¿Cómo
diablos llegó la noche anterior a ese pequeño hotel en el que despertó
esa mañana? Honestamente no lo sabía porque a penas y recordaba
vagamente haber subido a la espalda de sensei, ir riendo a saber de qué
cosa y de pronto... perdió el conocimiento. El cansancio fue severo
luego de su pasada discusión de la que ya no quería saber más nada, pero
que como vestigio había dejado en él un poco más de muestras de afecto
hacia Sujk y ¿por qué no? también una minúscula paciencia extra para sus
tonterías... Al menos ya no le provocaba tanto conflicto ir de la mano
de sensei, no en ese viaje e incluso al ir en busca de un restaurante en
el cual almorzar, se atrevió a volver abrazarle por la cintura tal y
como hiciera la noche anterior.
Hicieron algo de caminata por el lugar y se encargó de adquirir varios recuerdos y obsequios para su familia. Él no recordaba haber dado aviso a su familia acerca de que viajaría al extranjero con Sujk... no quería arriesgarse, pero casi podía apostar a que este último había tenido que ver en que sus padres estuvieran enterados de su paradero. Ya entrada la tarde noche, adquirieron comida para llevar comiendo a bordo del tren que les llevaría al hotel temático en el que originalmente se hospedaban. Al llegar a la habitación, sobre la cama, encontraron un memorándum de la gerencia hablando de a saber qué sanciones hacía dos de sus empleados de la sala de masajes... Ni tardo ni perezoso le dedicó malos ojos a su pareja, gesto que poco le duró... Al parecer habían cambiado de lugar de trabajo a esos dos y eso le tranquilizaba...
Después de cenar en el restaurante del hotel algo le tomó por sorpresa en un extremo del lugar: Lo que parecía ser una pequeña sala de té estaba llena de grupos de cuatro personas, la mayoría adultos mayores o muy jóvenes, acompañados todos de sus buenas tazas de té verde o negro, parecían divertirse al por mayor con partidas de Mahjong... No demoró nada en tirar de la muñeca de Sujk hasta una mesa en la que un matrimonio de viejecitos parecían buscar a otro par de jugadores, además de ser curiosamente de su misma nacionalidad, aunque de prefectura diferente. Así fue como comenzó lo que parecía sería una tranquila noche de viernes al lado de esos abuelitos de los que mucho tenía que aprender en un juego en el que no era para nada experto...
Hicieron algo de caminata por el lugar y se encargó de adquirir varios recuerdos y obsequios para su familia. Él no recordaba haber dado aviso a su familia acerca de que viajaría al extranjero con Sujk... no quería arriesgarse, pero casi podía apostar a que este último había tenido que ver en que sus padres estuvieran enterados de su paradero. Ya entrada la tarde noche, adquirieron comida para llevar comiendo a bordo del tren que les llevaría al hotel temático en el que originalmente se hospedaban. Al llegar a la habitación, sobre la cama, encontraron un memorándum de la gerencia hablando de a saber qué sanciones hacía dos de sus empleados de la sala de masajes... Ni tardo ni perezoso le dedicó malos ojos a su pareja, gesto que poco le duró... Al parecer habían cambiado de lugar de trabajo a esos dos y eso le tranquilizaba...
Después de cenar en el restaurante del hotel algo le tomó por sorpresa en un extremo del lugar: Lo que parecía ser una pequeña sala de té estaba llena de grupos de cuatro personas, la mayoría adultos mayores o muy jóvenes, acompañados todos de sus buenas tazas de té verde o negro, parecían divertirse al por mayor con partidas de Mahjong... No demoró nada en tirar de la muñeca de Sujk hasta una mesa en la que un matrimonio de viejecitos parecían buscar a otro par de jugadores, además de ser curiosamente de su misma nacionalidad, aunque de prefectura diferente. Así fue como comenzó lo que parecía sería una tranquila noche de viernes al lado de esos abuelitos de los que mucho tenía que aprender en un juego en el que no era para nada experto...
Sujk Arkhelism
Estas
vacaciones estaban siendo en verdad un poco extrañas, dejando de lado
el incidente de su pelea, fuera de eso, Yuuto estaba más cariñoso, no es
que lo fuese estando en Japón, pero… ¡Vamos, no tenía quejas sobre eso!
Le gustaba demasiado que ambos pusieran de su parte para que sus
vacaciones fuesen románticas por así decirlo. Se tomaban de la mano, se
abrazaban, se dedicaban miradas cómplices y sonreían como una pareja de
enamorados ¡Al diablo con la gente! Ellos estaban bien así y no habría
nada que les perturbase ahora.
Fue en la tarde que decidieron partir al hotel donde se estaban hospedando, la carta de quejas llegó a la habitación y casi pudo jurar que Yuuto se iba a molestar, pero eso no pasó y se alegró de que todo marchase bien. Entre que compraron recuerdos para sus familias y se pasearon por los diferentes lugares que China les regalaba como atracciones. Pronto llegó la hora de la cena y bajaron al restaurante.
Estaba tranquilo por ese día, se levantó y Yuuto también, era hora de volver a la habitación cuando su pareja le jaló y lo llevó a rastras a un lugar que aún no conocía. Se trataba del área de juegos donde personas más adultas jugaban partidas de Mahjong, parecía agradable el ambiente y a Yuuto también le agradó, por lo que… Tuvo que sentarse en una de las mesas donde dos ancianos buscaban más contrincantes. No entendía mucho del juego y mucho menos hablaba Chino, aún así… Siguiendo las costumbres que se le habían inculcado desde pequeño, se levantó de la mesa, tomando la tetera para servirles té a los ancianos, con una leve reverencia se volvió a sentar y finalmente le sirvió a su pareja. La pareja de abuelos agradeció el gesto, era hora de jugar.
Fue en la tarde que decidieron partir al hotel donde se estaban hospedando, la carta de quejas llegó a la habitación y casi pudo jurar que Yuuto se iba a molestar, pero eso no pasó y se alegró de que todo marchase bien. Entre que compraron recuerdos para sus familias y se pasearon por los diferentes lugares que China les regalaba como atracciones. Pronto llegó la hora de la cena y bajaron al restaurante.
Estaba tranquilo por ese día, se levantó y Yuuto también, era hora de volver a la habitación cuando su pareja le jaló y lo llevó a rastras a un lugar que aún no conocía. Se trataba del área de juegos donde personas más adultas jugaban partidas de Mahjong, parecía agradable el ambiente y a Yuuto también le agradó, por lo que… Tuvo que sentarse en una de las mesas donde dos ancianos buscaban más contrincantes. No entendía mucho del juego y mucho menos hablaba Chino, aún así… Siguiendo las costumbres que se le habían inculcado desde pequeño, se levantó de la mesa, tomando la tetera para servirles té a los ancianos, con una leve reverencia se volvió a sentar y finalmente le sirvió a su pareja. La pareja de abuelos agradeció el gesto, era hora de jugar.
Yuuto Shinji
¡Diablos!
Que en toda su vida jamás había visto "Akagi" pero justo con ese par de
ancianos venía a darse cuenta de que jugar Mahjong era en definitiva
mucho más complicado de lo que le habían hecho ver las partidas de
internet hasta entonces. Menos mal que sensei se había encargado de
servir té antes de dar inicio a la primera partida... Encima que el
hecho de que se tratara de un tablero chino le complicaba un poco más
las cosas aunque en esencia se era el mismo juego. Para cuando se quizo
dar cuenta, era la única mujer de la mesa la que iba haciendo mayor
número de mahjongs... ya no sabía ni qué cantidad de puntos le habían
terminando dando, pero entre que la tetera estaba terminándose y ambos
viejecitos les miraban con compasión, no sabía si le desesperaba no
atinar con ninguna jugada o el hecho de que sensei hasta se divirtiese
con su desgracia... más de una vez le pellizcó por debajo de la mesa.
Suficiente humillación era que la anciana ahora hasta bostezara frente a
ellos que eran un desastre como jugadores.
Sujk Arkhelism
Jugar
Mahjong era un juego difícil, más que estrategia, se requería saber
mucho sobre los números, estaciones de las flores para forma tu partida,
acerca de los dragones... Entre otras cosas, por lo menos tenía más
ventaja que su pareja, el cual nada más no daba una, así que no perdió
tiempo en reírse en su cara, pero a cambio de esto recibió unos buenos
pellizcos por debajo de la mesa. La pareja de ancianos se burlaba de
ellos, no sabía si por su desgracia o porque de verdad causaba risa su
situación. —Creo que debemos darnos por vencidos... — Miró a su menor,
sacó unas cuantas fichas más y cuando se dio cuenta, todo estaba en
contra de ellos. — Eso me pasa por ser tu pareja de juego, tus dioses se
la agarran conmigo. — Rió levemente al decir aquello.
