Sujk Arkhelism
[E-mail]: Jamás había leído tanta frustración en un solo e-mail, y debo decir que… Estás completamente en un error. ¿Quién dice que no estás dando el ancho? Si no lo dieras, probablemente serías un asco de líder, y lo siento, tenía que decirlo de esa manera porque no encuentro otra palabra. Sé que hay muchas cosas que hacer, y que probablemente estás saturado, que te puedes hartar y demás; pero velo por el lado positivo, todo es para nuestro beneficio, todos esos papeleos, llamadas, viajes de emergencia, darán sus frutos y que, sí importa cuando te esfuerces, importa, porque al tener ganas de seguir adelante, motivas a los demás a trabajar. Así que no quiero leer más cosas como “Estoy harto” “No puedo” “No doy el ancho”. Diablos, Leda, a veces me dan ganas de aventarte un balde de agua fría para que despiertes y te des cuenta de lo mucho que haces.
Y con respecto a lo mío, a mi salud, estoy mejor que nunca. Las recaídas suelen pasar por exceso de estrés, no es porque me haya querido contagiar y demás. El doctor me ha explicado que tengo mucha tensión y que eso fue la consecuencia de que tuviese dolor muscular en el omóplato, he tomado medicamento para ello, y bueno… Ya no hay dolor en esa zona, estoy mejor. En cuanto al resfriado, voy de salida, tampoco se prolongó tanto como la vez pasada, solamente tuve fiebre pero nada grave, el medicamento hace lo suyo y, aunque tengo cara de enfermo en las fotos que se han tomado en Tower Records, me siento un poco más saludable que días antes. No debes preocuparte, puedo cuidar de mí. Aún en épocas difíciles de trabajo.
Probablemente intenté descansar en casa, o quizá pude haber tomado esos líquidos en compañía de Waccha, pero fue imposible, una vez que me dieron de alta preparé algunas cosas, dejé a Waccha en casa porque no quería salir y fui a la compañía; no puedo tirar la toalla, no ahora que nuestro líder necesita a su mano derecha para que se sienta aún más apoyado. Estoy contigo, reflejándome laboralmente, pero esto ahí. Y no creas, siempre pregunto por ti, por tu salud, por cómo es que te ves, por sí luces mal, por si estás estresado, por si te sientes más agotado de lo normal. Es probable que pienses que soy alguna clase de acosador, pero no importa.
Me gusta que te desahogues conmigo, ¿y sabes por qué? Porque me doy cuenta en qué estás mal y en qué no. Me agrada aconsejarte y aunque estés con cara de rabieta después de leer esto, me importa poco.
Tal parece que ambos estaremos ocupados hasta esta noche, ¿verdad? Es más probable que lleguemos a la misma hora, no lo sé… Si llegas a eso de las nueve de la noche, te prometo una cena con chatarra, de otro modo, pasadas las diez, no habrá cena con chatarra, será algo ligero. Ahaha, lo siento, Leda, pero deseo verte lo más pronto posible. Y no te preocupes, no hace falta el masaje, más bien, creo que es a ti a quien le hace falta uno. Así que, ya sabes las reglas de este día, cayendo la noche, debes llegar a esa hora, comemos chatarra, te pones en pijama y te doy un masaje, y luego vamos al jacuzzi. ¿No es tentador? Por dios, solo hemos estado una vez los dos en esa tina. No está de adorno.
En fin, trabaja duro. Échale ganas, nada de decaer.
Eres el líder de la banda que siempre soñé, y ahora que eres realidad, tendrás mi apoyo incondicional…
[SEND]
Yuuto Shinji
Día complicado desde bien entrada la madrugada. Tal y como había predicho, no se le permitió volver a casa la noche anterior… A cambio de eso, en cuanto tuvo un pequeño momento libre, en la bandeja de entrada de su correo electrónico, un mensaje bastante extenso de parte de su pareja. ¿Qué no había visto tanta frustración en un solo e-mail? Bien, ahí sensei tenía un punto, ni él mismo se creía haber podido desahogarse de aquella manera ni aún habiendo dado a la opción de “Enviar” el día anterior. Minimizó la ventana y continuó trabajando en la portátil durante el resto de la tarde.
