miércoles, 15 de julio de 2015

15 de Julio de 2015: ¡Yo gané!


Sujk Arkhelism
Por mucho que odiase en elevador, sabía que lo tenía que usar. Esta mañana había salido temprano sin despertar a Yuuto, pues debía arreglar el asunto de la chimenea que estaba dispuesto a comprarle, claro, no le diría nada para que todo fuese una sorpresa. Más tarde se dedicó a comprar algunas cosas que hacían falta para la despensa, no fue una compra cono tal, como cuando iban al supermercado, solo lo más básico. Regresó y para cuando lo hizo, su novio ya estaba despierto, pero tan a tiempo regreso que le dio un espacio para poder hacer el desayuno. Esa mañana comieron bien, entre sonrisas cómplices y una que otra mirada que se dedicaban sin necesidad de palabras; eso es lo que adoraba de la relación con su novio.

Por la tarde ni hicieron muchas cosas, aunque… Yuuto lo obligó a hacer limpieza y ya entre la tarde-noche, se sentaron en el sofá de su nueva sala para ver que había de bueno en el televisor, pero debía reconocer que no le gustaba mucho la idea de seguir sentado en el mismo lugar. Entonces se le ocurrió algo. Se levantó sin decir nada y en su habitación había una especie de armario aparte del clóset, ahí había guardado un juego que tenía desde hacía varios años, o más bien, era un pequeña consola, la misma que había usado cuando Deluhi aún existía y justamente tenía los cartuchos que habían elegido esa noche de juegos con sus amigos. Todo eso estaba en una caja. No era mala idea jugar con Yuuto aquello para recordar viejos tiempos.

Regresó a la sala pocos minutos después y entonces le puso la caja sobre el regazo. —Si te apetece, podemos jugar esto. — Mencionó con una sonrisa, justo a la espera de que su novio abriese la caja para que entendiera de lo que estaba hablando.

Yuuto Shinji
Sujk desapareció durante toda la mañana, por lo menos al despertar se dio cuenta que el lugar que se suponía debía ocupar su novio, estaba completamente frío. Así que a saber a qué hora el baterista era que había salido de la cama y, al dar un breve recorrido por el lugar, a saber a qué hora su pareja había abandonado el departamento en realidad. Decidió darse una ducha y arreglar la cama para luego ir a la cocina a intentar improvisarse un almuerzo en lo que el otro daba señales de vida... Fue en ese momento en que Sujk llegó para salvarle el medio día, trayendo consigo una pequeña despensa para sobrevivir en esos días y paso hacer de comer algo que si fuera decente.

Menos mal que la comida fue revitalizante, porque iba a ser día de terminar de acondicionar y limpiar todo el lugar. Eso si o si ya debía tomar la forma de un hogar en serio y poco le importaron las replicas de Sujk al momento de llevar la batuta en todo momento... no quería correr el riesgo de que el otro botase el trabajo doméstico o que quisiera postergarlo. Luego de la limpieza y una cena que llegó ya tarde, terminaron tumbados en la sala para descansar.

Que ganas de quedarse dormido... pensaba con los brazos en verdad exhaustos, a penas y reparó en el hecho de que, en un momento dado, sensei se marchó a saber a qué lugar del departamento, pero al volver lo hizo con una caja que bien que conocía. Una vieja consola de nintendo... Igual se hizo el desentedido hasta que Sujk le ofreció una partida con un "Si te apetece". - ¿A esta hora? - Se quiso hacer del rogar, pero su voz se había teñido de cierto toque de entusiasmo. - Es tan tarde... - Miró la hora en el móvil al tiempo que se reincorporaba y tomaba la caja del regazo de su pareja y así comenzar a hurgar en ella. - ¿Acaso quieres irte a la cama algo descorazonado? - Bromeó al tiempo que sacaba cables, controles, consola y cartuchos sobre la mesa de centro que adquirieran también la tarde anterior.

Sujk Arkhelism
Claro que era tarde, pero no tanto como para jugar un rato con el menor. Sonrió malicioso, sentándose en la alfombra que estaba justo frente a la pantalla y observó como Yuuto se hacía con la consola. —No te vayas a desesperar metiendo los cartuchos. — Se mofó de su novio. En realidad tenía mucho tiempo que no jugaba con alguien, y eso que le gustaban los videojuegos como a cualquier persona, sabía que con Yuuto sería una partida divertida. Aún le tenía fe a su rubio que se encargaba de poner todo en orden para empezar una buena partida. —¿Cuál vamos a jugar primero? — Pregunto curioso, pues solamente habían tres diferentes juegos en la caja que le había dado.