Yuuto Shinji
Esa
mujer era condenadamente buena, su marido no se quedaba atrás... pero
muy detrás de ellos quedaba Sujk con algunos mahjongs acumulados y al
final él... que no tenía ni uno solo. ¡Argh! Definitivamente eso no era
como jugar vía internet en nivel de principiante. - Ah, callate... -
Exigió aferrándose a las orillas del tablero y clavando la mirada en las
fichas inútilmente. - Me doy por vencido... - Suspiró cerrando los ojos
un segundo para luego levantar la mirada y sonreír con pesar a sus
ancianos contrincantes. Levantó ambas manos en son de paz para
finalmente encogerse de hombros. El par de viejecitos esposos se levantó
y con una reverencia se despidieron, no sin antes revolverles los
cabellos a Sujk y a él... extrañado se quedó mirándoles mientras se
retiraban. Pronto otro par de caballeros con el pelo cano y arrugas en
el rostro se insinuaron para iniciar una partida nueva. - Auxilio,
sensei... - Murmuró con terror. No quería pasar por otra humillación...
Sujk Arkhelism
Casi
quiso romper a carcajadas cuando su novio se dio por vencido, por lo
menos él no se dejaba tan humillado por la pareja de ancianos en
cuestión. Ambos admitieron la derrota, pero poco después ambos ancianos
les revolvieron el cabello y ellos se miraron interrogantes... Dios,
parecían unos niños a su lado, solamente pudo despedirse amablemente con
un gesto. Era hora de retirarse, ese juego no era para ellos y ambos lo
sabían, pero entonces... — Creo que... No es buena idea, tienen cara de
que quieren apostar y perderemos nuestro dinero... — Casi le susurró al
menor. Por debajo de la mesa, una de sus manos reposó sobre el muslo de
su pareja. — Si quieres, podemos irnos a la habitación y... — No tenía
vergüenza alguna, estaba manoseando a Yuuto por debajo de la mesa.
Yuuto Shinji
Y
si perdían su dinero... bueno, por lo menos tenían el boleto de regreso
a casa. ¡Pero ese no era el punto! Sacudiendo ambas manos al frente les
negó a los dos ancianos esa partida, quería continuar con sus
vacaciones con algo de dignidad... aunque esa dignidad casi se le fue al
suelo cuando fue consciente de lo que ocurría: Mientras esa pareja de
viejos iba en busca de jugadores que en verdad fueran un reto, sensei se
acercaba a susurrarle algo que le hizo encararle contrariado... -
¿Tú...? - Le miró extrañado. Ese "y..." no le quedaba claro. - ¿Qué
quieres... ? - Le preguntó con verdadera ingenuidad... Sujk no tendía a
pedir lo que él pensaba que le estaba pidiendo basandose en las caricias
en su muslo bajo la mesa. De hecho no recordaba que lo hubiese hecho
antes... ¿Y si estaba confundiendose? El corazón aceleró en ritmo en su
pecho, pero sin parpadear miraba a sensei a la espera...
Sujk Arkhelism
Menos
mal, esos ancianos se fueron tan pronto como llegaron. Al menos
entendieron a señas que su novio ya no deseaba jugar, en verdad éste se
veía un tanto adorable con esos gestos amables en su rostro... No sabía
cuánto es que le encantaba. Las caricias en el muslo de éste
continuaron, y de pronto vinieron esas preguntas interrogantes... Nunca
pedía nada, era cierto pero... — ¿No lo sabes...? — Poco a poco su mano
se fue adentrando entre en medio de los muslos del menor, sabía que iba
por terreno peligroso. — Podemos quedarnos aquí, esperando a que nos
derroten o... Podemos irnos de una vez al lugar que nos corresponde... —
Volvió a susurrarle con más insistencia.
Yuuto Shinji
Si,
bueno, sensei era del tipo que acostumbraba a "dejarse llevar", pero en
ningún momento le había visto en el papel de "te estoy acechando" y
justo ahora venía a sentirse como alguna clase de presa. No estaba
seguro de que Sujk tuviera claro la clase de mirada que le estaba
dedicando... pero le había dejado boquiabierto con esos susurros. El
labio inferior le tembló y no supo si era por la vergüenza de tener que
admitir que esa nueva actitud en sensei... le había excitado en sobre
manera. Bajo la mesa sentía como esos dedos hábilmente se escurrían
peligrosamente entre la parte interna de sus muslos. - No quiero que me
humillen más en este juego que no domino y tú tampoco... - Sonrió
nervioso. Debía aplacar el temblor en sus labios y en sus manos, por lo
que discretamente se puso en pie dejándole atrás en el interior de esa
sala de té... Afuera el frío era terrible y por extraño que pareciera...
no era el clima lo que le hacía estremecer mientras caminaba por el
pasillo que recordaba le llevaba a su habitación.
Sujk Arkhelism
¿No
era que se estaba dejando llevar...? Sí, en su interior se había dejado
llevar al grado de tener esa clase de atenciones con el menor, tampoco
iba a mentir, lo deseaba más que a cualquier persona en el mundo. Poco a
poco empezó a notar que su pareja había entendido todo lo que había
insinuado, lo poco, pero fue suficiente como para jugar con las
palabras. Dio un fuerte apretón en uno de los muslos ajenos y para
cuando quiso hacer algo más, Yuuto se levantó dejándolo ahí en la mesa.
Se dejó de juegos y se apresuró a alcanzarlo. Justamente vio esa silueta
caminar por el pasillo desértico del hotel, ¡Todos los inquilinos
estaban en la sala de juegos! Era noche de Mahjong. Carraspeó la
garganta y a paso veloz logró atrapar la cintura del menor y lo guió
hasta sus caderas. —Es de mala educación dejar a un adulto sentado en
una mesa... — Susurró, y aprovechando que su novio solo usaba una
playera, la recorrió para besarle el hombro...
Yuuto Shinji
Iba
al paso veloz que el frío del lugar le permitía, si se permitía ir más
lento seguro que Sujk le alcanzaba antes de llegar a la habitación y por
las miradas y caricias que le dedicó, casi apostaba a que al mayor no
le importaría hacerle de todo en la intemperie. Su andar se vio
interrumpido por ese par de manos que le aferraron con fuerza la cintura
y pegaron sus caderas a las de sensei... Estaba perdido. - Me
atrapaste. - Dijo levantando ambas palmas de las manos en son de paz a
los lados de su cabeza. - Perdón por mi falta de cortesía... - Bromeó,
pero tal parecía que sensei no estaba para bromas cuando se ponía en
modo depredador... esos labios en su hombro se lo decían. - Vamos a la
habitación... Sujk... - Jadeó.
Sujk Arkhelism
¿Qué
sería de ellos si no existiese la adrenalina de ser descubiertos...?
Más de una vez lo habían hecho en lugares públicos, ¿qué marcaba la
diferencia esta vez? Le encantaba tomar por sorpresa a su novio, le
gustaba acecharlo y atraparlo en cualquier lugar, eso dejaba en claro
que fuerte no era. — Espera... — Murmuró sobre esa piel... — Déjame
disfrutar un poco más... — Recorrió con sus manos ese cuerpo, desde la
parte de la cintura, hasta un poco más abajo, donde estaba esa
entrepierna, los costados de los muslos. No eran caricias sutiles,
puesto que la ropa que éste tenía puesta terminó arrugada entre sus
manos.
Yuuto Shinji
¿Por
qué esa manía de dejarse llevar en sitios inadecuados? Lo del auto era
una cosa, lo de la oficina pareció impensable y lo del camerino...
bueno, lo del camerino ya era el colmo del descaro, pero... ¡Al demonio!
Él mismo colocó sus manos sobre aquellas que le acariciaban con
vehemencia y enterró los dedos en los espacios entre los de sensei. -
Pero... ¿aquí?... - Susurró divertido, ladeando su rostro en dirección a
ese hombro que a besos era atendido. - Guarro... van a largarnos a
patadas... - Susurró en el oído ajeno para luego alcanzar la oreja de
Sujk con el filo de sus incisivos.
Sujk Arkhelism
—
Si no quieres que nos descubran, entonces comienza a caminar…— Le
propuso. Era obvio que él no iba a empezar a caminar y lo había dejado
en claro. Luego del beso en el hombro de su novio, se fue directo a
atacarle el cuello, pese a que su oreja ahora era presa de los incisivos
del guitarrista. — Me siento dichoso... — Murmuró bajo la piel del
cuello de éste. — Te puedo hacer mío porque no hay trabajo... Y soy un
maldito aprovechado... — Admitió. Sí, tenía mucha razón ya que durante
el periodo laboral no le quedaba tiempo para intimar con su pareja...
Ambos se mantenían tan ocupados que hacer el amor quedaba como la última
opción. — Hueles bien... — Una de sus manos acarició la entrepierna del
menor de manera superficial, era solo para incitarlo.
Yuuto Shinji
-
Si camino... - Tuvo que liberar un poco esa oreja para poder hablar. -
No voy a poder permitir que esto siga 'así'... - Esta vez su turno de
echar las caderas atrás, ya Sujk había hecho su parte para incitarle al
mantenerle sujeto por la cintura. Atento escuchó lo que sensei decía y
no pudo más que reír suavemente... - ¿Quién lo diría...? - Sus caderas
continuaban incitando a sensei, pero por otro lado, la punta de su nariz
mimaba el interior de ese oído a su alcance con movimientos circulares.
