida a domicilio, estaba ya en la mesa y tranquilamente sensei le pidió continuaran acomodando los muebles de casa… Así hizo. No dejaba de sentirse avergonzado consigo mismo… Vaya dolores de cabeza que daba. Así, con esos pensamientos, le dio la noche y decidido se adentró a lo que sería el estudio que ambos compartirían en casa…
Necesitaba pensar en sus multiples manera para disculparse y que no recayeran en un simple “¿Me disculpas?”, palabras que no acostumbraba a decir puesto que le sonaban vacías y sencillas para alguien que se equivocaba. Sin pensar… terminó con una de sus guitarras en el regazo, sin conectar a ningún ampli, puesto que estoy seguían empacados, comenzó a rasguear cuerdas sin orden alguno… En las otras habitaciones aún escuchaba a su pareja moviéndose… Si o si debía hablar con él. Quería dar un segundo nuevo comienzo en esa etapa… en esos días de asueto… todo. No se conformaba con haber hecho las “paces”… Sensei se merecía algo más.
Sujk Arkhelism
A pesar de haber hablado la noche anterior con el menor, sentía que faltaba aclarar algunas cosas, pero no quiso presionar o ser muy impertinente, pese a que ayer de verdad le había puesto en un plan bastante pesado con el guitarrista, era necesario hacerle ver las cosas tal cual eran. No quería perderlo por tonterías como esas y vaya que se había dado una gran sorpresa al verle rabiar a causa del bajista, del cual no tenía interés alguno.
Se había levantado temprano, y se puso a hacer algunos pendientes de trabajo, nada de otro mundo y Yuuto se despertó al medio día, su desayuno estaba sobre la barra y le fue a acompañar apenas lo vio asomándose por la cocina. Tenía mala pinta en sus facciones y claro que debía ser por el coraje tremendo que había desatado ayer, sumado a dolor de cabeza. Él estaba tranquilo, ya sin problemas de tener qué reclamar. El menor parecía apagado, quizá arrepentido, no quería pensar eso, pero no se veía de buen humor como para querer convivir como siempre lo hacían; decidió darle su espacio.
Por la tarde le había anunciado que debía salir y él claro que estuvo de acuerdo, pero una vez que regresó, se fue directamente al estudio que aún no estaba del todo acomodado. Sí, espacio era lo que ambos necesitaban pero al menos no había tanta tensión como hacía dos días, era terrible tener que contener las ganas de ir por el menor para ver qué es lo que tenía y bueno, ahora sabía la causa de todo ello. Por ahora él estaba poniendo en orden algunos muebles que irían en las habitaciones de los huéspedes, no podía dejar que éstos estorbasen a medio pasillo ya que no quería accidentes. Dentro del estudio se escuchaba un rasgueo de cuerdas apagado y sin chiste, Yuuto debía salir de allí, no quería verlo más mal que el día anterior.
Yuuto Shinji
Dentro de la billetera siempre llevaba consigo un par de púas para cualquier ocasión, como justo ahora... Pisaba la primera, la segunda, tercera... Era como si no buscase una manera de que sonase nada bien esa noche, en realidad solo estaba quebrándose la cabeza para tener alguna idea de lo que deseaba transmitir y cómo deseaba hacerlo. No diría que tenía el animo por los suelos, pero pensar en los sentimientos de otra persona más que en los propios, era algo realmente estresante.
A diferencia del día anterior, esta vez no tenía hambre y su cerebro no tenía pretexto para no pensar en buena ideas. Su mente y actitud de líder debía ayudarle de alguna manera ¿no? Sujk lo merecía, él mismo lo merecía... Ellos se merecían un segundo primer gran día en su nuevo hogar. Fue entonces que se levantó del pequeño banco en el que había tomado asiento y lo llevó a un lado del lugar en donde yacía ya montada la batería de su pareja. Volvió a sentarse y entonces, bobo como algunas veces solía ser con su novio, le envío un mensaje de texto:
[SMS]: Si haz terminado de ordenar lo que sea que estes ordenando y alcanzas a escuchar que cierto imbécil esta tocando la guitarra... Intenta reconocer de qué canción se trata, tal vez ese torpe requiera de tus redobles en estos momentos. ¿Te apetece desempacar los ampli conmigo, Ryosuke? [SEND]
Menos mal que había conseguido recuperar su número telefónico y el de su pareja era el único que se sabía de memoria. Una vez guardó el móvil en el bolsillo del pantalón... casi como si ya lo supiera con antelación, fueron los acordes de Hoshi no nai Yoruni con lo que, de alguna manera, buscó llamar la atención de sensei. El lugar estaba tan en silencio, que aún si no había amplificador, seguro que le escuchaba...
