sábado, 28 de noviembre de 2015

28 de Noviembre de 2015: NECESITAMOS pasar esas fechas juntos

Sujk Arkhelism
Las circunstancias agotaron su tiempo libre desde que había enviado el e-mail a su novio; ni siquiera le dio tiempo de contestar de vuelta. Solamente estuvo tratando asuntos de suma importancia acerca de las firmas que darían en distintos lugares, así como el recibimiento de los fans para darles un minúsculo saludo. El asunto con Leda era distinto, debía fijar fechas para los proyectos que se venían más adelante, aunque claro, la presión era menor ya que estaban a finales de año y eso le daba más motivación para hacer de ese viaje, algo corto y sin suplicios de por medio.

El día de ayer volvió a la ciudad solamente para la firma del álbum, sus compañeros, incluyendo a su pareja, ya estaban listos para empezar la actividad que tenían planeada, más aparte, otro evento, corto pero laborioso, les esperaba después de ello. Contento estuvo con todas las firmas, felicitaciones del nuevo material que estaban presentando, que ni tiempo le dio en reparar en su pareja, éste también parecía ocupado mientras hablaba con algunos superiores para los planes siguientes. Entre esa tarde-noche, solamente se topó a miradas con su pareja, más las palabras no se permitieron. Terminando aquello debía volver a la oficina para poder practicar en las hojas pautadas que se le habían asignado a lo largo de la semana. No quería dejar nada en retraso, por lo que, la noche del viernes tampoco llegó a casa.

No fue hasta caer las siete de la noche que se puso a revisar los e-mails de su correo, ahí estaba uno de su pareja, lo leyó y con tanto gusto se preparó para ir a casa. El trabajo de ese fin de semana estaba hecho y no había nada que le impidiese ir a su hogar, lugar que no había pisado en mucho tiempo por ridículo que eso sonase ya que era ahí donde vivía.

Planes, compras, sueños… ¡Había mucho de qué hablar con su novio! No quería solo escribirlo, o hacer de cuenta que ya sabía lo que se tenía en mente, no. Para él era importante saber las opiniones personales de su guitarrista, sabía cuán detallista era éste para las épocas decembrinas y no estaba en sus planes fallarle con eso… Además, estaba ansioso de colaborar en grande en la decoración del departamento.

Afortunadamente, cuando iba de camino a casa, no hubo tráfico, por lo que, si mal no recordaba… no había productos en la despensa, ni comida para preparar en la nevera. Ya que Yuuto no cocinaba y él no tenía el tiempo para hacerlo, pasó al supermercado por algo de comida para preparar esta noche. Conocía del gusto de su novio por los fideos, aunque no solía comerlos caseros, siempre instantáneos y él no se había lucido con el menor para prepararle aquel platillo, así que esa noche cenarían sus famosos fideos; por lo que no tardó nada en llegar a casa con todo y bolsas del supermercado en manos; Waccha y Yuuto no estaban en casa, eso era un punto a su favor para hacerse con la cocina, así que no perdió tiempo.

Entre la variedad de fideos que solía preparar, decidió hacer Ramen, no era solo hervir el agua y los fideos. Era una sopa de fideos finos de trigo. Había una pequeña olla para hervir el agua, hasta que ésta estuvo en su punto, solo así, agregó la sopa la cual acompañó con con salsa de soja. Un paquete de carne de cerdo en pequeños trozos esperaba para ser fritada con salsa de soya, la cual, al término de la cocción la agregó a los fideos con un poco de sal y en lugar de agregar maíz, reventó un par de huevos para que éstos se cosiesen. Al último, agregó cola de cebollín con poro, y un poco de apio, todo en perfectos cubitos para que de esa forma la presentación no fuese un desastre.

No solo serían los fideos para comer, la Gyoza era excelente para acompañar el platillo, era un alimento ligero y bastante delicioso. Hizo pequeñas empanadillas con algo de carne frita de cerdo que le había sobrado y algo de vegetales para el relleno de las mismas; originalmente, la Gyoza solía hervirse, pero su madre le había enseñado una gran variedad acerca de la preparación y una de ellas era fritarla para que la masa obtuviese un buen sabor.

Ni siquiera estaba atento al tiempo que llevaba metido en la cocina preparando la cena. Tampoco había mandando un mensaje de texto para su novio, para avisar que estaba en casa… Únicamente esperaba su llegada, y aquella espera deseaba muy internamente que fuese pronta.