- En TokioDisney no recuerdo que aprovecharas tanto tus vacaciones,
viejo... ¡Ah! - Su comentario fue sorprendido por la sorpresa de aquella
mano acariciandole superficialmente su sexo... - Esta vez es
vainilla... - No siempre le complacería con el cacao. La mano que tenía
sobre aquella que le acariciaba la entrepierna, la presionó un poco, lo
necesario para hacer más descarado el contacto... su cuerpo no demoró en
reaccionar con dureza. - Llevame adentro o terminaré haciendo
desfiguros detrás de cualquier maceta o columna de este pasillo.
Sujk Arkhelism
¡Joder!
Como le enloquecía cuando su novio echaba esas caderas hacia atrás, era
su debilidad, lograba quitarle el aliento con eso. Mordió su labio
inferior con fuerza cuando se dio cuenta que el menor comenzaba a mover
prácticamente su trasero contra su entrepierna. — Era una situación
distin... ta... —Dejó salir un jadeo y... — Por ti me volvería un
fanático de la vainilla, solo para recordarte cada que coma un postre...
Y no de la mejor manera... — Rió travieso y tuvo que romper todo
contacto para tomar la muñeca del otro. — Solo quiero que hagas
desfiguros conmigo... — Le jaló hasta hacerlo chocar contra su pecho, y
así, entre caricias y abrazos que se convirtieron en caricias, se lo
llevó hasta la habitación que les correspondía.
Yuuto Shinji
¿Qué
podía ser diferente ahora? Tal vez la experiencia al conocer el cuerpo
de su pareja... Ahora eran más dados a saber lo que les gustaba, eso
quedaba más que claro. - Vamos a por esos desfiguros con aroma a
vainilla entonces... - No pudo evitar romper a carcajadas pese a la
cantidad de besos que le llovía en la cara, en el cuello. Siguiendo
presuroso a Sujk a su pequeño refugio donde un par de peluches con forma
de panda les esperaban en el lecho y solo las lámparas empotradas a la
cabecera de la cama les esperaban encendidas. Nada más entraron y le
pasó el brazo por la cintura como había venido haciendo los últimos
días. - ¿Sabes? - Le incitó a caminar has llegar a un lado de la cama. -
Es la primera vez que me llevas a un cuarto de hotel directamente con
'esta' clase de intenciones... - Con interes contempló la cama y rió muy
bajito apoyando la cabeza contra el hombro de Sujk. - No te
contengas... - Apretó más el abrazo. - Hazme gritar tu nombre... ahora.
Sujk Arkhelism
¿Con
aroma a vainilla...? Se preguntó cuando escuchó aquello, no puedo
evitar sonreír, pensando en que realmente Yuuto era su postre favorito.
Entre besos y caricias fue que llegaron al interior de la habitación,
prácticamente estaba a oscuras y solo las lámparas de la cama les
iluminaba el mismo lecho tenuemente. Ambos llegaron hasta la cama, su
pareja lo abrazaba y él se moría por dentro poco a poco de lo ansioso
que estaba por el pelinegro. — No puedo evitarlo... Yuuto... — Con ambas
manos comenzó a alzar la playera de éste, desnudando su espalda y
aprovechándose de aquella piel que se dejaba ver. — No pretendo
hacerlo... Quiero hacerte el amor... — Agachó un poco la cabeza para
susurrarle aquello al oído. Sus palmas no se detuvieron, necesitaban
tocar ese cuerpo, pasearse por esa delgada y perfecta espalda, sentir
las curvas que hacían de ese cuerpo el más perfecto y sensual...
| Yuuto Shinji
-
No he pedido que lo evites... - Sujk comenzó a levantar la playera de
manga larga que vestía... él le echó una mano para terminar por
sacarsela por la cabeza. ¿Qué clase de ritual era este que se cernía
sobre ellos esa noche? Se preguntó mirandole fijamente... - No encuentro
otra manera en que puedas conseguir que grite tu nombre que no se
haciéndome el amor... - Respondió a lo que sensei le susurraba,
aprovechándose de la cercanía fue que le imitó para dejarle en igualdad
de condiciones... se deshizo de la parte superior de la ropa de Sujk. - O
cuando me haces enojar... - Le gustaba el torso de su baterista, tan
bien formado, tan bien trabajado... autómatas sus manos fueron a
acariciarle ascendentemente desde el ombligo en dirección a los
pectorales... lentamente. - Pero no creo que hoy quieras hacer que me
enfade... - Sus ojos continuaban clavados en la piel que sus dedos
recorrían. - ¿O si?
Sujk Arkhelism
Tuvo
que alzar los brazos para que le quitasen la playera, la cual quedó en
algún lado de la habitación. — No busco hacerte enojar... — Estuvo a
punto de jadear, de perder la compostura... No es que Yuuto no le
acariciase pero... Ahora tenía más atención en sus pectorales, en la
zona del ombligo, esos dedos se paseaban sin compasión sobre su piel que
no pudo evitar que su cuerpo se erizase. Le gustaba sentirse acariciado
también, le gustaba que el menor deseara partes de su cuerpo. — Leda...
— Le llamó por su nombre artístico y tomó la mano que acariciaba con
insistencia su piel. — Puedes tocar y tenerme cuando quieras... — Soltó
esa mano luego de que la incitó a acariciarle más. No pudo evitarlo, se
le fue encima y ambos cayeron sobre la cama.
Yuuto Shinji
Sujk
detuvo sus caricias y eso le extrañó un poco, más sus palabras le
tranquilizaron por unos segundos antes de que el batero se le fuese
encima, tal ansiedad le hizo reír divertido... Ahora tenía el cuerpo de
sensei apretándole contra la suave cama... los cabellos de este les
cubrían largos como si se tratase de una sedosa cortina castaña. Cumplió
con lo solicitado y llevó las manos hasta el rostro que tenía al
frente... Los pulgares mimaban los pómulos y mejillas, pero
especialmente se detuvieron en los labios, el inferior sobre todo... -
Yo siempre te tengo... - Murmuró ahora recogiéndole el cabello detrás de
las orejas. - Es solo que a veces lo olvido, sensei... -Hizo una breve
pausa. Ahora solo se limitaba a acunar ese rostro entre sus manos. - No
solo tú eres idiota cuando te lo propones...
Sujk Arkhelism
Con
ayuda de sus antebrazos se apoyó sobre el mullido colchón, esto para no
incomodar al menor. Él soltó una risilla cuando su pareja lo hizo
también, ahora todo era tan distinto, no se trataba de cualquier
encuentro sexual... Las manos y pulgares de Yuuto se encargaron de
mimarle aún en esas situaciones, no hizo más que sonreír como un idiota
por tales atenciones. — No quiero que me olvides... No tan pronto... —
Le miró desde su posición, aún cuando el cabello le fue acomodado tras
su orejas, éste terminó cubriendo ambos rostros nuevamente. — Vamos... —
Flexionó los brazos para acercarse más al rostro ajeno. Sus labios
rozaron a los ajenos y cerró los ojos un instante. — También quiero ser y
sentirme tuyo... — ¿Quién decía que ser activo en cuanto al sexo solo
se limitaba a complacer...? No, para él era distinto, necesitaba
sentirse deseado, necesitaba entregarse y ser parte de Yuuto...
Yuuto Shinji
El
cabello de Sujk volvió a cubrirles y en parte a hacerle cosquillas
ahora que le besaba superficialmente, solo cerró los ojos para poder
recrearse en ese beso que tenía todo de casto. - ¿Seguro...? - Alcanzó a
besarle en la barbilla. - ¿Y si te enamoras...? - Evidentemente era una
broma, pronto sus manos fueron hasta los hombros de Sujk para obligarle
a este a estar abajo. - Vamos... - Fascinado con su cutre manera de ir
improvisando, a horcajadas se acomodó en las caderas de sensei para
luego dejarse caer sobre su pecho para comenzar a hablarle justo en la
manzana de Adán, a la cual torturó con húmedos besos a cada palabra. -
¿Sientes... algo? ¿Que me perteneces por ejemplo...?- Jugaba con sus
palabras. Sus incisivos jugaban a morder suavemente en la parte frontal
de ese cuello.
Sujk Arkhelism
—
Si me enamoro tendrás que soportarme... — Le hizo segunda con la broma,
una sonrisa le sorprendió de por medio. Creyó tener el control de todo
hasta que... ¿Cómo diablos había quedado acostado en la cama? Todo fue
tan rápido que tan pronto quiso descubrirlo, Yuuto se acomodó a
horcajadas sobre su cadera. — Joder... — Eso provocó no solo que
jadease, que arqueara la espalda con el más mínimo de los tactos. ¡No le
dio tiempo de asimilar nada! Su pareja estaba haciendo de las suyas y
no podía detestarlo, al contrario, le fascinaba. — Mngh... — Echó la
cabeza hacia atrás mientras esos besos húmedos le atacaban y le hacían
sentir escalofríos al punto de erizar su piel. — Yuu...to... — Sus manos
fueron a apoyarse sobre los costados de los muslos ajenos, estrujó el
pantalón mezclilla de su pareja. — Harás que me vuelva loco... — Entre
más besos, más se arqueaba su espalda, estaba excitándose con el más
mínimo contacto...