Después de la cita en Tower Records la verdad es que no había tenido oportunidad de cruzar palabra con sensei en persona ni una vez más y eso le pesaba, más quería pensar que en verdad estaba esforzándose para verse compensado esa misma noche. Tal vez si que requería un masaje o por lo menos un buen baño en el jacuzzi… Sujk tenía razón, de todo el tiempo que llevaban viviendo en el nuevo departamento solo en una ocasión lo habían compartido. Y ya llevaban casi medio año desde la engorrosa mudanza. En verdad que la vida estaba de cabeza cuando ocupados se encontraban.
Del trabajo salió sobre las siete de la tarde y la verdad era que moría de hambre, por lo que pasó a tomar un aperitivo en la cafetería de la compañía para continuar luego el camino a casa. No le vendría mal una cena ligera con sensei luego de tomar ese baño juntos… Rogaba a todos los dioses por poder mantener los ojos abiertos el tiempo suficiente como para disfrutar al lado de Sujk la que tendía a ser su única y verdadera noche de descanso. No deseaba estropearlo, no cuando ambos esperaban ansiosamente por ello.
[SMS]: Sensei, voy ya rumbo a casa. Más vale que me cumplas lo prometido, viejo *risas*. Tu irritable y estresable novio reclama el masaje, el jacuzzi y todo. TODO *risas*. Vuelve con cuidado ¿quieres? [SEND]
Aquel fue el mensaje que le envió al baterista nada más poner un pie en el departamento. En casa Waccha le recibió demandándole alimento, a lo que no se negó en absoluto. Luego de esto fue que fue a deshacer su maleta de trabajo y se tiró sobre la cama de cara contra la colcha… Bastó con ladear un poco el rostro para respirar adecuadamente y quedarse dormido. Que sensei le despertase en cuanto llegara. Porque el hombre no sería capaz de dejarlo ahí tirado, vestido con la ropa con la que venía de la calle y demás… ¿o si?
Sujk Arkhelism
El trabajo se había prolongado, sabía que el tráfico se pondría pesado a esas horas en la cuidad; llevaba comida en mano, y es que, antes de tomar un taxi de camino a casa pasó a comprar algo para su novio, aunque era algo que pocas veces comían, deseaba que con ello se pusiera de mejor ánimo. Un par de pizzas individuales con papas del la misma cadena de restaurante eran lo ideal para esa noche; acompañadas de una malteada hecha con helado de sabor vainilla y el otro sabor más que obvio.
Estaba cansado de esperar entre tanto tráfico, pero si iba a pie, seguramente moriría de frío por no llevar un suéter. A penas salía de su resfriado y no pareció entender las recomendaciones, pero había sido un descuido. Entre su desesperación por llegar al departamento, un mensaje de su novio llegó a su bandeja de entrada; tuvo que leerlo y más estuvo ansioso de llegar a casa, pues su guitarrista ya se encontraba allí desde hacía un rato.
El taxista llegó tarde al edificio donde él vivía, pagó la tarifa indicada y caminó hacia dentro del lugar para pasar de largo hasta el ascensor. Vaya noche, al menos se sentía un poco más tranquilo de estar en casa. Tras llegar al piso donde bajó, fue que introdujo la clave para abrir la puerta; Waccha dormía en el sofá, y su novio seguro estaba en la habitación, por lo que, antes de ir hacía dicho lugar, dejó la cena sobre la barra de la cocina y se dio media vuelta para adentrarse al lugar ya mencionado.
Yuuto yacía dormido sobre el lecho que compartían, se detuvo en el marco de la puerta para observarlo. En verdad debió haberlo pasado tan mal en la semana para estar así de agotado. No sabía si despertarlo o dejarle descansar. A pasos cautelosos, tomó la cobija afelpada con la que se solían tapar cuando miraban una película en la tv y cubrió a su menor. —Seguro me vas a matar… — Susurró.
Yuuto Shinji
¿Cuánto tiempo llevaba dormido? No tenía ni idea, pero se encontraba sumergido en uno de esos sueños reparadores en los que bien sabías que estabas descansando, sabías perfectamente diferenciar la realidad de lo que no lo era y encima bajo su mejilla percibía que el acolchado de la cama comenzaba a humedecerse... estaba babeando, eso era seguro. No fue sino hasta que sintió el cálido confort de algo cobijandole el cuerpo que consiguió despertar entrecerrando los ojos cansados. - ¿Sujk...? - Reconoció con una voz más que enronquecida por el reciente despertar. - ¿Qué hora es...? - Preguntó sin ser capaz de abrir los ojos por completo. - ¿Por qué... - Tuvo que aclararse la garganta o sino pronto se le escaparía algún incómodo agudo. - ¿Por qué voy a matarte...?
