lunes, 21 de diciembre de 2015
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21 de Diciembre de 2015: Un mono destrozó mi sudadera.
8:42
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Yuuto Shinji
Cuando decidió que deseaba ir a Kyoto iba con toda la certeza de que tendría que culturizarse como ni en su edad escolar le habían exigido hacer... Bien se sabía que se trataba de un sitio lleno de templos budistas, sintoistas... Que en la antigua capital de Japón era en donde se encontraban los que a nivel mundial se consideraban patrimonios de la humanidad. Sin embargo, el calante frío no le permitía disfrutar a consciencia de la mayoría de los recorridos y podría asegurar de lo que más había gozado en realidad era de ir en compañía de sensei. Definitivamente tendrían que ir en otra época del año...
Pese a todo, esa mañana mientras desayunaban y se debatían acerca de lo que podrían realizar ese día, fue que el mesero en curso les sorprendió entrometiendose en su conversación con un "¿Y se irán de Kyoto sin visitar el Parque Iwatayama?". Luego de fruncir el ceño y reconocer que vagamente el nombre le sonaba, pidieron sus alimentos y decidieron que esa tarde le pedirían al taxista en curso que les llevara al dichoso parque... GRAN error: El auto avanzaba a gran velocidad y estuvo así por lapso de casi una hora, alejándose de la civilización y acercándose a la zona montañosa de Kyoto que hasta entonces no habían ido a visitar.
El Parque Iwatayama se trataba de una reserva natural rodeada de montañas y bosques con bambú que más de treinta minutos les costó recorrer. Podría decirse que había sido el único día en que se olvidó del frío... Todo el camino, desde donde el taxi les dejó, fue una subida interminable... pero mil veces valió la pena en cuanto adquirieron su entrada y se les explicó cuan sumisos y respetuosos debían mostrarse con los monos que habitaban el lugar. Así era, la reserva natural estaba hecha para cuidar de conservar la población de esos macacos a los que podía alimentarse si se tenía precauciones y tomar fotografías siempre y cuando... ¡Los monos accedieran!
Panoramas preciosos, un mono llevandose la sudadera que decidió sujetarse a la cintura luego de entrar en calor y muchisimas fotos graciosas con los animales de fondo... Cuando bajaron de la zona montañosa para tomar el taxi de vuelta tropezó tantas veces como nunca en su vida y todo por ir mirando la pantalla del móvil con el montón de fotografías realizadas. Estaba anocheciendo cuando recién volvían a la zona urbanizada de Kyoto y fue entonces que, más tranquilo luego de pasada la emoción, empezó a quejarse de los golpes del día. - Tks... ¿Trajimos ungüento para raspones y golpes? - Preguntó a su novio. - No recuerdo si los eché y lo de las rodillas seguro que me quedará morado para mañana... - Quizás bajando del taxi pudieran ir en busca de una farmacia de emergencia. Y aún así continuaba deslizando las imagenes en la pantalla táctil del móvil pese a sus muecas adoloridas.
Sujk Arkhelism
A pesar de no explorar más allá de Kyoto, sus vacaciones estaban siendo relajantes. Tal vez… y solo tal vez podrían ir a otra prefectura para Enero, el regresaba a Tokyo el 3 de ese mes, y todo el resto lo tenía libre, lo suficiente como para ir una semana de vacaciones con Yuuto. No se trataba de ser aguafiestas ni mucho menos, al menos salir a otras ciudades siempre les hacía bien y que mejor que tener un viaje doble, ahora en compañía de Waccha… Debía planteárselo al menor, quizá y hasta podían tomarse un par de semanas para alargar más su estadía. Recorrer lugares y ser unos aventureros sin miedo al mundo. Eso pensó mientras tomaba sus alimentos de manera tranquila.
Esa tarde no tenía idea de a donde es que podrían ir, habría que darle uso al Yukata que su menor había empacado y tenía un buen lugar para ello, también debía sugerirle aquello al menor, mañana era su último día en Kyoto y habría que celebrarlo a lo grande, no quería partir a casa de sus padres sin cerrar el viaje con broche de oro. Para cuando quiso hablar, Yuuto había fijado un lugar para pasar la tarde, a él no le pareció mala idea.