Yuuto Shinji
-
Descuida... te sorportaré. Me gustan los retos. - Por todos los
cielos... Las mordidas y marcas violáceas de hacía dos noches
continuaban ahí por donde besaba... A diferencia de él, Sujk utilizó
bufanda solo el primer día, después de eso... casi parecía que iba por
la vida mostrando alguna clase de trofeo en el cuello. Su manera de
jadear y gemir le espoleó aún más su deseo por hacer que sus labios
descendieran por la línea media hasta poder degustar un poco de la unión
de las clavículas de ese torso. Sujk podía estar que mataba por
quitarle ese pantalón que estrujaba desesperado, él prefería contar una a
una sus costillas, delinearlas y descender aún más para comenzar a
lamer y besar aquellas costillas que suponía debían estar en la zona
pectoral. - No... - Negó con la cabeza, aprovechando ese movimiento para
juguetear con la punta de su nariz en uno de esos erectos pezones que
estaban ahí para él. - Dime que ya te vuelvo loco... - Apoyó la barbilla
en el pecho de su novio y esperó por su respuesta.
Sujk Arkhelism
Estaba
más que gustoso, disfrutaba de cada beso, de la humedad que esa boca le
estaba regalando, puesto que hacía que su cuerpo se desarmara de una
manera que jamás pensó que lo haría. ¿Cómo no había experimentado aún
esa boca…? Yuuto era majestuoso, perfecto… Esas lamidas y caricias por
toda su anatomía dictaban que no solo era sensual, si no pasional,
entregado, complaciente y dedicado. Pocas veces podía experimentar esto,
y no iba a reprimirse. No cuando ya era presa de ese pelinegro, no
cuando esa boca y lengua ya lo estaban sometiendo de la manera más
excitante —¡Ahh…! Lo haces… — Gimió y a penas pudo comentar algo, su
frente comenzó a perlarse en sudor cuando esa boca se acercó peligrosa a
uno de sus pezones. —Me vuelves loco… Ngh… — No se lo decía por
complacerlo, lo hacía porque le nacía hacerlo… ¡Al carajo la compostura!
Se estaba deshaciendo bajo el cuerpo ajeno.
Yuuto Shinji
Sonrió
satisfecho... ¿Quién decía que por "morder la almohada" no podía llevar
las riendas de la situación de vez en cuando? Imbeciles los que no
quisieran aprovechar el cuerpo de su pareja... Él se sabía de un
compañero de cama con buen cuerpo, que le hacía sentir como jamás
imaginó sentir... ¿Entonces qué podría detenerle para gozar de esta
persona? "Nada" pensó restregando ahora su mejilla contra la pequeña y
erecta protuberancia... Suspiró. - Entonces dejame escucharte todo el
rato... - Ahora era el turno de la alba línea que le llevaría hasta el
vientre. Su descenso le llevó a tener que bajar de la cama e hincarse
sobre el alfombrado... Lastima por sensei que ya no podría hacerse con
sus piernas de momento, porque él ya le estaba torturando dando un par
de suaves mordidas a la entrepierna de su pareja por encima de la ropa.
Sujk Arkhelism
No
iba a decirlo con todas sus letras pero… ¡Le fascinaba ser estimulado
en el área de los pezones! El más mínimo roce le llevó a elevar el
cuerpo de su novio al arquear de manera agresiva su espalda… ¡Maldición!
No se podía esconder, tampoco sentía vergüenza… Era la primera vez que
Yuuto le veía así, tan sometido a caricias y atenciones. No era alguien
egoísta, tan como le gustaba dominar y estimular, como le gustaba ser
acariciado y torturado placenteramente. —Joder… Eres tan… — Rió
nervioso, agitado quizás. —Cruel… — Terminó la frase. Sus manos dejaron
de estrujar el pantalón ajeno en un arrebato, pues Yuuto había bajado de
la cama al mismo tiempo que sus besos y caricias finalizaron… ¿Ahora
que se traía bajo la manga…? Se pregunto así mismo cuando… — ¿Q-que…
Ahh… — Ni siquiera le dejó terminar la pregunta. ¡Estaba mordiendo su
hombría! — Leda… — Quiso reprenderlo, pero ya era muy tarde, sus manos
empuñaron las sábanas hasta arrugarlas entre sus dedos. Su entrepierna
dolió, no por las mordidas, era evidente que estas no ocasionaron daño
alguno, dolió de lo dura que estaba entre sus pantalones. —Continua así…
— Volvió a jadear.
Yuuto Shinji
No,
no era cruel... Consideraba que estaba siendo muy complaciente si se
enfocaba en que estaba basando todo en el típico principio de "Haz lo
que a ti te gustaría que te hicieran". Sujk siempre se esmeraba por
hacerle sentir en cada una de sus fibras nerviosas... ¿Por qué él no
buscaría hacer lo mismo? Aquello debía dolerle... Pero para ser
verdaderamente cruel, apretujó con una sola mano el sexo de Sujk antes
de tomar asiento en la orilla de la cama y quitarse el resto de ropa de
la parte inferior de su cuerpo. - Te ayudo con esto... - Dijo. Su única
ayuda radicó en abrirle la bragueta para liberar un poco de presión en
la zona. Su siguiente movimiento fue recostarse a su costado... su piel
desnuda revolvía el cubrecama, pero con indice y pulgar se encargó de
atrapar esa otra tetilla que antes no había atendido. Todo en el más
absoluto silencio... Sujk era el encargado de poner el ruido.
Sujk Arkhelism
¡Sí,
era demasiado cruel! Su cuerpo respingó cuando la mano del menor le
apretó con saña la entrepierna. — No lo hagas… — Le amenazó, sabía que
se lo podía cobrar después ¿Todo había terminado…? Su tortura placentera
lo estaba matando y Leda no tenía piedad de él. L echó una mirada a la
desnudez de su guitarrista, ¿por qué no? Le gustaba mirar lo que le
pertenecía y sin decirlo realmente, pues con la mirada dejaba en claro
que todo eso que ahora se paseaba ante sus ojos, era suyo. — ¿Hmm? —
Articuló interrogante. Tuvo esa sensación de alivio cuando el menor
desabrochó su pantalón, aunque el bóxer aún era impedimento para dejar a
la luz su erección. — ¿Eso es… — “Todo” quiso completar, pero cuando
menos se lo esperó, un gemido ahogado le robó las palabras de la boca.
—¡Ahhgn…! Me… — Su pecho subía y baja violentamente. —Voy a cobrar…
Esto… — Le amenazó. Sus manos apretujaron más las sábanas que hacía nada
había soltado… ¡solo se trataba de un apretón y ya estaba en las manos
del guitarrista!
Yuuto Shinji
¿Qué
se la iba a cobrar? Detuvo el movimiento de sus dedos y elevó una ceja
con ese arrogante aire que tan natural le salía siempre, frunció los
labios. - Pues no veo cómo vas a cobrartelas... - Se burló ahora que
solo con el indice presionaba la pequeña protuberancia para luego
deslizar su dedo hacía un lateral y hacer que su mano descendiera por el
bien marcado brazo ajeno hasta dar con la mano de sensei, la cual no
dudó en atrapar entrelazando ambas. - Te estas tardando en
cobrartelas... - Apoyó la frente en el hombro de sensei y se percató de
que ya estaba bañandose en sudor sin siquiera dar inicio a la acción
todavía. - Harás que piense que habría sido más conveniente dejar a
este... "adulto" - Acotó dando un apretón a esa mano que presa suya era.
- ... en la sala de juegos del restaurante, sensei. - En una maniobra
que le sorprendió incluso a él, volvió a encaramarse en el cuerpo
todavía a medio vestir de Sujk y se recostó tan tranquilo de la vida,
casi como si no importase el pequeño detalle de que aún sujetaba esa
mano y él se encontraba sin una sola prenda encima.
Sujk Arkhelism
El
menor estaba cruzando la línea, le gustaba que fuese osado, que se
jugase con él… ¡Demonios! Dentro de su cuerpo parecía un incendio, el
cual era inevitable aplacar. Jadeaba ante las atenciones ajenas, estaba
en sus manos con tal debilidad que no sabía ni cómo interpretar. Ante
pequeñas burlas que atentaban en contra de su inteligencia, frunció el
ceño y miró al otro. No era mirada que dictaba que estaba molesto, era
una mirada llena de deseo… Una mirada que de pronto le decía lo
desesperado que se encontraba por el otro. —Silencio… — Logró hablar con
tal claridad. Yuuto logró sentarse de nuevo a horcajadas sobre sus
caderas… Un poco más abajo, apretando con ese trasero lo duro de su
sexo, estando con el pantalón a medio bajar, sus bóxers ya no permitían
atrapar su erección. — Eres un diablo… — Una sonrisa ladina le invadió
de pronto, y, ante al agarre de sus manos, llevó ambas hasta la
entrepierna de su pareja, sostuvo firme el sexo de este y comenzó a
deslizar ambas manos de arriba hacia abajo… —Solo déjame jugar un poco…—
Le apretó.