Sujk Arkhelism
Respingó cuando el menor comenzó a despertar, y entonces dejó escapar un largo suspiro y se sentó a la orilla de la cama. Demonios, siempre despertaba al menor cuando quería dejarlo descansar. Negó con la cabeza con una leve sonrisa pintaba en los labios y le observó cada movimiento. — Por nada, planeaba dejarte dormir... — Llevó una de sus manos hasta la mejilla del menor y acunó esta, con el dedo pulgar limpió la humedad de la comisura de los labios ajenos; tal parecía que su novio había babeado por tanto cansancio acumulado. —Lamento haberte despertado.
Yuuto Shinji
- ¿Planeabas... - Menos mal que la luz estaba apagada y por la puerta abierta solo se colaba la iluminación del pasillo, porque aunque había despertado le costaba que los ojos no le ardieran con el exceso de luz. - ¿Planeabas dejarme dormir para ahorrarte el esfuerzo de darme mi masaje? - Intentó hacer divertida la situación, pero Sujk le sorprendió al limpiarle el rostro del rastro de saliva que tenía en una de las mejillas... eso le hizo enmudecer. - Deja eso. - Le pidió retirando esa mano para terminar por recostarse boca arriba. - Maldiciones... He dejado de manifiesto el hecho de que de verdad babeo cuando duermo. Soy terrible...
Sujk Arkhelism
— Para nada. — Rió de manera muy leve cuando Leda le quiso reclamar acerca de masaje, más luego, éste quitó su mano ante sus atenciones. — Deja que te limpie, baboso. — Sonrió y luego tomó la muñeca de su novio y se levantó de la cama al mismo tiempo que tiró del brazo ajeno para hacerse con ese cuerpo al ponerlo de pie a la fuerza. —Vamos a cenar, se enfriará. Si quieres el masaje, más vale que pongas de tu parte.
Yuuto Shinji
- ¿Baboso? - Para enarcar una ceja en plan ofendido no se sentía tan cansado y se lo dejó en claro en cuanto el adjetivo con el que Sujk le describió le dio directo en el orgullo. - Mejor baboso que alguien agresivo que patea peor que un canguro de Australia durante las noches. - Sujk le tiró de un brazo y ni tiempo le dio de sentarse a la orilla de la cama, pues más temprano que tarde le tenía de pie y caminando a paso torpe por el pasillo. - Vale, ya, que estoy poniendo de mi parte. - Se quejó ahora tirando él para recuperar su muñeca y seguirle hasta la cocina. - Huele a que vas a malcriarme de nuevo con comida rápida... - Y eso lo agradecía su estómago, pues mientras se tallaba ambos ojos, el aroma de algo que parecía oler a pizza le hizo gruñir de hambre.
Sujk Arkhelism
—¿Ahora soy un canguro? Vaya apodos los tuyos. — Ante el arrebato de Yuuto de aquel agarre, caminó hasta la cocina donde se sentó y acomodó la cena, repartiendo la pizza y la malteada. Al fin pudo deshacerse de la bolsa de plástico donde había cargado aquello y se sentó de vuelta. — Solamente por hoy te voy a malcriar, espero que en la semana no hayas comido esta clase de comida, aunque... con tanto trabajo de por medio, a penas y da tiempo de comer algo. — Finalizó antes de tomar un pequeño trozo de su propia pizza.
Yuuto Shinji
Se encogió de hombros ante la observación acerca de los apodos que utilizaba para con el otro, por ahora estaba más ocupado en contemplar lo que ante sus ojos se servía, quizás porque había despertado pero si sentido del olfato andaba sensible y de inmediato fue a acaparar el vaso del que percibía un fuerte aroma a vainilla. Un largo sorbo de leche con helado de su sabor favorito le hizo recuperar los animos, animos que casi de inmediato se fueron al pique con el comentario de su pareja. - Eh... sobre eso... - Llamó su atención clavando la mirada ahora en la pizza. - Lamento el arranque de frustraciones en el pasado e-mail, no pensé en lo mal que quedaba contigo hasta que lo había enviado ya, Sujk-kun...