El parque Iwatayama, era más bien famoso por la naturaleza y el patrimonio que su cuidad le daba, era de las atracciones donde la gente no podía faltar. Tan lleno de árboles frondosos y con un enorme lago, más enorme que el de templo pasado. Los monos eran lo principal que llegaba atraer a las personas y a Yuuto no le fue tan bien, puesto que uno de esos animales logró llevarse una de sus pertenecías. No pudo evitar reír y soltar el comentario de “No puedo creer que un mono sea más fuerte que tú”. Era lógico que estaba burlándose de la poca fuerza de su guitarrista.
De regreso, durante el trayecto… Los pies de Yuuto falsearon tantas veces que no pudo evitar extrañarse, tropezaba y caía, todo a consecuencia de mirar el móvil. Revoleó los ojos, no deseaba llevarse al otro con moretones en todos lados, se detuvo y le arrebató el móvil para echárselo al bolsillo de su pantalón. —Creo que sí, siempre empacas la farmacia cuando vamos de viaje. — Tomó la mano de éste y le obligó a caminar. —¿Quieres que te lleve de a caballo hasta terminar el recorrido? — Le sugirió divertido, Yuuto parecía agotado por la caminata. Las demás personas iban lo bastante lejos y ellos eran los últimos.
Yuuto Shinji
¿Qué siempre empacaba la farmacia? - Tks... - Chasqueó la lengua, aunque no supo si estaba rezongando porque acababan de quitarle su preciada y recién adquirida galería o porque el otro insinuara que exageraba con eso de tener fármacos siempre a la mano. - Si no fuera por este hombre precavido en casa estarías yendo una y otra vez a la farmacia por tener un botiquín practicamente vacío. - Curioso observó el bolsillo en el que se guardó su telefono y ya iba maquinando la manera de sacarselo de ahí, pero entonces la broma de Sujk llegó a atacarle directamente en el ego. - Un mono resulta más fuerte y rápido que yo... Ha destrozado la sudadera que me regaló mi pareja en mi pasado cumpleaños y ahora tú insinúas que no llegaré al sitio de taxis por mi propio pie. - Dramatizando se llevó una mano a la frente y se apoyó en un árbol en fingida actitud derrotada... La verdad que una de sus rodillas si que le falseaba luego de un golpe recibido al tropezar mientras intentaba recuperar la sudadera, ahora rota, que llevaba al hombro.
Sujk Arkhelism
—Yo no he reclamado nada acerca de los medicamentos que cargas. — Se excusó de inmediato para luego reír a leves carcajadas, la verdad es que su novio era lo bastante cuidados con cosas de salud, siempre iba preparado para toda ocasión. — Te compraré otra, o bien... puedes escoger la que más te guste. Hay muchas opciones, mientras venga de mí, no me importaría darte muchas sudaderas. — Para cuando quiso seguir el camino, pensando en que le otro le iba a ignorar, éste se detuvo y se acercó hasta el otro y se puso de espaldas. —¿Puedes subir o me agacho? — Inquirió no muy seguro de la respuesta del otro. Aún falta un largo camino para ir a donde los taxis y el paisaje nocturno sería buena opción para hablar de cualquier cosa.
Yuuto Shinji
- ¿La que yo quiera? - Elevó una ceja deshaciéndose de su actitud dramática y terminando por apoyar la espalda por completo en aquel hombro. - Será tu problema si entonces me quedo con esa que habías comenzado a usar para dormir cuando empezó el invierno. - Sensei se acercaba. ¿Iba en serio aquello de que le llevaría de a caballo? Parpadeó un par de veces inseguro y pronto se dio cuenta de que la confusión le hizo pasar a la vergüenza. - ¿Pero me bajarás antes de llegar al sitio de taxis? - Fue su nada discreta manera de decirle que no le agradaría que el resto de turistas le vieran en tal situación.
Sujk Arkhelism
—Te la puedo dar. —Cedió sin problemas cuando hablaron de la prenda en cuestión. La verdad no le costaba nada regalarle ese tipo de cosas al menor, no esperaba nada a cambio, lo hacía porque le gustaba y no había más explicaciones.
Cuando menos lo sintió, Leda ya estaba más que listo para que lo cargasen, así que tomó esas piernas y las sostuvo con fuerza para luego echarse ese cuerpo sobre la espalda. En realidad no pesaba, era lo bastante liviano. — ¿uh? — Se quedó pensativo ante lo que el menor le pedía y... — Claro, te bajaré, ¿no confías en mí? — Así pues, comenzó a caminar con su menor sobre la espalda. — Yuuto... Quiero proponerte algo. — Hizo mención de lo que tenía en mente...
