Sujk Arkhelism
Por
fin viernes… ¡Joder! Había estado ansiando ese día en toda la semana…
no es como si su trabajo le desagradase para pensarse el fin de semana
con ganas, pero la verdad es que últimamente estaban siendo sometidos a
bastante estrés que solo deseaba llegar a casa y descansar. Sabía de
antemano que a Yuuto lo vería los viernes y por eso mismo ansiaba aún
más el final de la semana… ¿No era lo más normal entre enamorados?
Suponía que sí.
Por la mañana se había dedicado a escoger algunas partituras para no dejar de ensayar, las revisó y luego se metió al estudio para practicar su parte y ver en qué podía auxiliar a Ryu, pues era con el que debía coordinar. Yuuto se encontraba haciendo otro tipo de labores, pero al fin y al cabo, éste terminaba agotado también. No lo vio ni un poco en el transcurso de los días laborales, no hasta esa tarde…
Se había dado un tiempo libre para poder preparar los alimentos y cuando estuvo a punto de darle la caja de obento a la asistente de su novio, se percató de que éste estaba en la oficina revisando papeles, con sus típicos lentes y esa mirada seria pero trabajadora que tanto le encantaba… a decir verdad, todo en Yuuto le gustaba, pero admiraba mucho su manera de trabajar tan concentradamente. Saludó a la mujer aquella y antes de poder darle la caja con comida, le pidió una nota y bolígrafo que tenía en mano… Sería perfecto para alegrarle la tarde, eso pensó. A escondidas y con la curiosa mirada de la mujer, fue que escribió la nota: “Tu admirador se ha dado cuenta de que trabajas mucho y quiere que ahora mismo te tomes un descanso para que comas tus alimentos, de lo contrario no pasará por ti en la noche. Ese baterista que tanto de admira desde el otro lado de pasillo, ha preparado Gyudon, y claro, no puede faltar e zumo preferido de cierto niño. Disfruta la comida y provecho”. La nota había quedado oculta para la mujer curiosa, y él solo comentó: “Debía informarle algo referente al trabajo, pero no quiero molestarlo”. Y con una sutil sonrisa, se retiró de ahí, viendo de reojo como la asistente entraba a la oficina de su novio.
Fue hasta la noche que salió de trabajar, y conforme avanzaban los minutos, no dudó nada en enviar un mensaje de texto a su guitarrista.
[SMS]: Todos están saliendo ya de la compañía, ¿será que tardarás mucho todavía? Estoy esperando en el estacionamiento. Ven pronto, te quiero llevar a casa lo más pronto posible, no sabes cuanta falta le haces a ese par que es ahora tu pequeña familia. En fin, he leído el e-mail que me has enviado, y es mejor que me digas las cosas de frente (risas) Mi cuerpo de mujercita…
[SEND]
No podía dejar de molestar al otro, y es que así era su relación. No todo era cursilería o romanticismo. Al final de cuentas, ellos no eran, ni querían ser una pareja normal como las que ya había y abundaban en ese mundo llamado “Amor”.
Por la mañana se había dedicado a escoger algunas partituras para no dejar de ensayar, las revisó y luego se metió al estudio para practicar su parte y ver en qué podía auxiliar a Ryu, pues era con el que debía coordinar. Yuuto se encontraba haciendo otro tipo de labores, pero al fin y al cabo, éste terminaba agotado también. No lo vio ni un poco en el transcurso de los días laborales, no hasta esa tarde…
Se había dado un tiempo libre para poder preparar los alimentos y cuando estuvo a punto de darle la caja de obento a la asistente de su novio, se percató de que éste estaba en la oficina revisando papeles, con sus típicos lentes y esa mirada seria pero trabajadora que tanto le encantaba… a decir verdad, todo en Yuuto le gustaba, pero admiraba mucho su manera de trabajar tan concentradamente. Saludó a la mujer aquella y antes de poder darle la caja con comida, le pidió una nota y bolígrafo que tenía en mano… Sería perfecto para alegrarle la tarde, eso pensó. A escondidas y con la curiosa mirada de la mujer, fue que escribió la nota: “Tu admirador se ha dado cuenta de que trabajas mucho y quiere que ahora mismo te tomes un descanso para que comas tus alimentos, de lo contrario no pasará por ti en la noche. Ese baterista que tanto de admira desde el otro lado de pasillo, ha preparado Gyudon, y claro, no puede faltar e zumo preferido de cierto niño. Disfruta la comida y provecho”. La nota había quedado oculta para la mujer curiosa, y él solo comentó: “Debía informarle algo referente al trabajo, pero no quiero molestarlo”. Y con una sutil sonrisa, se retiró de ahí, viendo de reojo como la asistente entraba a la oficina de su novio.