Yuuto Shinji
- Tu consola ya es bastante vieja y se ve algo descuidada. No se cómo vengan los cartuchos, ya considerando eso de entrada. - No se iba a dejar molestar antes de tiempo... todavía ni habían comenzado a jugar y no se daría por vencido tan pronto. Mientras sensei tomaba asiento sobre al alfombra, él ya se estaba encargando de hacer las conexiones necesarias para que los largos cables quedasen debidamente adaptados a la televisión y lo mismo con los controles... la caja tenía uno extra por cualquier predicamento. - Hum... no tienes mucha variedad, sensei. Por un lado tenemos Mario Kart, acá esto parece Donkey Kong... - Ese último título lo nombró no muy seguro de si mismo, pues las etiquetas de los cartuchos eran tan viejas que a penas y se veía el dibujo y nombre de los mismos. - Y este otro ni siquiera tiene nombre... - Con gesto severo giró el rostro para mirar a su pareja. - ¿En realidad cuánto tiempo tiene que no sacabas esto de su escondite, sensei? Tendremos suerte si alguno de los cartuchos funciona...

Sujk Arkhelism
— No me mires así, yo la encontré y se me ocurrió la idea. — Se excusó. No tenía mucho que decir a su favor, por lo que se le ocurrió decir aquello, y él revisaba con mucho interés los cartuchos que Yuuto iba dejando sobre el suelo. — Juguemos Mario. — Tenía ganas de jugar aquel, pero igual verían si en la consola agarraba el juego. Curioso le pasó el cartucho a su menor para que lo calara en la consola y se acercó más para poder tomar un control. — No creo que juguemos todos, pero podemos intentar con este. — Explicó realmente gustoso de la idea. — Ponlo. — Le apresuró.

Yuuto Shinji
¿Y de qué otra manera se suponía que iba a mirarle si la consola le pertenecía y la pobre parecía tener años de no pasar por mantenimiento? Frunció levemente el entrecejo, pero finalmente terminó por negar suavemente con la cabeza de lado a lado. - Veamos si Mario quiere darnos tregua entonces... - Tomó el cartucho que Sujk le ofreció y tal y como se esperaba... el juego no inicio porque la entrada ni siquiera lo reconocía. - Ya que estamos de vacaciones, deberé llevar esto a servicio técnico. - Sacó el cartucho y, con el viejo truco que la mitad de la población mundial de antiguos gamer solían utilizar, se dispuso a soplar en el interior de esos pequeños socavones del videojuego en cuestión. - Aunque es un equipo viejo, hay personas que todavía pueden dejarlas como nuevas. - Volvió a intentar y nada. Otra vez recurrió a asistir de emergencia al pobre cartucho y... Los dioses quisieron que esa noche jugaran Mario Kart, pues fue en ese intento que al fin comenzó a andar. - Pensé que esto nos llevaría más tiempo. - No consiguió disimular el alivio y emoción conjuntas, pues rápidamente tomó uno de los controles y ya estaba dandole a todo el menú "Adelante", "Adelante", "Aceptar", etc... Todo a fin de llegar lo más pronto posible a la selección de personajes.

Sujk Arkhelism
Bien, la consola no quería agarrar los cartuchos, al menos no el que tenían planeado jugar, pronto se estaba dando por vencido, joder... que solo serían unas carreras y ya. No tenían mucho tiempo, pero al menos quería disfrutar un rato con su novio. — Entonces tú te vas a encargar de ello, porque yo tengo mucha flojera de mandarla a reparar. — comentó con descaro aquello; sí, era un flojo de primera y no le importaba quedar así frente a su menor. — ¡Perfecto! — Celebró cuando por fin la consola agarró y se sentó al lado del menor. El juego comenzó con la intro y demás, hasta llegar a la selección de personajes. — Quiero a Mario. — Lo escogió, esperando a que Yuuto hiciese lo mismo, era emocionante tener que recordar las cosas del pasado con ese tipo de juegos, gustaba de poder compartir el momento con una persona importante como lo era Yuuto.

Yuuto Shinji
- ¿Por qué no me extraña que tengas flojera? Tu cara siempre me lo dice. - Refunfuñó a modo de reprimenda también para su pareja... Ya venía acostumbrandose bastante a esa parte del mayor también. El uno le aguantaba los berrinches, el otro toleraba la pereza... Hasta en eso iban a la par y era una pareja simplemente imposible de creer. Y bastante funcional a pesar de todo, pensaba con gracia. - ¡Oi! ¿Por qué a Mario? - Él mismo estaba por escoger al plomero protagonista de la saga, pero bien... que tuvo que irse por Yoshi. - No te lo voy a poner sencillo. - Le aseguró en verdad emocionado... Menos mal que esa costumbre suya de apostarle por todo y por nada, se le había ido quitando con el paso de los meses. - ¡Ya! - Fue su "grito de guerra" en el momento en que les marcaron la salida para las primeras tres vueltas.

