lunes, 22 de junio de 2015

22 de Junio de 2015: Ambos en casa


Yuuto Shinji
[SMS]: He llegado a casa hace unos momentos, sensei. Fue agotador viajar durante la madrugada y luego ir directamente a la oficina ¿sabes? Me siento realmente agotado, de hecho ya estoy en cama acompañado de Waccha. Es raro verlo tan de buen humor conmigo pese a haberle abandonado durante una semana *risas*.

Si te soy sincero, no tuve un buen día en el trabajo... me encuentro malhumorado, algo bajoneado... ya sabes, extraño (?). No sé si hoy vayas a poder volver a casa... igual no me vendría mal que, aunque me encuentres dormido, llegues a dormir conmigo... Aún en la inconsciencia creo que me caería bien esta noche. Mierda... espero amanecer de mejor ánimo *risas*, hasta yo me detesto estando así, viejo...

Si vuelves, hazlo con cuidado. Si no es así... procura descansar tan siquiera un poco.

Echaba de menos estar aquí... [SEND]
Sujk Arkhelism
A pesar de no tener un buen día, tanto el de ayer como el de hoy… Había llegado a casa ya entrada la media noche y eso le ponía un poco animado, no tanto como quisiese, puesto que su enfermedad aún no cedía con su cuerpo y le estuvo pasando una mala jugada durante la tarde. Para su mala suerte, todo el día había hecho un frío terrible, quizá y eran los efectos del resfriado, a saber, pero se fue lo bastante bien abrigado para no correr riesgos de enfermar más.

La tarde de ese día, había escuchado algunos comentarios como “Leda-kun, ha llegado al estudio” Y cosas como esas. De alguna manera se alegró al saber que su novio estaba de vuelta luego de una larga semana. No tuvo tiempo de toparlo por la compañía y recientemente en la noche, había leído ese mensaje. No le sentaba bien saber desanimado a su novio, debía darle apoyo de alguna manera.


Llegó hasta la habitación y con cuidado abrió la puerta, Waccha salió corriendo hacía el sofá; típico del felino que hiciese eso. Se vistió el pijama y encontró a Yuuto hecho un ovillo, tratando de dar calor a esos pies que evidentemente sabía que no estaban lo suficientemente calientes. Entró a la cama con cuidado luego de apagar la lámpara que había encendido para cambiarse de ropa. Suspiró de puro gusto al saber que su novio ya estaba con él. Lo acogió en sus brazos y de manera automática su novio le abrazó, aún estaba sumido entre sueños y hasta se le hizo gracioso el momento. É por su parte, envolvió los pies ajenos con los propios. —Buenas noches, Yuuto…— Le susurró cerca del oído. Su novio desprendía un olor a vainilla, ¿sería una nueva loción o crema? A saber, le encantaba. Esperaba verlo mañana para despedirse puesto que el día miércoles estaría fuera de la cuidad… Por lo tanto, descansaría.

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