Sujk Arkhelism
—No tienes por qué disculparte. He dicho que me gusta cuando te desahogas conmigo, si esa es una manera de sentirte mejor yo haré lo que sea por levantarte el ánimo. — A decir verdad, Yuuto era a la única persona a quien más ayudaba y corría en su auxilio cuando tenía algún problema. Fuera de su relación amorosa, siempre estaba atento a él. — Ahora te noto mejor, ayer te estabas aún más cansado. Te hace faltar dormir todo un día. — Le guiñó de manera divertida al mismo tiempo que bebía de su malteada; esa cena le estaba sentando bien.
Yuuto Shinji
No muy convencido levantó la mirada y le sonrió a medias... aliviado. - Me gusta poder tener la confianza de dejarte conocer solo a ti mi lado no tan "fuerte", pero me pesará bastante el echarte en los hombros mis frustraciones. - Era momento de comer, el estómago se lo exigía, fue así como tomó la primer rebanada de pizza que demoró prácticamente nada en desaparecer. Era extraña la situación, le gustaba estar ahí siempre para Sujk, pero le incomodaba sentir que le dejaba demasiada carga cuando este se ocupaba de él sin que se lo pidiera... siempre al tanto de él. Parecía una tarea agotadora. - ¿Dormir todo un día? - Preguntó divertido, tanto que detuvo el comer de la segunda rebanada a la mitad. - Tal vez en una semana, porque mañana debo trabajar desde temprano de nuevo... - El resto de la rebanada entró por completo en su boca, rellenándole las mejillas cual hamster dejando las reservas en los mofletes.
Sujk Arkhelism
—Basta de eso, lo dices como si fueras una carga para mí, cuando eres mi mayor prioridad. — Al tenerlo de frente, estiró la mano y atrapó la nariz de Yuuto para apretarla a modo de reprimenda. Siempre tenía en mente a su novio, no lo iba a negar, siempre cuidaría de él, se lo pidiese o no. — Ambos trabajaremos, pero ya, dejemos de hablar de ello por un momento. La cuestión es que, debes descansar. — Él había terminado de comer, pero Yuuto parecía ir lento esa noche, al verle con las mejillas llenas de boronas por el pan de la pizza, nuevamente llevó ambos pulgares para limpiarle. — ¿Eres alguna clase de hamster? Mira el tamaño de tus mejillas. — Rió suavemente al terminar de limpiarle las mejillas cual niño pequeño.
Yuuto Shinji
Bien, basta de ese tema por esa noche, si Sujk venía a decirle que era su mayor prioridad no tardaría nada en meterle en aprietos de esos bochornosos que no solían agradarle mucho, aunque vaya que le terminaban beneficiando. Frunció el entrecejo con la nariz atrapada entre los dedos de Sujk y masticando una rebanada más hizo aspavientos con las manos para quitarse las del baterista de su cara. Tuvo que dar un largo sorbo a la malteada para poder hablar. - Dejame en paz. Lo que ocurre es que esta noche compartí mesa con un troglodita. Mira nada más eso, haz arrasado con todo. - Le señaló pese a que él ya estaba con el ultimo trozo entre manos y en el vaso seguro que le restaba nada de malteada. - No sé cómo carajos te conservas delgado...
Sujk Arkhelism
¿Dejarlo en paz? Eso ni en sueños. Adoraba cuando su novio hacía el amago de querer ser indiferente con él con las atenciones que le daba; gustaba de admirar ese lado arisco, y no es porque fuese alguien masoquista, es que era la manera de ser de Yuuto, la manera en que se había enamorado de él. — No te dejaré en paz. — Frunció el ceño y se puso de pie para inclinar su cuerpo sobre la barra, casi con esfuerzo, le robó un beso de los labios a su guitarrista cuando sorbió de aquella malteada. — Hmm... Vainilla. — Sonrió por su pequeño impulso y luego le fue a susurrar al oído. — El sexo... — Rompió en risas con respecto al tema de conservarse delgado. Aunque claro, tenía en mente que eran escasos su encuentros íntimos.
