Sujk Arkhelism
A unos minutos estaba de casa puesto que había salido un momento para ir por unas cosas al centro comercial. Yuuto no pudo acompañarle debido a que… Debido a que estaba indispuesto debido a su arranque pasional de la noche anterior, era imposible para su menor mantenerse mucho tiempo sentando en el auto, así que lo había dejado en casa.
Quiso apresurarse con las compras de la despensa, no olvidando los zumos de su novio y otras cosas que estrictamente debía de comprar. Fue entonces que en el apartado de ropa de invierno se encontró con calentadores para pies, perfectos para su novio. Siempre que se iba a acostar usaba de éstos y últimamente notaba que usaba los mismos. No dudó ni un poco en echar cuatro pares de aquel artículo en el carrito, la textura de estos era demasiado suave y esponjosa, ideal para los futuros fríos de la temporada.
Ya con la despensa en el auto y estando en el estacionamiento del edificio, fue que pudo subir por el ascensor. Fue complicado subir con todas esas bolsas y más bajar; para cuando llegó a la puerta y pudo abrir, gritó :— ¡Yuuto! ¿Podrías ayudarme? — No quería que el otro hiciera mucho esfuerzo ya que siempre lo procuraba cuando hacían el amor. Tan solo quería que llevase las bolsas hasta la barra, en una de ellas se encontraban los calentadores de su guitarrista.
Yuuto Shinji
¡Rayos! Sujk ya llevaba bastante rato fuera de casa y él... Él llevaba el mismo tiempo tumbado en el sofá, poniéndose en pie cada tanto para dar una pequeña caminata y volviendo a tumbarse. Era una muy particular rutina que tenía para reposar después de que permitía que Sujk se saliera con la suya y le hiciese perder la cabeza mientras hacían el amor. No era que precisamente le dejase fuera de combate, pero no podía hacer demasiado esfuerzo, no cuando después de tanta abstinencia sentía que prácticamente volvía a desvirgarlo. Antes de propiciarse un desgarre, prefería mil veces quedarse en casa a esperar a que el otro volviera.
Pasaban de las ocho de la noche, el cielo llevaba oscurecido ya cierto tiempo y él y Waccha permanecían observando las luces de la ciudad desde el ventanal de la sala mientras se bebía una taza de café con crema. De verdad que el baterista se estaba demorando y se suponía que solo iría a completar un poco la despensa. Estaba que le llamaba justo en el momento en que le escuchó llegar y buscándole a gritos. - Tranquilo... - Le reprendió dejando su taza de café sobre la mesa de centro de la sala y caminando al recibidor. - No me dejas acompañarte a hacer las compras y ahora quieres que te ayude a cargar, no entiendo tu lógica. - Él ya estaba en pijama, pero igual tomó un par de bolsas de compras del suelo para llevarlas hasta la cocina.
Sujk Arkhelism
—No te vas a morir por cargar unas cuantas bolsas. — Bromeó y metió el resto de la despensa hasta que llegaron a la barra de la cocina. —Sin embargo, no puedes viajar por mucho tiempo en el auto en estas condiciones. — Suspiró y antes de que su menor comenzase a indagar en la despensa, le abrazó por detrás justo por la cintura. Eran los malditos vestigios de tener intimidad con su novio, sentía que debía consentirlo, se sentía tan contento... — ¿Te sientes mejor...? ¿Tomaste el analgésico? — Si, para el dolor de espalda Yuuto solía tomar analgésicos para menguar las molestias.
Yuuto Shinji
- Tks... - Aquel era un golpe bajo, tampoco era un debilucho como para no poder llevar esas compras hasta la barra. - Y supongo que debo agradecer que no me llevaras contigo ¿no? - Se rebeló. Estaba por ver el contenido de la primera bolsa cuando los brazos de sensei le rodearon la cintura y solo entonces fue que recordó que si, así era, tener intimidad con su novio era lo mismo que terminar feliz de la vida durante varios días... era algo que no podía controlarse, simplemente ocurría: Le nacía ser feliz e intentar hacer los mismo para con su pareja. - Los tomé. - Respondió al colocar las manos sobre los antebrazos de sensei. - Debo estar bien para mañana, sensei... - Su mirada yacía clavada en la manera en que sus dedos acariciaban los brazos de su pareja por encima de la sudadera que este vestía. - Además... no ha sido tan doloroso después de todo.