Sujk ArkhelismTerminó sudando de tanto esfuerzo, terminó cansado que ahora, sediento estaba en la cocina, bebiendo una soda como si nada. De pronto un mensaje o alguna notificación le llegó al móvil, pues sintió este vibrar en su bolsillo, así que terminó por sacarlo y se vio sorprendido por el mismo sujeto que ahora ocupaba sus pensamientos. —¿Huh? — Se extrañó y entonces repasó con sus ojos las líneas escritas. Yuuto no podía ser más niño aún, le gustaba que aunque fuese en mensajes, captase toda su atención.
Sí, a lo lejos escuchó como el guitarrista se hacía con su batería, la que realmente sonaba mal ante las manos talentosas de éste. Suspiró y terminó sonriendo mientras caminaba hacía el estudio, antes de llegar y de tomar el pomo de la puerta, se detuvo al escuchar tal melodía… No era que quisiese ser cursi pero, esa era la canción de ambos, no lo habían declarado como tal, pero para ambos encajaba a la perfección. Se animó a abrir la puerta y se vio cara a cara con el menor. No dijo palabra alguna, solo se quedó recargado sobre la puerta que había cerrado. Sin muchos rodeos, se fue tras su batería y empezó a seguirle el ritmo en la parte donde iba. Era impresionante el cómo podían coordinar artísticamente.
Yuuto Shinji
Dedicarse tantos años a la música le había agudizado el oído a límites insospechados, por lo que no fue extraño que pudiera identificar los pasos de sensei cruzando el espacio de la sala para llegar hasta el estudio... como tampoco lo fue el dejar de escucharle justo detrás de la puerta. Hoshi no nai Yoruni era especial para ambos, era imposible que alguno de los dos no pudiera reconocerla por mucho que se empeñasen en tocarla fatalmente... No fue el caso en esta ocasión, pues nada más la puerta se abrió, hizo la mejor gala con sus talentosas manos y con una sonrisa cómplice le vio irse directamente detrás de la batería...
Sin público más que ellos, sin amplificadores, todo improvisado, pero ya estaban coordinados en algo que nada tenía que ver con su ámbito laboral... No era la primera vez que tocaban juntos por ocio siendo ya pareja, pero vaya que era genial recordarse que gracias a la música, sus caminos habían terminado por encontrarse... Lentamente y sin dejar de pisar y rasguear cuerdas, fue caminando hacia atrás hasta quedar lo más cerca posible de Sujk sin correr el riesgo de estorbarle ahora que se había concentrado en hacer su trabajo con las baquetas. - Perdón... - Pronunció suave, pero con la firmeza suficiente como para dejarse escuchar por encima de su improvisada interpretación.
Sujk Arkhelism
Ya llevaban la mitad de la canción, ambos en sincronía, sin necesidad de ampliar más allá sus talentos musicales para darse cuenta de que era esa canción la que querían interpretar. Un solo público: Él siendo espectador de Leda y Leda siendo el suyo. Inevitablemente sonrió, quedándose a medias como siempre solía hacerlo, era más un mal habito que otra cosa.
Yuuto se movió hasta donde él estaba y, casi al último de la canción,pidió disculpas. Jamás se lo hubiese imaginado, y es que su menor no era de disculparse tal cual... Más bien, pensaba que su orgullo no se lo permitía del todo, entonces detuvo las baquetas y se le quedó viendo. — ¿Por qué...? — Esta vez era una pregunta que quería que le respondiesen, debía saber el por qué de las disculpas. Sabía que por el problema de la noche anterior, pero no exactamente en qué parte.