Yuuto Shinji
Por más que quizo retroceder le fue inevitable que sensei alcanzara a rozarle los labios, por lo que acusadoramente le acribilló con la mirada. La cosa fue a peor cuando por segunda vez Sujk se reclinó al frente para decir algo que casi le hace escupir el bocado final de pizza, el cual a penas alcanzó a tragar antes de romper en carcajadas que bien podrían haber despertado a los vecinos o por lo menos a Waccha. Tuvo que llevarse las manos al estómago para intentar mitigar el ataque de gracia. Con ojos llorosos se levantó del asiento para comenzar a recoger la mesa. - Si de sexo se tratara seguro que estarías pasado de peso por varios kilos. Creeme. - Le insinuó con toda mala intención y llevando todo al fregadero para comenzar a lavar.
Sujk Arkhelism
Su novio terminó carcajeándose en su cara y él también hizo lo mismo; ya echaba de menos su risa y esa manera tan suya de ponerse contento con una de sus tonterías. Fue siguiendo a Yuuto con la mirada hasta que éste llegó al fregadero y de un salto logró bajar de la barra donde estaba reclinado. — Estaría obeso y no me querrías. — Se quejó y antes de su novio siguiese lavando los trastos, le llegó por atrás, se le pegó completamente con todo el descaro del mundo solo para molestarlo. — Es tu culpa... A puesto que estaría más en forma si me dieras tu cuerpo cada noche para servirme. — Y como acto de maldad, comenzó a manosearle los costados de las piernas.
Yuuto Shinji
Despreocupadamente se encogió de hombros, la verdad era que dudaba mucho no querer al baterista solo porque estuviera pasado de peso... no a esas alturas, no con tanta historia compartida juntos. Tomó la esponja enjabonada y todavía no acababa de lavar el primer plato cuando el cuerpo de Sujk se hizo presente detrás suya, le sintió por completo y aunque le hizo temblar de pies a cabeza puso todo de su parte para seguir con el segundo plato. - Te puedes servir todas las noches. - Mintió. Bajo el chorro de agua enjuagaba los trastos. - El problema es que sueles llegar sin apetito, o eso me haz demostrado. - Rió muy bajito al colocar ambos platos en el escurridor. Al cerrar el grifo de agua apoyó ambas manos en la orilla del fregadero y continuó mirando el azulejo de la pared.
Sujk Arkhelism
— Sí claro, como si pudiera... — Le reprochó y estrujó más los muslos ajenos para reprenderlo. — Eres tan mentiroso... — Rió, dejando reposar su barbilla sobre el hombro del menor y enterró su rostro entre la curvatura de su cuello. — El trabajo es el culpable de que yo no pueda hacerte el amor todas las noches. Es eso. Así que no digas que no tengo apetito porque eso no es cierto. — Le acorraló más y más entre el fregadero y su cuerpo.
Yuuto Shinji
- Me remito a los hechos, no estoy mintiendo. - Terco como era continuó llevándole la contraria. Sentía la respiración de sensei en el cuello y la figura de este amoldándose perfectamente a la suya. En el bajo vientre comenzaba a sentir calor y antes de dejarse vencer por esa sensación terminó por flexionar los brazos para, con los codos, hacerse espacio suficiente como alejar al otro y darse la media vuelta. - Dejate de tacharme de mentiroso. - Se cruzó de brazos ahora mirándole de frente. - ¿Qué hay con mi masaje? ¿Me lo vas a quedar a deber?
Sujk Arkhelism
—Eres un mentiroso y lo sabes. — Reafirmó su comentario y se vio obligado a cederle espacio al menor, en un abrir y cerrar de ojos ya tenía a Yuuto de frente. — No lo sé, depende de cómo te sientas, ¿tienes sueño, ya? Porque si es así, podemos posponer todo para unas horas. — Atrapó a su novio con sus brazos y esta vez, sin intensión de nada obsceno se quedó así por un rato. — Anda, dime... Yo haré lo que tú digas.
Yuuto Shinji
- ¿Con toda el azúcar que me diste crees que voy a tener sueño? - Le miró como si de verdad estuviera incredulo. - Yo lo digo porque acá quien estuvo recientemente enfermo eres tú y quién sabe, pero... - Aún podía ser un poco más maldoso y siguiendo esa senda fue que llevó ambas manos a palpar los brazos de su pareja. - ¿Qué tal si estos brazos estan tan débiles y fuera de forma como para no poder dar un masaje esta noche? - Le picó con una media sonrisa.