Yuuto Shinji
¿En alguna ocasión se había dado que Sujk y él mantuvieran una comunicación prácticamente nula en casi una semana completa? En realidad no lo recordaba, pero casi podía apostar a que no… Cuando requerían de ausentarse por varios días, regularme cuando el trabajo les mantenía fuera de la ciudad, solían tener algunos días para hacerse a la idea e incluso pasaban por una clase de “ritual” que rayaba en lo cursi y ridículo para poder despedirse y desearse lo mejor. Y esta vez cada uno por su parte se mantuvo tan ocupado que a penas un par de correos electrónicos fue lo único que consiguieron compartir con el otro… Bien, no iba a negarlo, cada noche… a cada momento, echaba de menos el poder volver a casa. Fuera del momento en que pasaba a recoger pendientes al departamento y ver si Waccha estaba o no abandonado… no permanecía más de diez minutos en el lugar.

Los tres primeros días fueron lo más estresante del último medio año, el resto fue simplemente agotador entre eventos realizados con la banda a modo promocional. Curiosamente ese tipo de cosas terminaban por dejarlo fuera de juego con mayor facilidad que el intentar planear cualquier otro tipo de compromiso laboral. Cuando menos se dio cuenta ya era la mañana del sábado y Waccha y él despertaron sobre el sofá de la oficina.

Aún tenía cosas por terminar y el pobre gato ya sentía que no podía con su existencia. Prometiéndole una y otra vez que pronto terminaría con todos los pendientes, fue que terminaron dándole más de las nueve de la noche y terminó llevándole a la terraza de esa planta para que pudiera despejarse un poco. Ya no lo veía del todo necesario pues estaban a nada de volver por fin al lado del amo de Waccha, pero igual deseaba evitar a toda costa que este se trepase por las paredes ya en medio de su desesperación. Mientras el felino hacía de las suyas él aprovechó para volver a la oficina y recoger todas sus pertenencias, abrigarse con la sudadera que llevaba ocupando casi toda la semana y a la salida fue que obligó al pelinegro a entrar a su caja transportadora.

El trayecto a casa no era largo, no en vano se encontraba bastante más cerca del trabajo de lo que en el pasado los departamentos de ambos se hallaban. Arrastrando los pies fue que consiguió bajar del taxi abordado minutos atrás y llegó al ascensor, Waccha bufaba solo para recordarle que él tampoco lo había pasado nada bien a últimas fechas… Fue por eso que a penas abrió la puerta de casa y le liberó para que anduviese a sus anchas. Hasta él llegó el sonido de la utilería de la cocina… No solo sensei estaba en casa, sino que… ¿era la posible cena lo que alcanzaba a oler desde el recibidor? Se descalzó y botó la maleta de trabajo en el sofá en donde su peludo compañero ahora retozaba.

Silencioso continuó el camino hasta la cocina y el hombre parecía no reparar en absoluto en el hecho de que ya tenía compañía. Con todo el sigilo que su cansado cuerpo le permitió, se acercó hasta poder rodearle la cintura con ambos brazos y así limitarle cualquier movimiento. – Cualquiera podría adivinar la clave de la entrada, llevarse todo y tú continuarías concentrado cocinando, sensei. – Se burló apoyando la frente en la nuca del baterista y cerrando los ojos con tanta fuerza como con la que ahora le abrazaba. - ¿Qué es eso que huele tan bien? – Inquirió todavía en esa posición. – Porque me siento tan cansado como hambriento…

 Sujk Arkhelism
Se encontraba fritando las ultimas empanadillas de Gyoza, al igual que finalizó la salsa de soya con un toque de vinagre para acompañar el platillo. Todo estaba en perfecto orden, así que montó en cada plato la cantidad de cinco Gyozas, los fideos se encontraban humeando de lo caliente que estaban, era un punto perfecto para poder servirse, todo se veía tan delicioso, no iba a negar que tenía un poco de talento para cocinar, tampoco era tan altivo y presumido, solo sabía reconocer que como pocas personas, tenía la dicha de poder cocinarse su propio alimento sin la presencia de una figura femenina, en este caso, su madre.