Sujk Arkhelism
Con una sonrisa pintada en los labios, fue que enterró su rostro entre la curvatura del cuello de su novio; estaba demasiado feliz como para contenerse. — Ha sido maravilloso... — Susurró contra la piel del otro, sin afán de provocarlo, claro. — Hacerlo contigo siempre lo es. — Confesó. Y llevó uno de sus brazos hasta la primer bolsa que Yuuto había tomado. — Te traje algo. — Se la dio a su menor para que viese lo que había en su interior.
Yuuto Shinji
Si que había sido maravilloso, esta vez no le nacía decir ninguna clase de sarcasmo, de llevarle la contra, por lo que solo asintió guardando silencio. Sujk le hablaba contra la piel del cuello y por un momento se vio a si mismo en aquel hotel en Mie... con sensei encima suyo asegurandole que tenía un aroma a "bebé". ¿Cuánto había transcurrido desde entonces? se preguntaba al tomar la bolsa que se le ofrecía para indagar en su interior... ¿Más de año y medio desde que sensei traspasara la línea fronteriza de su espacio personal? Por más que hacía cálculos solo podía sonreír al ver esos pares de calentadores. - Me los debías...
Sujk Arkhelism
—Luego te compraré más, por ahora debes aguantar con estos. — Le mimó un poco más, acariciando la cintura que tenía entre sus brazos. A veces se ponía a pensar muchas cosas, cosas que había vivido con Yuuto, y su pregunta era: ¿Qué hubiese sido de él si Yuuto no hubiera aparecido aquella noche...? El destino, por alguna razón los quería juntos y así se mantenían hasta ahora, juntos. —¿Quieres cenar algo? — Preguntó a su menor.
Yuuto Shinji
- Si vamos a ir a Kioto en Navidad, lo mejor será que también te compres ropa abrigadora para ti. - En medio de esos brazos se animó a girarse sobre sus talones para mirarle de frente. Más recuerdos le atacaban de golpe. - Los sueteres que usaste en Sapporo el año pasado no serán suficientes. - Aseguró convencido. Ante la pregunta de sensei solo negó con la cabeza. - Tomar tantos analgesicos me quita el hambre, pero estuve tomando café con crema... - Le explicó más o menos en qué había invertido su tarde. - Pero puedo acompañarte mientras cenas.
Sujk Arkhelism
—Tendremos que ir de compras a penas entre el mes de Diciembre para ir viendo la ropa abrigadora. — Entre sus brazos, hizo espacio para que el menor pudiese acomodarse perfectamente, ahora lo tenía de frente. Frunció el ceño muy levemente cuando el otro le dijo que el hambre se le había ido y que solo se conformaba con el café. — ¿Por qué me haces esto...? Debes comer bien, no me gusta que te descuides así. — Le reprendió con ese aire sobreprotector.
Yuuto Shinji
Si, definitivamente irían de compras en cuanto los días de asueto de Diciembre comenzaran a acercarse, incluso en su mente ya se veía adquiriendo el nuevo árbol de navidad y demás cosas. Sin embargo, poco le duró el gusto porque sensei ya estaba riñendole por trivialidades. - Yo no te hago nada. - Replicó cruzándose de brazos para hacerse un poco más de espacio aún en medio de ese abrazo. - Simplemente no hay hambre, en verdad me encuentro bien, puedo acompañarte mientras me tomo otro café.
Sujk Arkhelism
—Claro que me haces, al no comer nada. — Mantuvo el ceño fruncido y entonces, con uno solo de sus brazos tomó la cintura del menor con cuidado de lastimarlo y lo acercó hasta su cuerpo. —Mejor... —Pegó la frente con la ajena y un beso esquimal se hizo presente. — Mejor hay que ir a la habitación mientras nos comemos la boca... A puesto que será la mejor cena de la noche. — Sonrió.
Yuuto Shinji
¡Pero si había probado bocado a la hora de la comida! ¿Cuál era el problema entonces? Sujk volvió a acercarle sin que él opusiera resistencia alguna, no parecía tener intenciones de reñirle de verdad. - Me parece mejor opción. No quiero que me rompas el encanto de anoche tan rápido y solo porque no tengo apetito. - Solo por unos segundos accedió a corresponderle el beso de esquimal... solo hasta que se dio la oportunidad de alcanzar a mirar la hora en el reloj de pared de la sala. ¿Ya pasaban de las diez? En un movimiento rápido que le costó una punzada de dolor en la espalda baja, tal cual si fuera un abuelo, consiguió zafarse del abrazo para tomar la bolsa con los calentadores. - Mejor acomodas la despensa, que ahí si que podría lastimarme. Iré a probarme alguno de estos pares y me meteré a la cama, sensei...
