sábado, 23 de enero de 2016

23 de enero 2016: Me gusta estar así contigo.




Yuuto Shinji
¿Se le podía hacer costumbre el despertar desnudo, relajado y e brazos de su pareja? ¿No? Por supuesto que no... En qué cabeza cabía esa posibilidad si el mes de febrero se encontraba a la vuelta de la esquina y enero se le había ido tan rápido como un suspiro... maldiciones. Esa mañana se despertó con la amarga sensación de que tarde que temprano se terminaría ese viaje, pero que sin duda debía de disfrutar hasta el último momento.

Como ya se les había hecho rutina, fueron a desayunar al restaurante del hotel, algo bastante breve antes de salir a hacer nuevamente algo de turismo por el lugar. Ahora era día de tomar fotografías por aquí y por allá y quizás llevar algunos artículos para su hogar... No solo sus familiares gozarían de tener recuerdos de China, él también se los merecía. Lamentablemente cada tanto se vio en la necesidad de detenerse a descansar... Si, mal pasarse por la noche no le venía nada bien a sus caderas ni sus piernas. De pronto sentía que se le acalambraban estas últimas y la espalda baja requería también unos pequeños estiramientos suaves antes de seguir con su camino. Esta vez no requirió analgesicos... quiso hacerse el valiente.

La hora de la comida no se hizo esperar y optó por comprar alimentos para llevar comiendo... Tomar asiento por más de treinta minutos no le parecía ni siquiera opción. No luego de la caminata y lo molido de su espalda... Al volver al hotel vio que la noche ya estaba cayendo sobre ellos y él no deseaba nada más que ir a la cama. Le dolía terriblemente el cuerpo... si seguía abusando del sexo de buenas a primeras acabaría con el quiropractico... Mirándole dolorido al entrar a recepción, la chica que atendía solicita les recomendó ir a las pozas de aguas termales. ¿Sería buena idea?

Nada más entrar a la habitación se fue a tirar boca abajo sobre la cama. - ¡Llevame a las pozas! ¡Tú me dejaste así, viejo! - Reprochó a modo de juego contra el cubrecama.


Sujk Arkhelism
Últimamente en sus encuentros sexuales amanecían completamente desnudos, sin ganas de querer vestirse siquiera. Debía admitir que la noche anterior se lo había pasado de lo mejor… Hacer el amor con Yuuto era más que sentirse de ese modo.

Fueron a tomar el desayuno una vez que se vistieron y asearon para salir de paseo. Tomaron fotografías para mantener guardadas de manera personal en alguna parte de una de las computadoras de casa, pasaron por los mercados de artesanías, Yuuto quería llevar cosas para la casa y no se lo negó, aunque de vez en cuando debían parar y tomar asiento en cualquier banca que encontraban, imaginaba que la espalda y a saber qué cosas más le molestaban a su pareja, quiso ser considerado y se ofreció a ir por medicamento pero éste se negó, se estaba haciendo el fuerte.

La comida finalizó y ellos volvieron al hotel como correspondía. Cuando entró a la habitación, le guitarrista comenzó a quejarse. —¿Ah? — Rió de manera leve y se sentó a la orilla de la cama. — Vamos, he escuchado que cada fosa es privada. Le hará bien a tu espalda. — Estaba preocupado, siempre se preocupaba luego de intimar con éste, procuraba cuidarlo y ayudarle en lo que fuese necesario. No es que estuviese compensado las cosas, porque no era así, le gustaba cuidarlo desde que prácticamente lo había conocido. — Vamos ya. — Incitó al menor a levantarse y caminó hacia la puerta para esperar a éste.


Yuuto Shinji
Pensó que sensei se tomaría a mofa su petición, pero nada de eso ocurrió y agradecido se giró sobre su cuerpo para mirarle con una sonrisa nerviosa. - ¿Irás así...? - Jadeó intentando ponerse en pie con la mayor prontitud posible. - La recepcionista dijo que debemos llevar las toallas y albornoz desde acá, sensei... - Con mirada dolorosa le señaló el closet, él a penas estaba apoyando las manos en la orilla del colchón para hacer impulso y conseguir ponerse en pie. Despacio caminó hasta la puerta en espera de su pareja... Le tocaba mimarle, así que no debía quejarse de que le pidiera que hiciera esa clase de pequeños encargos.