Fijando su mirada en su estancia de trabajo, se percató de que la cocina no estaba en el orden que a él le gustaba. No había desastre, porque ocupaba algún traste o un ingrediente e inmediatamente limpiaba y tiraba al cesto de basura lo que pertenecía a ese lugar. Era extraño, podía ser desordenado en cuanto a cosas como la habitación, pero en la cocina era todo lo contrario. Dejó la comida sobre la barra y entonces comenzó a limpiar para no dejar mancha alguna.

Entrado en querer dejar todo en orden, sin percatarse de la llegada de su pareja, fue que respingó con fuerza. Carajo, el corazón pudo habérsele salido por el pecho si fuese posible ante el susto que se llevó cuando unos brazos ya conocidos le sostuvieron por la cintura. Respiró tranquilo y entonces sonrió de manera muy leve pero gustosa. Él estaba en casa y no era necesario saber nada más. —¿En qué momento has llegado…? —Inquirió aún de espalda, ignorando los comentarios del guitarrista. Puso sus manos sobre los brazos de Yuuto y se zafó del agarre para poder girarse poco a poco y así poder mirarle de frente. — No es nada en particular… — Respondió a la pregunta, pero a su vez, acuno el rostro de su menor entre sus manos… Joder, lo estaba mirando como si fuese la primera vez que lo hacía… Y, aquello se debía a que lo había echado tanto de menos, jamás se había sentido tan vacio a lo largo de la semana al tenerlo tan cerca pero a la vez tan lejos… —Sí adivinas podría compensarte un poco… — Y con esa insinuación le siguió admirando. Yuuto era tan atractivo ante sus ojos que no podía evitar mirarle con ese anhelo.

 Yuuto Shinji
Las manos de Sujk recorriendole los brazos le hizo estremecer, no por demasiado tiempo, pues no tuvo demasiada oportunidad de disfrutar la sensación, pues ya sensei se deshacía de su abrazado lleno de necesidad, necesidad que dificilmente reconocería y por lo que no hizo por volver a intentar un segundo acercamiento. - ¿Qué clase de juego es ese? ¿Me compensarás alimentandome? - Elevó una ceja, pero igual inspiró profundamente para que todos los aromas le llegasen de golpe. - No deberías condicionarme esa clase de cosas pero... - Al demonio si sensei ahora le tomaba por el rostro, había sido este mismo quién arruinase su intento por tomar la iniciativa, por lo que en medio de sus cuerpos fue que cruzó los brazos. - ¿Carne de cerdo? ¿Verduras? - Enumeraba, arrugando el entrecejo... - ¿Fideos udon?

Sujk Arkhelism
No podía reprimir las ganas que tenía por consentir a su novio, estaba tan contento de tenerlo de nuevo… Malditas fuesen las semanas que lo mantenían alejado de éste. Todo tenía una recompensa y lo sabía, pero no estaba muy de acuerdo con abandonar tanto tiempo a su guitarrista. Hasta ese lado arisco era el que echaba de menos, y para no variar, sin poner tanta resistencia a sus emociones, los labios de Yuuto se le antojaron con hambruna. — Uhm… Quizá te compense… — Susurró y ya sin darse cuenta de sus propios actos, comenzó a recompensar al otro con pequeños topones, tal como si fuesen besos. — Estás mal… — Le dio otro topón mientras sonreía como idiota enamorado. —Quizás son verduras… —Otro beso más y ladeó un poco la cabeza. —Quizás fideos… — Y esta vez le robó el aliento sin previo aviso. Como quien te deja a la deriva en pleno mar de emociones para ser ahogado en las mismas en una milésima de segundo. Y sin esperar respuesta alguna de su menor, se separó lentamente y rodeó la barra, aún saboreando entre labios aquel arrebato osado se sentó. —Son fideos Ramen con Gyoza. —Agregó.

Yuuto Shinji
Un primer topón le tomó por sorpresa y tuvo que volver a enfocar su atención en ese par de ojos que le miraban atontados. Ladeó la sonrisa. - No eres un buen negociante. - Le reprendió, asegurándose de corresponderle al segundo y brevisimo contacto de sus bocas. - Estas dándome todo... - Un tercer beso. - Respuestas y compensaciones. - Un cuarto beso, pero cuando estaba preparándose para corresponderle un quinto, esos labios se hicieron con su aliento y no solo se quedó marcando ocupado, sino que para cuando quizo hacer el amago de entregarse por completo a ese gesto... sensei ya se alejaba dejándole todavía con la miel en los labios. - Hm... - Gruñó sin poder ocultar la frustración. Ya daba lo mismo la respuesta acertada, de cualquier modo la mesa estaba puesta y mostrándole la cena. Solo se lavó las manos en el fregadero y ya estaba de vuelta a la mesa. - 'Alguien' una vez me dijo que ciertas cosas, como los besos, no deben pedirse, sino simplemente robarse... - En silencio agradeció por los alimentos y nada más separar sus palillos, le dedicó una severa mirada. - Pero tú en verdad te lo tomas muy en serio.