Sujk Arkhelism
Ilusionado estaba de saber que Leda aprobaba su opción de ir hasta a habitación, pero cuando menos se lo esperó éste se alejó le dejó con una cara de desconcierto. ¿No quería que él rompiese el encanto? No podía entender, así que terminó suspirando resignado. Igual al otro día habría trabajo, era seguro que dormirían temprano. —Bien, bien... — Respondió sin más y comenzó a acomodar la despensa en su lugar.
Yuuto Shinji
A veces le sorprendía cuan dócil podía mostrarse el otro, que orgulloso se encaminó rumbo al dormitorio, lugar en el que no dudó en probarse el primer par de calentadores que encontró en la bolsa, el resto lo colocó dentro de uno de los cajones del closet. Eran suaves y afelpados... con ese material no había forma de que llegase a tener siquiera dolor en los tobillos. Con ese pensamiento fue que se metió a la cama y se enterró lo más posible en los cobertores... ¿Qué si había sido un buen fin de semana? Él opinaba que uno excelente para lo que se le vendría en adelante durante el mes que a penas iniciaba.
[SMS]: Despensa: 1 - Sujk: 0. ¿Acaso los víveres que compraste te ganaron la batalla? Estas demorando y me quedaré dormido sin que me alimentes de tu boca, algo así me habías sugerido ¿cierto? *risas*. Venga, deja todo y ven pronto. [SEND]
Luego de enviarle aquel mensaje de texto a sensei activó la alarma del móvil y colocó este debajo de la almohada. Contemplando el techo en medio de la oscuridad interrumpida por la luz del pasillo se quedó esperando la llegada del mayor.
Sujk Arkhelism
Primero empezó a acomodar las cosas que se mantenían en refrigeración y luego se fue por lo enlatado, no era mucho después de todo... Tampoco era tan bueno ordenando la despensa, aunque debía hacerlo porque él era quien ocupaba más la cocina que su novio. Casi estuvo a punto de terminar cuando su móvil sonó y se sorprendió por el nombre de la persona que le había enviado un mensaje.
[SMS]: ¿A caso solo quieres que vaya tras tuyo? Eres malvado, sabes que te doy tu espacio y te aprovechas. Ahora te quedas en la cama esperando. [SEND]
La realidad era que también podía jugar con Yuuto, pues terminó acomodando su despensa y luego se fue a la habitación, aquella que solo estaba en completa oscuridad. No tardó nada en llegar hasta la cama.
Yuuto Shinji
Oh, no se esperaba una respuesta realmente, puesto que en esas situaciones sensei acostumbraba a llegar sin miramientos a su lado. Quizo responderle pero casi de inmediato devolvió el móvil a su sitio, Sujk ya llegaba a su lado. - Creo que no me quedé esperando demasiado tiempo después de todo... - Solo por esa noche tuvo la confianza suficiente como para ofrecerle sus brazos y recibirle entre estos. Un largo bostezo le hizo guardar silencio. - Vamos, estoy por quedarme dormido... ¿O acaso piensas dejarme sin labios mientras duermo?- Le preguntó somnoliento. - Viejo abusivo...
Cerró los ojos e hizo su mejor intento por sonreír a modo de ofrecer su boca a los besos que Sujk pudiera querer darle. Ni siquiera se enteró de si acaso el otro hizo amago de probarle... cuando menos lo pensó ya estaba durmiendo profundamente con los labios entreabiertos y roncando muy suavemente, cosa que solo le ocurría cuando en verdad estaba agotado... Quizás, después de todo, la noche anterior Sujk si le había dejado fuera de combate, por mucho que todo el día hubiese querido hacerse el fuerte.
Sujk Arkhelism
Se acomodó en la cama como mejor pudo, y sonriente miró de reojo a su menor. Tras escucharlo solamente suspiró, claro que no iba a dejarle así, al menos pensó aquello pues cuando quiso besar esos labios, su pareja ya estaba más dormido que despierto. — No tienes remedio... — Negó con la cabeza un par de veces.
Para cuando quiso abrazar sus pies con los ajenos, sintió extraños los pies del otro, se sentían más afelpados de lo normal, pronto cayó que en cuenta de que sí, Yuuto estaba usando su regalo, no sabían cuan contento le ponía eso. Acomodó al otro entre sus brazos para que de ese modo pudiese descansar sin roncar y antes de que él pudiese dormir también, le robó un par de besos a su novio, la noche anterior había sido de las mejores... Con ello, su semana empezaría mejor que otras veces. — Te amo... No te imaginas cuanto... — Le susurró íntimamente en su oído y con eso, también le hizo compañía entre sueños.
lunes, 2 de noviembre de 2015
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2 de Noviembre de 2015: Efectos secundarios
18:01
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