Yuuto Shinji
Sujk sonreía a medias, como acostumbraba, y pensó que quizás eso fue lo que le dio el valor suficiente como para pronunciarse en esa discreta disculpa. Más nunca se esperó que el otro se detuviera y se girase para mirarle de frente. Sus manos también se detuvieron y se encargó de quitarse la guitarra de encima para apoyarla en el suelo alfombrado... tal vez el estudio era la habitación mejor equipada de todo el departamento. - ¿Por qué? - Elevó una ceja - Hm... - Se fingió pensativo y después, esbozando una media sonrisa bien parecida a la de su pareja, le respondió. - Por poner por encima de todo mi enojo y con ello haberte arruinado nuestro primer gran día en nuestro hogar, viejo. Por eso... - Desvió la mirada unos segundos y casi de inmediato la devolvió a esos oscuros ojos que a penas anoche le mirasen furiosos y severos. - ... y por orillarte a que me mostrarás al Sujk molesto que siempre te empecinas en ocultarme.
Sujk Arkhelism
Asintió un par de veces con la cabeza cuando su novio comenzó a dar explicaciones del por qué de aquella disculpa, incluso pasó por alto el mote de "Viejo". — Todo se salió de control, es verdad que estaba molesto, pero lo estaba más esa noche que me dijiste que no querías dormir conmigo. — Él también debía expresar lo que realmente había sentido, nunca se quedaba con las ganas de hacerlo. — Por otro lado... — Y siendo impulsivo como siempre solía serlo, alcanzó la muñeca de su novio y le jaló hasta donde estaba sentado, justo entre sus piernas quedó el cuerpo del guitarrista. Tal y como sí fuera un niño pequeño, corriendo a los brazos de su madre, le abrazó la cintura y su cabeza reposó a la altura del abdomen ajeno. — Creo que yo te orillé mucho a tal actitud... Sí, me habías dicho que no querías que le hiciera caso a esa persona, y lo hice, pero te juro que no fue porque me interesase, en el trabajo solo llegamos a convivir. Yo también estaría furioso si hablases con alguien, más cuando esa persona me hace sentir en peligro. Conmigo no ocurre nada, no tengo interés en nadie que no seas tú... Te lastimé sin darme cuenta con mis acciones. — Y así le fue expresando todo lo que sentía, con ese abrazo y con esas palabras que era más a modo de susurros.
Yuuto Shinji
- ¿Eh? - ¿De verdad que eso era lo que más le molestase? Se preguntó para sus adentros. ¿Tanto así Sujk dependía de su presencia a la hora de dormir? Joder, y él tanto que se empeñaba en rezongar que solo le necesitaba para que le calentase los pies durante la noche y resultaba ser que Sujk venía a externarle lo que él se negaba a confesar también: La dependencia por la presencia mutua. No le permitió entrar en demasiadas cavilaciones, porque de repente le atrajo con tal rapidez que por poco y no alcanzaba a apoyar la guitarra contra la pared que quedaba a menos de un metro de ellos. Aliviado pudo volver a dedicar atención a su pareja... su rostro se relajó aún más si se podía. - Creo que nos entendemos aún mejor de lo que pensaba, sensei. Aunque insisto en que tú eres más transparente que yo y aún cuando necees con que soy muy explosivo en mi manera de reaccionar... - Para su propia perplejidad, él mismo le rodeaba el cuello con ambos brazos y le atrajo contra su pecho, sin importarle si con eso el mayor era testigo de lo alterado que tenía el corazón. - Muchas veces he sentido como una amenaza a otras personas, pero... ahora ni yo mismo entiendo por qué tenía tanto miedo, viejo...
Sujk Arkhelism
— Tú lo haz dicho mejor que yo... Nos entendemos aunque tú no te expreses, yo siempre entiendo lo que quieres decirme muchas de las veces. No pido que cambies, porque siempre te he dicho que me gustas así. — Más abrazados ya no podían estar. De verdad que eran bastante idiotas cuando se lo proponían; venían a pelear como si nada y luego se reconciliaban, era claro que cada pelea les hacía ver algo para tratar de mejorarlo. — No tengas miedo, solo confía en mí, conmigo no tendrás que dudar de nada, porque eres mi persona especial... — Alzó poco a poco la cabeza, y le miró desde su lugar. — Eres tan celoso como yo... No hay nadie que le gane al otro, eso lo puedo apostar. —En sus labios, una sonrisa se surcó. ¿Cómo debía decirle a su novio que quería un beso justo ahora...? Sabía que se lo negaría como muchas veces hacía. Pasaban días, incluso semanas sin que pudiesen unir sus labios que ahora los echaba en falta.
