Sujk Arkhelism
La noche anterior había sido dolorosa… Aunque ahora
estuviese abrazando el cuerpo de Yuuto, no podía dejar de recordar todo lo
acontecido y, claro que éste debía tener sus dudas luego de haber visto esa
escena, en verdad no había sido su intención hacerlo sentir así. El poner en
duda los sentimientos que Yuuto le profesaba era cometer suicidio… Jamás
estaría interesado en una mujer, jamás, porque tenía a la persona indicada a
su lado, aquella persona que le hacía cosquillas con su cabello enmarañado
por las mañanas, aquella que podía arrancarle la primer sonrisa matutina a la
hora de comenzar con el trabajo a sabiendas que su día sería un desastre
laboral. Tantas cosas se le vinieron en mente al ver a su pareja dormir
pacíficamente y aferrándose a su cuerpo como si la vida dependiese de eso…
Era afortunado de tener al guitarrista a su lado, porque él solamente podía
soportar sus celos estúpidos sabiendo que no era la persona más paciente…
Entre pequeños besos sonoros que terminaron en la frente del menor, fue como le despertó. La escena del Yuuto al abrir los ojos fue conmovedora, adoraba como sus labios formaban los ya famosos “morritos” inevitables debido a la forma de su boca. Poco a poco lo tuvo de vuelta a la realidad y le hizo levantarse para tomar el desayuno. En la tarde fue a reportar el incidente con los masajistas de la noche anterior, a saber… Pero él no quería estar en recursos humanos ni en quejas para solucionar los problemas, todo era culpa y responsabilidad del hotel, a parte estaban cometiendo faltas hacia los clientes por el mal servicio. Si Yuuto se molestaba o no, ya estaba de más, la queja estaba hecha. Su siguiente salida fue en Chengdu, que era la capital de Sichuan, lugar donde se encontraban ahora. No demoraron tanto en llegar, en china se usaban aún los ferrocarriles para transportar a las personas de un pueblo a otro, era tan diferente de Japón, no era como el tren bala… ¡Era realmente genial! Tenían el tiempo suficiente como para llegar en la noche, cenar algo y llevarlo al Palacio de Qingyang. Al llegar allá podían pasar una noche de leyendas urbanas que contaban los guías turísticos de la región que dominaban el idioma, después de eso podrían beber té como se acostumbraba y jugar una partida de mahjong. Hacía bastante tiempo que no jugaba con su pareja esa clase de partidas. |
Yuuto Shinji
Despertó en brazos de Sujk... El mismo Sujk de siempre que
tanto le mimaba y se empeñaba en mostrarle que no había absolutamente nada de
malo en dejar salir de vez en cuando el romanticismo en sus vidas. Despertó
en brazos de Sujk y solo siguió su protocolo de desperezamiento porque
francamente no sabía ni con qué cara era que debía de ver al mayor luego del
pésimo momento que habían tenido que compartir la noche anterior... Si tan
solo no hubiera accedido a la insistencia del personal de masajes, seguro se
habría ahorrado ese enorme disgusto y por otro lado... si bien la horrible
discusión que tuvieron sirvió para que esa noche pudieran permanecer
abrazados en la cama con el afecto de siempre... Dentro suyo debía admitir
que quizás todavía había algo que debía hacer para recuperar esa confianza en
si mismo que se suponía tenía, que según a lo largo de los meses se había
encargado de labrar en base a sus sentimientos por sensei... Se sentía un
reverendo idiota.
Más idiota se sintió al abrir lo ojos y ser recibido por una lluvia de besos matinales en el rostro que casi que le dejaron sin aliento... No estaba preparado para recibir tanto amor luego de que la noche anterior se atreviera a decir algo como "Venga, terminemos con esto". ¿Cómo fue que tuvo el valor suficiente para decir algo tan doloroso? Se preguntó durante el desayuno, durante el trayecto al Palacio de Quingyang en Chengdu... No se sorprendería si sensei había notado que todo el día estuvo tomándole de la mano con demasiada fuerza, que prácticamente se escondía detrás de el baterista como temiendo que alguien pudiera señalarle por idiota. Casi que a la hora de la comida probó bocado porque el estómago le decía que debía hacerlo, pero tan en automático estaba que no se percató de en qué momento les cubrió la noche sino hasta que en un momento dado llegaron a un sitio en donde varios guías turisticos atiborraron a los visitantes ofreciendoles un recorrido durante el cual contrarias diferentes mitos y leyendas chinos. Él se arrebujó contra el cuerpo de Sujk... no le tomaba de la mano, esta vez pasó su brazo por la cintura ajena y apoyó la cabeza en el hombro del otro... ¿Irían a escuchar las leyendas? Más allá hablaban de juegos de mahjong... Él no se atrevía a preguntar. Esta noche no arruinaría nada... solo apretó más el abrazo hacía Sujk como temiendo que se fuera de su lado y esperó a que este decidiera para seguir sus pasos. Aún quedaba noche antes de volver al hotel. |
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Sujk Arkhelism
Era de esperarse que su novio anduviese algo aprehensivo con
él en casi todo el trayecto. No quiso comer mucho y él tuvo que alentarlo a
hacerlo, pero no terminó la comida, no le insistiría porque conocía su
carácter, era mejor no hacerlo desesperar.