Yuuto Shinji
-
No voy a callarme... - Replicó como era su costumbre. Igual ya estaba
encima suyo... y poco le importaba si le decía que era un diablo o lo
que su voluntad fuera. Debajo sentía la dura excitación de sensei
desesperada por ser liberada y ya con eso se daba por satisfecho... poco
le importaba encontrarse en igualdad de condiciones, más su todavía
débil erección no dolía como percibía si hacía aquella que entre sus
nalgas se dejaba sentir. La sonrisa de Sujk le hizo mirarle con
curiosidad... ¿qué se traía entre manos? quizás lo mejor era no
haberselo preguntado... porque entre manos sensei ahora literalmente
tenía... - ¡Sujk! - Le reprendió, pero sabía que sería problemático
moverse teniéndole sensei tan bien... agarrado. Sujetándose a sus
propios muslos, decidió que le dejaría jugar... que gozaría lo que sea
que esas caricias le quisieran hacer sentir. Bastante que sentía...
cerró los ojos e inhaló profundamente... tanto que las costillas se
marcaron perfectamente en su torso. Exhaló encontrando alivio en sus
pulmones y enervandose aún más... Sujk le masturbaba y era lo único que
importaba. - Más rápido... - Pidió antes de morderse el labio inferior y
comenzarse a arañar la piel de las piernas.
Sujk Arkhelism
No
esperaba silencio por parte de Leda, sería todo un idiota si creía que
lo haría callar, su novio no era una persona que se dejaba de nadie y
eso lo incluía a él también. Estuvo orgulloso de que su pareja comenzase
a replicar cuando la hombría entre su mano comenzó a endurecerse. Veía
con detalle como el rostro de éste se descomponía en placer cuando subía
y bajaba la mano una, dos, tres y más veces. ¡No podía con tal cuerpo!
Era perfecto… Esas curvas se marcaban amoldando su cintura, las caderas,
su delgada y sensual anatomía… Era estúpido pensarlo pero, ¿En verdad
su ahora amante pensaba que las mujeres serían de su atracción…? ¡Jamás!
No teniendo esas piernas apresándole deliciosamente y ese trasero, que
carecía de atributo pero que para él era lo suficientemente excitante.
No podía pedir más, no cuando las manos ajenas se pasearon en esos
muslos que eran su mayor perdición, arañando la piel a su alcance y
dejando surcos en tinta carmín. — Gime para mí… — Aprisionó más esa
hombría en la palma de su mano y masturbó no tan rápido, pero si lo
suficiente como para complacerlo. —Ahora… — Pidió.
Yuuto Shinji
Sujk
le estaba pidiendo algo que no le era precisamente un imposible, pero
entre el orgullo y sus ansias por ceder un poco al impetú de Sujk...
todo eso le estaba desbordando. - Entonces... - Jadeó apretando con
mayor fuerza los parpados, tanto que fue imposible no fruncir el
entrecejo. - Entonces rápido... como me gusta... - Le exigió. - Anda... -
Jadeó. ¡Al carajo! ¡No podría más con eso! Él sabía lo que debía hacer
para poder llegar a gemir con Sujk se lo pedía... No era tan difícil. -
Basta... - Fue su turno de colocar sus manos sobre las de Sujk, los
muslos le ardía por los arañazos ahora bañados en una muy delgada capa
de sudor. Apartó esas manos y se deslizó por el cuerpo ajeno hasta
llegar a los muslos de este... con movimientos torpes se encargó del
elastico de aquellos boxer y dejó visible el miembro erecto de su
baterista... Ni él mismo podía creerse el hambre con la que le
contemplo. - Tantas ganas... - Siseó desviando la mirada en otra
dirección. No le había terminado de quitar la ropa y fue él quien,
desesperado, volvió a tomar una mano de Sujk... esa que antes le
masturbara. La llevó hasta su boca... - Tantas ganas de que este
dentro... - ¿En cual de todos sus encuentros era que había aprendido a
ser descarado... completamente desinhibido? Se preguntó cuando comenzó a
lamer el dedo indice y medio de sensei... Ni siquiera se dio cuenta del
instante exacto en que sus esquemas de rectitud de rompieron para abrir
paso a ese Leda que, no solo sabía lo que quería, sino también se movía
para conseguirlo.
Sujk Arkhelism
Su
novio estaba hecho un manojo de ansias cuando demandaba más
estimulación, hizo lo mejor que pudo pero… ¿Desde cuándo se dejaba
arrebatar la mano así? Se vio sorprendido y… —¿Qué haces…? — Frunció
levemente el ceño de manera extraña. ¡No le daba tiempo de nada! Tampoco
se estaba quejando pero… —Yuuto… — Jadeó el nombre ajeno y desde su
posición contempló al guitarrista para ver lo que hacía con sus bóxers,
creyó por momentos que le quitaría la ropa pero no, únicamente liberó su
prominente erección. — Ngh… — Gimió de puro alivio al sentir que su
hombría se había expuesto de manera deliciosa ante su pareja. Los ojos
del menor parecían devorar su entrepierna y él estuvo a la expectativa
todo el tiempo. —¿La quieres…—Y entonces le robaron las palabras de la
boca, casi dejándolo sin aliento. Yuuto estaba siendo algo vulgar y más
atrevido, ¡Le fascinaba! — Estás volviéndome loco… — En otro pequeño
descuido sus dedos fueron a parar en la boca ajena, tampoco podía
quedarse de brazos cruzados… Quiso engullir más esas falanges en la boca
de su pareja, tocando la humedad de aquella lengua hasta sentir bien
lubricados los mismos con la saliva del guitarrista. —¿Puedes servirte
de mí…? — Le echó una mirada traviesa, en momentos con aires de coqueteo
en la misma. — Quieto follarte… Hmmn… — Gimió con los dedos de su
amante en su boca.
Yuuto Shinji
¡Claro
que la quería! ¡Y bien dentro!... Pero evidentemente ahora mismo sus
neuronas no daban para articular demasiadas palabras juntas, así que
tendría que conformarse con sentirse idiota y complacerse con saber que
estaba enloqueciendo a sensei justo como deseaba. El otro hizo un tanto
para que devorase sus dedos un poco más allá de la primer falange...
prefería no hacer contacto visual, suficiente era con saber que
apresurando así las cosas se estaba mostrando bastante más vulgar de lo
que nunca lo había hecho. Esos dedos jugueteaban con su lengua y él
lentamente asentía a lo que se le preguntaba... Claro que se serviría de
él... ¡Y vaya que lo haría! Sacó esos dedos de su boca, importandole
poco el hilillo de saliva que ahora pendía de sus labios conectandose
con esas falanges que todavía quedaban cerca de su rostro. - Preparame,
sensei... - Y vaya que sabía cuanto le gustaba a su pareja ese mote en
esa clase de situaciones precisamente. - No querrás lastimarme... ¿o sí?
Creí haber escuchado que quería escucharme gemir... - Él mismo adelantó
las cosas llevando esa mano a una de sus nalgas... Sujk sabía el camino
a seguir.
Sujk Arkhelism
No
entendía qué clase de persona era Yuuto, y las razones eran muy obvias,
a veces creía desconocerlo por completo cuando tenían sexo y sacaba
esas facetas que… ¡No tenían nada qué ver con el Yuuto que se
avergonzaba cuando él hablaba de sexo! Tampoco entendía por qué usaba
esas facciones para demostrar inocencia cuando no la había. Sus dedos
fueron chuponeados como si se tratasen de un caramelo, tragó saliva con
todas sus fuerzas y su entrepierna dolió por la reciente punzada de
placer que sintió al imaginarse a Yuuto ser penetrado por la misma. —Tú…
—El alma casi se le fue al cielo cuando escuchó ese “Sensei” en un tono
pasivo, no en uno que sonaba dulce, porque Yuuto no era de esos, tenía
su modo de articular las palabras y convertirlas en algo erótico para
sus oídos. ¡Suficiente! Si lo iba a preparar, pero no del modo en que
Yuuto lo ponía… No estando Yuuto de frente. — No quiero lastimarte, pero
quiero echar solo un vistazo antes de follarte… — ¡Al diablo con los
buenos modales! Levantó un poco el cuerpo, tomando con ambas manos las
caderas ajenas y se hizo con ellas a modo de que el cuerpo de su
guitarrista se girase, dejando el trasero de éste justo a su vista, se
podría decir que era la posición 69, solo que… Las caderas del menor
estaban un poco más debajo de su vientre. — ¿Quieres esto…? — Paseó la
yema húmeda de su dedo índice en el esfínter de su amante e hizo amago
de querer hundirlo. Tomó las nalgas de su pareja con firmeza, enterrando
sus dedos con fuerza, y separando más estas. — ¿No quieres sentir la
humedad de mi boca…? — Inquirió con la voz ronca y demandante.