Sujk Arkhelism
La frustración del menor llegó a sus oídos cuando tomó asiento. No hizo más que reír de una manera muy leve. En silencio comenzó a servir fideos en unos de los tazones que había puesto sobre la barra y le ofreció la comida a su menor, al final él se sirvió. Tomando una Gyoza fue que le miró con un ceja enarcada. —Yo siempre me tomo las cosas en serio. Sean besos o abrazos… — Continuó comiendo sin mirar a su novio, quien en verdad estaba frustrado por lo del beso. —Deberías seguir mi consejo y robar uno que otro beso para tu complacencia. — Le molestó. —Además, no voy a andar besuqueándote cuando quieras, es cuando yo tenga oportunidad de ser un ladrón.

 Yuuto Shinji
- ¿Be-Besuqueándome? - Se quedó con el primer bocado de ramen a medio camino. Bufó desviando la mirada hacia lo primero que vio sobre la mesa: El reemplazo de jarrón con las varitas de bambú. - Vaya manera que tienes de utilizar los verbos para hacerlos ver indecentes. - La cosa iba encaminada a simplemente llevarle la contraria para no dejar más en evidencia el hecho de haberse quedado con ganas de profundizar un poco más las cosas y de paso el que quizás robar besos no era precisamente una de sus mejores habilidades. - Y yo no ando besuqueándo a la gente solo porque si. - Continuó con su comida en silencio, pero por otra parte a su mente llegó algo en lo que probablemente llevaba pensando a lo largo de la semana, quizás de a ratos, quizás simplemente no había apartado ese pendiente de su cabeza. - Por cierto... Dejando de lado tus maneras oportunistas de conseguir lo que quieres. - Se aclaró la garganta y luego se puso en pie para ir a por algo de beber al refrigerador. - ¿Decoraremos el departamento? - ¿Zumo? ¿Té helado? ¿Sujk había hecho las compras recientemente? - Quiero decir... sería el primer mes de diciembre que pasaramos acá. - Optó por dos latas de té helado, una de las cuales dejó frente al plato de Sujk.

Sujk Arkhelism
—¿Ah…? — Se quedó incrédulo con lo que Yuuto le decía, no era para nada indecente, de eso estaba seguro pero como Yuuto siempre quería salirse con la suya, optó por no pelear a lo que éste decía. —Para ti siempre soy indecente, joven inocencia. — Bueno, quizás no tanto. En lugar de discutir más, finalizó la comida… En verdad se encontraba hambriento desde que había comenzado a preparar la cena. —Yo tampoco ando besando a la gente porque sí. Si no tienes necesidad, entonces ya no es mi culpa. Si quieres un beso, te quedarás con las ganas. — Solamente aclaró aquel punto con un poco de diversión; tampoco era para hacer molestar a su menor. —¿Uh? — Esta vez e guitarrista cambió de tema radicalmente y entonces se hizo el pensativo ante un tema que era demasiado obvio de responder de manera positiva. —No creo, Yuuto… Hay muchas cosas por hacer. —Y mentiroso como solo él sabía, quiso ver la reacción del menor; sabía que éste se esmeraba tanto en traer la navidad al departamento, aunque este fuese diferente al anterior, sabía que su pareja haría lo posible por darle vida con la época decembrina. —Será el primero, pero no el último. Quizá el siguiente año que no estemos tan cargados de trabajo podamos hacerlo. — Abriendo la lata de té, fue que bebió un poco y se puso de pie para recoger los trastos; enseguida comenzó a lavarlos en el fregadero. Estaba seguro que al desmentir, Yuuto lo iba a mandar al diablo, igual se estaba arriesgado.