Pasearon entre la gente y Yuuto iba detrás suyo aferrándose a su mano como si fuese un pequeño, él solo le decía un “Vamos, camina por aquí”, y cosas como esas para que tropezase al estarse refugiando demasiado. Llegaron al palacio, había un festival nocturno, donde la gente compartía historias, leyendas y antigüedades de lo que era el reinado en ese entonces del mismo lugar donde estaban ahora. En donde estaban, era un recinto antiguo… Las personas se sentaban alrededor de unos monumentos hechos de piedra para esperar las leyendas del lugar que el guía de turistas tenía preparadas para ellos. Su pareja no dejaba de abrazarlo con tal fuerza que tuvo que pasar uno de sus brazos por encima de los hombros de éste, de esa forma pudo dejar reposar la cabeza del guitarrista sobre su pecho. —¿Tienes frío…? — Preguntó, ellos estaban más apartados del grupo. |
Yuuto Shinji
El brazo de sensei rodeándole los hombros era
reconfortante y aunque no dejaba de sentir que era una persona cruel por
haberse dado por vencido tan pronto la noche anterior, la verdad es que por
esa noche deseaba ser todo lo egoísta que le fuera posible ser... Lo tenía
ahí, bien aferrado con un brazo, al alcance para poder contemplar como,
debajo de la bufanda que Sujk llevaba, se veían aún algunas de las violentamente
oscuras marcas que sus dientes y labios habían dejado en el cuello ajeno. No
se sentía orgulloso de ello, pero... ya lo había hecho ¿no? y en un arranque
de desesperación, pero...
-¿Hm? - Negó con la cabeza a penas levantando la mirada para encontrarse a su costado con la de Sujk que le observaba curioso. - Para nada... Eh, solo pensaba... - Admitió. - En que si querías que escuchasemos al menos una de las leyendas que va a contar el señor de allá. - Mintió señalando con su cabeza uno de los tantos monumentos alrededor de los cuales ya se arremolinaban varias personas. No le vendría mal tomar asiento... habían dormido bien entrada la madrugada y no se sentía del todo repuesto. |
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Sujk Arkhelism
—Pero estoy muy bien, así contigo... — Rió muy levemente,
en verdad no quería dejar de abrazarlo y mucho menos de romper ese ambiente
en donde los dos ponían de su parte para darse un poco de cariño. — Pero
vamos, a escuchar tan solo una y luego vamos a tomar un té, ¿quieres...? —
Sin separarse del menor y sin romper el abrazo, caminaron hasta donde estaba
la gente y tomaron asiento para poder escuchar una de las leyendas más
importantes del lugar. El narrador comenzó a hablar de un antepasado llamado
Laozi, aquel que había llegado al palacio montado en una cabra negra justo en
el palacio, y justo para enseñar escritura de Taoismo a Yinxi, otro personaje
importante de la historia. Se decía que durante el proceso de la enseñanza,
Laozi tuvo que marcharse y le dijo a Yinxi: "venga para encontrármelo en
el Palacio Qingyang en 1.000 días", Después de 1.000 días, Laozi regresó
al Palacio y siguió su enseñanza, con ello... Se destinó al palacio como un
sitio de Taoísmo y consideraron a Laozi su antepasado... Así pues, le
construyeron un lugar especial dentro del monumento. Desde entonces, durante
el 25 día del segundo mes lunar, una magnífica feria de flores es celebrada
en el parque de cultura que está a un lado del palacio y eso, para celebrar
el día de nacimiento de Laozi. Era una leyenda donde todos en su mayoría eran
creyentes de la celebración... Tenían más veneración por los antiguos
maestros que por un acontecimiento en especifico... Era impresionante.