Fue hasta la noche que salió de trabajar, y conforme avanzaban los minutos, no dudó nada en enviar un mensaje de texto a su guitarrista.
[SMS]: Todos están saliendo ya de la compañía, ¿será que tardarás mucho todavía? Estoy esperando en el estacionamiento. Ven pronto, te quiero llevar a casa lo más pronto posible, no sabes cuanta falta le haces a ese par que es ahora tu pequeña familia. En fin, he leído el e-mail que me has enviado, y es mejor que me digas las cosas de frente (risas) Mi cuerpo de mujercita…
[SEND]
No podía dejar de molestar al otro, y es que así era su relación. No todo era cursilería o romanticismo. Al final de cuentas, ellos no eran, ni querían ser una pareja normal como las que ya había y abundaban en ese mundo llamado “Amor”.
Yuuto Shinji
Definitivamente se trataba de un día bastante complicado. A penas tuvo tiempo suficiente como para tomar una ducha en las regaderas de la compañía y dedicar toda su mañana a beber café y trabajar frente al portátil, salir y entrar una y otra vez de la oficina hizo que en un momento dado dejase de sentir los pies, pero que el alivio le llegase nada más volvía a tomar asiento frente al escritorio… Café y más café… Rogaba por que un día de estos no terminaran por diagnosticarle una ulcera gástrica a causa de eso.
No había porque se tan extremista, igual los fines de semana terminaba comiendo saludablemente… Y hablando de comer saludablemente, fue a la hora de comida que una de las tantas asistentes de departamento le hizo llegar su tan acostumbrada dotación culinaria que bien sabía de parte de quién provenía. Simplemente agradeció y pese a que sus tripas le traicionaron al comenzar a protestar nada más abrir la curiosa caja de obento… Tuvo que hacer una pausa dramática para leer una pequeña nota que venía atorada entre la tapa y base de su comida.
“Su admirador”… Sujk sabía cómo levantarle los ánimos por muy estresados que se encontrasen. Ambos estaban viéndose sometidos a una rutina laboral pesada y aún se daba a la tarea de ser lo suficientemente detallista como para que la comida le supiera todavía mejor. ¡Joder! Pero que ganas de estar ya frente a él y hacerle pagar a la buena todas las cosas que, aún después de más de un año de relación, continuaba revolviendo en su mente enamorada. Sin embargo, por mucho que durante el resto de la tarde aquellas mariposas en el estómago habían estado haciendo de las suyas con él… Fue el final de aquel mensaje de texto que recibió al entrar la noche… Lo que mandó al traste a las mariposas que dejaron de revolotear peor que si las hubieran bañado con insecticida.
Tomó la portátil y la metió en el bolso con su equipaje de la semana, se vistió una sudadera con capucha… la color negra, esa que fuese la primera que sensei le obsequiase indirectamente y entonces apagó las luces del lugar para salir rumbo al elevador, sitio en el que comenzó a teclear un mensaje de respuesta.
[SMS]: ¿Recuerdas que mencionaste antes que mis insultos te excitan? Voy a ser lo suficientemente cruel como para insultarte y no hacerme responsable: Viejo idiota y pervertido que solo piensa en “mujercitas” [SEND]
El mensaje fue enviado en el momento justo en que salió al estacionamiento y se encaminó furibundo en dirección a ese auto que ya visualizaba y que tan bien conocía.
Sujk Arkhelism
Llevaba algunos minutos palpando la parte del techo de aquel auto. No tenía nada mejor que hacer mientras esperaba a su novio. ¡Estaba aburriéndose! Además de que las ansías no se le iban por ningún motivo. ¿Iba a salir tarde…? Esperaba que no, porque entonces la espera sería eterna. Aunque por alguna razón ya se presentía que todos en general saldrían casi a la misma hora, pues la semana había estado agotadora en verdad.
Fue dentro de sus pensamientos que el móvil comenzó a vibrar dentro del bolsillo de su pantalón… ¿Era verdad? ¡Claro que lo era! Se desperezó y rápidamente fue a revisar el mensaje, era de Yuuto. Sonrió como idiota cuando leyó lo que el otro le escribía y cuando fijó su vista al frente, se percató de que su guitarrista estaba por acercarse al auto.
—Buenas noches. — Le saludó una vez que o tuvo dentro del auto. Sí, tenía esa sonrisa de “Me pasé de listo pero no me importa” plasmada en los labios.