Sujk Arkhelism
—No quiero ir por ahí presumiendo mi cuerpo. — Rió a leves carcajadas, claro que era una broma. Fue hasta el clóset y saco las toallas junto con el albornoz. — Vamos, ¿o quieres que te lleve cargando? — Tomó la muñeca de su pareja para comenzar a caminar hacia los pasillos, seguidamente llegaron a recepción donde les dieron una tarjeta, la cual significaba un cambio de toallas limpias y secas por si requerían otras y el pase para entrar a las fosas.



Yuuto Shinji 
- Basta... con que vayamos despacio es suficiente. - Le fulminó con la mirada. Sujk le llevaba de la muñeca y él, con la confianza que iba ganando de a poco en los días anteriores, se encargó de entrelazar sus manos. Llegaron a recepción, Sujk intercambió algunas palabras con la señorita que atendía y entonces les dieron el pase para ingresar a las fosas. - Aquí afuera... esta helando. - Recordaba que ya en otra ocasión había ido a unas termales con sensei. Algo bastante incómodo por aquellos tiempos en que no podía ni verle el torso desnudo sin que los colores se le fueran a la cara... pero ni por asomo se imaginó que tantisimo frío haría en China. - Vamos a los vestidores, Sujk-kun... - Le apresuró tirando de su mano.


Sujk Arkhelism
Sonrió manteniéndose en el intento luego de que su pareja le fulminó con la mirada. Cuando hizo los arreglos necesarios abrazó al menor por la cintura. — Siempre eres friolento, así que no me sorprende que tengas frío. — Le dio leve apretón de manera cariñosa y cuando sus manos se entrelazaron se fueron directo a los vestidores. —¿Quieres que te ayude? — Las fosas constaban de meter cuatro personas, pero ellos tenían el privilegio de escoger si querían o no a dos personas más, por lo que, por obvias razones se negó. Terminó desnudándose ante los ojos de su novio, se miró al espejo del vestidor y se tocó las marcas que su pareja había dejado allí noches atrás, aún no baja el color, seguían tan moradas como en un inicio. —¿Estás listo?


Yuuto Shinji 
- Puedo desvestirme solo. Gracias... - Si bien lo dijo en tono molesto para... seguir guardando la facha de que se las daba de fuerte. La verdad es que le temblaban las piernas al por mayor, además que pareciendo ocupado bien podría echar un ojo al pequeño ritual que sensei hacía para poder desnudarse... ¿Era imaginación suya o Sujk estaba contemplando esas marcas de las que él era autor? - ¿Eh? - Ni cuenta se dio de que ya ambos llevaban una toalla alrededor de la cintura y listos para ir a su correspondiente fosa. Se negó a ir de la mano del mayor... - Alguien puede vernos... - Era más vergonzoso así, sin ropa. Si alguien más llegaba a esa fosa en la que ya estaba introduciendo un pie... Podrían pensar cualquier cosa. Después de todo... estaban practicamente desnudos.


Sujk Arkhelism
—¿Ahora sientes vergüenza? — Inquirió solo para molestarle. Y, en vista de que Yuuto no necesitaba su ayuda porque pretendía hacerle el fuerte, le ganó y se metió a la fosa que les correspondía. Fue complicado caminar porque había escaleras con piedras de... ¿Río? A saber, pero parecían un tanto peligrosas, al final pudo sentarse para disfrutar del agua caliente. Más luego, le echó una mirada de reojo a su pareja que solo tenía un pie dentro de la fosa, dudando en entrar o no... Parecía preocupado.


Yuuto Shinji 
¡Ja! Él no sentía vergüenza, simplemente que había cosas que... ¡Argh! Al demonio, fue sorprendente la rapidez con la que Sujk le adelantó cuando él recién iba metiendo un pie al agua, el otro... eso parecían piedras de río, de las resbalosas, de esas que si no tenías cuidado seguro que ibas de bruces al fondo de la fosa. Lentamente el agua iba acariciando con cálidez su rodillas, muslos... le cubrió hasta la cintura y ya vio innecesario seguir usando la toalla que al final dejó en la orilla. Sujk estaba hasta el otro extremo. - ¿Cómo llegaste ahí? - Río divertido, mientras más caminaba más le cubría el agua... ¿Qué profundidad tenían esas fosas? Aún faltaba bastante para llegar a donde el baterista y el agua ya le llegaba a la barbilla. ¡Argh! No iba a nadar hasta que dejase de sentir dolor en la cadera... y no iba a nadar ni aún si Sujk estaba del otro lado.