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Yuuto Shinji
Él también estaba perfectamente bien así, más que bien a
decir verdad. Giró su rostro en dirección contraria para poder reírse con un
poco de vergüenza. - Vamos a por esa leyenda y luego por ese té... - Al final
tuvieron que ir de la mano a tomar asiento, pero nada más lo hicieron se
encargó de apoyarse contra el costado de Sujk tomando la mano de este para
jugar con ella sobre su regazo mientras un viejo narrador comenzaba a
hablarles de la historia de Laozi, o Lao-Tsé, o como quiera que fuera... su
pronunciación del idioma era pésima, más puso total atención en todo lo que
el hombre aquel tuvo para contarles, se notaba algo más experimentado
hablando el idioma nipon. Un vistazo bastó para darse cuenta que en su
mayoría, sino es que todos, en esa agrupación parecían ser de su misma
nacionalidad. Laozi no era cualquier personaje... prácticamente les hablaban
de alguien que cuyas enseñanzas muchos tomaban como filosofía de vida. - A mi
me suena hasta como parte de algo religioso... - Murmuró al oído de sensei, tampoco
sería tan impertinente para decir su opinión en voz alta. Justo en ese
momento tuvo la idea de acariciarle el pomulo con la punta de la nariz.
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Sujk Arkhelism
Quiso reír, pero se quedó en el intento como muchas veces
pasaba, era bueno guardando silencio haciendo el intento de querer sonreír o
reírse. — Yo creo que tenía un nombre gracioso... — Susurró, pero cuando
quiso volver la mirada hacía los demás, las caricias de la nariz ajena le
hicieron suspirar. — Basta... — Murmuró, en realidad no quería que el otro se
detuviese. — Harás que me ponga sentimental... — Jadeó y él también comenzó a
acariciar con su nariz el pómulo ajeno. No quería separarse y eso estaba más
que claro. Gente comenzaba a hablar acerca de la leyenda que se había
terminado, preguntaban sus dudas y eso paso de ser un relato, a ser un debate
entre todos. Ambos estaban sumergidos en caricias, sin importar si había
gente discutiendo de la leyenda del palacio, sus suspiros decían más que mil
palabras y el corazón latía desbocado por esa persona que tenía a su lado,
esa persona que sostenía su mano firme y que descansaba en uno de esos muslos
que tanto le encantaban...
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Yuuto Shinji
Si, el héroe de los nativos de ahí tenía un nombre
gracioso, pero más importante que todo... - Ya estamos sentimentales... No te
engañes. - Si ya tenía los ojos cerrados incluso para disfrutar aún más de
esas caricias faciales era porque claramente estaban enfrascados en el
sentimentalismo. Detuvo el movimiento de su nariz y buscó el apoyar la frente
en la de sensei... Ni siquiera se habían besado y su respiración se
encontraba agitada inexplicablemente. - Mirame... - Le ordenó con tono suave,
liberando aquella mano sobre su muslo para poder tomar al otro por la
mejillas. - Y ahora... - Se aclaró la garganta una vez obtuvo su atención y
parpadeando reiteradamente con nerviosismos agregó: - Perdoname.
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Sujk Arkhelism
Rió una vez más cuando se hizo referencia a que estaban
sentimentales, ya estaban perdidos. Estuvieron así unos minutos hasta que
Yuuto rompió todo contacto, la gente que antes estuviese ahí, ya había
abandonado el lugar poco a poco. Sus frentes quedaron juntas, estaba entrando
en la etapa de nerviosismo, estaba hiperventilando y no le había besado
siquiera. Ante la orden del menor, él solo le miró fijamente y se dejó hacer
cuando su rostro quedó entre las manos ajenas. No sabía qué ocurría con el
menor, éste le miraba con duda, a veces con determinación y... — ¿Por qué...?
— Inquirió. ¿Por qué le estaba pidiendo disculpas...? No necesitaba que las
pidiese cuando... ¡Demonios! Cuando el problema de ayer era más culpa suya
que la del menor.
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Yuuto Shinji
¿Estaría viendose por lo menos la mitad de firme que
intentaba aparentar sentirse? No lo creía, ese par de ojos le miraban con
algo que le sabía a preocupación y la desolación le llegó de golpe. Cerró los
ojos, no podía enfrentarle después de todo. - A pesar de todo... - Murmuró
abatido, amargando bastante la sonrisa que antes tuviera. - Anoche me di por
vencido demasiado rápido... e insinué que no tendría problema en mandar todo
esto al diablo... - Sus manos resbalaron y cayeron pesadas sobre su regazo y su
frente acabó por buscar apoyo en el hombro de sensei. - Sin pensarlo elegí lo
que me dolería menos y no lo que sería mejor para ambos... Fui un fiasco,
viejo.