Yuuto Shinji
Sujk le aseguraba que no había nada por lo que tener miedo y, no lo negaría, momentáneamente eso le hizo sentirse seguro... ya vería después si podía conservar esa seguridad y, de no ser así, ahora si que confiaba en que sensei estaría ahí para sostenerle, ser su apoyo y no abandonarle ni por asomo. - Eres mi persona favorita, viejo... - Refunfuñó como no queriendo la cosa, justo en el momento en que sensei levantó la mirada y en el pecho, su corazón golpeó con mayor fuerza... ¿Por qué debía mirarle con tanta devoción su pareja? La devoción de quien esta realmente enamorado y a la que él, como amante del mayor, no podía negarle nada. - ¿Qué esperas...? - Susurró ahora que sus manos se deslizaban gráciles por el fuerte cuello de Sujk, ayudándose solo por la yema de los dedos, llegó a acunarle el rostro entre ambas manos. Su rostro descendió de manera natural hasta encontrarse con el ajeno y hablarle contra la boca... Lentamente fue cerrando los ojos. - ¿No dices siempre que los besos no se piden...? - Inquirió. Sus labios no demoraron en fundirse con esos que, bien sabía, ansiosos esperaban por los suyos.
Sujk Arkhelism
Sentía el corazón del menor latir con fuerza contra su pecho... ¿Era acaso el de él...? No lo sabía. La mirada de Yuuto le dio a entender muchas cosas, era aquella mirada quien le decía que no le abandonase y que le cuidase como hasta ahora, y por ello, era que no hacían palabras como tal para sentirse amado por Yuuto, porque con una sola mirada podía ver a través de él. Poco a poco el rostro ajeno estuvo tan cerca del propio que se vio un poco sorprendido, pero no dudó en cerrar los ojos de manera desmesurada, pues sentía las sutiles caricias labiales del menor contra los rebordes de sus labios. — ¿Eso dije...? — Se hizo el desentendido, pues ahora que sus bocas se habían juntado, alzó la barbilla para poder besarle más profundo. Sus manos seguía abrazando la cintura de su novio, el cual continuaba aún de pie y él sentado sobre lo que era el asiento de su batería. Tuvo la necesidad de ponerse cómodo en ese lugar, pues ahora ladeaba su cabeza para que los besos fuesen más profundos que antes.
Yuuto Shinji
- Eso dijiste... - Acertó a responder antes de hacerse con el labio superior de Sujk, sitio por el que comenzó a palpar la cálida carnosidad de esa boca. Mordisqueandole muy suavemente al tiempo que sus manos ascendían lentamente hasta conseguir perderse en el océano de esos castaños cabellos, a cuyo largo se había ido acostumbrando con el paso de los días. La humedad de su lengua delineó entonces con una sutil caricia el labio inferior, como quien intenta llamar a una puerta con toda la educación del mundo... como de quien se siente de vuelta al hogar y aún no se cree seguro de poder entrar. Suspiró impaciente, se encorvó un poco más en cuanto el mayor ladeó la cabeza... Él solo quería abrirse paso, probarle por completo... que se diera cuenta de cuanto podía desear sus besos, pese a nunca constatarlo con palabras.