Yuuto Shinji
-
¿Un vistazo? - No se percató de que eso lo dijo en voz alta sino hasta
que ladeo la cabeza con gesto genuinamente confundido. ¿A qué se
refería? Sujk le tomó por las caderas y le permitió que se hiciera con
su cuerpo como quisiera... a veces la curiosidad le podía más que la
necesidad de ser complacido, simplemente sucedía. Ahora le obligaba a
darle la espalda y eso no le agradaba del todo... Temía que su reciente
excitación fuese a esfumarse tan rápido como había llegado, pero igual
hizo su parte sosteniendose de los muslos de Sujk vestidos todavía en
mezclilla. - ¿Hm? - Inquirió ante la pregunta de Sujk, pero la respuesta
llegó en modo de una húmeda caricia en su sensible esfínter. - Lo
quiero... - No se sorprendió de ser tan brutalmente honesto en su
respuesta. Ese par de dedos entraron casi sin problemas... era como si
en solo dos semanas de su último encuentro, sus entrañas se encontrasen
todavía en la disposición de recibir a Sujk como este conviniera. -
Quiero sentirla... - Sujk preguntaba... él simplemente respondía
mientras sus manos hacían un desastre al aferrarse fuertemente a esa
gruesa tela. Echó las caderas atrás... esos dedos hicieron un poco de
daño, pero ya estaba donde quería... prácticamente sentado en el pecho
de su pareja y la prominente erección de Sujk tan al alcance de su nariz
que ahora jugueteaba con ella dando pequeños topones. ¿Qué si quería
volverle loco? No... quería tenerle completamente en sus manos.
Sujk Arkhelism
Sus
dedos se hundieron casi sin esperar respuesta del otro, de hundieron
tanto que pudo sentir más allá de esas paredes aprisionándole. —
Tranquilo… Aún la tienes dentro… — Sonrió con malicia de ver cuán
ansioso estaba su pareja porque sus dedos se hundiesen aún más de lo que
ya no podían. Movió ambos en el interior de éste, los metió y los sacó
para que las paredes pudiesen acostumbrarse a la intromisión. — Me gusta
que estés así de apretado… Yuuto… — Su voz salía en un tono seductor,
pero lo hizo a propósito. Así pues, terminó sacando sus dedos cuando la
humedad de estos fue nula, creía que era suficiente para que su miembro
se abriese paso pero… —Necesito esto… — Y haciendo referencia a su
última palabra, jaló el cuerpo de su amante para acercar más ese
trasero, lo suficiente para que su rostro estuviese a la altura. —Tu
sensei quiere que gimas para él… —jugueteó con las palabras y tras
finalizar éstas, su lengua se abrió paso hasta ese anillo coralino que
se dejaba ver osadamente. La punta fue directamente a arremolinarse para
asegurar más humedad en la zona, y tal como si fuese la boca del menor,
comenzó a succionar, chuponear… Y nuevamente la lengua se hizo
partícipe,necesitaba darle lo mejor de sí, quería complacerlo y si era
de esa manera, no le importaba... Lo estaba gozando.
Yuuto Shinji
No
iba a tranquilizarse y francamente no se creía que Sujk de verdad
esperase que lo hiciera. Se trataba simplemente de ese juego de palabras
en el que a veces se encontraban para provocar aún más al otro. - ¿A...
apretado? - Jadeó para luego soltar una risilla de suficiencia con todo
el esfuerzo del mundo. - Ni cuando me dejas sin nada por meses... - Le
reprochó. Si, igual y le estaba sometiendo, pero su boca todavía podía
soltar comentarios ácidos para no permitir que su orgullo barriera el
suelo. Apretó con fuerza la mandíbula al percibir tan cerca la
respiración de Sujk. Nervioso y no muy convencido de su temple, le
respondió: - Pues más vale que mi sensei... - Sus palabras se
interrumpieron con el primer contacto húmedo de ese caliente músculo. -
¡Que...! - Jadeó... Sentía que literalmente le devoraba. - Que... mi
sensei se esmere... - Consiguió completar sin ahogarse con su propia
saliva... - Por todos los infiernos... - Condenó. - No intentes...
enloquecerme... - Le suplicó arqueando la espalda todo lo que le fue
posible. Sobre el cuerpo de Sujk estaba haciendo las contorsiones dignas
de algún acrobata circense... - ¡Sujk! - Gimió lastimero luego de que
esa lengua se abriera paso con tanta facilidad en su interior. Tuvo que
aferrarse con fuerza a los muslos de su baterista para sentir que
todavía había algo a lo que anclarse en ese mundo. - ¡Sujk! - Repitió
desesperado. - ¡Basta! - Dioses... ¿Acaso el otro no se imaginaba que lo
que hacía provocaba serios estragos en su sexo atrapado entre los
cuerpos de ambos? - ¡VENGA! - Gritó - Que si... que si... - Palabras de
su boca salían sin sentido. Solo las últimas lo cobraron finalmente: -
Estoy perdiendo la cabeza... - Y para entonces ya estaba arañando ese
pantalón cual felino.
Sujk Arkhelism
Tener
a Yuuto como pareja era cada vez mejor, y más si se trataba del sexo…
Una situación en donde ambos se daban guerra, y no solo con actos, se lo
demostraban con palabras, que no se lograban articular bien por alguna u
otra razón más que obvia, pero ni aún en situaciones como esas su novio
dejaba de lado los comentarios mordaces, eso hacía que su cabeza
hirviese. Pronto logró lo que estaba buscando, tener a Yuuto en su mano,
maldiciendo, respirando lastimeramente. — Ya estás loco por mí… —
Susurró aún entre esos besos que le dedicaba, para luego reanudar éstos
sin ningún problema; el trasero de su menor se movía cuando su lengua
entraba en ese terreno. No planeaba detenerse cuando ya lo tenía donde
quería, cuando estaba expresando que aquello le gustaba tanto como a él.
—Esto no se acaba hasta que yo diga… —Las últimas succiones se
acercaban, pero tan lento fue que quiso torturar al menor para sacarlo
de quicio hasta en esas situaciones. No fue sino hasta el grito del
guitarrista que se detuvo. —Harás que me gustes más si actúas como
felino… —Acarició y apretujó las nalgas entre sus manos, alejando su
rostro lo suficiente como para ver el cuerpo del menor, estaba
mostrándose sensual para él. — Es suficiente… — Se mordió el labio
inferior y empujó un poco el cuerpo del otro hasta que ese trasero dio
con su dura entrepierna. — Te necesito… — Jadeó, tomando su erección y
guió la cabeza hasta la entrada del menor, fue fácil para él poder
penetrar al estar la zona lubricada. — Hmnn… Termíname… Ahh… — Un gemido
ronco salió desde su garganta. — Ahora… Yuuto…
Yuuto Shinji
Si,
ya estaba loco por él, pero no tenía porque ir por la vida pregonandolo
¿verdad? Igual tampoco era que tuviera mucha voluntad para defender su
honra en esos momentos... Solo deseaba seguir sintiendo más y más... ¿Y
qué si Sujk decía que eso se acababa cuando él dijera? Si con ello iba a
traerle consigo uno de sus mejores orgasmos pues... que así fuera, que
terminase con él cuando quisiera, era el compromiso interno que se
hacía... ¡Porque jamás admitiría en voz alta que Sujk llevaba la batuta
esa noche! No, señor... - Ngh... - Se quejó al sentir esas manos
apretujandole la piel en su trasero, haciéndose con este para
encaminarlo a lo que venía deseando desde momentos antes... - Dioses... -
Jadeó con una emoción que le fue imposible ocultar en cuando el sexo de
su pareja incursionó lentamente en su interior. - Joder... como ha
resbalado... - No tuvo ni un reparo en admitir que le había gustado la
facilidad con la que sensei le había profanado, sin dolor, sin
presión... llegando directamente al fondo. Era delicioso cuando ellos lo
deseaban, pero aún más cuando sus cuerpos estaban sincronizadamente
deseosos también. Tentado estuvo a hacer las cosas dandole la espalda al
otro, pero entonces... subiendo los pies a la orilla de la cama, se
impulsó para arreglarselas y girarse para tener a Sujk de frente... -
¿Qué? ¿Te pensaste que las cosas irían a tu manera todo el rato? - Le
retó. Era desconsolador haber hecho que sensei saliera de su interior,
pero en un movimiento rápido le tomó por la base y, a horcajadas, muy
despacito fue él mismo quien descendió sobre el regazo de sensei para
que este volviera a llenarlo... - Te aguantas... - Gimió de una manera
ridículamente aguda al sentir palpitar esa carne en su tracto. - Te toca
aguantarte mis expresiones... - No había necesidad de acostumbrarse a
la intromisión, pero nadie podía culparle de cerrar los ojos y recrearse
en las sensaciones de tener a sensei estimulandole la prostata de
manera sostenida al no hacer ninguno algún movimiento.