 Yuuto Shinji
- Pues ya veremos quien se queda con las ganas... - Se encogió de hombros, pues bien se sabía la debilidad que ese hombre tenía para con sus labios. Sin embargo, nada más abrir su lata de té y permitir que el ruido que esto provocó inundara la cocina... Sujk le dejó caer una respuesta a su propuesta decembrina que no supo si le cayó mal o demasiado mal. Estaba seguro de que se quedó sin habla por un momento... Él pensaba en hacerse tiempo el próximo fin de semana por lo menos para iniciar con las compras, quizás montar el árbol y... - Supongo que tienes razón. - Respondió luego de haber bebido un largo sorbo de té que ayudase a que su garganta dejase de estar seca. - Ya habrán otros años... - Apretó los labios e imitó al otro en su labor de levantar los trastos y los llevó al fregadero. - Lava mi parte, prometo lavar los de ambos mañana. - No le permitiría a Sujk el lujo de verle decaído por algo que quizás el mayor supusiera como una tontería considerando la carga de trabajo que tenían en esos días. Lo mejor sería cambiar de tema... volvió a tomar asiento frente a la barra, encima de la cual cruzó los brazos. - ¿Volviste temprano hoy? Es raro que cocines en sábado... - Comentó solo por no quedarse callado y entreteniéndose con los tanzakus de la rama de bambú.

Sujk Arkhelism

Era demasiado, no podía avanzar más con su pequeña broma de no decorar el departamento este año. Lo que menos le gustaba era ver a Yuuto decaído, y el comienzo de la broma hizo que se pusiese de esa manera, así que, cuando éste le dejó los trastos y finalizó para luego secarse las manos, se giró sobre sus talones y observó al guitarrista por la espalda. Éste cambiaba de tema, olvidando lo mucho que gustaba de hablar sobre la navidad y los planes que tenían en pareja. Avanzó unos cuantos pasos, hasta recargar su cintura en el filo de la barra, justo a un lado de su menor y se cruzó de brazos. —Me gustaría que el árbol estuviese junto al ventanal de la sala. —Echó un vistazo hacía el lugar que comentaba. —Habrá que comprar más luces para las ventanas, aunque, para los balcones estaría bien algo en forma de cascada. — Con eso le dejaba en claro que quería decorar el departamento. —También una que otra Nochebuena, no lo sé, soy malo para poner cosas decorativas en casa. — Suspiró con gusto; casi podía imaginarse a él con su novio decorando todo rincón del departamento.

Yuuto Shinji
Sujk terminó de lavar trastos, lo dedujo al escuchar como le cerraba al grifo del agua y esta detenía su caída. Le vio de reojo llegara un lado suyo y suspiró largamente, mientras mecía un tanzaku con la punta de su dedo indice, se quedó con la idea de que sensei se tomaría su tiempo para hacerle conversación luego del cambio de tema tan radical que hiciera, pero entonces el otro comenzó a hablarle de un árbol de navidad, luces, nochebuenas... Y entonces por fin giró su rostro para mirarle. Había entendido todo. Apoyó los codos sobre la mesa y el rostro sobre las manos y luego frunció el entrecejo. - ¿Y quién se supone que me ayudará con todo eso si dices estar tan ocupado en estos días? - Le retó a que siquiera se atreviera a volver a molestarle cuando bien sabía con cuantas ansías había estado esperando a que llegasen esas fechas luego de haberlo pasado en grande el año anterior.

Sujk Arkhelism
—¿Quién dijo que estaría ocupado? Ni siquiera me has preguntado. Dime, ¿ya te desocupaste tú? — Le echó una mirada de reojo a su novio y entonces le dio un leve empujón con su cuerpo para que no comenzase a hacer alguna clase de berrinche. —Sabes que no puedo negarme a nada que pidas y sé que es importante para ambos pasar esta época del año. También debemos planear nuestras vacaciones, ¿no crees? Es todo un reto, uno que quiero pasar gustoso contigo, así que no me mires con esa expresión de “Quiero hacer berrinche” porque yo estoy contento de decorar el departamento. No creas que te dejaré solo, eso no. — Al fin había dicho todo, no quería que el otro pensase que estaría sumergido en el trabajo, de eso nada… Tiempo había para dedicarse a su novio, ese tiempo que había perdido en el trabajo y que ahora deseaba recuperar.