Sujk Arkhelism
— Igual te gusta mi cara. — Se defendió. Ya tenía el personaje y todo, pero luego se tensó cuando su novio le empezó a haver berrinche por tomar a Mario. — Soy Mario y te aguantas, no debes hacer rabietas. — Entornó los ojos y entonces en un momento de distracción su novio comenzó la carrera primero. — ¡Tramposo! — Replicó y comenzó a pasar obstáculos y a juntar monedas que habían en el camino. Estaba tras Yoshi, un personaje que... bueno, que no sabía que la pista no era el terreno de arena, sino más bien el de concreto según el juego, así se le hizo mejor rebasarlo y con una risilla de malicia comenzó a ganar el primer puesto antes de comenzar la segunda vuelta. — ¡Bien! — Celebró.

Yuuto Shinji
Ir por el terreno de arena le ayudaba a acortar camino. - De tramposo nada, solo eres algo lento, viejo. - Conforme tenía que agarrar las curvas, él hacia algunos movimientos innecesarios con las manos, pero daba lo mismo... De nada le estaba sirviendo ir por la arena si a final de cuentas resultaba ser que al entrar al asfalto se estrellaba con cualquier clase de obstaculo que le hacía perder velocidad. Cuando menos lo pensó, Sujk ya le había rebasado para iniciar lo que era la segunda vuelta. - ¡No! - Contrarrestó al grito de gloria reciente de su pareja. - De eso nada, de eso nada... - Masculló volviendo a intentar por el terreno de arena. Nuevamente por un par de segundos volvía a estar por delante de sensei... La tercera vuelta estaba a nada de ser iniciada y el verdadero estres se le vendría encima.

Sujk Arkhelism
Reía mientras veía jugar a Yuuto, de verdad que se lo estaba llevando a la mera derrota, pues no se daba cuenta que ir por ese terreno no le dejaba nada favorable. sonrió con la victoria en los labios y entonces, pronto se ubicaron en la tercera vuelta. — Voy a ganar. — Le aseguró, pasándose a Yoshi de pronto. Al diablo con todo, él debía de ganar, más bien, lo estaba haciendo ya que que Yuuto no daba mucho de sí cuando se metía de nuevo en terreno de tierra. Agitaban una bandera de que era señal del final, estaba a nada de pasar y... Yuuto venía a escasos centímetros de él. — ¡Gané! — Anunció y se burló de su novio.

Yuuto Shinji
- ¡¿QUÉ?! - Su grito de incredulidad fue tal que incluso hizo bufar a Waccha que ya llevaba largo rato dormitando en el sofá. - ¡Mentira! - Espetó enfocándose de manera caprichosa en la pantalla. ¿Cómo carajos era eso posible? Pero si iba por la arena... solo debía entrar a la última curva y esa meta hubiera sido suya sin problemas. ¿En qué momento...? - ¡Hiciste trampa! - Declaro, dejando el control sobre la mesa y girándose para acusar al otro con un dedo indice dándole de lleno sobre el pecho y arrugando el entrecejo como era su costumbre. En el último año se seguía preguntando como era que no lo tenía arrugado ya de manera permanente con la cantidad de disgustos que Sujk le hacía padecer.

Sujk Arkhelism
Celebró con gracia en las narices de su novio y soltó una carcajada por aquella derrota. Encima de todo, tenía que aguantar las acusaciones del contrario, y se ofendió a modo de broma por aquello. — ¡¿Ah?! ¡Retira lo dicho! No he hecho trampa. — Frunció el ceño de manera muy leve, Yuuto parecía iniciar un tipo de rabieta, era tarde y sabía que debían de ir a prepararse para ir a la cama. — Eres lento. — Se metió con el orgullo de su novio tan sólo un poco. Para ese entonces, ya estaba desconectando los cables del juego. — Muy lento. — Repitió mientras se mofaba con más ganas.

Yuuto Shinji
- ¡De lento nada! ¡Tú eres un tramposo! - Continuó acusándole aún cuando ya estaba poniéndose de pie y con los brazos cruzados. - Ni creas que voy a ayudarte a guardar nada, que bien que he visto que me estorbabas a propósito cada vez que Yoshi intentaba entrar al asfalto de nuevo, viejo tramposo. - Y, respaldado con su manía de hacerse el ofendido, se le hizo más fácil tomar asiento en el brazo del sofá y mirar al otro mientras devolvía todo a la caja. - Y deja la caja sobre la mesa, que mañana llevaré a que le den mantenimiento. - Desvió la mirada hacia Waccha, estaba por agregar un pretexto más... uno que, de ver fijamente a Sujk a los ojos, probablemente no sonaría tan certero. - Encima creo que mi control no servía bien, así que más a tu favor y tu supuesta victoria.