Sujk Arkhelism
Su
espalda se arqueó, sí, de la misma forma en que lo había hecho cuando
uno de sus pezones fue estimulado con tal tortura. Sentir el interior
del menor fue como darle unas sesiones de electrochoques, la facilidad
con que su miembro se resbaló hasta tocar la próstata fue señal de que
todo iban por buen camino. No estaba pensando bien, todos y cada uno de
sus pensamientos se esfumaron y ahora tenía la cabeza en blanco, la
debilidad de sus manos pudo notarse cuando dejó de apretar las caderas
de Yuuto y éste aprovechó para salirse con la suya… ¡Al carajo! Que
hiciese lo que más gustase porque no estaba en condiciones de demandar
algo estando así. — Joder… No hagas que te olvide tan pronto… Hmn… —
Gimió mientras veía como su pareja le daba la cara. — Haz lo que
quieras, ¡Demonios! — Desesperado se llevó una de las palmas de su mano
hasta la frente, ahí, desde la raíz alcanzó a jalar sus cabellos en un
intento inútil de querer desaparecer por el placer que estaba sintiendo.
—¡A-ahnn…! Joder… Joder… — Gemía desesperado como jamás en la vida,
nuevamente pudo sentir a su novio, resbalaba perfectamente por toda su
extensión. — Yuuto… — Tomó fuerza de voluntad y uno de sus brazos le
sostuvo por la cintura, era tiempo de saciarse. Alzó las caderas junto
con el cuerpo de su menor y… Comenzó a embestirlo lentamente, aunque así
lo quiso al principio, eso no duro tanto, pues… Ya podía escuchar el
choque de sus caderas contra el trasero del guitarrista… — Hmn… Hmmnn… —
No podía simplemente cerrar la boca, estaba enloqueciendo.
Yuuto Shinji
¡Wow!
Sujk le estaba dando luz verde para que hiciera lo que quisiera... eso
no se lo veía venir. ¿Tan fácil era conseguir tenerlo en donde quería?
Sensei le sujetó por la cintura y él todavía no acababa de asimilar que
de verdad podría hacer su voluntad... no lo asimiló hasta que el otro
comenzó a embestirle como podía hacerlo desde abajo y siendo que todavía
no estaba completamente desnudo. - Nada de "Hmn... Hmn..." - Le remedó
una vez apoyó las palmas de las manos en los pectorales de Sujk y
presionó las caderas con fuerza para negarle cualquier tipo de embestida
más. Acercó su rostro hasta escasos centimetros del de su novio. - ¿No
vamos a gemir y a gritar el nombre del otro, Sujk-kun?
No iba a esperar respuestas a sus preguntas. Antes de que sensei dijese nada, llevó sus manos al vientre de su baterista y comenzó su cabalgata a un ritmo acelerado... debía aprovechar la facilidad con la que su organismo estaba cediendo a esa intromisión que parecía recibir con la misma hambre con la que él había añorado que sucediera. Arriba y abajo, sus muslos y rodillas lo resentirían al día siguiente. - Sujk... Sujk... - Y así lo resintiera su cuerpo entero, no le importaba si ahora mismo podía perderse en el blanco del techo oscurecido por la falta de iluminación limitada a las lámparas de noche. El cabello bañado en sudor le acariciaba la espalda. - Sensei... maldiciones... - No recordaba cuan do había sido la última vez en que las estocadas habían sido tan exactas como para estimularle en el punto preciso que le hacía jadear peor que si hubiera corrido una maraton, que hacía que su pecho se hinchase una y otra vez más que sometiéndose a cualquier clase de ejercicio. - Joder... haces que... - Le arañaría el vientre... Ya estaba haciéndolo. - Haces que... me de hambre... - Río bobaliconamente hacia el techo. - Que este... insaciable... siempre...
Sujk Arkhelism
¡Estaba
muriendo y Leda impedía todo movimiento de su parte! Demonios… No tenía
piedad de él. —Vamos, Leda… — Gruñó desesperado cuando su cuerpo
regresó nuevamente al colchón. ¿Y ahora que se traía entre manos? Estaba
dudando mucho, no iba a aguantar tanto con la situación. Poco tiempo
después, su novio se hizo con su cuerpo, aprisionando más su cadera con
esas majestuosas piernas, las cuales se amoldaban perfectas a su cuerpo…
No había como los muslos del menor rodeándole cuando tenían esos
encuentros.
¡Era el colmo del descaro! Cuando quiso hacer de las suyas, nuevamente se le fueron las ganas porque Yuuto ya estaba cabalgando encima suyo. — ¡Dios! — Gimió tan fuerte que estaba seguro que se había escuchado hasta el pasillo. Su espalda se arqueaba de manera violenta, su cuerpo se removía una y otra vez cuando su amante subía y bajaba de manera voluptuosa. — Maldición… Yuuto… Yuu… — Las palabras se atoraron en su garganta y cerró los ojos con fuerza, el sudor ya estaba invadiendo todo su cuerpo. —...to… — A penas pudo articular. — Ahh… Leda, Leda… Hnmmn… — No recordaba haber gemido su nombre tantas veces en una noche, el hecho es que se estaba desmoronando en placer, uno que Yuuto había provocado desde ese instante que sus pensamientos le jugaron mal. —Eres el amante perfecto… — Le quiso halagar, sin seguir el hilo de la conversación realmente. Tomó fuerza y pudo sacarse la ropa restante con los pies hasta quedar desnudo. Impulsó su cuerpo hacia enfrente para quedar sentando junto con su menor y abrazó enteramente ese cuerpo, pegándolo más hacia su pecho, de esa manera el miembro de Leda quedó entre sus vientres. — Más… — Le pidió al tiempo que besaba ese hombro derecho. — Muévete más…
Yuuto Shinji
Su
nombre rebotaba una y otra vez contra las paredes que les cobijaban. Su
seudonimo también hizo acto de presencia y la estampa que Sujk le
ofrecía sobre la cama era magnifica. - Soy tu amante. El único... - Ni
siquiera estaba seguro de que sensei hubiera alcanzado a escucharle, y
es que el hombre estaba vocalizando cosas que nunca antes había
escuchado salir de su boca. - Más... más... - Se repetía a si mismo sin
alentar el ritmo pese a que sus piernas comenzaban a resentirse un poco.
A sus espaldas alcanzó a ver como los pantalones y ropa interior de
Sujk salían disparados en dirección desconocida; quizás no debió
distraerse en ello pues cuando menos lo pensó sensei ya estaba con el
pecho pegado al suyo... la aparición de ese rostro tan cercano le robó
el aliento. Le contempló por unos segundos, quieto, sin cabalgarle, solo
deleitandose con la ansiedad casi tangible del otro.
- Me moveré... - Aceptó robándole un corto beso. - Pero esta vez será a tu manera... - Muy a su pesar tuvo que despedirse de ese beso en el hombro, se puso en pie y, dandole la espalda volvió al regazo de su pareja... Era ridículo admitirlo, pero antes no había accedido a hacerlo de aquella manera por el solo hecho de que teniendo a Sujk sobre la cama no podría pedirle lo que ahora si podía estando este sentado. - Abrazame... - Le pidió buscandole por encima del hombro, a tientas buscó una de las manos ajenas para guiarla al interior de sus muslos. - Abrazame... - Repitió. Joder, que tenía un brazo libre... - Besame la espalda, el pelo, el cuello... Hazme el amor, Ryosuke... - Esas últimas palabras sonaron a suplica una vez le pudo sonreír mirandole de reojo.
Sujk Arkhelism
Nunca
iba a olvidar ese encuentro, aun cuando era la persona más distraía del
planeta, jamás lo haría y por el hecho de que… No solo había placer
ahí, mucho menos pasión o lujuria. Habían sentimientos, no era el sexo
casual que se tenía con una persona sin nada que los ligase, era un
encuentro donde involucraban sus sentimientos, y su pecho le decía que
esa calidez no era debido a la temperatura de su cuerpo, era a causa del
amor que su pareja provocaba en él. Su respirar dictaba que Yuuto todo
lo podía con él si así se lo proponía, dejando de lado los papeles que
les correspondían, porque… ¿Qué sería de ellos si se montase en su macho
para prohibirle cosas al menor? Las cosas no funcionaban así, ambos
eran hombres con necesidades y anhelos.
