Yuuto Shinji
Pues a final de cuentas no había sido de tanta ayuda a la hora de preparar la cena a la italiana con sensei... Llegaban momentos en su convivencia con Sujk en esa cocina en que su pareja optaba por mejor dejarle sentado en una de las sillas altas para hacerse él por su cuenta por ese que parecía ser SU espacio, uno en el que se podía mimetizar sin problemas... Su talento culinario, bastante superior al suyo, era innegable.
Cuando la lasaña estuvo en el horno se dio cuenta de que era el mejor momento para ir poniendo la mesa y sobre la barra colocó también una botella de vino blanco, una que insistiera mucho en adquirir esa tarde en que fueran a conseguir los ingredientes para la cena.
No estaba muy seguro, pero parecía ser que Waccha no participaría en esa pequeña celebración de despedida, el felino estaba recio a permanecer arraigado en la ahora desbarajustada recamara. Esa mañana, antes de ir al supermercado, se habían encargado de empaquetar la mayor cantidad de pertenencias en cajas y bolsas. Casi toda su ropa se encontraba ya en sendas maletas en la habitación y podía asegurar que no darían demasiado rollo a los encargados de su mudanza... El departamento superior no era tanto problema, ese estaba practicamente listo desde que sus muebles llegasen allá... ¡Joder! Más ansioso no podría estar, tanto así que le temblaban las manos al momento de acomodar los cubiertos sobre los pequeños manteles que había colocado para esa ocasión sobre la barra.
Una vez estuvieron puestos los platos, cubiertos y copas para beber, se acercó hasta donde sensei vigilaba el horno. - Huele aún mejor que aquella vez, viejo... ¿Te has lucido por algo en especial? - Quiso molestarle dandole un pequeño codazo en el costado. El estómago estaba gruñiendole de hambre... El día empaquetando había sido realmente agotador.
Sujk Arkhelism
Intentó más de una vez enseñarle al menor cómo preparar la lasaña, pero éste parecía hacer las cosas por su lado y terminaba desesperado, tal y como había hecho el día que preparó hotcakes, sonrió sin mucho problema y le dijo que podía descansar, pero el descanso se prolongó bastante hasta que terminó de preparar la lasaña. Todo listo y recogido, pues no le gustaba su área de trabajo hecha un desastre.
La cena estaría lista en menos de cinco minutos, pues el queso que le había puesto encima ya comenzaba a dorarse tal y como le gustaba. Yuuto puso la mesa y luego cayó en cuenta de que había comprado un vino, uno que sabía verdaderamente especial, pues en algunas ocasiones lo había probado. Daba un exquisita mezcla de sabor con la comida italiana. Waccha parecía no dar señales de vida, el felino había estado desconcertado desde la tarde en que se pusieron a empacar cosas, y les miraba de manera sospechosa a ambos. Fue entonces que el felino se asomó, estaba adormilado por pasar todo el día sobre la que ya no iba a ser su cama. —Buenas noches, Waccha… — Le saludó. Llegaba justo a tiempo.
Su novio se acercó a él antes de sacar la cena del horno y rió por ese codazo, el cual le devolvió. —Solamente le puse más queso, es todo. — Bromeó y entonces se puso los guantes para sacar el molde donde estaba la comida de esta noche. — Y dime… tú te haz lucido con la mesa, ¿ah? ¿Será que se trata de una cena romántica? — Fue su turno de molestarle al tiempo que desmontaba la comida.
Yuuto Shinji
Waccha por fin hacía acto de presencia, se notaba adormilado, el pobre no había tenido descanso desde que comenzaran a mover todo durante la mañana y ahora simplemente se subía a una de las sillas altas para volver a hacerse ovillo y dormitar. - Incluso ronca... - Observó sorprendido al felino que ahora dormía al lado de donde el estuviese sentado todo el rato. - ¿Con solo una mayor cantidad de queso incrementa tanto su buen aroma? - Inquirió en verdad interesado... Hasta que Sujk no llegase a tomar ese nuevo rol en su vida, francamente la comida y sus diversas maneras de prepararla, nunca había sido de su mayor interés. - ¿Cena romántica? - Le miró con una ceja elevada. - Si quieres traigo velas también, sensei... - Agregó sarcasticamente. Ni siquiera se los imaginaba a ambos compartiendo algo así... ya de por si beber vino, compartir esa clase de alimentos... era lo suficientemente bochornoso.