Sujk Arkhelism
Con cuidado observó al menor, no quería que sufriera accidentes, estaba al pendiente por si algo ocurría, tampoco era desalmado para permitirle caer en caso de que es ocurriese. Cuando éste estuvo dentro, quiso hasta donde él y arqueó ambas cejas al notar que no avanzaba. — Ven acá... — Rió levemente, nadó un poco para tomar el antebrazo de su pareja, con la otra mano le sostuvo por la cintura y lo llevó a su sitio. — ¿Sabes que había estado notando...? — Le preguntó al tenerlo sentado sobre sus caderas. No había gente que anduviese por ahí, por lo que tenía la libertad de mostrarse cariñoso.


Yuuto Shinji 
Definitivamente no iba a agradecerle a Sujk el que le ahorrase el trabajo de llegar al otro lado. La verdad que le facilitó las cosas al tirar de su brazo... el resto lo hizo el agua al permitirle deslizarse hasta llegar al regazo de sensei. - Sensei... - Miró con preocupación en todas direcciones. - ¿No irá a venir nadie...? - Tampoco había mucho que pudiera explicar en su idioma si alguien les encontraba, por lo que acabó por reposar las manos en los hombros ajenos... El agua les cubría casi hasta esa zona y del frío ya se había olvidado por completo. - ¿Qué notaste? - Preguntó devolviendo sus ojos a su pareja.


Sujk Arkhelism
—Tranquilo... — Musitó despacio al ver la preocupación de éste. — Esta fosa solo es para nosotros, no voy a permitir que alguien más te vea... — Bufó celoso mientras abrazaba la cintura de su novio. — Las marcas no se van... Eso es lo que he estado notando, incluso se ven más que antes... — Dirigió su mirada a una de ellas que estaba en la clavícula.


Yuuto Shinji
- Celoso de los mil demonios... - Se burló del mayor, pero lo cierto era que le cohibía que sensei se mostrase territorial cuando no estaban convenidos en una situación de cama. Como ruta de escape descendió más en el agua hasta que esta le cubrió los labios también, pero curioso levantó ambas cejas para observar lo que sensei decía y por debajo del agua río provocando un divertido burbujeo en la superficie que le obligó a salir. - Quizás es que me has estado provocando para que las remarque casi todos los días... - Si nadie venía era sencillo arrojarse al cuello de Sujk en un abrazo aún si este movimiento hacía que se le enfriase la espalda al tenerla en el exterior.


Sujk Arkhelism
— Solo estoy cuidando lo que es mío, ¿tiene algo de malo? — Inquirió mientras alzaba una ceja para mirarle de reojo. Yuuto parecía entretenerse con el agua, quizás para ver bien las marcas que tenía en el cuello, a saber, pero... — Eres un demonio, ¿sabes? Yo no soy tan agresivo. — Se quejó pero luego de unos minutos recibió al otro en un abrazo y le miró atento... — Me encanta abrazarte, ¿sabes...? — Amaba como sus brazos podían rodear entera esa cintura, era tan delgado.


Yuuto Shinji 
- ¿Lo que es tuyo? Hm... - Fingió hacerse el pensativo, ignorando olimpicamente esa ceja elevada de Sujk. - Pues yo también cuido lo que me pertenece... A mi manera, creo que ya quedó claro. - Ahora en medio de ese abrazo era que reía a carcajadas. - Me gusta que me abraces en momentos como este... - Confesó enfrentandole como pocas veces hacía si estaban en medio de esa clase de situación. - Me reconforta saber que a pesar de todo... estamos bien tú y yo, viejo.


Sujk Arkhelism
—Es una manera muy agresiva de dejar en claro las cosas. — Rió a leves carcajadas por su comentario y entre sus brazos apretujó el cuerpo de su novio. —¿Por qué deberíamos estar mal? Últimamente siento que... — Se puso pensativo, buscando las palabras adecuadas para soltarle lo siguiente: — Siento que estamos aprendiendo a solucionar nuestros problemas sin pensarlo mucho tiempo... Y eso me gusta. No quiero que por otras causas andemos peleando y mandando todo al diablo... Aunque no se puede evitar y lo sé. — Juntó su frente con la ajena y le acarició la mejilla con la punta de su nariz.