Yuuto Shinji
A grandes zancadas se acercaba al auto y una vez estuvo al lado abrió sin problemas la puerta para luego dejarse caer pesadamente en el asiento del acompañante, sitió en el que se hundió para luego suspirar largamente. Se llevó ambas manos hasta la cara y la repasó un par de veces antes de comenzar a tallarse los ojos. - No entiendo... - Respondió a su saludo sin quitarse las manos de encima. - ¿Cómo haces para que ya no pueda molestarme en serio contigo con cada tontería que se te ocurre? - Finalmente dejó ambas manos sobre su maleta, esa que ahora yacía en su regazo, al tiempo que giraba el rostro en dirección al baterista, al cual miraba con el ceño fruncido y con un mohín no del todo divertido. - Buenas noches.
Sujk Arkhelism
Él no tenía intenciones de pelear con su novio, mucho menos de seguirlo molestando cuando ya lo había hecho suficiente a lo largo de la semana, conocía sus limites. Y ahora veía con mucho interés las acciones ajenas sin borrar su sonrisa. — Yo no hago nada. Creo que tienes autocontrol. — Llevó su dedo índice a los labios de su novio y los pockeó. —Deja de mirarme con cara de berrinche... Sabes que, aunque odies la palabra, luces adorable. — Le hizo aquel cumplido antes de quitar su dedo de esos labios. —¿Vamos ya a casa...?
Yuuto Shinji
Ese dedo sobre los labios le tomó por sorpresa y elevó una ceja a la espera del siguiente movimiento de su novio. Le estaba llamado "adorable" y estuvo a nada de reprenderle con una mordida en esa falange que terminó pockeandole, más Sujk fue más rápido al mantener a salvo su mano. - ¿Quién esta haciendo berrinches? - Rezongó volviendo a hundirse en el asiento y dirigiendo la mirada al frente. Se colocó el cinturón de seguridad y, para no quedarse con las ganas, le dio un suave golpe en el brazo con el puño cerrado. - Vamos a casa.
Sujk Arkhelism
—Tú, nadie más. — confirmó mientras se daba en la tarea de encender el auto y ponerlo en marcha. Minutos antes, Yuuto le dio un golpe leve sobre su brazo. — Deja de maltratarme, ¿quieres? — Le pidió ofendido a modo de broma y salió del estacionamiento. — Y... — Carraspeó la garganta, dejando un poco de intriga en su tono de voz. — ¿Te ha llegado la tarjeta de tu admirador? — Le miró de reojo, con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios.
Yuuto Shinji
- ¿Te maltrato? - Se hizo el desentendido sin dejar de mirar al frente y poniendo su mejor cara de asombro - Juraría que soy yo el maltratado emocionalmente en esta relación... - Tal afirmación terminó por hacerle reír a carcajadas, pero fue la pregunta de sensei la que le hizo tranquilizarse. - ¿Tarjeta? - Ahora venía la suya, de algún modo debía cobrar venganza por su mancillada dignidad. - ¿De qué hablas?
Sujk Arkhelism
Por un momento frunció el ceño cuando el menor se hizo el desentendido con la tarjeta que le había mandado a la hora de la comida. — Bien sabes de qué hablo. — Habló evidentemente. Claro que no iba a dejarse en vergüenza, sino le había llegado nada, entonces no seguiría avanzando con el tema e iría a reclamarle a la asistente aquella.
Afortunadamente, a esas horas no había autos circulando y el paso era libre, por lo que hizo más rápida su llegada a casa, además de que... no vivían tan lejos de la compañía por sí algún problema de emergencia se presentaba.
Yuuto Shinji
- ¿Eh? - Bien, por hoy le apetecía probar con la paciencia de su pareja. - Recibí gyudon esta tarde y supuse que venía de parte tuya... - Rememoraba como si de verdad no estuviera al tanto con respecto al detalle de la tarjeta aquella. Tuvo el descaro de cruzarse de brazos con gesto pensativo. - ¿Querías avisarme acerca de...? - Inquirió mientras el auto iba adentrandose en el amplio aparcamiento del lugar en el que ahora radicaban. - Espera... Hablas de una tarjeta y un admirador... ¿Podrías explicarte mejor? - Pidió fingiendo demencia en cuanto el auto se detuvo y pudo deshacerse del cinturón de seguridad para girarse y apoyarse de costado contra el respaldo y así mirar de frente al otro.
Sujk Arkhelism
Bien, ahora sí que dudaba un poco... ¿Aquella señorita había sido más curiosa? ¿Y sí había sacado la nota aquella? Maldición, no estaba en disposición para tener que dar explicaciones a la gente de su relación con el menor. Bien... debía averiguar qué había pasado con su nota. — ¿comiste todo? Espero que no hayas dejado nada, Yuuto. — Trató de reprenderlo, pero estaba reparando más en el hecho de buscar alguna pista de la tarjeta. — ¿Eh...? No, no es nada en realidad. — Le restó importancia y bajó del auto, esperando al otro al frente del mismo para subir juntos a su departamento.
