viernes, 7 de agosto de 2015

7 de Agosto de 2015: Diferentes aversiones...

 
Yuuto Shinji
Tal vez sonaría cruel lo que pensaba, pero había sido un alivio ver que la noche anterior no hubo ni santo ni seña de Sujk, no se encontraba todavía con la suficiente valía como para entablar un reorganizativa conversación con el mayor. No fue así al día siguiente, cuando al llegar de la oficina se topó con su pareja en el quinto sueño recostado en el sofá… El hombre parecía más muerto que en esta vida terrenal, por lo que optó por no incomodarle. Si, podría improvisar una posible “cama de sofás”, pero… por una parte los muebles de la nueva sala pesaban lo suficiente como para no conseguir moverlos por sí mismo y por otro lado… no estaba del todo seguro de querer que sensei fuese lo primero que se encontrase al despertar.

Esa noche tuvo que irse a la cama a solas y eso gracias a que Waccha parecía recio a la idea de separarse de su amo. Normal considerando el prolongado tiempo en el que estuvieron separados, se pensó… Con cierto recelo consiguió dormir y despertar a buena hora como para partir de casa antes de que su novio “resucitara”. Eludir al mayor en el trabajo era bastante más sencillo.

La tristeza y el arrepentimiento le embargaba… No era posible que ya estuvieran de vuelta ambos en el mismo hogar y él no pudiera enfrentar los problemas de su agenda con Sujk. El tiempo se lo comía a pasos agigantados… El próximo lunes comenzaría a prácticamente vivir en otra ciudad, su ámbito laboral que ahora se desarrollaría en la vida vespertina, no le permitiría volver a casa la mayor parte de la semana. Las responsabilidades le imposibilitarían lo suficiente como para no poder hacer más allá que comunicarse con su pareja con e-mails, mensajes de texto… Pésima manera de llevar una relación que se suponía ya consagrada en un hogar. De más estaba pensar en que se abstuvo de salir a ingerir alimento alguno a la hora de la comida.

Abstrayéndose de la algarabía que le rodeaba laboralmente, consiguió terminar temprano su jornada como para poder volver a casa a bordo de un taxi.

[SMS]: Voy de camino a casa. Regresa con cuidado, Sujk-kun. [SEND]

Fue el escueto mensaje que le envío al otro para dejarle sobre aviso, pero… como el cobarde que había sido durante las últimas cuarenta y ocho horas, nada más poner pie en casa se dedicó a alimentar a Waccha, darse una rápida ducha y deshacer aquella maleta que dos días antes dejase abandonada a su suerte. Más rápido de lo que imaginó ya estaba en cama… No cenó en absoluto y quizás la falta de alimento más allá de las tazas de té negro en el trabajo, fue lo que hizo que a esas horas de la noche el sueño le atacase de manera afortunada…

A la mañana siguiente sería sábado y ya vería imposible evadir a Sujk, esa noche debía dormir perfectamente para tener una seria conversación con sensei. Si le mandaba a freír espárragos le entendería… Por ahora se dejaría abandonar por los bostezos y los ojos llorosos que no demoraron nada en cerrarse. La noche era calurosa, por lo que no se cobijó con nada y cayó por fin en un sueño profundo.
 
 
Sujk Arkhelism
En la noche se había quedado un poco preocupado y no supo si su novio había llegado o no porque el sueño le había vencido; se suponía que iba a esperarlo y nada. En la mañana había despertado y seguía igual todo, nada se había movido de su sitio… o eso quiso pensar, pues cuando se aventuró hasta la habitación, la cama parecía que había sido ocupada y abandonada de manera reciente, se le hizo bastante extraño, pues Yuuto no tenía la manía de dejarlo solo durmiendo, y al parecer éste había dormido solo en aquella cama, seguro que la noche anterior había llegado. Ahora que revisaba el móvil no tenía mensajes ni nada por el estilo, algo le decía que su novio lo estaba evitando, no siquiera le había avisado que regresaría antes de lo esperado, ni un mensaje en la mañana.

Vaya manera de comenzar su día, debía admitir que la situación le había molestado, pues Yuuto parecía que no quería dar señales de vida con él, no pudo evitar suspirar con pesadez cuando logró meterse a la ducha, él no iba a dárselas de digno, claro que no, pues la noche anterior le iba mandar un mensaje a su novio y a causa del sueño se quedó en el intento de mandarle algo, y el guitarrista por su parte, regresó a casa sin avisar, ahora le eludía y saber por qué.

Molesto y con demasiadas cosas por hacer, fue que llegó a la compañía, Yuuto ya estaba allá, trabajando como si la vida se le fuera en ello y hubo un momento en donde sus caminos se cruzaron, pero sin más ni menos, el menor le eludió una vez más. Suficiente, no estaba allí para lidiar con problemas personales dentro de su ámbito laboral, estaba molesto, sí, y había una razón, esa razón era Yuuto, que parecía divertirse con eludir su presencia durante la tarde.

Él no llegaría a casa esa noche, tenía muchas cosas por hacer, así que su oficina estuvo lista para él y allí permaneció la mayor parte del tiempo, además de que… dormiría allí, justo en el sofá que estaba a un rincón del lugar. No le dio tiempo de revisar el móvil, y justo cuando se estaba acomodando para dormir, sonó, pero le dio pereza levantarse ya que el aparato estaba sobre su escritorio, demasiado lejos para ir por él. El sueño lo estaba invadiendo, el día había sido agotador y debía volver a su hogar temprano, no quería pasar un fin de semana en la compañía, no cuando esos eran los días libres donde podía reponer sus fuerzas; por esa noche solo se dedicaría a descansar, mañana vería a Yuuto, sí o sí.
 

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