Yuuto Shinji
Esa madrugada tuvo suerte... Si bien el día anterior no había tenido oportunidad de estar en contacto con su pareja, hoy tenía la gran fortuna de encontrarse de vuelta en casa luego de cuatro días de tortura durmiendo en la oficina. Arrastrando los pies por el pasillo y tanteando las paredes para permanecer en total oscuridad en un departamento cuyas luces tendían a lastimar los ojos cuando estos más cansados se encontraban, fue que terminó por llegar hasta la habitación principal.
A esas horas no fue extraño que ni siquiera una de las lámparas estuviera encendida a los lados de la cama. Muy probablemente Sujk daba por hecho que nuevamente estaría fuera de casa... Complicado sería intentar buscar el pijama sin ayuda de ninguna clase de iluminación, por lo que en esta ocasión tuvo que recurrir a la poca luz de la que le podía proveer la pantalla desbloqueada de su móvil; por lo que con movimientos más que torpes consiguió cambiarse la ropa por la de dormir.
Casi que maldijo a todos los dioses al golpearse el dedo pequeño del pie con una de las patas de la base de la cama, pero con un accidentado éxito consiguió llegar al lado de su pareja... Al amanecer le esperaba un fabuloso día libre y por ahora no le interesaba ninguna otra cosa que no fuese el acompasar su respiración al mismo ritmo que tenía aquella espalda a la que ahora se aferraba para evitar que sensei tuviera la más mínima posibilidad de patearle... como acostumbraba a hacer cuando en mayor sueño profundo se encontraba.
Casi que no tardó nada en conseguir que el cuerpo ajeno se relajase entre sus brazos y al poco rato terminó rindiéndose al sueño... No había nada como volver a casa.

0 comentarios:
Publicar un comentario