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Sujk Arkhelism
Yuuto no le miraba, y no iba a pedir que lo hiciera cuando
éste ya estaba aclarando el tema, justo venía a agarrar valor para dejar en
claro lo de ayer, puesto que no tuvieron tiempo de asimilarlo cuando se
reconciliaron. Guardó silencio y esas manos cayeron de pronto, más luego las
tomó y guió las mismas hasta sus costados para que de esa forma pudiese
abrazarlo. Él le rodeó la espalda también, quería tenerlo cerca. —¿Sabes...?
Temía mucho tener que separarme de ti... — Suspiró largamente. — Estaba
pensando en mi soledad y aún no me habías dejado... —Carraspeó la garganta. —
Sé que las cosas fueron por otros rumbos, y lo siento mucho... siento mucho
haberte herido y hacerte pensar cosas que habían desaparecido desde hacía
mucho... — Esta vez susurró todo en el oído del menor. — Creo que soy el
idiota más enamorado porque... Iba a preferir mil veces que me lastimaras a
tener que dejarte...
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Yuuto Shinji
Sujk se encargó de que, ahí en el suelo, permanecieran
abrazados... esta vez de frente, de manera más hermética y eso le hizo sentir
un poco más tranquilo. - Soy el peor... siempre he sido el peor de los dos. -
Rio aún sin atreverse a mirarle pero permitiendo que esas palabras le
reconfortaran. - Estoy siempre mandándote al demonio por todo y por nada...
Siempre te llevo la contraria... Todo me toleras... - ¿Por qué estaba
sorbiendo la nariz? Quería pensar que era a causa del terrible frío. -
Aguantas demasiado para que yo no pudiera ser un poco más fuerte para
permanecer contigo... Soy el peor ¿no? - Al fin levantó la mirada para
intentar esbozar una sonrisa, pero entonces... estornudó y sintiendo que la
cara le ardía de vergüenza se dio cuenta de que requería con urgencia un
pañuelo desechable. - ¡Maldiciones! - Maldijo separándose del otro para
palparse los bolsillos con una mano en busca del pañuelo, con la otra se
cubría la nariz que no estaba con la mejor presentación.
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Sujk Arkhelism
—Basta... — Le dio leves golpecitos sobre la espalda, era
su manera de reprenderlo. — Yo también he tenido culpa, siempre te molesto y
te provoco... Y, fuera de eso, a mí me gusta como eres, si me mandas al
demonio, si me llevas la contraria... Eso es parte de nuestra relación, tal
vez si no me hubieses hecho segunda, no estuviésemos en esta relación.. — Le
acarició la espalda suavemente, estaba aún más tranquilo. — Eres lo mejor, lo
mejor que tengo. — correspondió a toda sonrisa del contrario, pero el encanto
se rompió cuando Leda estornudó y... ¡Demonios! Estaba colorado a más no dar,
palpaba sus bolsillos en un intento inútil por querer buscar un pañuelo. Él tenía
papel desechable y cortó algunos cuadritos; enrolló bien estos en su mano y
le quitó el dorso a su novio de la nariz para limpiarle, tal como si fuese un
niño pequeño. Una y otra vez pasó y dobló el papel para dejar limpia la zona.
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Yuuto Shinji
¡No encontraba sus pañuelos! Estaba con la intención de
levantarse y huir cuando Sujk a saber de donde consiguió papel higienico y le
hizo quedarse de piedra... el gesto se le congelo y cuando menos lo pensó...
su nariz estaba limpia. Sus labios entreabiertos a diferencia de sus ojos
abiertos como platos mirando al otro y de pronto el rubor se dejó sentir
hasta el nacimiento de su cabello. - Gracias... - Musitó desviando la mirada
y poniendose en pie... Tentado estuvo a adelantarse, pero él mismo se
sorprendió ofreciendole una mano a Sujk para que este le siguiera. - Creo que
el té será para mañana, el frío me esta pasando factura y no quiero enfermar.