Ese corto beso llegó sin avisar, dejando a sus labios hormigueando a causa del efecto provocado. Impresionado como muchas veces en esa noche, tuvo el placer de contemplar el cuerpo desnudo de Yuuto en cuanto se puso de pie, los ojos se le iban a cada uno de los rincones de su silueta. El guitarrista terminó sentado nuevamente, dándole la espalda y esas curvas hicieron lo suyo para seducirlo sin tacto. Los brazos le temblaron y cuando es petición llegó, no dudó en pasarle los brazos por la cintura. —¿Así…? — Susurró contra el cuello del menor una vez que lo tuvo a su alcance. Otra de sus manos fue guiada entre los muslos de Leda y sutilmente sus dedos se pasearon por esa piel, casi con temor a dañarla… —Yuuto… — Jadeó una vez más, acariciando con el reborde de sus labios su cuello, dibujando líneas imaginarias con la punta de su nariz, dictando una vez más que era suyo y que jamás nadie le volvería a poner un dedo encima… — Te hago el amor con la fragilidad que emanas al entregarme tu cuerpo… — Fue más fácil mover las caderas de atrás hacia delante estando sentado, así tuvo mayor facilidad al interior. — Te acaricio como solo se acarician las personas cuando se aman… — Una de sus manos se coló en la espalda del menor y con tacto sutil le recorrió… — Yuuto…¡Aaahmnn! Entrégate a mí… — Finalmente mordisqueó la piel de su cuello poco a poco…
Yuuto Shinji
Si,
así era como quería ser abrazado... Así era como deseaba volver a
sentirse suyo. Su espalda se amoldó perfectamente al pecho de sensei...
Así era como necesitaba saber que estaban hechos el uno para el otro.
Los dedos de sensei le recorrían con tal delicadeza que parecía temiese
romperle o quizás romper la atmosfera en la que estaban envueltos. -
Ryosuke... - Volvió a nombrarle, esta vez en forma de un gemido lleno de
necesidad... Ansiaba que esos labios continuaran haciendo de las suyas
en su cuello, que solo a él esos labios profanaran. - Mi cuerpo... mi
alma... tomalo todo... - Era imposible intentar articular más de dos
palabras consecutivas luego de volver a sentirse completamente allanado.
Hacía tanto que se había entregado a ese hombre que ahora solo parecían
estarlo reiterando y aún así... - ¡Ah! ¡Ven por mi! - Exclamó con
fuerza echando la cabeza a un lado para que esas suaves mordidas no se
detuvieran... En su interior Sujk se movía con vehemencia y en su
vientre ya sentía pequeñas gotas preseminales salpicándole la piel. -
Ven por mi... - Él también estaba poniendo de su parte... si así podía
llamarle al hecho de que guiaba la mano libre de sensei desde sus muslos
hasta su vientre empapado, su pecho... lo que el mayor quisiera. Así no
dudaría nada... pero sabía que en ocasiones no se trataba de una prueba
fisica de resistencia, sino más bien emocional. ¿Cuantas emociones eran
las que podía hacerle vivir sensei en cuestión de minutos?
Sujk Arkhelism
—Te
estoy tomando… — Una vez más su respiración agitada se interpuso entre
sus palabras. Hacer suyo al menor significaba tanto… Desde el primer
encuentro supo que ese era su destino, quedarse con él, porque solo con
él podría sentirse lleno cada vez que terminaba de hacer el amor, con él
no existía el vacio ni falsos sentimientos, y podría decir que Yuuto
era el complemento perfecto de su vida, como si su otra mitad estuviese
perdida para luego ser recuperada al tiempo que lo había conocido. — Te
quiero para mí… Ahh… — Echó la cabeza hacia atrás, anulando todo beso de
aquel cuello, sus caderas se movían por sí solas, como si supieran por
donde clavar cada estocada al interior ajeno. — Yuuto… No sabes lo mucho
que… — Ambos entrecortaban las palabras, la revolución de sentimientos
junto con el placer no perimirían que fuesen coherentes con la
conversación. — Te amo… — Un momento… — Te amo… — ¿No era la primera vez
que le decía un “Te amo” abiertamente en el sexo…? Podría apostar que
sí… ¡Mandaría al diablo todo por hoy! Estaba completamente enamorado de
su pelinegro, aquel que… Aunque tuviese ese color de cabello que poco le
gustaba, seguía en sus pensamientos día a día y que… Al estar haciendo
el amor, sintiendo aquellas entrañas para complementarse, podía sentirse
completo… — No aguantaré… — Anunció una vez que pudo tomar con firmeza
la entrepierna de éste.
Yuuto Shinji
Sujk
le tomaba, lo quería siendo suyo y él sin restricciones se entregaba
por completo en cada una de esas estocadas que le hacían retorcerse por
ratos y acelerar el ritmo en otros tantos. - Ya estoy aquí... contigo...
- Intentaba responder, más la voz le salían tremendamente aguda a causa
del ardor que acometía en su garganta. Pero toda molestia se fue
volando por las enormes ventanas al escuchar esa declaración de amor...
¿Acaso no era la primera vez que permitían que esa clase de expresiones
de afecto se entrometieran en la intimidad? Hizo su mejor esfuerzo por
no perder el ritmo. No ahora... - Yo tampoco aguantaré demasiado... -
Río muy bajito. - Y si continuas declarándote... Ngh... Mh... - Lo que
era peor... ese agarre en su entrepierna vino a complicarle más el
asunto, pues a penas le rodeo y fue testigo de ese particular cosquilleo
en su bajo vientre... estaba a punto.
Sujk Arkhelism
Sí,
estaban los dos juntos… Compartiendo las mismas sensaciones, amándose
mutuamente y siendo cómplices de aquellos actos en donde demostraban aún
más su cercanía como pareja. Era difícil tener que contenerse con todo
lo que estaba sintiendo, y es que su miembro era sometido tan
placenteramente que sentía desfallecerse… Al borde de la locura estaba,
siendo preso de su amante. — Ahhn… Ahora… — Jadeó y sus palabras no
pudieron completarse, masturbó con fuerza la hombría de su novio, rápido
y con insistencia. No pretendía abandonarlo cuando ya le había regalado
el placer de sentirse acariciado. — ¡Aaahn…! Yuuto… — Hacia atrás echó
su cabeza, sintiendo el movimiento de sus cabellos hasta quedar estos
hacía atrás, manchando las sábanas con pequeñas gotas de sudor que caían
violentamente. Su cuerpo se puso tenso, no podía más… —Mngh… — Echó sus
caderas hacía el frente para darle la última embestida y repetidas
veces lo hizo de nuevo al regarse en su interior poco a poco… Sus jadeos
no se detenían, era como estar en el mismo cielo aún sin conocerlo…
Yuuto Shinji
Los
movimientos de Sujk contra su ya insostenible erección estaban
volviéndole loco... se sentía incontrolablemente duro, goteando... Su
interior estimulado una y otra vez. En un momento dado dejó de colaborar
en la cabalgata para presionar más contra esos muslos en los que estaba
sentado y sus caderas comenzaron a moverse de atrás hacia adelante
lenta pero agresivamente... Cada estocada incrementaba los cosquilleos
en su vientre. Sujk palpitaba en sus entrañas... - Sensei... Ah...
¡Sensei...! - Sujk palpitaba y le hacía vibrar a él también. Los brazos
le temblaban, no podría sostener las manos por mucho tiempo en esas
piernas. - Rayos... Sujk... - Jadeó... Sentir como esa líquida calidez
le llenaba por dentro, saber complacido al otro le satisfacía de tal
manera que solo cabalgó un par de veces más más de enterrar las uñas en
las rodillas de Sujk y arquear la espalda... - Mmh... ¡Mmh...! - ¡Y una
mierda si había terminado salpicando la alfombra! Su pareja no había
tenido demasiado cuidado al tocarle... terminó corriéndose en su mano y
derramando parte de ello en a saber qué lugar desconocido del suelo.
Sujk Arkhelism
Yuuto
terminó, no solo en su mano, no solo en alguna parte del suelo de la
habitación, terminó con él… Lo había dejado agotado esa noche, sin ganas
de moverse realmente. No había sido como otras veces y eso lo tenía
bien en claro. Su respiración no podía apaciguarse, los brazos y todo el
cuerpo le temblaron, pero aún así pudo abrazar a su guitarrista para
pegar esa espalda contra su pecho… — Haz estado increíble… — Musitó
contra el cuello ajeno al hundir su rostro en esa zona. ¡Joder! Venía la
etapa donde pocas veces se ponía cariñoso luego de hacer el amor. —Me
has dejado sin energía, ¿debo cobrarte esto después…? — Rió de manera
muy leve al tenerlo bien abrazado a su cuerpo, ambos estaban sudorosos y
al hacer contacto piel con piel, se pudo notar la temperatura de sus
cuerpos.
Yuuto Shinji
Sus
hombros subían y bajaban con violencia luego de la euforia y energía
invertidas en lo que consideró uno de los mejores orgasmos de la
historia, y no estaba exagerando. ¿Qué tan importantes podían ser los
preliminares antes del sexo? Justo ahora quedaba aclarado el punto de
que eran de vital importancia... No podía ni responderle al cumplido de
Sujk, pero se dejó arrastrar por esos brazos para luego notar como el
rostro de Sujk se hundía en su cuello. - ¿Me vas a cobrar... aún más? -
Preguntó cansado. - Contigo... los intereses... son muy altos. - Río
cerrando los ojos derrotado. El sudor era frío en su cuerpo ahora que ya
no se quemaba por dentro. - Ayudame a entrar a la cama o enfermaré... -
Pidió. - Pero primero limpiame..
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