Yuuto Shinji
- Esta semana tengo varios días libres, aunque no podría ir a cortar un árbol solo, creo que me las apañaría para comprar algunos adornos y hacer que los coloques el fin de semana bajo mi supervisión. - Comentó como cualquier cosa, dejando de manifiesto un aire autoritario... un aire que amenazaba con resquebrajarse en cuanto sensei le confesó que no solo no le negaría nada, sino que pese a sus berrinches no le dejaría tirado con algo que finalmente si que esperaban ambos con ansias. - Con todo lo que acabas de decir, casi que quiero confesarte que este año bajo el árbol quizás encuentres un obsequio por parte de Santa. Quizás y solo quizás si eres buena persona con tu prójimo... osea yo. - Fue su turno para devolverle un empujón que minutos antes recibiera él en el costado. - ¿Y qué haz pensado acerca de las vacaciones? ¿Será bueno tomarlas por navidad? ¿O tal vez pasando el año nuevo? - Fue entonces que bajó de la silla alta y fue encaminándose rumbo a la salida de la cocina.

Sujk Arkhelism
—¿Lo ves? Estás planeando cosas si mí. A puesto a que lo tenías planeado… — Se hizo el ofendido en cuanto escuchó los planes del guitarrista con la época navideña. ¡Claro que iba a tener tiempo! Algo debía hacer para ello. No dejaría abandonado a su novio. — Seguro Santa ya está preparando su saco con carbón para mí. No me he portado, ni me quiero portar bien contigo. — Si era una sentencia o no, igual no importaba si recibía su regalo. Estaba a punto de decir algo acerca de las vacaciones cuando Leda le dejó con la palabra en la boca al bajar de la silla. — Espera… — Salió casi corriendo para pescarle la muñeca. — No quiero perderme este mes que viene a tu lado… — Esta vez le sonrió sincero. —Tenía pensado reservar las vacaciones desde el 16 de Diciembre hasta el 22, para ese entonces no habrá nada ni nadie que nos moleste. ¿Qué opinas?Además, supongo que ambos viajaremos con nuestras familias.

Yuuto Shinji
Era un cínico de lo peor... Encima tenía el descaro de admitir que no planeaba mejorar su trato para con él ni aún si eso implicaba que su posible obsequio estuviese en juego. Le restó importancia al asunto y quizo continuar su camino por el pasillo hasta que Sujk le detuvo tomandole con fuerza por la muñeca, cosa que le hizo girarse para prestarle atención. Confundido en un inicio parpadeó repetidas veces... pronto su corazón comenzó a incrementar su la frecuencia cardiaca a tope, ese tipo de situaciones que solo se daban cuando sensei pecaba de sincero y sentimental en partes iguales. - No estoy muy seguro, pero me parece que mis padres me quieren en Mie el 22 o el 23 de Diciembre. - Tuvo que carraspear un poco para mantener el tono conciliador. Colocó su mano libre sobre aquella que todavía le sujetaba. - ¿Podríamos planearlo para el 16 y volver el 21, viejo?

Sujk Arkhelism
Poco a poco se fue acercando al cuerpo de su menor, esta vez estaba destinado a complacerle como en un inicio. —El 16 viajamos entonces… Prometo que escogeré una estancia perfecta para ambos… —El regreso era lo de menos, si tenían un día de más o uno de menos, podría arreglarlo con la agencia de viajes donde iba a reservar todo el paquete, aunque eso ya lo vería en el transcurso de las semanas. —Oye… —Ahora que lo tenía tan cerca, se dedicó solo a susurrar de manera íntima para ambos. —¿Podrías dejar de llamarme “Viejo” solo unos momentos…? —Le pidió con cierto anhelo, llamando a los labios del menor con un pequeño roce superficial que sus rebordes hicieron con los contrarios.

Yuuto Shinji
- El 16 será entonces. - Con eso quedaba concretado un paso más dentro de su protocolo de viaje a Kyoto. El sentir la proximidad ajena le hizo retroceder un paso en vano, Sujk continuó acercándose hasta conseguir susurrar muy cerca de sus labios. - ¿Y entonces cómo quieres que te llame solo por esta noche? - De reojo observó aquella boca, pero aún así resistiéndose a sucumbir. No iba a robarle ningún beso, no cuando se lo había prometido a si mismo hacía poco más de una hora.