Sujk Arkhelism
—¿Tan débil me veo? — Se separó en automático del menor y le miró incrédulo por la situación. — ¿Qué no has sentido mis brazos a caso? — Y con ello, tacleó a su menor con cuidado para echárselo al hombro cual costal de papas y se lo llevó hasta la habitación. Con ello le dejaba en claro que estaba más fuerte que antes. Además, el peso de Leda ayudaba bastante, pues era ligero y delgado, aún no se podría creer que ese guitarrista tuviese tal cuerpo.
Yuuto Shinji
- No los he sentido en la última semana que... - Sus argumentos se vieron interrumpidos en el mismo instante en que los pies dejaron de tocar el suelo. Como pudo apoyó las manos en la espalda del mayor para no sentir que iba a irse a estampar contra el acabado del piso. - Siempre te sales con la tuya... - Refunfuñó cuando le llevó hasta la habitación - Vamos, bajame que esto no demuestra en nada que no seas debilucho como he dicho en la cocina. - Pidió en cuanto se vio frente a la cama pero todavía en los aires.
Sujk Arkhelism
Dejó caer a Yuuto sobre el colchón de la cama y entonces un leve tirón le atacó el omóplato que le había molestado en el transcurso de la semana. Frunció el ceño por la molestia y se sentó de inmediato en la cama; solo era un leve tirón, necesitaba relajarse un poco... — Bien... Vamos a darte ese masaje, pero no te vayas a quedar dormido. — Rió y luego de aquel percance, se volteó a mirar a su pareja.
Yuuto Shinji
Cayó de espaldas sobre el acolchado de la cama y como si esta tuviera un instantáneo efecto de confort se relajó casi de inmediato, pero el gesto de Sujk llamó su atención haciendo que ignorase del todo las intenciones de este molestándole con las altas posibilidades de que se quedase dormido en nada. - ¿Sucede algo? - Preguntó reincorporándose para quedar sentado a un lado de su novio. Tenía el entrecejo fruncido y supuso que de algo se había acordado de último momento.
Sujk Arkhelism
—No, nada... — Sonrió dejándose caer sobre el colchón y bostezó largamente. —¿Me perdonas? No he dormido bien en las últimas semanas... Me ha dado un ataque de sueño, ¿te puedo masajear cuando lleguemos de trabajar? — Le miró desde su lugar; joder, deseaba quedarse más tiempo despierto, pero había estado durmiendo, tres o cuatro horas diarias y sin nada de siestas de por medio, era obvio que el sueño le ganase a esas horas. — He pagado la cena, y te he hecho reír...
Yuuto Shinji
¿Qué no le ocurría nada? Eso no se lo creía nadie, arrugó el entrecejo pero lo cierto era que la cara de cansancio de sensei dejaba mucho que pensar. Ya le interrogaría al día siguiente, por ahora era evidente que el hombre no planeaba moverse, por lo que fue al closet por un par de cobertores que extendió sobre la cama para luego meterse a esta al lado del otro. - Me haz malcriado con la cena... - Comenzó a enumerar al tiempo que le pasaba un brazo por encima e intentaba meter los pies entre los de Sujk para hacerlos entrar en calor. - Y casi escupo esa cena por tus ocurrencias. - Cerró los ojos y esperó a que el sueño volviera a llevarselo. - Supongo que tus deudas estan saldadas por ahora... - Suspiró tranquilo. Sea lo que fuese que sensei tuviera en la cabeza en esos momentos esperaba poder ayudarle con ello al día siguiente. Quizás él tenía vestigios de su pasado sueño interrumpido, pues nada tardó en volver a quedarse dormido.
Sujk Arkhelism
Por esa madrugada no diría palabra alguna, estaba que se lo llevaba el sueño y el cansancio. Le había quedado a deber el masaje al menor. En verdad que deseaba dormir bien unas horas más allá de tres o cuatro, con ello podría rendir bien en la semana laboral. No supo más desde que Leda se acomodó a su lado, sólo se mantuvo abrazado a ese cuerpo para poder dormir aún mejor, y entre sueños, era como estaba relajandose esa madrugada.
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