Sujk Arkhelism
Sirvió primero la comida de Waccha en su plato, pero el felino no parecía estar interesado en la comida, más bien, se fue a dormir sobre una de las sillas y revoleó los ojos mientras lo observaba. — Ronca. — Reafirmó aquello con una sonrisa. — Y es adorable. — Su sonrisa no podría estar más idiota, Waccha era una de sus principales fuentes de felicidad.
En cada uno de los platos que estaban sobre la barra, sirvió un pedazo de lasaña, una que también decidió acompañar con una ensalada clásica de papas, era una buena combinación. Se sentó hasta que todo estuvo en orden. —El queso es uno de los ingredientes que más realza el sabor de una comida, creo que por su contenido salado, la comida tiende a desprender sabor. Y como es una lasaña, el jugo de la carne se mezcla y bueno, obtenemos esto. — Señaló su plato y luego se carcajeó por la ocurrencia del menor acerca de la cena. —Claaaaaro, trae las velas, después de esto hacemos el amor. — También utilizó su tono sarcástico y algo directo.
Yuuto Shinji
"Y es adorable" fue una frase que por un momento le hizo pensar en que... ¿Realmente qué no era adorable para Sujk? Incluso a él lo había calificado de esa manera en alguna ocasión. Decidió hacer caso omiso a ese extraño apego de su pareja para con Waccha y tomó asiento a la espera de que el mayor terminase de servir. Tal parecía que el hombre tenía toda la razón, con los codos sobre la mesa y las manos sosteniendo su rostro por ambas mejillas, se quedó contemplando su apetecible plato deliciosamente humeante. Más la increíble visión no fue suficiente como para que pudiera evitar el eludirle la mirada, desviandola hacia donde Waccha dormía. - Sigue insinuandolo de esa manera y creeme que, aún con la cama nueva, te quedarás en abstinencia por una buena temporada... - Le advirtió al tiempo que tomaba el tenedor, pero aún así a la espera de que su pareja también tomase asiento para poder comenzar.
Sujk Arkhelism
Yuuto siempre le hacía reír de una manera u otra, siempre con esas advertencias y su humor arisco que tanto le gustaba. Tomó asiento junto a su acompañante y entonces comenzó a comer, tenía bastante hambre, pues no habían comido nada desde la tarde. —¿Serías capaz de ponerme en abstinencia? Eso es tan cruel, yo quería estrenar la cama... — Siguió molestando al menor, al tiempo que tomaba la botella de vino fría y la destapó. En cada una de las copas sirvió del contenido hasta dejarlo en una cantidad moderada. — Así. Tú bebes poco, dicen que el vino te marea más pronto que una cerveza. No quiero correr el riesgo contigo.
Yuuto Shinji
Mientras Sujk le recriminaba el asunto de ponerle en abstinencia, él observaba con recelo su copa que recién recibía. - ¿Y tú serás capaz de solo ofrecerme a beber esta cantidad para acompañar mis alimentos? - Le siguió el juego. Antes de probar nada, debía hacer lo que debía hacer con esa copa en primera instancia... La elevó un poco para que sensei pudiera notar el gesto y, tomando el tenedor, como si se tratase de una reunión en la que le acompañasen muchas más personas, golpeó suavemente el cristal en lo que era un llamado evidente de atención - Quiero proponer un brindis. - Sugirió con una risilla divertida. Podría ser vergonzosa la situación, pero en la intimidad de su todavía hogar... lo era menos. - ¿Por la emoción de comenzar esta nueva etapa? - Inquirió no muy seguro.