Sujk Arkhelism
— Solo por mi nombre... — Y al referirse con su "nombre" no buscaba el artístico. Pegó su frente con la ajena, y entonces, continuó con las caricias labiales, al mismo tiempo que sus narices formaban un beso esquimal. — Yuuto... — Clamó ese nombre con ansias, estaba incitando a su guitarrista a que terminase con lo que él había comenzando. Robar besos y luego dejarle con las ganas era motivación para que se siguiesen besando en esa misma noche... Además, la semana había sido una tortura.

Yuuto Shinji
Tragó saliva con bastante dificultad... "Su nombre" era algo que solía escaparsele con naturalidad cuando las cosas subían mucho de tono o a modo de mofa cuando fingía que debía reprenderle; pero de eso a que sensei se lo pidiera... que casi que le suplicara por ello. - Basta... - Apoyó la mano libre sobre el pecho del baterista, más no puso ninguna presión para intentar alejarle. Cerró los ojos y apretó los labios unos segundos... ¿De verdad se quedaría con las ganas de comerle la boca solo por su afán de llevarle la contra? Igual y no estaría de más romper un poco los esquemas de vez en cuando. - Tch... - Chasqueó la lengua antes de soltarse por fin de aquel agarre para llevarle ambos brazos al cuello. - Al demonio todo, Ryosuke-kun... - Murmuró contra esa boca de manera casi dulce. - Demando que termines lo que empezaste antes de la cena... - Y sin darle oportunidad de que intentase burlarle de nuevo, fue él mismo quien entremezcló sus alientos.

Sujk Arkhelism
Yuuto intentaba alejarlo, pero aquello se quedaba en el intento al no presionar contra su pecho para realizar dicha acción, él por su parte decidió avanzar unos cuantos pasos hacía el frente, pegado al cuerpo ajeno en el proceso. —¿Siempre debes salirte con la tuya…? Estás mal. No estás en derecho de demandarme nada. — Esta vez sería diferente, le estaba suplicando por un beso por medio de sus labios, incitándolo y provocándolo para recibir lo que se suponía el otro le daría. Su mirada, tan profunda como en un inicio cuando le tuvo cara a cara, no le permitió alejarse ni un milímetro más. Al contrario, tan fetichistas eran ellos que, la pared del pasillo fue su fiel ayudante para quebrar al menor contra ésta. — Dame tus labios ahora… Entrégate… — Estaba tan ansioso, esto era una clase de batalla para ver quien cedía primero... Era decisión del menor si quería dar guerra y prolongar todo.

Yuuto Shinji
- Tengo todos los derechos... - Él también le incitaría, porque si de algo estaba seguro era de que no daría su brazo a torcer tan fácilmente por mucho que ahora mismo estuviera cediendo bastante. Estaba en manos de Sujk el decidir cuánto más prolongar aquello, si siquiera iba a efectuarse o le dejaría nuevamente como idiota solo con la ilusión de sus labios en la boca. - Tomame, Ryosuke... - Pidió acariciándole la mejilla con la punta de la nariz, encargándose de que su boca rozara muy superficialmente la ajena. A veces le sorprendía todo lo que podían mantenerse dentro de sus absurdos estira y afloja por mucho que ambos desearan que las cosas se llevaran acabo.

Sujk ArkhelismCarajo… Su corazón estaba al borde del colapso. No entendía el por qué de todas esas emociones cuando tenía tan cercano a su novio; solo sabía que dejarse llevar era de los métodos más efectivos para acabar con ese dolor en su pecho. —Eres el peor… — Sabía que se estaba dando por vencido como en muchas ocasiones; no quería verse débil, pero Yuuto siempre lo hacía ver así. Sabía también que no podía resistirse a un solo beso, y más cuando había pasado algo de tiempo desde que se habían entregado. — Sí me lo pides así… — Separó aún más sus labios. —Yo… — Casi titubeó, y dejándose vencer, fue que juntó su boca con la ajena sin esperar a que los besos fuesen lentos, esta vez iba con intensidad y añoranza, nada para rayar a lo sexual.

Yuuto Shinji
Tan solo la semana pasada recordaba haberle dejado sin palabras al decirle sin presiones cuánto era que le amaba, por lo que no le pareció complicado que finalmente le notase titubear y ser él quien se entregara a esos besos que tanto deseaba arrebatarle. Directo y sin escalas profundizo el contacto de ambas bocas... en el pasillo solo alcanzaba a escuchar la respiración agitada de los dos y se preguntaba si tanto 'escandalo' no alteraba un poco siquiera a Waccha... ¿Cómo podía estar ahí acariciándole los largos cabellos mientras que con la punta de la lengua invitaba a Sujk a que le probase por completo antes de que los pulmones le reclamasen algo de oxígeno?