Yuuto Shinji
- Agresiva o no, es mi manera y tendrás que conformarte. - Sujk apoyó la frente a la suya... era un gesto que estaban teniendo continuamente en esos días de descanso y francamente lo adoraba, era como tener intimidad de una manera totalmente diferente. - ¿Lo crees? - No pudo evitar sonreír. - Pero hace dos noches en verdad te mandé al diablo antes de siquiera hablar nada. - Ahora el asunto le hacía hasta un poco de gracia, lo prefería así antes de seguir lacerándose recordándolo como algo horrible. - ¿De verdad estas bien con todo esto?


Sujk Arkhelism
— No me estoy quejando, ¿o sí? — Reclamó al instante siguiendo el hilo de la conversación. — No es que quiera presumir Yuuto, pero... — Dejó su comentario al aire. — ¿Podrías haber estado sin mí, si me hubieses mandado al diablo de manera definitiva? — Preguntó en forma seria, el hecho es que él era lo suficientemente débil y de una u otra forma hubiese buscado la manera de hablar bien con el menor cual fuese el caso. — Estoy bien porque decidiste quedarte aún cuando te corrí...


Yuuto Shinji
- Acabas de decir que mis métodos son agresivos. Para mi eso es una queja... -
Sujk no buscaba presumir, pero su pregunta no dejaba de parecerle presuntuosa y lo último inclusive le hizo separarse un poco de él... "Cuando te corrí" fue una frase que le hizo llevarse una mano a la cara como reprochándose a si mismo. - Vamos, ríete de mi... me veía completamente patético diciendo cosas como "Si no me he ido de aquí es por algo". Creo nunca antes había dado una imagen más... deplorable.


Sujk Arkhelism
—El que se está quejando es otro. — Frunció levemente el ceño ante lo dicho. — Creo que te hubiese detenido... No estaba pensando con claridad, estaba desesperado... Otras veces no he hecho eso, pero esta era diferente... y por el simple hecho de que estamos de vacaciones. — Aclaró el asunto. Era más fácil abordar el tema cuando ya había pasado todo y no había problemas para tratarlo.



Yuuto Shinji
- Me corriste... por dignidad lo mejor era que lo hubiera hecho y aún así hice al tonto para quedarse... - Aquella mano resbaló por su rostro y deshaciendo el abrazo volvió a hundirse en el agua, esta vez hasta que consiguió remojarse hasta la última hebra de cabello. Las piernas ya no le pesaban, la cadera ya no lo notaba y volvió a sumergirse, esta vez más lejos de sensei... eran aguas pesadas gracias a la temperatura, pero disfrutaba de la sensación de las pequeñas corrientes moviendose contra su piel. Ya se encontraba a mitad de la fosa y él solo agradecía que ninguno de los dos hubiese sido lo suficientemente estúpido como para mandarse al diablo y perderse de una experiencia como esa juntos.


Sujk Arkhelism
—Te quedaste porque no puedes vivir sin mí. — Esta vez volvió a las bromas cuando el menor se deshizo del abrazo, él por su parte se quedó en su sitio y solo mojó sus cabellos para luego echárselos hacía atrás. — Creo que debemos salir antes de que nos arruguemos y comience a sufrir de bullying por parte de cierto niño. — comentó, nadando hacia donde su pareja estaba para alcanzarlo. Esas aguas en verdad reconfortaban su cuerpo, seguro que dormiría lo bastante bien.


Yuuto Shinji
Sujk le dio alcance, lo sentía moviendo las aguas a su alrededor... En medio de la transparencia azulada alcanzó a ver el cuerpo ajeno y le tiró de un muñeca para que se sumergiera con él. ¡Al diablo si se arrugaban! Una vez sumergido sensei se encargó de abrazarle con ambos brazos por el cuello para intentar llenarle el rostro de besos en medio de los cabellos de ambos revueltos por el agua. ¿Cómo podía estar tan meloso encontrándose ambos desnudos... y no ver ni por asomo un atisbo de sexualidad en ello? Aún cuando sus cabezas volvieron a salir a la superficie, no dejaba de preguntárselo. - ¿Nos vamos entonces? - Preguntó jadeante. - Es obvio que te mato antes de tener que vivir sin ti...


Sujk Arkhelism
Ilusionado por querer salir del agua fue que se quedó cuando su pareja tiró de su muñeca para hacerlo sumergir. Logró tomar una buena bocanada de aire antes de eso. Frunció el ceño cuando estuvo bajo el agua y entonces lo que vino le sorprendió bastante. Yuuto se aferró a su cuello y comenzó a besarle el rostro, lo que provocó una sonrisa, una que no mostró sus incisivos... Antes de salir a la superficie le dio un beso esquimal, era su manera de agradecerle las atenciones. Era increíble como podían convivir de ese modo sin tener que llegar al sexo... — Vamos. Y no, no moriré por tus manos, estaremos juntos hasta que ya no me soportes. — Tomó la mano del menor y le ayudó a salir del agua.