Sujk Arkhelism
—¡Qué no me digas tramposo! — Volvió a replicar cuando Yuuto se empeñaba en seguirle reclamando de su victoria que había sido limpia. Enarcó una ceja cuando el guitarrista comenzó a sacar sus conclusiones. — No quiero que me ayudes a guardar nada, insolente, yo puedo solo. — Se hizo el que no le hizo caso para seguir guardando las cosas. — Pobre Yoshi, me compadezco de él. No ha sido su culpa de que cierta persona sea lenta, encima un poco torpe por irse en la arena en vez del asfalto. Triste tu derrota. —Rió a leves carcajadas, se reía en la cara de Yuuto sin importarle y dejó la caja sobre la mesa y se acercó hasta donde el otro estaba. —Yo creo que tus manos no dan para más, eres torpe en los juegos. Yo gané, ahora apaga la luz. — Y con los brazos cruzados detrás de la nuca, fue que ignoró a su novio y se pasó derecho hasta la habitación, estaba divertida la situación.

Yuuto Shinji
- Que te sepas que ir por la arena sirve para acortar camino cuando a ciertas personas no les da por estorbar al regreso a la carretera. - Ahora resultaba que hasta Yoshi bien podría avergonzarse de él... Ese tonto no dejaba de burlarse en su cara y más idiota se sentía él por permitir que sus tonterías le afectaran al ego. Sus manos tan talentosas sobre las cuerdas y tan torpes para los videojuegos... Sensei terminó abandonándole para irse a la habitación. A regañadientes fue apagando las luces... ¡Pero no porque Sujk se lo ordenase! De eso nada. Lo tuvo bien claro al entrar a la recamara a grandes zancadas y al cerrar la puerta sin cuidado... Siendo que ambos ya llevaban el pijama puesto, se fue directamente a meterse a su lado de la cama, pasando olímpicamente de lo que Sujk hiciera... Se hizo ovillo y enfurruñado le dio la espalda para mirar ceñudo hacia la pared.

Sujk Arkhelism
Caminó lentamente por el pasillo, satisfecho de defender su victoria, cuando Yuuto le pasó a un lado a la velocidad de un rayo, bueno... quizá exageraba pero, ¡había pasado muy rápido! Lo dejó prácticamente afuera, y le azotó la puerta en la cara. No hizo nada, no se molestó ni mucho menos, conocía a su menor, así que terminó por sonreír. Abrió la puerta de la habitación con cuidado y sin extrañarse mucho, el guitarrista ya estaba dentro de la cama, apagó las luces de las nuevas lámparas y observó de reojo al rubio, estaba hecho ovillo a un rincón de la enorme cama. Se giró y se arrastró entre las sábanas para poder atrapar la cintura ajena, y con ello, arrastrar el cuerpo del otro hasta el centro de la cama. — Te hará daño tanto berrinche. Acepta que has perdido para bien. — Para ese momento ya estaba más que acurrucado entre la curvatura del cuello ajeno. Molestar a su novio siempre le hacía llegar a ese tipo de situaciones, que no le desagradaban para nada.

Yuuto Shinji
Sujk terminó haciéndose con su cuerpo como ya le era una condenada costumbre y, sin poder evitarlo, le obligó a deslizarse entre las sábanas hasta pegarlo contra su torso. - Tks... -Chasqueó la lengua, pero poco le duró la pose ofendida, porque la un bostezo le estaba dejando con los ojos llorosos de cansancio... Encima estar jugando videojuegos a esas horas, le había afectado en serio. - Tú me harás daño con tu manía de sacarme de mis casillas... - Respondió sin hacer amago por girarse, por el contrario, terminó por acomodarse lo mejor posible en esa posición de "cucharita". - Fue una buena partida... aunque tu consola no sirva, sensei... - Siguió escudándose al tiempo que cerró los ojos y sonriente se dejó vencer por el sueño.

Sujk Arkhelism
— No quiero hacerte daño ni con eso... — Sonrió adormilado, jamás pensó que una partida tan corta le hubiese cansado, ahora mismo estaba bostezando, pero claro, tenía bien aferrado el cuerpo de su menor contra el propio. — Arregla mi consola... — Susurró con bastante sueño de por medio, aún le quedaba lucidez como para saber lo que estaba diciendo. — Buenas noches, Yuu... —"To" quiso decir, pero entonces cayó rendido ante el sueño de manera repentina como era su costumbre. Mañana sería otro día.

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