Yuuto Shinji
- Eh... - Canturreó pensándose la mejor respuesta a la pregunta aquella que le sonaba a que iba con segundas. - No es que no confíe en ti... pero debes admitir que sueles meterte conmigo en cuanto se presenta la oportunidad. - Vaya, que al hombre quizás le confiaría hasta la vida y quiso reconfortarle al abrazarle con cuidado por el cuello y apoyando el mentón sobre su hombro, pero... - ¿Eh? - Llamó su atención el que de repente Sujk le cambiase de tema radicalmente. - ¿Pasa algo? ¡Oi! Mira al frente. - Ordenó pues tenía la impresión de que sensei intentaría buscarle la mirada para hablarle de lo que sea que quisiera hablar. - Si caemos los dos cuesta abajo será bastante patético...
Sujk Arkhelism
—A ti te da vergüenza que te vean conmigo que es diferente. — Lo dijo en tono ofendido. La verdad es que no se ponía a reparar tanto en la gente, ni mucho menos en que a Yuuto no le gustaba que los viesen en público, solamente estaba bromeando. Por un momento perdió un poco el equilibrio cuando el menor comenzó a gritonear de aquella manera para que se fijase en el camino. — Oye... si gritas así, es seguro que nos demos un buen golpe. — Bufó. — Nuestro último día en Kyoto será mañana... Y, estaba pensando que, después de volver de casa de mis padres, podemos ir de viaje a otro lugar... El mes de enero esta libre, pero... No sé, todo depende de ti. — Sugirió.
Yuuto Shinji
- Sabes que no es eso... - Replicó, pero aún así lo hizo en un tono tan bajo que sonó como si estuviese siendo él quien fuera regañado. - Solo... - Estaba por explicarle qué era lo que le causaba conflicto de que les vieran en esa situación justo cuando percibió que la tierra se movía bajo ellos. - ¡Cuidado! - Volvió a gritar ignorando por completo la observación del otro, de paso le abrazó con mayor fuerza que estaba seguro que al menos unos segundos si le cortó la respiración, pero por lo menos pudo plantearle ideas para el inicio de año. - Tengo libre todo el próximo mes, con algunas cosas que puedo resolver en la portatil desde casa, pero... ¿A donde te gustaría ir? - Aún recordaba que el pasado mes de enero había sido él quien insistió en ir al TokioDisney.
Sujk Arkhelism
—¿Uh? — Giró un poco la cabeza para poder mirarle, ¿le estaba dejando escoger el lugar para las próximas vacaciones...? —¿Estás dejando que yo elija? — sonrió, echando a andar sus pasos nuevamente al detenerse breves segundos para mirarle. — No sé, pero... si me das tiempo en lo que estoy en casa de mis padres, te puedo dar una respuesta. Quiero que nos dediquemos tiempo completo a nosotros. Sé que por ser navidad estamos con el pendiente de ir a ver a nuestras familias y demás pero... Quiero estar contigo sin tener que preocuparme por otras cosas. Desaparecer un poco de los demás... — Sí, ese era su más grande deseo. Llevarse a Yuuto sin tener que rendirle cuentas a nadie, sin tener que lidiar con el trabajo... Solos ellos y sin nada de por medio. —¿Qué te parece mi idea? Lo merecemos, ¿cierto?
Yuuto Shinji
- Esta relación no es una anarquía, así que ni te hagas el sorprendido con que ahora te pida que elijas el lugar. - Eso debía dejarlo en claro... si, quizás a veces hacía una que otra rabieta, pero de eso a que siempre se hiciera lo que él decía, pues... Bueno, mejor no pensaría en ello. Las luces del sitio de taxis se veían cada vez más cerca y bajo sus antebrazos sentía la respiración de sensei agitada. Llegando al hotel le compensaría de alguna manera. - Tiempo para nosotros... Tiempo completo. - Sonrió recreándose con la sola idea ahora que contemplaba el firmamento nocturno bañado en estrellas. - ¿Sabes que estaré libre hasta pasando el 2 de enero? - No recordaba haberselo dicho, pero no estaría mal que lo tuviera presente. - Entre limar asperezas con Yuko y organizar estas fiestas con mis padres, me tendrán algo atareado... - Suspiró apoyando la frente en la nuca del mayor. - ¿Me perdonarás si no puedo escribirte mensajes de texto cada noche? Aunque intentaré hacerlo...