Sujk Arkhelism
Leda era dedicado con todo beso que se planteaba, era evidente que ambos habían estado esperando el momento en que sus bocas se juntasen para dar a entender lo que era realmente un amor de pareja. Los celos que arremetían contra ellos se esfumaban y quedaban en el olvido, dejando pasar sentimientos que venían del corazón para darse toda seguridad. Yuuto se encorvaba más y más para alcanzar sus labios, aunque sea un misero suspiro que emitía cuando tenía la oportunidad de expresarlo. Era claro que la posición no era nada cómoda, y siempre haciendo vale su fuerza, tanteó con una de las palmas de sus manos la pierna derecha de su novio y con algo de trabajo logró pasarla por encima de su regazo, dando a entender que podía ponerse cómodo cuando quisiese. No iban con propósitos sexuales, porque sabía bien cuando era que se podían poner pasionales, y cuando no. Fue su turno de sacar la punta de su húmeda lengua, cuya se paseó por los rebordes de los labios ajenos con lentitud, y a su vez, aprovechaba el momento para hacerse con la nariz ajena en un beso esquimal. Con tacto y algo de discreción, se aproximó a la cavidad ajena, y la profanó con morosidad.
Yuuto Shinji
Decían que el amor verdadero era algo inusual, que afortunado era el que lo encontraba... No podía asegurar que Sujk fuese a ser su "amor verdadero", pero creía firmemente en que verdadero era lo que ese hombre le hacía sentir en el pecho, en los labios, en cada uno de sus miembros y toda la piel cada vez que le besaba, cuando se mantenían herméticamente abrazados, cuando le profesaba cuanto era que le amaba. Ese sentir si que era verdadero... Como verdaderos eran sus intentos por hacerle adoptar una posición más cómoda. Sin pararse a pensar si realmente el banquilla aguantaría el peso de ambos, lentamente terminó por sentarse a horcajadas sobre el regazo de su baterista, ese que al fin le permitía el encuentro de sus cariñosas lenguas... Cuan desesperado podía estar, que antes de permitirse iniciar su pequeño batallar por profanar la cavidad ajena, le permitió al otro embargarle con su sabor... despacio, discreto... se dedicó a acariciarle ahora que le tenía dentro. Sus manos, que hasta ahora se aferraban al cabello de su pareja, parsimoniosas se deslizaron hasta acariciarle las mejillas con las yemas de los dedos, desde los pómulos descendieron hasta llegar a la barbilla y entonces la sostuvo con una sola mano, mientras la otra, libre como estaba, iba a tomar al mayor por la nuca...
Sujk Arkhelism
Escuchó claramente el rechinido del asiento cuando su menor optó por sentarse completamente sobre su regazo, pero no le importó si este les aguantaba o no, ¿Quién iba a fijarse en esos detalles mientras besaba con tan cariño a su pareja?
Debía admitir que Yuuto era una persona cariñosa cuando así se lo proponía, debía ser sincero para darse cuenta de que tanto él como el menor, comenzaban a entenderse más en diferentes ámbitos, y debía suponer también que era así como el amor funcionaba, pues entre peleas y cariños, era como realmente se llegaba a amar alguien. No por nada decían que alguien aceptaba a otra persona en vida con errores y virtudes; en su caso, aceptaba a Yuuto con todo, siempre lo había aceptado así. Y tan así era, que su lengua no se hizo esperar por mucho, pues ya estaba invitando a la otra a danzar y mezclar sus sabores, sintiendo la tibieza que la humedad desprendía de cada una de ellas. Sentir, era una palabra bastante clave, tanto en un beso como en un abrazo, y eran las manos hábiles del menor, quienes se hacían con sus mejillas y pómulos, hebras y nuca… Claro que sus manos no se hicieron esperar por mucho, pues comenzó a tantear terreno a todo lo largo y ancho de esa espalda, claro, sin llegar a tocar mucho la parte donde su novio era sensible. Ambas manos arrugaban y palpaban con sutileza toda espalda de Yuuto, y con la yema de sus dedos delineó cada hueso de esa columna vertebral que se sentía al estar su novio encorvado. —Me gustas mucho, Yuuto… — Expresó cuando tuvo la oportunidad de hacerlo, pues entre ese juego húmedo de besos, era imposible poder hablar cuando quisiese.