Sujk Arkhelism
— Para eso existe el jugo de manzana... — Hizo mención a la bebida que tanto le gustaba al menor para tratar de convencerlo. Antes de poder seguir comiendo, el golpeteó del tenedor contra el cristal de la copa lo dejó sorprendido, pero en segundos sonrió cuando el otro propuso el famoso brindis. Alzó su copa y se quedó pensativo. —Más que la emoción. Creo que será mejor, proponer un brindis por sacar un logro adelante... Jamás pensamos que iba a suceder. Y tuvimos problemas emocionales antes de dar un paso como este... Así que... Por una vida mejor a tu lado. — Cursi o no, la seriedad en sus palabras daba denotar que así era... Qué pese a todos sus conflictos emocionales y demás decisiones, vivir con Yuuto había sido un paso del que no se sentía arrepentido.
Yuuto Shinji
No iba a beber jugo de manzana esa noche, eso si que lo tenía bien claro. Pero antes de poder replicar nada, sensei ya estaba dandole una forma perfecta a lo que fuera el brindis que había propuesto. Si, sonaba cursi, vergonzoso, exageradamente romántico hasta para ellos y aún así... - Por una vida mejor a tu lado, Sujk-sensei... - Correspondió con una sonrisa discreta y a pesar de todo, con la misma seriedad con la que las palabras de su pareja habían estado impregnadas. Solo chocaron el cristal de sus copas y se supo pésimo en las artes de la bebida, pues no pudo beber de corrido más allá de la mitad del contenido de su copa. Lo mejor era comenzar a cenar... así lo hizo, en silencio empezó a darse uno de los mejores banquetes de su vida.
Sujk Arkhelism
Adoraba con todas sus fuerzas, que Yuuto le llamase "Sensei", lo hacía con una voz diferente a como acostumbraba a escucharlo, incluso más suave. El menor sí que podía ser blando cuando se lo proponía. Fue el choque de sus copas que lo sacó de su laguna mental y entonces bebió de manera moderada y quiso detener a su novio cuando éste bebió como si no hubiese mañana. — ¡Te vas a marear! — Le reprendió y entonces comenzó a comer tranquilo. Waccha por su parte, bajó y decidió comer la comida que también le había preparado, pero el felino no quiso estar mucho tiempo donde ellos, pues al parecer se había ido a la sala a dormir tranquilo.
Yuuto Shinji
¿Iba a marearse? No, no creía que eso fuera a ocurrir tan pronto... No con media copa de vino blanco. - Deja, no es para tanto. - Le egó haciendo un pequeño desaire con la mano para continuar comiendo. - ¡Hombre! Que esta ensalada de papa esta buenisíma. - Halagó sin ningún recato... quizás si acaso el vino le había puesto un poco boquifloja después de todo, pero solo un poco. Nada de mareos. - Esta no la hiciste la última vez. - Tanto así su agrado, que se había terminado la ensalada cuando a penas llevaba media ración de lasaña. A su costado notó el movimiento de algo negro moviéndose, se trataba de Waccha huyendo a comer un poco... pero al parecer hasta el apetito se le había ido, pues no demoró en abandonarles. - La casa nueva tiene una cocina increíble, así que habrá que sacarle provecho~
Sujk Arkhelism
— Es de mis favoritas. Acá, siempre comemos distintas variedades de comida, pero un día vi la receta y no dudé en hacerla. Ocurrió hace bastante tiempo, así que se ha convertido en uno de mis alimentos preferidos. — Explicó. Él estaba a punto de terminar con su comida y ya no le quedaba nada de vino, así que se sirvió un poco más. Se quedó pensativo con la idea de su menor acerca de la cocina. — Hmm... habrá que sacarle mucho, pero mucho provecho. — Habló en doble sentido, claro, no esperaba que Yuuto lo captase, no quería que le dijese "Viejo pervertido" de nuevo.