Sujk Arkhelism
—Me sorprende porque eres tú quien siempre elige los lugares. Pero no me molesta, siempre y cuando estemos los dos. — Confesó, debía hacerlo... Gustaba de cumplir cualquier capricho de su pareja y no lo iba a negar. Estaban cerca de la base de taxis, era hora de bajar a su guitarrista. —Sabes que yo no tengo problema con ello, y por el contrario, yo trataré de escribirte. Me iré a casa de mis padres el 23 y regreso el 3 de enero, tampoco te había avisado, pero te prometo que tendrás un mensaje mío a diario. No pienso dejarte ni un momento. Regresando prometo compensarte y darte todo mi tiempo... — Estarían de vacaciones de nuevo y eso le ponía contento, no veía la hora de estar de nuevo con el menor en otro lugar. Así pues, bajó al otro antes de llegar a la base. —Listo, así no sufres vergüenzas. — volvió a retomar el tema de un principio.
Yuuto Shinji
- Haré lo mejor posible ¿si? - Le aseguró muy bajito y hablandole al oído ahora. - Aunque sea algo breve, también intentaré que sea a diario... Vete tú a saber si en casa de tus padres alguna ex quiera robarte la atención que solo a mi me debes. - Bromeó, aunque bien sabía que en el fondo sus celos continuaban siendo menos que incontrolables. Sujk le bajó al suelo y aprovechó para contemplar las condiciones de su destrozada sudadera. - Más vergüenzas pasaré si me pongo esto encima. Supongo que me iré solo con el sueter puesto... - Acotó acomodándose esa prenda que era la única que llevaba vistiendo a esas horas. Fue así que llegó a la ya corta fila de espera de los taxis.
Sujk Arkhelism
— No me interesan las mujeres, solamente me interesa que esa persona a la que tengo en mente todo el tiempo, sepa qué estoy haciendo y que le procuro aún en la distancia. — Y aunque pareciese un novio de lo más cursi, la verdad era esa. — Cielos, olvida la sudadera, te daré la quieras... — sonrió y a fila del taxi avanzó rápido, pronto ellos abordaron uno y le indicaron el lugar a donde debían ir.
Yuuto Shinji
- Más te vale... - Le advirtió justo cuando les dieron el pase para abordar. Dentro del auto se encargó de arrebujarse contra el cuerpo de su baterista... si, lo típico cuando se sabía en un sitio seguro. - Entonces dame la que llevas puesta bajo la chamarra. - Bromeó y antes de que el otro intentará cualquier tontería se apresuró a tomarle una mano para impedirle cualquier posibilidad de quitarse ninguna prenda de encima. Sería otra vez más de una hora de trayecto. - Me conformo con que me abraces... - Pidió desviando su mirada hacia la ventanilla.
Sujk Arkhelism
—Mi madre sabe que ya eres mi novio y no va a dejar que ninguna mujer se acerque a su hijo, la tienes de su lado. — aquel detalle se lo mencionó para que el menor no se preocupara. —¿Uh, esta...? — Señaló la sudadera que llevaba debajo de la chamarra y cuando quiso quitarse la prenda, su novio le detuvo, luego de eso, éste le pidió que lo abrazase. —No deberías conformarte con eso... — Murmuró y extendió sus brazos para atrapar a su pareja, pegándolo contra su pecho.
Yuuto Shinji
- Tu madre podría querer nietos y ahí yo no tendría mucho por hacer... - Argumentó y los brazos de sensei ya estaban esperando por él que no se hizo del rogar para acurrucarse contra su pecho. De reojo observó que el chofer, a diferencia de los de Tokio, reparaba unos segundos en ellos para luego desviar la mirada... Suponía que ahí eran más tradicionalistas. - Soy una pareja que se conforma con poco, debes sentirte afortunado.
Sujk Arkhelism
—Entonces... — Ahora que estaba contra la sien de su menor, ignorando las miradas poco indiscretas del chófer, le susurró... —Sigamos intentando para darle un nieto a tu suegra... — Era obvio que aquello iba con doble sentido. ¡Al diablo con los nietos! Él no quería pensar en esas cosas, estaba feliz con Yuuto a su lado y el único hijo que tenía era Waccha. — Me siento afortunado desde que pusiste tus ojos en mí...