Sujk Arkhelism
Sentía los dedos del menor enredarse entre sus cabellos, mientras que él demandaba con sus labios más de Yuuto, deseaba probarlo hasta robarle el aliento y que ambos quedasen satisfechos por esa noche. Entre chasquidos provocados por su boca, fue que su lengua hizo de las suyas para adentrarse a la cavidad del menor, lugar donde el músculo ajeno yacía esperado al propio, por lo que no tardó en enredar ambos para empezar a juguetear. Sus brazos rodearon la cintura de su menor, y eso hizo que sus cuerpos se amoldasen el uno contra el otro, ese momento era perfecto… Su boca no paraba con los besos, su lengua empujaba a la de Yuuto con vehemencia y su respirar comenzó a descontrolarse por falta de oxigeno, era tan dolosamente placentero que poco importaba si destrozaba sus pulmones.

Yuuto Shinji
Ya estaba deshaciéndose en los brazos ajenos, en cuanto sus lenguas iniciaron esa pequeña campal se supo perdido e internamente tuvo que reconocer que, de haber insistido un poco más, su pareja habría conseguido de él lo que buscaba... que desesperado terminase por tomar la iniciativa. La presión a la que el abrazo de sensei le sometió, le hizo dejar escapar su último aliento, por lo que tuvo que separarse abruptamente tomándole por los hombros para mirarle acusadoramente. - No sé si es el cansancio, o el hecho de que incluso en besos me dejas obsoleto, pero... - Inspiró profundo para tratar de normalizar su respiración. - Pero me asfixias en cuanto las cosas suben de tono... literalmente me asfixias. - Fue su turno para apoyar la frente en la de su novio, sin ninguna insinuación de volver a besarle. - Llevame a la cama... el cansancio me esta matando en serio, Sujk-kun.

Sujk Arkhelism
—Por dios, deja de mirarme así… —Esa mirada acusadora de su novio al separarse de sus labios, le ponía nervioso tanto como le gustaba. Yuuto tenía algo muy particular en sus facciones, podía transformarse en el ser aparentemente inocente, como en el acusador y arisco… Y eran facciones que le encantaban de su pareja. Trató de regular su respiración apoyando su frente en la ajena y un último suspiro salió de sus labios. —Tú haces lo mismo conmigo… Haces que me pierda de mi realidad, y haces que regrese de manera abrupta… —Ante la petición de su novio, fue que alcanzó a elevarle, dejando esos pies al aire, e invitándolo a amoldarse con su cuerpo en lo que llegaban a la habitación. —Vamos a dormir ya…

Yuuto Shinji
- Yo te veo como te ganas que te vea... y tú haces de todo conmigo con un solo beso. - Hasta hacía un año o poco menos, se habría sentido avergonzado de que Sujk le llevase como justamente ahora hacía, seguro que por lo menos habría pataleado y un "Yo puedo caminar por mi cuenta" si que le decía en la cara. Sin embargo, con la confianza y convivencia mutua a lo largo de lo que consideraba su relación amorosa más larga... terminó rodeándole con ambas piernas, abrazándose al cuello de Sujk y apoyando la mejilla en el hombro de este. - Gracias... - Y ahora resultaba que hasta le agradecía esa clase de atenciones por las que antes habría deseado patearlo. Aún no llegaban a la cama cuando él había cerrado los ojos y en automático fue que se quedó profundamente dormido.

Sujk ArkhelismNo hacía falta decir nada más, los brazos y piernas de su novio cayeron muertos en cuanto éste se quedó completamente dormido. La habitación estaba esperando por ellos luego de una larga semana. Aún con Leda entre brazos, se hizo como pudo para arreglar la cama y ya no pudo quitarse a su novio, por lo que, se acomodó en la cama de lado y solamente así pudieron dormir de manera más cómoda. Debía admitir que echar de menos a su pareja era de las torturas más grandes que podía haber vivido; Yuuto era simplemente la persona con la que veía un futuro y un presente, sin pedir nada a cambio. Y solo así, con esa felicidad que el otro le daba, se quedó completamente dormido en esa cama que había añorado.

0 comentarios:

Publicar un comentario