Yuuto Shinji
Se había tratado de un amoroso y sensual baile el que montasen ambos músculos, era la única manera que se le ocurría para definir los que entre sus bocas aconteciera durante esos minutos en que mutuamente se robaron el aliento. Entre esos brazos se sentía con la seguridad que sensei le pidiera en un inicio... bajo las caricias de esas manos se sentía amado. Y tras esa breve confesión... también se supo deseado. Jadeante se vio obligado a separar sus bocas en cortos besos y terminó apoyando la frente sobre la de Sujk, sin atreverse a abrir los ojos, intentó controlar su respirar. - Eres imposible... - Murmuró azorado... Ahora sus manos se aferraban a los hombros de su baterista, era la única manera que encontraba para no dejarse vencer al suelo, los besos de Sujk tendían a desarmarle. - Aún ahora, después de más de un año... joder... - No, lo cierto era que no podía articular una frase completa en tales condiciones. - Sigues ganándote el lugar de... - Al fin buscó mirarle teniéndole de frente, rozándole la punta de la nariz con la suya, a modo de llamar su atención. - La persona a la que le puedo decir que le quiero, viejo...
Sujk Arkhelism
Ambos estaban obligados tener que separar sus bocas, aún sabiendo que sus pulmones podían llegar a colapsar de tanto besuqueo. Era por ello que los dos terminaban jadeando de una manera incontrolable. Su frente estaba ahora contra la del menor y no quiso abrir los ojos, pues ahora estaba escuchando con cuidado las palabras de éste- —Quiero seguir... siendo esa persona por muchos años... — Su pecho subía y bajaba una y otra vez y acarició con la punta de su nariz la de su menor a modo de cariño. — ¿Cómo le haces para robarme todo el aliento, hm? — Inquirió un poco preocupado pero a modo de broma, esta vez tuvo que abrir los ojos y se separó finalmente. —Tú también eres imposible, pero así me gustas.
Yuuto Shinji
Sujk parecía estar padeciendo del mismo mal... - No eres el único sin aliento... - Le recriminó divertido. Se sabía imposible, sabía que ambos darían lo que fuera por seguir siendo importantes para el otro. Como pudo consiguió ponerse en pie, aun cuando con todo el pesar del mundo tuvo que quitarse de encima las manos de su pareja. - Venga, necesito pasar por un vaso de agua a la cocina e ir a la cama, sensei... - Desde el marco de la puerta le esperaba dedicándole una curiosa mirada. - Solo por curiosidad, por la tarde vi algunos papeles en la recamara y he visto que "alguien" ayer estuvo mirando mueblerías y mañana me gustaría ir a adquirir algunas cosas con esa persona... - Comentaba ya a la lejanía, pues en efecto, su destino era la cocina y de ahí la habitación... Una vez sabiéndose "disculpado", no tenía problemas en volver a ser el mismo de siempre con Sujk.
Sujk Arkhelism
Todo pasó tan rápido que no le dio tiempo de asimilar algunas cosas. Yuuto ya estaba de pie y caminado hacía la cocina, pero antes le había descubierto con el plan de las distintas mueblerías para su departamento. — Deja de ver las sorpresas de uno. — Bromeó al tiempo que lo alcanzó. — Pero de cualquier manera, iremos para que podamos escoger todo lo necesario. — Le comentó y él se pasó de largo a la habitación, allí esperaría a su novio. Removió las cobijas y dejó destapado el lado donde el otro debía de ir, él ya estaba más que listo para ir a dormir.
Yuuto Shinji
- ¡No sabía que era sorpresa! - Le intentó reprender una vez que salió de la cocina con su vaso de agua a medio beber, el cual dejó en la mesa de noche de su lado de la cama nada más llegar a la habitación. - Por cierto... Los muebles que vi eran algo caros, viejo. Dudo que el presupuesto dé para ir al viaje de Kyoto que contemplábamos... - Estiró ambos brazos al cielo y bostezó largamente antes de meterse a la cama y una vez lo hizo se acurrucó rápidamente al costado de su baterista. - Gracias por estar aquí, sensei... - Los ojos se le cerraron involuntariamente. - Gracias... - Repitió antes de quedarse completamente dormido.
Sujk Arkhelism
— ¡Pues lo era! — Replicó y entonces se quedó algo pensativo con lo que Yuuto decía. — Vamos a ver cómo están las cosas, no podemos asegurar que podemos ir y tampoco que no iremos. — Ya abrazado a su menor, fue que también cerró los ojos. — Gracias a ti... — Susurró solo para su novio. En cuestión de minutos fue que también se quedó completamente dormido.

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