Yuuto Shinji
Mientras se bebía el resto de vino en su copa, comía de a poco lo último de la lasaña. Con atención escuchaba lo que sensei le relataba acerca de esa ensalada que tanto le elogiase, pero entonces reparó en el último comentario de este. - No sé cómo interpretar eso sin dejarte como una persona de lo peor. - Fue su único comentario antes de tomar una servilleta para limpiarse los restos de comida de la comisura de los labios. - ¿Recogemos la mesa juntos? - Y pese a los dobles sentidos de Sujk, esa noche continuaba de muy buen humor.
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— Yo no sé de qué hablas. — trató de excusarse con ello y entonces se levantó. — Vamos a dejar esto en orden. Ha sido la última cena en esta barra. — anunció al mismo tiempo que comenzaba a recoger todo para llevar los trastos al fregadero. Había sobrado comida, la guardaría y le llevaría a su nuevo hogar para no desperdiciar nada. — ¿Ya no te falta nada por empacar? — Preguntó interesado.
Yuuto Shinji
- Si, seguramente no sabes de lo que hablo. - Respondió irónico, igual ya se ponía en pie para acompañarle hasta el fregadero... Rara vez lo hacían de esa manera, pero cuando lo hacían, Sujk fregaba y enjuagaba, mientras él se dedicaba a secar cada trasto para luego acomodarlo en su sitio; en este caso los trastos secos se irían directo a una caja a la mañana siguiente. - Me parece que ya nada quedó sin empacar, fue de la vajilla que usamos, claro esta. - Explicaba al recibir el último de los platos.
Sujk Arkhelism
— Ideas tuyas. — Neceó una vez más. Fuera de aquellos comentarios a doble sentido, se dedicó a lavar los trastos que había ensuciado. Yuuto era un buen ayudante y secaba y ordenaba todo como ya se venía haciendo costumbre. — Uhm... Todo está en orden. Aunque... debemos comenzar a ver qué muebles ya no servirán para nuestro nuevo departamento. — Explicó; debían de ir viendo qué cosas se iban a un cuarto de visita y cuales se quedaban en su habitación. Aunque, a su parecer, todas las cosas se irían en su mayoría, a los cuartos de visita. Le pasó el último plato, pero entonces se lo arrebató y se posó detrás de él, y apropósito se inclinó más, apachurrando el cuerpo de su menor cuando estiró exageradamente su mano para dejar el trasto en su lugar.
Yuuto Shinji
- Pienso que eso podríamos ir haciendolo mientras van bajando todo de los camiones de mudanza una vez que estemos allá ¿no? - Si la elección de cosas sería complicada, pero no por ello menos interesante. Tenían todos esos días de asueto para terminar de adaptarse al nuevo hogar... esos eran sus pensamientos mientras extendía la mano para recibir el último plato, pero parecía ser que sensei se haría cargo de este y, antes de siquiera intentar salir de la cocina, su cuerpo se vio acorralado por el del mayor a su espalda. - Ejem... - Carraspeó mirando fijo el sitio en donde habían dejado apilada la vajilla. - Oportunista...
Sujk Arkhelism
— Ajá... creo que podemos hacer eso mientras tanto. — Le dio completamente la razón; ahora había otro asunto qué atender. El menor carraspeó la garganta y él puso sus manos, una de cada lado de aquella base donde estaba recargado el menor. Lo había acorralado mientras ponía una mirada de "No sé de lo qué hablas". Su cuerpo por ende, se pegó más al del menor; le estaba molestando pero también lo estaba disfrutando. — Gracias por ayudarme... — Casi le susurró al oído.
Yuuto Shinji
La presión contra su cuerpo era mayor... Sentir tanto así el calor corporal de Sujk le alteraba, le ponía en alerta y sobre todo... le permitía dejarse llevar a lo que tuviese que ocurrir. Y hoy... en su última noche en el que ya no era el departamento de sensei, deseaba que ocurriera el amor, nada sexual ni mucho menos, simplemente un pretexto para dejar aflorar el afecto que se tenían, ese que era el principal motor para llevar acabo esa nueva aventura juntos. - No hay de qué... - Fue su turno de susurrar al girar levemente el rostro, a modo de que los labios de su pareja le rozaran en la mejilla. - Gracias a ti por todo... desde siempre... - Agregó mientras cerraba los ojos y se giraba sobre sus talones para poder quedar finalmente de frente.