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Sujk Arkhelism
Estuvo a nada de querer besar esos labios, estuvo a nada
de abalanzarse cuando se puso de pie rápidamente y le dejó sentando. Sonrió,
más luego la mano de Yuuto le fue de ayuda para poder ponerse en pie, aunque
claro... Tuvo que jalarlo un poco más de lo debido. — Creo que... — ¡Al
carajo con todo! Tiró de ese brazo para hacer llegar el cuerpo de éste hasta
el propio, sin pensarlo dos veces le acunó con fuerza por las mejillas, ladeó
la cabeza y se encogió de hombros para besarlo... No podía siquiera soportar
el hecho de que esas ganas lo carcomieran hasta el día siguiente...
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Yuuto Shinji
¿"Creía que..."? Curioso se giró sobre sus
talones para saber qué deseaba decir el otro, pero no tuvo tiempo de pensar
en nada porque a penas y Sujk le dio oportunidad de darse cuenta de que le
estaba acunando el rostro para besarle. ¿Iba a empujarle? ¿Forcejearía para
hacerlo a un lado? ¿Se haría él molesto? Las tres opciones pasaron por su
cabeza en una fracción de segundo hasta que reaccionó lo suficientemente bien
para arrugarle el frente de la sudadera que Sujk vestía y corresponderle
brevemente el beso antes de morderle el labio inferior salvando a penas la
pieza metálica de este. - Tengo sueño y estoy cansado. - Informó. Ese beso le
había hecho desaparecer toda vergüenza ocasionada por el percance de su
estornudo.
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Sujk Arkhelism
Aunque el beso fue muy corto, Yuuto tuvo tiempo de
corresponderle, aunque se ganó una reprimenda por parte de éste. No tuvo
tiempo de quejarse pero sí se tocó la parte del labio donde le habían
mordido. — Vamos a buscar un hotel por aquí cerca, es demasiado tarde para
regresar en tren al otro lugar. — Anunció una vez que pudo darle un leve
empujón de costado al otro. Fuera romanticismo, estaba feliz de poder
llevarse así con su novio.
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Yuuto Shinji
¡Ja! ¿A esas iban? Se preguntó cuando aquel empujón le
hizo tambalear en su sitio. Nada más permitió que Sujk adelantase unos
cuantos pasos y tomó impulso para atraparle el cuello desde atrás con ambos
brazos y con las piernas le abrazo la cintura. - Pues tendrás que llevarme a
cuestas... - Le advirtió haciendo mayor presión con las piernas para
incitarlo a que las sujetase y pudiera llevarle correctamente a caballo. -
Estoy agotado... dormí muy poco hoy... - Apoyó la mejilla en el hombro de
Sujk para poder hablarle al oído.
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Sujk Arkhelism
Rió a cuestas del menor por haberle empujado y entonces
sin darse cuenta, su cuerpo se tambaleó, Yuuto hizo de las suyas para
colgarse en su espalda. — Si fueras pesado ya me habría caído. — Refunfuñó.
El hecho es que su pareja era demasiado delgado y liviano. — Te movías
mucho... — Le hizo saber y luego le sostuvo de las piernas para que de ese
modo no cayese o hiciese mucho esfuerzo. — Buscaré un buen hotel mientras te
duermes... — Era un hecho que el menor se quedaría dormido muy pronto.
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Yuuto Shinji
- Necesitaba pedirte disculpas... No iba a dormir
tranquilo hasta que no lo hiciera. - Bostezó largamente y se abrazó con mayor
fuerza el cuello pero sin llegar al punto de ser asfixiante. - Hoy te aseguro
que dormire como un tronco... - ¿De verdad le llevaría cargando de ese modo
hasta encontrar dónde hospedarse? Seguro las demás personas creían ahora que
sensei iba lidiando con un ebrio en su espalda y no les culparia pues, sin
previo aviso, simplemente se quedó dormido aún cuando se suponía una
conversando con su baterista. Ya al día siguiente de justificaría...
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Sujk Arkhelism
Seguía hablando, la voz se le escuchaba más apagada de lo
normal y...¡Dios! Su novio no tenpia remedio, cayó rendido ante el sueño y él
fue a conseguir un hotel cercano... Había mucho de donde escoger, todos eran
tradicionalistas, sería complicado debido a que no dominaba el idioma. Así
estuvo una media hora tratando de ver cuál les convenía, hasta que por medio
de señas y vocalizaciones que ni él entendía, le cedieron una habitación para
pasar la noche. Al llegar, acomodó a su novio sobre la cama y le cobijó
perfectamente para luego meterse a la cama, estaba cansado también.
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