Yuuto Shinji
¿Entonces...? Con curiosidad le permitió acercarse hasta su oído, pero la respuesta a todos los problemas de natalidad del mundo no hizo más que sacarle una sonrisa divertida. - ¿Acaso dirás a tus padre "Sigo en la tarea" sin lograrlo? - Bufó. - Si por ti fuera intentarías a diario a sabiendo que es caso perdido. - Para su sorpresa él mismo ya estaba pasando un brazo por debajo del cuerpo de sensei y otro por encima para rodearlo por completo. - Desafortunado momento ¿no? - Era broma, debía de ser broma con lo agradable que se estaba contra el cuerpo de su pareja.
Sujk Arkhelism
Rió sobre la sien del menor por lo tonto que era a veces planteando esa clase de cosas hacia con su pareja. — En todo caso... Te haría el amor las veces que sean necesarias sin poner el pretexto de "hacer el intento". — Ya que estaban en ambiente, él también rodeó el cuerpo ajeno con sus brazos, aún más fuerte que antes. — Eres todo un caso... Por tu culpa estoy aquí y así...
Yuuto Shinji
- Para eso no pongas pretextos... Sigue haciendo las cosas sin permisos. - Con morosidad restregó su frente contra la barbilla de sensei. Elevó el mentón para poder acariciarle la mandíbula con la punta de la nariz y mandó al diablo con una mirada severa al taxista que de cuando en cuando les dirigía gestos exasperados a través del espejo retrovisor. No estaba en Tokio y ahí eso no le preocupaba tanto. - Tú eres un caso... aún no puedo creerme que me conquistaras por andar en ropa interior por el centro comercial. - Y las bromas continuaron.
Sujk Arkhelism
—¿He pedido permiso para tocarte...? — Aquellos temas entre ellos ya eran un poco más manejables, no les daba pena alguna platicarlos porque lo hacían de manera íntima, tampoco lo gritaban a los cuatro vientos. — Aún recuerdo que ese día hiciste trampa... No sé cómo diablos me enamoré de ti luego de años de amistad...
Yuuto Shinji
- No. Nunca pides permiso para tocarme, besarme, abrazarme, meterme mano... - Enumeraba alzando uno a uno los dedos de su mano izquierda que tenía libre por encima del cuerpo del mayor. -¿Yo hice trampa?- Se hizo el desentendido- Recuerdo que ambos cumplimos el castigo. Fue una... - De pronto se encontró a si mismo tallandose los ojos con ambas manos. - Fue una suerte que no compartiera tus gustos de ropa interior en ese entonces... - Bostezó con verdadero cansancio. La cuesta arriba para llegar al parque de los monos le había dejado agotado y de regreso, con las piernas lastimadas, más cansado quedó. - Tengo sueño... - Se quejó a sabiendas de que camino les faltaba bastante.
Sujk Arkhelism
— Ahí tienes varios motivos por los cuales no debes poner quejas... — Aunque la lista fuese grande, no pediría permiso para hacer esas cosas a las que ya estaba acostumbrado. — Qué bueno que ya no usas ese tipo de ropa interior, me gusta como se te ven los bóxer... — Rió ante su descaro por decir aquello. — ¿Por qué no te duermes? Aún falta para que lleguemos y no creo que puedas aguantas hasta allá. — Advirtió.
Yuuto Shinji
Un fuerte codazo fue lo que se ganó sensei luego de su acertada observación acerca de la ropa que ahora vestía. - Tú me prefieres sin ropa. Si por ti fuera parecería esclavo griego con un simple subligatum. - Volvió a bostezar y se dio cuenta de que sus intentos por llevarle la contra eran cada vez más débiles, le estaba venciendo el cansancio. - Se que falta mucho... - Balbuceó. Contradictoriamente ya estaba acomodándose mejor en el pecho de su baterista y de paso subió los pies en el asiento... una vez se supo cómodo cerró los ojos. - Aunque sea en modo sonámbulo, pero hazme llegar a la... cama... sensei... - Las últimas palabras fueron balbuceadas antes de quedarse profundamente dormido entre el pecho y regazo de su pareja.
Sujk Arkhelism
— Te prefiero de esa manera y muchas más... Serías mi esclavo griego con subligatum. — Bromeó y aún así, Yuuto no pudo más... se estaba dando por vencido y eso significaba que estaba a punto de dormir, esa manera de acomodarse le indicó que estaba más que listo para dormir el resto del camino. Él estaría al pendiente para la hora de sus llegada. Entonces, decidió esperar pacientemente hasta llegar al hotel, allá llevaría al otro en calidad de costal si era posible, por ahora solo le cuidaría entre sueños.

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