Sujk Arkhelism
Claro que sabía de qué modo llegar cuando se trataba de algo sexual entre los dos, cosa que no aplicaba ahora, solamente quería estar junto a su menor y hacer la mejor despedida de su antiguo hogar. La mejilla de su novio rozó con sus labios y él no hizo más que suspirar. — Oye... tú también haces mucho por mí... Eres el mejor. — Ahora no lo tenía acorralado, pues cuando éste se dio la vuelta, le sujetó por la cintura y pegó su frente a la contraria. — No sabes cuánto me gusta la idea de formar un nuevo hogar contigo... — Le confesó. — Cuanto deseo vivir más aventuras a tu lado...
Yuuto Shinji
- No soy el mejor... - Refunfuñó con una sonrisa, un gesto que solo denotaba su manía por querer llevarle la contraria pese a lo a gusto que se sentía ahora que le tomaba por la cintura y sus rostros se encontraban tan cerca. - Es como si fueras mi familia casi formalmente... - Rió por lo ridículo, pero certero que eso sonaba. Cerró sus cansados ojos y llevó los brazos a rodearle por el cuello... Ni siquiera era que buscasen algo más intimo, el beso no se hacía inminente, pero... al menos de su parte, algo le impedía el no separarse de su pareja en lo más mínimo. - Mi pequeña familia...
Sujk Arkhelism
—¿Por qué siempre has de refunfuñar...? — Se quejó, arrugando un poco su nariz de una manera divertida. Sonrió sinceramente cuando el otro le dijo que era como su familia y casi podía sentir lo cálido que era ese abrazo al rededor de su cuello. — Somos una familia secreta... recuerda eso... — Así era. Ambos sabían que debían cuidarse ahora más que nunca. Cerró sus ojos muy levemente y poco a poco le dio cortos y cariñosos besos... Sentía como esos labios se pegaban un poco a los suyos al tratar de robarle uno que otro beso que era relativamente corto a comparación de los que solía darle siempre.
Yuuto Shinji
Si, siempre debía refunfuñar, ni qué Sujk no le conociera. - Pequeña y secreta... También... cuidadosa... discreta... - Sensei le interrumpía cada una de sus palabras. Y él por su parte con las rodillas se ayudaba a hacerle retroceder sobre sus propios pasos, era momento de ir a la cama. La mudanza se pondría bastante pesada al día siguiente y extraña y prematuramente él comenzaba a sentirse realmente cansado. - Llevame... a la cama... - Susurró sobre la boca ajena una vez consiguió hacerle salir al pasillo, no sin antes apagar la luz de la cocina a tientas. - Muero... de sueño...
Sujk Arkhelism
— Así será... somos una familia extraña... — Sonrió entre cada beso dado y claro, le siguió con pasos torpes hasta el pasillo, luego de ahí, hasta llegar casi a la habitación. — Vamos, no quiero que te quedes dormido aquí. — Se separó de inmediato y entonces le tomó de la mano para dejarlo hasta la cama. Allí, esperó que a se recostara, así pues, le cobijó perfectamente. — Buenas noches... Descansa... — Y él se fue del otro lado de la cama cuando estuvo allá, se metió con todo el cuidado posible ya que Yuuto se veía más dormido que nada, entonces... decidió abrazarlo y a ese mismo tiempo le cobijó los pies con los propios. Estaba cansado también así que solamente cerró los ojos y se dejó vencer por el sueño, había sido una noche realmente agradable.
Yuuto Shinji
Ni siquiera alcanzó a dar las buenas noches cuando sensei ya le tenía bien arropado en la cama y él sumido en sus sueños en cuanto la cabeza tocó la almohada. Mucho menos reparó del momento en que su pareja le hiciera compañía entre las sábanas... Tenían un día muy largo al cual enfrentarse, eso era lo único en lo que, aun en sueños, podía reparar.

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