Yuuto Shinji
¡Joder! Que no podía con eso. Por mucho que Sujk estuviera intentando disimular su cara de circunstancias, la verdad era que no lo estaba consiguiendo. A saber la de cosas que estaban cruzando por su mente... Seguro que todo iba desde un "Yuuto me esta tomando el pelo" hasta el terrorífico "¿Y si esa nota cayó en manos equivocadas?". Simplemente asintió a su pregunta respecto a la comida y divertido le vio salir del auto para luego seguirle el paso... - ¡Hahahahahaha! - Terminó rompiendo en risas en cuanto le dio alcance y le pudo pasar un brazo por encima de los hombros - Me reconfortó saber que mi admirador del otro lado del pasillo reconoce cuanto es que me esfuerzo en trabajar~ - Comentó haciéndose el gracioso e incitándole a que entraran al edificio de una buena vez.
Sujk ArkhelismEsperó al otro, hasta que llegó a su lado y rompió en carcajadas, eso hizo que enarcase ambas cejas y le miró con desaprobación. Aún así, no dijo nada, y estuvo bien atento a los movimientos de su novio. ¡Lo había timado! Era un tramposo de lo peor, pocas eran las veces que su novio hacía esa clase de bromas con él. Encima había quedado en vergüenza... —Lo reconoce, sí. Pero ahora ese admirador se irá por las escaleras para que aprenda la lección a no dejar notas trilladas para que después cierto niño le tome el pelo... — Dejó que Yuuto subiese por el elevador y salió rápidamente antes de que las puertas cerrasen. Obviamente no iba a subir las escaleras, solamente se hacía el ofendido sin estarlo realmente. ¿Yuuto estaría rabiando ahora que le había dejado solo en el elevador?
Yuuto Shinji
- ¿Eh? - La risa y la sonrisa rápidamente se le borraron del rostro y a penas se dio cuenta del significado de las palabras de Sujk en el momento en que este le dejaba a solas dentro de aquel metálico cubo. Intentar salir solo provocó que chocase del lleno contra las dos puertas ya herméticamente cerradas, quiso abrir con el botón de apertura de puertas pero el ascensor ya hacía lo suyo... ¿De verdad sensei subiría las escaleras? Era capaz de eso y más... Mierda, lo más sensato sería esperarle en su piso... Nada más llegar y se plantó justo afuera del departamento, obstaculizando la entrada de este de manera evidente. Cruzado de brazos clavó sus ojos en las puertas del ascensor y las escaleras de emergencia.
Sujk Arkhelism
Estaba demasiado cansado como para subir tantos pisos a la vez, así que esperó a que el ascensor dejase a Yuuto y luego presionó el botón para que llegase al piso donde estaba. Diablos... comenzaba a sentir pesadez en el cuerpo debido a su desgaste en la semana. Una vez que entró al ascensor, estuvo a la espera de llegar a su piso. Cuando así ocurrió, bajó y se encontró con su menor, justo parado en la puerta del departamento. — Creí que estabas dentro. — Comentó como si nada e ingresó la clave para abrir la puerta. — Este admirador no será tan cursi la próxima. — Le guiñó el ojo y se adentró en su hogar. Waccha yacía en el sofá durmiendo... Él caminó lentamente por el pasillo para llegar a la habitación. No tardó nada en ponerse el pijama y esperó a su novio también.
Yuuto Shinji
¿Qué había sido eso? Cuando vio salir a Sujk del ascensor juraba que le ignoraría o se haría el ofendido, pero nada más pasar a su lado le guiñó el ojo y se las dio un poco de arrogante. - ¡Oi! - Le llamó luego de cerrar la puerta tras él. Ni siquiera se dignaron en encender las luces más allá de la que tenue iluminaba el pasillo para Waccha. Llegaron a la habitación. - Mi admirador siempre es especialmente cursi, no en vano me la vivo molestándole con ello. - Le retó mientras se cambiaba por la ropa de dormir y se metía a la cama. - Así que no te las des de arrogante, que esa nota la guardé en mi carpeta de trabajo ¿ya? - ¿Y ahora por qué se alteraba? A saber... quizás no le agradaba saber que también sensei lo podía hacer a su antojo. Enfurruñado se enterró entre las sabanas y dejó escapar un largo bostezo. - Muero de sueño... casi haces que me olvidase de ello... - Balbuceó con los ojos llorosos y casi cerrados. - Tonto... - Al final su broma le había salido completamente mal, por lo que terminó quedándose dormido con el entrecejo fruncido con frustración.

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