Yuuto Shinji 
Sujk salió primero del agua y luego le ofreció la mano para ayudarle a salir. Vaya que se sentía bastante mejor, porque solo así consiguió apresurarse para colocarse el cálido albornoz y calzarse un par de pantuflas e ir por su ropa a los vestidores. - Vamos pronto, sensei... No quiero resfriarme. - Divertido se fue a medio trote por delante de Sujk para poder llegar a su habitación tiritando, pero en verdad recuperado de sus malestares... Esas aguas azufradas eran milagrosas... hasta para alguien como él que se buscaba sus propios males con ganas.

Sujk Arkhelism
— No vas a... — Sus palabras quedaron a medias cuando éste ya se había ido corriendo a los vestidores. Al llegar allá, Yuuto ya estaba cambiándose y él hizo lo mismo. Dejaron las toalla y el albornoz colgados, puesto que los empleados del lugar se encargaban de recoger eso después. — Por lo que veo... — sonrió tomando la mano del otro para comenzar a caminar en dirección a su habitación. — Ya te sientes mucho mejor. — Esta vez le miró de reojo.


Yuuto Shinji 
- No es por lo que ves, en realidad si que me siento mucho mejor, 'persona sin la que no se vivir' - Si, así era... ya que Sujk le había incordiado con ese asunto, él se agarraría de ello para molestarle de vuelta. Igual en el fondo sabía que no era del todo una mentira. Pronto llegaron a la habitación y se fue directo a buscar su pijama. - Sería complicado venir a China cada vez que me dejes incapacitado en Japón ¿cierto? - Preguntó haciendose el inocente una vez que dio con su ropa para comenzar a cambiarse.


Sujk Arkhelism
—¿Entonces ya no tengo que mimarte? — Comentó en un tono divertido y fue a ponerse el pijama, de vez en cuando secaba sus cabellos con la toalla que tenía al alcance, no dormiría con el cabello mojado. Cuando Yuuto actuaba como el inocente que no era, siempre le ponía nervioso. — No lo sé y ya deja de mirarme así... ¡Dios! — A sus espaldas su pareja continuaba con la misma mirada y él se puso el resto del pijama que faltaba.


Yuuto Shinji
- Tú siempre tienes que mimarme. - Exigió acabando de vestirse para luego meterse a la cama, mirando atento a un sensei que ahora reclamaba porque le observaba con tintes de picardía y diversión a partes iguales. - ¿Así cómo? Yo solo digo que cuando me incapacito no puedo atender ni una junta correctamente... - Bien, se estaba pasando, lo mejor sería enterrarse lo más posible entre cobertores. - Ven a calentarme mis pies... sino no podré dormir.


Sujk Arkhelism
— ¡Abusas de mi gentileza! — Bufó exasperado... Vaya que Leda se esforzaba para avergonzarlo. Lo estaba logrando. — ¡Basta! No sé de qué hablas... — Rápidamente se metió a la cama y se cubrió con los cobertores hasta la cabeza para esconder toda vergüenza. No hizo caso a la petición del menor para poder calentarle los pies...


Yuuto Shinji
¡Y al demonio si Sujk no hacía por calentarle los pies! Tampoco le importó si se negaba a mirarle al estar oculto bajo los cobertores, pues él hizo un poco de lo mismo y en la oscuridad que estos les conferían, se aferró al torso de Sujk con un brazo. - Tengo sueño, sensei... - Dijo a la nada y a esa nada le metió sus pies helados entre las piernas. Había pedido se le calentaran los piel y punto. - Estoy en verdad... relajado y cansado. - Balbuceó sabiendo que se le comenzaban a cerrar los ojos muy seriamente.


Sujk Arkhelism
Esos pies helados le hicieron reír levemente y se dio por vencido. Yuuto estaba durmiéndose. — Ya, es mejor que duermas, ,en la noche partimos a casa... — Sí, sus vacaciones estaban por terminar pero aún había tiempo para disfrutar en casa. — Buenas noches... — Definitivamente Leda se había quedado dormido entre sus brazos.

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